(*Foto de nota: A la izquierda Grisolia, Sorans hablando y a la derecha Eugenio Gemmo)
El sábado 9 se realizó una charla en Roma, convocada por el Partido Comunista de los Trabajadores (PCL) de Italia y, en especial, por su sección de Roma. Fue especialmente invitado Miguel Sorans, dirigente de la UIT-CI y de Izquierda Socialista de Argentina. Hablaron Franco Grisolía y Eugenio Gemmo, dirigentes del PCL.
El debate fue una actividad de unidad de acción contra la invasión de Putin y el imperialismo ruso a Ucrania y de rechazo a la OTAN.
El dirigente Franco Grisolía realizó, en su presentación, un desarrollo histórico de Ucrania. Eugenio Gemmo recordó, ante la necesidad de estar del lado del pueblo ucraniano, la posición de León Trotsky en su conversación con el dirigente obrero argentino Mateo Fossa. Trotsky le dijo que, en caso de un enfrentamiento militar entre la Inglaterra “democrática” y el Brasil “semi fascista”, él no dudaría en apoyar a este contra aquella.
Miguel Sorans ratificó la posición de la UIT-CI de repudiar la invasión rusa y de estar del lado del pueblo ucraniano y su resistencia para derrotar al invasor. sin dar ningún respaldo político ni confianza al gobierno de Zelensky y diciendo No a la OTAN.
Señaló que la UIT-CI retoma la tradición de los socialistas internacionalistas, al no ser neutral en esta guerra: “estamos al lado de la nación oprimida e invadida que es Ucrania. Por eso discrepamos con los sectores que se reivindican de izquierda que se niegan a pronunciarse contra la invasión rusa. O, peor, que apoyan a Putin y justifican la invasión, como es el caso de los simpatizantes del falso socialismo como el de Venezuela, Nicaragua, Cuba o sectores de la izquierda europea”.
También hizo referencia crítica a los sectores del trotskismo que se niegan a apoyar al pueblo ucraniano y a que se le envíen armas, con el falso argumento de que sería “fortalecer a la OTAN” o “hacerle el juego al imperialismo”. Sosteniendo un ni-ni que le hace el juego al genocida Putin.
Sorans recordó que Trotsky en diversas oportunidades apoyó el campo militar de naciones agredidas. En el año 1937 estuvo del lado de la China del reaccionario Chiang Kai-Shek contra la invasión del imperio japonés. Del lado de Chiang Kai-Shek que había matado miles de comunistas. Proponía contra los ultraizquierdistas “participar en la lucha militar bajo las órdenes de Chiang Kai-Shek, puesto que desgraciadamente él tiene el mando de la guerra por la Independencia”.
Agregó que algo semejante propuso en la resistencia de Etiopía o Abisinia contra la ocupación italiana de 1935-37. Etiopía era gobernada por el reaccionario emperador Haile Selassie. Trotsky argumentó claramente que los socialistas debían apoyar todas las formas de ayuda a las fuerzas etíopes, incluidas las armas”. Luego en su cierre, Franco Grisolía agregó que a Chiang Kai-Shek las armas se las enviaba el imperialismo norteamericano.
Ante la falsa versión de sectores de la izquierda, que de hecho apoyan a Putin, de que la OTAN estaría enviando “armamento sofisticado” a Ucrania, Miguel Sorans, en su cierre, se preguntó: “¿Cuántos tanques o aviones envió la OTAN a Ucrania?”. Y se respondió “cero tanques y cero aviones”.
Corresponsal
La semana pasada fue liberado Rodney Álvarez, después de diez años y diez meses de prisión, acusado sin ninguna prueba por un crimen que no cometió. Álvarez es un obrero de la gran empresa estatal venezolana Ferrominera del Orinoco, ubicada en la zona de Guayana. La lucha por su libertad se convirtió en un símbolo del enfrentamiento a la criminalización y represión de la protesta obrera y popular, llevada adelante tanto por el gobierno de Chávez como por el de Maduro.
Su liberación es producto de una campaña unitaria y protestas por el caso, hecha por los familiares de las trabajadoras y trabajadores presos, por distintas organizaciones sindicales y de Derechos Humanos, por partidos políticos obreros y socialistas revolucionarios. Desde un primer momento el Partido Socialismo y Libertad (PSL), sección venezolana de la UIT-CI, se colocó incondicionalmente al lado de Rodney exigiendo su libertad. Esa libertad aún no es plena, pues sigue bajo proceso legal.
Por eso el PSL llama a seguir movilizados por la libertad plena de Rodney Álvarez y la libertad inmediata de todas las trabajadoras y trabajadores presos.
Juan Carlos Giordano visitará Ushuaia y Río Grande desde este miércoles 20 de abril.
Llevará su apoyo a la militancia fueguina de Izquierda Socialista y del Frente de Izquierda Unidad. Y a los trabajadores en lucha de Ambassador, Digital Fueguina, portuarios y estatales, entre otros.
Luego de una larga y valiente pelea contra el cáncer, nos dejó nuestra querida compañera Silvia Falco. Su hermana, Dorita, egresada del normal 7, había sido desaparecida por la dictadura en 1978. Desde entonces, junto a su madre, lucharon por justicia contra los militares asesinos. Silvia se incorporó al MAS a partir de la Guerra de Malvinas. Durante la huelga docente del ‘88, que se conoció como El Maestrazo, fue una de las principales activistas en la CABA. Su práctica sindical fue una batalla para que la base de las escuelas participara en las decisiones y contra los métodos sindicales burocráticos, llegando a partir del 2005 a integrar las listas de candidatos a Junta de Clasificación de Ademys.
Su trabajo como docente fue una ventana a la libertad y a la creatividad. Dio vuelta las escuelas organizando dramatizaciones, murgas, recitales, donde sus alumnos pudieran disfrutar la belleza de la literatura y de la música. Alejada ya de la militancia partidaria desarrolló una incansable búsqueda literaria con presentaciones artísticas, donde desplegó personajes desfachatados, reprimidos, eróticos, humorísticos, siempre de mujeres. La última, fue vestida de verde, en honor a las que en ese momento libraban la batalla por el derecho al aborto. Ya muy enferma, sin embargo, declaró en el juicio contra los militares en la causa del Vesubio donde se supo estuvo su hermana. La recordaremos siempre, apasionada compañera.
La pandemia del coronavirus demostró de un golpazo toda la miseria del sistema capitalista. Expuso sin tapujos que el mundo, así como está hoy, no tiene nada para ofrecernos, y que lo que se viene será aún peor. Lxs jóvenes estamos entre quienes más sufrimos esta realidad de las dos pandemias, la sanitaria y la económica, pero también tenemos la posibilidad de dar todo para cambiarla. Está en nuestras manos organizarnos para frenar el rumbo de ajuste brutal que están aplicando todos los gobiernos utilizando de excusa la pandemia.
Definimos a pesar de la cuarentena y el aislamiento social, publicar a través de medios digitales este segundo número de nuestra revista RABIA, la publicación de la Juventud de Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda UNIDAD. Lo hicimos porque consideramos urgente poder debatir, cuestionar y problematizar la realidad actual que vivimos y, en consecuencia, ofrecer una salida de fondo, socialista revolucionaria.
Sostenemos con firmeza que la única manera de poder cambiar las condiciones de vida paupérrimas que hoy atraviesa la gran mayoría de clase trabajadora en general, y la juventud en particular, es luchando en las calles. La organización de quienes luchamos es indispensable para enfrentar en mejores condiciones las políticas de hambre y pobreza que impulsan todos los gobiernos.
No confiamos en ninguna variante patronal, sea peronista, macrista o radical; esas fuerzas gobiernan el país hace más de un siglo, y las consecuencias están a la vista. Son las que nos han entregado a las políticas del FMI, al pago de una deuda externa ilegítima e impagable a costa de peores condiciones de vida. Más del 42% de lxs jóvenes que nacieron entre el 2000-2001 son pobres; un porcentaje que asciende al 52,6% entre menores de 15 años. Un número escalofriante que tenemos que revertir. Más que nunca es necesario dar esa pelea por una sociedad distinta, una sociedad socialista.
No desconocemos que pueda generar dudas afirmar que el peronismo no es una salida para la juventud, cuando son miles quienes siguen esas banderas, pero tampoco podemos callarnos. Creemos que el análisis concreto de la realidad va a llevar a la juventud a sacar las conclusiones necesarias, y a ese análisis queremos aportar desde esta revista. Pero aún más que el análisis, es importante luchar. Por eso le decimos a quienes depositaron sus expectativas en Fernández para sacarse de encima a Macri, que la tarea hoy es no bajar ninguna de las banderas que levantamos en las calles en los últimos años: enfrentar el ajuste, el sometimiento del país a los intereses del capital financiero, el recorte de las jubilaciones, el congelamiento del presupuesto educativo, el aborto legal seguro y gratuito, frenar la destrucción ambiental, etcétera. Nos ponemos a disposición de pelear unitariamente por cada una de estas reivindicaciones. En esas batallas nosotrxs intervenimos convencidos de que la única manera de lograr triunfos duraderos, y un futuro distinto es con la clase trabajadora en el poder, gobernando, dirigiendo las riendas del país que día a día movemos con nuestro esfuerzo. Por eso celebramos que la palabra “socialismo” vuelva estar en debate, y sea incluso cada vez más aceptada por amplios sectores de la juventud a nivel mundial.
En nuestro país, el movimiento estudiantil, secundario, terciario y universitario es un actor que tiene un rol muy importante para jugar en esta pelea, alentamos a poder hacerlo en unidad con la clase trabajadora siguiendo el mejor ejemplo del Cordobazo, que fue el eje de nuestra anterior revista. En este 2020 se cumplen 25 años de la sanción de la Ley de Educación Superior (LES) bajo el gobierno del peronista Menem, y a ese proceso de reformas estructurales le dedicamos el dossier de este segundo número. La LES fue la puerta que abrió la privatización en la educación en todos los niveles y aceleró la ya existente. Un quiebre histórico en el rol que cumple la educación, en sus contenidos y financiación. Vale agregar que la LES perduró con todos los gobiernos siguientes e inclusive se profundizó. Una tarea más de la juventud es tirar abajo esta ley privatizadora, en la perspectiva de una educación pública, gratuita, laica, científica y de calidad.
La juventud está a la cabeza de luchas que toman cada vez más visibilidad y cuerpo como la pelea por frenar la destrucción ambiental. Es que sin dudas seremos lxs más perjudicadxs por todo el desmadre y la destrucción ambiental que promueven las grandes multinacionales contaminantes con el aval de los gobiernos (práctica que se agudizó en la pandemia). El movimiento de mujeres en el marco de la cuarta ola es otro ejemplo de la potencia que tiene la juventud cuando toma las calles y eleva sus reclamos para cambiarlo todo.
En nuestros lugares de estudio, de trabajo y los barrios donde nos encontramos habitualmente buscamos crecer y llegar a más compañerxs. Con este nuevo número queremos consolidar la relación con nuestrxs lectorxs, e invitarlos a que den un paso más, que puedan conocer nuestros planteos de fondo en los distintos artículos que componen esta Rabia N°2, y que podamos golpear como un solo puño en las peleas venideras. Compartimos un camino y queremos hacerlo con la misma bandera.