Hong Kong. Protestas contra ley represiva china
Miles de personas se manifestaron el pasado sábado 23 en Hong Kong para repudiar la Ley de Seguridad Estatal anunciada el viernes en la Asamblea Nacional china, que pena las “amenazas a la seguridad del orden social”.
Con esta acción se retoman las concentraciones democráticas en la isla, que habían sacudido al gobierno hongkonés durante meses y que se suspendieron ante la propagación del coronavirus. Los manifestantes en las calles corearon lemas como “La revolución de nuestro tiempo. Liberad Hong Kong”. La policía dispersó las protestas con gas lacrimógeno y pimienta, informó la agencia Reuters.
Ecuador. Marchas contra despidos y por derechos laborales
A pesar de la restricción por la emergencia sanitaria, las protestas, los plantones y las marchas en contra de las medidas económicas del gobierno que establecen recortes de personal y descuentos de salarios van en aumento. Estudiantes de posgrado de Medicina a los que no les pagan, trabajadores de la salud que resisten cuatrocientos despidos en medio de la pandemia, o de Aerolíneas Tame (estatal), que anunció su liquidación, son algunos de los protagonistas de los reclamos.
Con el agregado de que se están aplicando reducciones de salarios pactadas con el FMI. Ante esta situación, este lunes 25 se realizó una jornada nacional de protestas.
En tanto, el presidente del Frente Unido de Trabajadores (FUT), Mesías Tatamuez, anunció que “van a seguir saliendo a las calles, pues no ven otra alternativa”. La Confederación de Nacionalidades Indígenas denunció que hay un “shock económico contra el pueblo, con protección a evasores de impuestos y corruptos”.
India. Movilizaciones en Nueva Delhi
Varios líderes sindicales fueron arrestados en una manifestación en Nueva Delhi el viernes pasado, contra la derogación y suspensión de las leyes laborales en los estados de toda la India en medio del actual bloqueo por Covid-19. “Hoy la policía no nos permitió, pero la lucha de los trabajadores no dependerá solo del permiso de la policía”, dijo Hemalatha, miembro del Centro de Sindicatos. Los dirigentes fueron apresados por violaciones a la ley de cuarentena de Nueva Delhi. Denunciaron que en muchos casos “no se pagan los salarios, ni siquiera los de marzo y abril", y también están exigiendo que se provea de alimentos, durante el tiempo que dure el encierro, a aquellos que no tienen los medios para mantenerse.
Estados Unidos. Huelga en McDonald’s
Trabajadores de McDonald’s se declararon en huelga en todo el país el miércoles 20 para exigir que el gigante de la comida rápida se responsabilice por la protección de los empleados y clientes durante la pandemia. Leshia Townsend, que trabaja en un McDonald’s de Chicago y está en huelga para exigir equipos de protección personal, licencia remunerada por enfermedad, prestaciones de seguro médico y pago extra por trabajo de riesgo, aseveró: “Solo quiero que McDonald’s se asegure de que los trabajadores como yo, ya que dicen que somos trabajadores esenciales, estemos protegidos, tanto yo como mis hermosos hijos, mis amigos y familiares en mi entorno”.
Bolivia. Crisis política por corrupción en el gobierno de Añez
La compra de 170 respiradores a España por 4,7 millones de dólares, cuatro veces más que su precio real en el mundo, causó un enorme alboroto y el encarcelamiento del ministro de Salud. Luego, el ministro de Gobierno, de manera ilegal, ordenó detener al juez que dictó el encarcelamiento, lo que constituyó un secuestro de hecho. El escándalo sigue creciendo. Ahora está implicado en la compra con sobreprecio el novio de la hija de la presidenta Janine Añez.
En medio de la pandemia y la cuarentena esto terminó de derrumbar el apoyo a la mandataria “transitoria” (hasta las elecciones, que fueron postergadas sin fecha), después de que aprobó una ley de importación de semillas transgénicas repudiada por el pueblo.
Mientras, en Sucre y Trinidad trabajadores de la salud marcharon exigiendo equipos de bioseguridad y respeto a sus derechos laborales, ya que los hospitales están colapsados por la falta de personal, equipos y camas.
Escribe Miguel Lamas
El lunes 11 de mayo se realizó el lanzamiento oficial de la Internacional Progresista (IP), un movimiento político a escala mundial que afirma luchar “por la democracia y la igualdad” y reúne a importantes organizaciones políticas y sociales e intelectuales. El más conocido mundialmente entre los participantes de la IP es Bernie Sanders, ex candidato “socialista” en la interna del Partido Demócrata yanqui… aunque en abril pasado se retiró y ahora apoya al imperialista Biden.
Según diferentes publicaciones, se afirma que la IP “nace con la vocación de fomentar la unión, coordinación y movilización de activistas, asociaciones, sindicatos, movimientos sociales y partidos en defensa de la democracia, la solidaridad, la igualdad y la sostenibilidad”.
Según el filósofo Srecko Horvat, “el objetivo es crear un sujeto político planetario, una visión política común para prevenir el deterioro de la crisis climática y otras amenazas existenciales para la humanidad y el planeta”.
Los líderes de esta nueva organización política internacional coinciden en señalar que la crisis sanitaria y económica derivada de la pandemia de Covid-19 ha revelado la necesidad de que “todos los actores progresistas remen juntos para defender la asistencia médica universal, la protección de los derechos laborales y la cooperación internacional”.
Quiénes son
La Internacional Progresista, liderada por Yanis Varoufakis (ex ministro de Finanzas de Syriza, el gobierno de centroizquierda griego, aunque posteriormente rompió con este agrupamiento) y Sanders, cuenta además con el respaldo de un consejo formado por más de cuarenta asesores, entre los que se destacan dirigentes políticos, escritores y activistas como el estadounidense Noam Chomsky, la periodista e investigadora canadiense Naomi Klein, la primera ministra islandesa Katrín Jakobsdóttir, la ministra argentina de Mujeres, Género y Diversidad Elizabeth Gómez Alcorta, el ex mandatario ecuatoriano Rafael Correa Delgado, el brasileño Fernando Haddad, candidato del Partido de los Trabajadores (PT) a la presidencia en las elecciones de 2018 que ganó el ultraderechista Jair Bolsonaro; el ex ministro brasileño de Exteriores Celso Amorim, el ex vicepresidente boliviano Álvaro García Linera, el filósofo croata Srecko Horvat y la joven activista alemana Carola Rackete, capitana de barco y símbolo del rescate de migrantes en el Mediterráneo.
La necesaria unidad de acción internacional
En primer lugar, el llamado a formar la IP sintoniza con un sentimiento que se extiende entre los trabajadores y oprimidos del mundo: la necesidad de unirnos para defender vida y derechos.
Hoy basta ver las noticias para comprobar cómo en todo el planeta los trabajadores, las mujeres, los jóvenes estudiantes de la clase trabajadora y los demás sectores oprimidos tienen dramas sociales similares, mientras las transnacionales se llevan billones de dólares de “ayuda” de los gobiernos y los banqueros y siguen cobrando deudas estatales fraudulentas contraídas para ayudar a los multimillonarios o a los propios bancos.
El llamamiento de la UIT-CI
Desde la Unidad Internacional de las Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional hicimos el “Llamamiento por un plan global de emergencia obrero y popular. ¡Que la crisis del coronavirus la paguen los capitalistas!”, donde apoyamos todas estas expresiones de lucha en cada país y llamamos a darle continuidad y unidad en un amplio movimiento internacional para que la crisis del coronavirus la paguen los capitalistas y no los trabajadores y los pueblos. Proponemos luchar por un plan de emergencia obrero y popular en cada país e internacionalmente. En todo el mundo se necesita plata para salud, salario, trabajo y comida. La pandemia del coronavirus no ha terminado. Y también tenemos la pandemia social que quieren imponer el imperialismo, las multinacionales y sus gobiernos. Por todo ello se hace necesario luchar por imponer el no pago de las deudas externas. Por un frente de países deudores, como el que impulsan diversos países africanos, para no pagar, y altos impuestos progresivos a las multinacionales, los bancos y los terratenientes del mundo. Para dedicar, en cada país, esos fondos a combatir la Covid-19, prohibir los despidos o las rebajas salariales, dar un seguro o un salario de cuarentena al desocupado (parado) y dar comida a millones de necesitados.
Desde ya que cualquier iniciativa internacional para luchar por estos puntos, emprendida por la IP o cualquiera de los sectores que la integran, sería un canal positivo de acción común.
¿Pero qué hicieron y están haciendo estos dirigentes?
Pero no podemos dejar de ver que, quienes conducen esta internacional, en algunos casos ya gobernaron países, como Rafael Correa, ex presidente de Ecuador; o Álvaro García Linera, ex vicepresidente boliviano; o Fernando Haddad, del PT brasileño. Ellos ya no son gobernantes. Pero, cuando lo fueron, antes de la pandemia, gobernaron con las transnacionales petroleras, mineras y con los banqueros. García Linera con su denominado “capitalismo andino” apoyó el agronegocio cruceño que llevó al desastre ambiental de la destrucción de bosques en la Chiquitanía. Sus políticas a favor del gran capital llevaron tanto a Ecuador como a Bolivia y al Brasil gobernado por el PT, a profundas crisis antes de la actual pandemia.
En Brasil, ante la catástrofe de la pandemia, el PT apuesta todo a las elecciones presidenciales de 2022 convocando a un “frente amplio” y se niega a movilizar, mostrando a la CUT (Central Unitaria de Trabajadores dirigida por el PT) en un rol traidor como jamás se vio, dejando correr las medidas profundamente antiobreras de Bolsonaro y Guedes (ministro de Economía) y el verdadero genocidio que el demencial presidente brasileño promueve al ignorar la pandemia.
En el caso de Bernie Sanders, fue el candidato más popular del Partido Demócrata, concentraba el apoyo de millones de trabajadores, mujeres y jóvenes que lo veían como una opción “socialista” y a favor del pueblo porque defendía la idea de salud pública universal gratuita y educación pública gratuita. Y precisamente, cuando comenzó la pandemia, en la que hizo crisis total la salud pública en los Estados Unidos, Sanders retiró su candidatura y le dio su apoyo a Joe Biden por imposición del aparato burgués imperialista demócrata.
Pero además, al apoyar a Joe Biden, el grupo de Sanders no solo abandonó su candidatura, sino que renunció a dar una opción “socialista” o progresista a los trabajadores y a la juventud. El Demócrata es uno de los dos grandes partidos imperialistas que dominan el sistema político yanqui. Recientemente votaron en el Congreso un “paquete de estímulo” de 2,1 billones de dólares, el grueso de esto para las grandes empresas multinacionales y los bancos. Y que fue votado por los demócratas, casi unánimemente (231 de 232 diputados), es decir, con el apoyo también de los legisladores partidarios de Sanders.
La IP y la necesidad de una internacional socialista revolucionaria
La IP busca ubicarse políticamente en la crisis como una opción de centroizquierda con ciertas demandas progresistas. Pero los hechos muestran que, aun antes de la pandemia, la crisis capitalista deja poco lugar para que los grandes capitalistas acepten dar alguna concesión a los trabajadores. Y, en los hechos, los dirigentes de la actual IP se acomodaron a esto, acordando con el gran capital y sosteniendo el régimen de democracia para ricos.
El actual agravamiento extremo de la crisis hace que todos los economistas, incluyendo el FMI, pronostiquen decenas de millones de despidos (¡sólo en Estados Unidos superan los 40 millones!) y la destrucción de todos los derechos laborales. Tampoco estarán dispuestos los gobiernos burgueses a poner dinero en salud o educación. Y como lo muestran todos los planes de rescate financiero, la prioridad será salvar las ganancias de las grandes multinacionales. Lamentablemente, Sanders, como queda dicho, es cómplice de esto. Por eso el “internacionalismo” de la IP difícilmente pase de alguna declaración común.
Por supuesto, los “pronósticos” de desastre económico, que son en realidad planes del capitalismo para recuperar sus ganancias a costa de los trabajadores, no van a impedir que los trabajadores luchen por sus derechos y contra el hambre. Para eso hace falta, sí, la solidaridad y unidad de las luchas de los trabajadores a escala internacional, porque es una pelea durísima, aun para defender los derechos más elementales.
Y solo construyendo una organización mundial con la perspectiva revolucionaria de la III y la IV Internacional, de conquistar gobiernos de los trabajadores, y el verdadero socialismo, terminando con el dominio mundial del imperialismo y sus multinacionales que nos llevan a la catástrofe, se podrá alcanzar el triunfo.
Chile: “estamos pasando hambre”. Masiva protesta en medio de la pandemia contra el gobierno de Piñera
Durante el mediodía del lunes 18, habitantes de la comuna de El Bosque salieron a la calle a protestar, en medio de la pandemia, denunciando que están “pasando hambre”. Se inició cuando un grupo de mujeres se lanzaron a reclamar por los bajos sueldos y la imposibilidad de salir a trabajar por el confinamiento.
Carabineros, militares y policías de investigaciones reprimieron la protesta tirando gases, aun ante la presencia de niños que resultaron afectados.
El mismo día, el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST, sección chilena de la UIT-CI) e importantes organizaciones populares convocaron a un cacerolazo nacional por una “cuarentena sin hambre para todo Chile”.
También se conoció que un rapero mapuche lanzó el rap Primera línea: “Somos miles de millones los que nos levantamos”, advierte. (Ver videoclip en https://cutt.ly/GyTpoNQ)
Bolivia: “qué fácil es quedarse en casa”
Las familias no tienen ingresos, ya que el 90% vive del comercio informal, la construcción y las artesanías. Ni siquiera poseen agua corriente. Por eso salieron a exigir la provisión gratuita de agua, alimentos y que los dejen trabajar.
Desde los barrios más pobres de Cochabamba surgió este rap de protesta, cantado por un joven artista rapero, carpintero y activista social cochabambino, José Junior Tejada, quien replica: “A propósito de los que me preguntaban en mi otro estado... Yo creo que esta es la mejor respuesta”.
Qué fácil es quedarse en casa
cuando hay leche en tu taza…
Difícil es quedarse en casa
cuando el hambre te amenaza
y no hay un pan en tu mesa…
los amos y banqueros, ellos son los dueños,
tienen bodegas de dinero.
(Ver en https://cutt.ly/KyTotTG)
Estado español: huelga en Nissan
La plantilla de Nissan está haciendo una huelga por tiempo indefinido en Barcelona desde hace quince días para defender los puestos de trabajo de más de 20.000 personas en plena cuarentena.
Los trabajadores hicieron paros en dos de las plantas y dejaron de fabricar piezas, lo que detuvo toda la producción. Tomaron medidas de seguridad frente al Covid-19 con el distanciamiento social y los medios de protección suficientes para garantizar el derecho de información con la participación en los piquetes, el derecho de concentración a las puertas de la empresa, el derecho de reunión y el derecho de huelga.
El primer round lo han ganado. “La fábrica ha parado y no puede hacer entregas a los clientes”, informó Javier Pacheco, secretario general de Comisiones Obreras de Cataluña.
Lucha Internacionalista (sección en el Estado Español de la UIT-CI) difundió un comunicado de solidaridad llamando a dar todo el apoyo a los trabajadores de Nissan.
Estados Unidos: huelgas de empacadores de frutas
Continúan las huelgas en los Estados Unidos de trabajadores que demandan protección ante la pandemia. En las empacadoras de frutas del condado de Yakima (estado de Washington) denuncian condiciones laborales inseguras durante la pandemia de Covid-19. Esta vez trabajadores de Monson Fruit Co. en Selah, Frosty Packing en Yakima, Matson Fruit Co. en Selah y Allan Bros en Naches, pararon sus labores. Los trabajadores denuncian que no les dan barbijos ni equipos de protección. También, aunque tengan síntomas, tienen miedo de reportarse enfermos porque temen que los echen. Tampoco son informados cuando sus compañeros dan resultado positivo a la Covid-19.
Familias Unidas por la Justicia presentó una demanda en abril contra el Departamento de Trabajo y el Departamento de Salud del estado pidiendo reglas estrictas para proteger a los trabajadores de la pandemia.
Italia: jornaleros harán huelga para ampliar la regularización de los migrantes
El sindicato italiano Unión Sindical de Base (USB) convocó a una huelga de jornaleros el próximo 21 de mayo al considerar insuficiente la regularización de los temporarios migrantes aprobada por el gobierno, pues cree que la medida deja desprotegidos a muchos trabajadores.
El Ejecutivo aprobó una regularización de migrantes jornaleros y cuidadores domésticos para permitir su acceso a un permiso de residencia temporal y paliar así la falta de mano de obra provocada por la crisis del coronavirus.
La Unión Sindical de Base (USB) sostiene en un comunicado que “el gobierno ha decidido preocuparse de la verdura, que puede echarse a perder en los campos, y no de los derechos de las personas”.
¡Que la crisis del coronavirus la paguen los capitalistas!
La pandemia del Covid-19 está siendo utilizada por el imperialismo, los gobiernos capitalistas y los grandes empresarios para buscar descargar la crisis sobre la clase trabajadora y los sectores populares del mundo. Ya millones sufren el despido o la rebaja salarial y crece el hambre para amplios sectores de la población pobre de todos los continentes.
Esta pandemia no ha terminado y no se sabe cuándo será superada. No hay vacuna a la vista. El coronavirus, como el cólera, el dengue o el sarampión, surgieron del caldo de cultivo que crea el sistema capitalista imperialista. Solo se explica en el marco de la miseria creciente, el hacinamiento habitacional y de la degradación ambiental que producen las multinacionales en su carrera por las ganancias a costa de la superexplotación de las masas. Se puso en evidencia la destrucción de los servicios públicos estatales de salud, producto de años de ajuste y reducción de los presupuestos. En especial en las principales potencias capitalistas como Italia, el Estado español o los Estados Unidos. En Italia durante diez años redujeron el presupuesto de salud en más de 30.000 millones de euros. En los Estados Unidos casi no hay un sistema público estatal. Pero esto también se da, bajo distintas formas, en todos los países del mundo. El capitalismo alienta el negocio de la salud privada.
Y ahora, ante esta calamidad global que ellos facilitaron, no se quieren hacer cargo. Para el sistema capitalista imperialista y las multinacionales lo primero es defender sus riquezas y ganancias, no la salud y la vida digna de miles de millones. Con el argumento de la pandemia y de las cuarentenas, o sin ellas, despiden a sus trabajadores, rebajan el salario, o directamente no pagan por la “crisis”. Cuando antes del coronavirus las multinacionales, los bancos y los grandes terratenientes del mundo venían acumulando grandes ganancias. Ya es casi popular que veintiséis supermillonarios tengan la misma cantidad de dinero que 3.800 millones de las personas más pobres del mundo. Estamos hablando de multinacionales como Amazon, Microsoft, Ford, General Motors, Toyota, Siemens, Exxon Mobil, Chevron, Total, Samsung, Nestlé, JP Morgan Chase, HSBC, Alibabá, Walmart, Johnson y Johnson, Bayer-Monsanto, Pfizer, Coca-Cola, Boeing, Airbus, Facebook, Apple, Cargill, entre otras.
Además, los “salvatajes” del gobierno de Donald Trump no son para invertir en salud pública o para “salvar” el salario del pueblo trabajador norteamericano. Son para socorrer a las multinacionales yanquis. Algo semejante ocurre en la Unión Europea. Trump otorgó 455.000 millones de dólares a las grandes empresas como préstamo bancario con garantía del Estado. O sea que si no pagan pasa a ser deuda pública. Mientras, en el último mes se produjeron más de veinte millones de nuevos desempleados. Al mismo tiempo solo diez multimillonarios, incluyendo al dueño de Amazon, Jeff Bezos; el dueño de Facebook, Mark Zuckerberg, y el dueño de Microsoft, Bill Gates, aumentaron en 51 mil millones de dólares sus riquezas.
El otro mecanismo de expoliación del imperialismo, la banca, el FMI y el Banco Mundial es el de la deuda externa. En 2020 la deuda global alcanzó un récord histórico de 253 mil millones de dólares. De esa forma se saquea a los pueblos del mundo. Los gobiernos agentes del imperialismo llevan décadas pagando una deuda fraudulenta mientras hoy, según datos de la misma ONU, existen 821 millones de personas que se van a dormir con hambre y que, por el crecimiento de la pobreza y el hambre, podrían morir 300.000 personas por día.
La crisis del coronavirus muestra la debacle del sistema capitalista imperialista y pone sobre el tapete la pelea por un cambio de fondo. Hay que luchar por terminar con este sistema logrando gobiernos de las y los trabajadores que inicien la construcción de una sociedad socialista sin patrones y con una planificación económica basada en las necesidades de la clase obrera y los sectores oprimidos.
En ese camino, hoy tenemos que impulsar las luchas obreras y populares para enfrentar la crisis del coronavirus. Para defender la salud y la vida de los pueblos explotados y enfrentar los ataques a las condiciones sociales por parte de los gobiernos y los grandes capitalistas.
La clase trabajadora y los sectores populares ya están saliendo a enfrentar esta realidad. Empezando por las y los trabajadores de la salud reclamando más presupuestos, salarios e insumos, siguiendo por las huelgas obreras de Italia de marzo exigiendo parar la producción. Las huelgas en empresas contra los despidos o por medidas de seguridad en los Estados Unidos, el Estado español, Grecia, Argentina, Colombia. Los saqueos por hambre en Venezuela o los cacerolazos en Brasil contra Bolsonaro y su política criminal. Los enfrentamientos en los barrios populares de París contra la represión policial. Y la sorpresiva vuelta de las movilizaciones populares en Líbano reclamando contra la continuidad del ajuste social que venían repudiando desde octubre de 2019.
Desde la UIT-CI apoyamos todas estas expresiones de lucha en cada país y llamamos a darles continuidad y unidad en un amplio movimiento internacional para que la crisis del coronavirus la paguen los capitalistas y no los trabajadores y los pueblos.
Proponemos luchar por un plan de emergencia obrero y popular en cada país e internacionalmente. En todo el mundo se necesita plata para salud, salario, trabajo y comida. La pandemia del coronavirus no ha terminado. Y también tenemos la pandemia social que quieren imponer el imperialismo, las multinacionales y sus gobiernos. Por todo ello se hace necesario luchar por el no pago de las deudas externas. Por un frente de países deudores para no pagar. Altos impuestos progresivos a las multinacionales, los bancos y los terratenientes del mundo. Para dedicar, en cada país, esos fondos para combatir el Covid-19, prohibir los despidos o las rebajas salariales, dar un seguro o salario de cuarentena al desocupado (parado) y dar comida a millones de necesitados.
También llamamos a repudiar toda forma de represión policial usando el argumento del confinamiento o cuarentena, como la militarización, y a defender el derecho a la protesta obrera y popular.
Cada día se hace más evidente que para enfrentar la actual crisis del coronavirus, como la que vendrá luego de la pandemia, se necesita avanzar en acciones unificadas a nivel internacional. En muchos países ya se está reclamando imponer impuestos progresivos a la riqueza. En África se estaría generando un bloque de países para no pagar la deuda externa. Se hizo ya una acción mundial de protesta de los trabajadores de las Apps. El FIT-Unidad de la Argentina convocó a una conferencia de lucha latinoamericana que solo está postergada por la pandemia. Otras iniciativas de lucha internacional irán surgiendo. En ese marco, desde la UIT-CI apoyamos toda forma amplia de lucha y coordinación empezando por los tres puntos señalados:
1) No al pago de las deudas externas.
2) Altos impuestos progresivos a los de arriba.
3) Contra toda forma de represión y por el derecho a la protesta.
Y convocamos a la más amplia unidad de acción de las organizaciones obreras y populares, del movimiento de lucha de las mujeres, de la juventud, del movimiento contra la degradación ambiental, como de la izquierda anticapitalista y socialista para coordinar un movimiento de lucha internacional.
Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores
Cuarta Internacional (UIT-CI)
11 de mayo de 2020
Brasil: defender la vida de los trabajadores de la salud
El 12 de mayo, Día de la Enfermera en Brasil, trabajadoras y trabajadores de la salud y sindicatos del sector organizaron diversas protestas. La Corriente Socialista de los Trabajadores (sección brasileña de la UIT-CI), en su editorial del boletín electrónico (http://cstpsol.com/home) señala que la manifestación de salud del 1° de mayo en el Distrito Federal y las protestas en San Pablo son ejemplos nacionales de lo que hay que hacer para enfrentar el coronavirus.
Las trabajadoras y trabajadores de la salud son atacados de todas las maneras posibles. Sufren los procesos de privatización, cierres de servicios públicos, reducción del servicio de salud y la disminución de empleos estatales por el pago de deuda a los banqueros, más la ausencia de derechos laborales, en primer lugar en los hospitales privados, y en los sectores tercerizados (servicios que hacen empresas privadas) dentro de los hospitales públicos.
Bolsonaro y los gobiernos estatales y municipales, junto con los empresarios, quieren imponer una mayor flexibilización aumentando el riesgo de contaminación cuando el sistema de salud del país ya está en colapso, con más de 10.000 muertos, entre ellos una cantidad importante de trabajadoras y trabajadores de la salud.
Haciendo gala de su irresponsabilidad, ignorancia y desprecio por el pueblo, el presidente Jair Bolsonaro dijo que la pandemia es una “neurosis”.
La CST llama a las centrales sindicales CUT y CTB y a las organizaciones estudiantiles a apoyar esta lucha que concierne a toda la clase trabajadora.

Londres, como en todo el mundo las trabajadoras y trabajadores de la salud son aplaudidos por el pueblo, pero desatendidos por el gobierno capitalista. Por eso este afiche contesta “No puedo comer aplausos. Tal vez puedan votar por alguien más sensible la próxima vez”.
Estados Unidos. Se multiplican las “huelgas de inquilinos”
Los llamados a huelgas de inquilinos aumentan durante la pandemia. Muchos no pudieron pagar el alquiler de mayo por haber perdido el trabajo. “Hay que parar el pago de los alquileres durante la pandemia”, dijo a la agencia EFE Evelin Urrutia, directora de Inquilinos y Trabajadores Unidos (TWU, en inglés), una organización con sede en Alexandria, Virginia. “No deberían cobrar porque la gente no trabaja, o les bajaron sus salarios”, argumentó.
El 1° de mayo, Día de los Trabajadores, TWU organizó una manifestación por el barrio que los residentes, en su mayoría centroamericanos, llaman “Chirilagua”, con caravanas de automóviles y vecinos con carteles que aplaudían desde sus ventanas.
El impacto económico es más grave para los hispanos, muchos de ellos trabajadores indocumentados o empleados a tiempo parcial que no pueden solicitar el subsidio por desempleo.
El costo de la vivienda, en unidades alquiladas o compradas con hipoteca, consume en promedio en los Estados Unidos el 37% de los ingresos de los hogares.
El concepto de “huelga de inquilinos” es amplio e incluye desde el reclamo de plazos extendidos o la reducción de los pagos, hasta la suspensión total del pago de alquiler y de las hipotecas. Según la plataforma WeStrikeTogether.org, desde marzo más de 190.000 inquilinos y deudores se declararon en “huelga” de pago.
“Estamos investigando cuáles son las opciones a nivel estatal y federal para impedir los desalojos masivos, porque eso es lo que se viene”, dijo un dirigente comunitario, y agregó: “También estamos explorando la discusión con propietarios privados. Estamos organizando a las comunidades para que se unan y así podríamos negociar con ciertos edificios de apartamentos donde la población latina está más concentrada”.
Estados Unidos. Más de 33 millones de despedidos
CNN informó que los Estados Unidos perdieron 20,5 millones de empleos solo en abril, cuando la crisis del coronavirus devastó el mercado laboral del país, informó este viernes la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés). Fue el mes de pérdida más grande de empleos desde que esta oficina comenzó a rastrear los datos, en 1939.
Pero el número es mucho mayor aún: durante las últimas siete semanas fueron solicitados 33,5 millones de subsidios por desempleo (esto significa nada menos que el 20% de los trabajadores formales). Estas son las cifras oficiales sobre trabajadores regulares, pero hay millones de “informales” que no figuran en las estadísticas ni tampoco tienen seguro de desempleo y que sufrieron en mayor proporción los despidos.
La tasa de desempleo aumentó a 14,7%, la más alta registrada desde que BLS comenzó su serie mensual en 1948. La última vez que el desempleo estadounidense alcanzó tal nivel de gravedad fue en la Gran Depresión. La tasa alcanzó el 24,9% en 1933, según estimaciones históricas anuales del BLS.
Es probable que se subestime el número de estadounidenses desempleados. Esto se debe a que el BLS solo considera a las personas como “desempleadas” cuando han estado sin trabajo pero han buscado activamente uno nuevo en las cuatro semanas anteriores, o por un “despido temporal”, con la expectativa de ser recontratados dentro de los seis meses siguientes.
Ecuador. Protestas estudiantiles contra la rebaja del presupuesto universitario
Una nueva jornada de protesta se vive desde las 9 de este lunes 11 de mayo de 2020 en la plaza Indoamérica. Se concentraron estudiantes, profesores y trabajadores de la Universidad Central del Ecuador (UCE) para rechazar el recorte de algo más de 98 millones de dólares en el presupuesto de treinta y dos universidades y escuelas politécnicas públicas.
El pasado martes 5 se realizó la primera protesta luego de que las universidades hicieran público el recorte. El Frente en Defensa de la Educación Pública convocó a este segundo “plantón” en medio de la emergencia sanitaria que vive el país por el Covid-19.
Los manifestantes tomaron medidas de bioseguridad. Un profesor universitario que asistió a la protesta señaló que su objetivo es hacer sentir “que la población no está dormida”. El docente señaló que “se trata de ir disminuyendo el presupuesto del Estado a condiciones dramáticas que no se llegaron a ver ni en los ’90. La idea es estar presentes para hacerle entender al gobierno, que mira la educación como algo secundario, que somos esenciales, no solo en la pandemia sino en el desarrollo de la sociedad”. Además, se refirió a las condiciones en las que las universidades públicas deben empezar un período académico en modalidad virtual debido a la pandemia: “Hay una sobresaturación de las posibilidades, tanto de la plataforma universitaria como del mismo sistema de internet de la ciudad. No estamos del todo preparados para el teletrabajo, nos hace falta más apoyo pedagógico y los estudiantes también requieren educación en trabajo autónomo”.
Los participantes de la protesta universitaria dijeron que temen que se supriman becas y carreras debido a la rebaja presupuestaria.
Universidades como la Central y la Espol ya han anunciado que no podrán iniciar normalmente el presente período académico debido al recorte (información diario El Comercio, Quito).