Foto de portada: Senador Joaquín Benegas Lynch
Escribe Camila Urquiza
Los Benegas Lynch no llegaron a la política con Javier Milei. La familia arrastra más de un siglo de vínculos con el poder económico, el conservadurismo y la gran propiedad. Entre sus antepasados aparecen Tiburcio Benegas Ortiz, gobernador de Mendoza y fundador de Trapiche, y Robustiano Patrón Costas, empresario azucarero, senador conservador y candidato presidencial en 1943. Alberto Benegas Lynch, abuelo de los actuales legisladores, fue empresario vitivinícola y difusor de las ideas liberales en la Argentina.
La tradición continuó con su hijo, Alberto Benegas Lynch (h), economista al que Milei reivindica como referente intelectual. Dos de sus hijos ocupan bancas por La Libertad Avanza. Alberto “Bertie” Benegas Lynch es diputado nacional y Joaquín Benegas Lynch, senador por Entre Ríos. En el caso de Joaquín, el vínculo con la tierra es también su negocio.
Joaquín es fundador y director de Glocal Terra, empresa dedicada a captar inversiones, intermediar en operaciones inmobiliarias rurales, valuar propiedades y administrar campos. La compañía asegura haber participado en transacciones por más de tres millones de hectáreas en América Latina y valuado más de 400 mil hectáreas. Su cartera incluye campos agrícolas, ganaderos y forestales, extensiones destinadas a conservación y propiedades de lujo.
Glocal Terra trabaja en Argentina y otros países de la región con propietarios e inversores. Benegas Lynch defendió su intervención en el debate parlamentario pese a las acusaciones de conflicto de intereses y comparó su situación con la de un médico que vota una ley sanitaria.
Ahí aparece el punto central. Joaquín Benegas Lynch ocupa una banca en el Senado mientras dirige una empresa cuyo negocio gira alrededor de la compraventa y administración de grandes extensiones rurales. La discusión sobre la extranjerización de la tierra toca intereses mucho más cercanos de lo que el discurso libertario pretende mostrar.















