Foto de portada: Rodolfo Sánchez votando en la elección de convencionales
Rodolfo Sánchez, candidato de Izquierda Socialista en el “Frente de Izquierda por el Socialismo”
El pasado domingo 1° de noviembre se realizaron las elecciones para convencionales constituyentes que reformarán la Carta Orgánica de la ciudad. Durante la campaña, en las calles, se apreciaba que había poco ambiente electoral y un desconocimiento muy grande sobre qué se iba a votar. De un padrón de 115.415 personas, votó solo el 51%, con un 4,6% de votos en blanco o nulos. Históricamente, es una de las cifras más bajas de participación.
La Carta Orgánica preveía que la elección de convencionales estaría reglamentada por la ordenanza que rige la elección de concejales, cuyo articulado establece un piso del 3% para poder acceder a la distribución de las bancas. Sin embargo, al redactar la convocatoria, los concejales votaron por unanimidad subir el piso proscriptivo al 5%.
La alianza del intendente Walter Cortés con el gobernador Alberto Weretilneck, Estamos Haciendo Bariloche, se impuso con 19.994 votos (35,8%) y se llevó ocho convencionales. Luego, Fuerza Bariloche, integrada por varios sectores filokirchneristas y ligados a Juan Grabois, quedó en segundo lugar con 9.465 votos (16,9%), llegando a tres convencionales. En tercer lugar quedó La Libertad Avanza, alianza de cuatro partidos de derecha, que se llevó dos convencionales con 7.170 votos (13,3%). Por último, con un convencional cada uno, quedó en cuarto lugar Seamos Futuro, partido vecinalista de jóvenes, con 4.208 votos (7,52%), y también obtuvo una banca el Frente La Izquierda de los Trabajadores, la lista del PTS y MST, , que contó con 3.538 votos (6,55%).
Entre las ocho listas que no superaron el piso está el Frente de Izquierda por el Socialismo, alianza entre Izquierda Socialista, PO y Marabunta, con 1.492 votos (2,76%).
El intendente Cortés, histórico mandamás del gremio de Comercio, llegó a la intendencia en 2023 con su partido vecinalista y apenas el 19,2% de los votos. Ahora, en esta elección a convencionales, presentó una lista en alianza con el gobernador Weretilneck. La misma estaba encabezada por la secretaria de Planeamiento del municipio, Yanina Sánchez, que fue denunciada en la justicia por vecinos y ambientalistas que interpusieron un recurso de amparo tras conocerse que había aprobado el inicio de obra de un hotel del Grupo Faena en la zona intangible de Llao-Llao, con una superficie de 33 mil m² y sin contar con expediente.
Otro de los integrantes de la lista, Adrián Grau, fue denunciado como apologista de la dictadura militar y admirador de Jorge Rafael Videla, lo que derivó que la APDH presentara una denuncia ante la Fiscalía, a la cual adherimos junto con otros partidos y sindicatos locales.
Otro hecho que tuvo gran repercusión pública durante la campaña, fue nuestra denuncia de la aparición de un tótem digital con frases bíblicas promovido por la asociación de pastores evangélicos y sustentada por el intendente Cortés que creó la Secretaría de Culto dotándola con 100 millones de pesos y a cargo de un pastor evangélico. Todo acompañado por la entrega de dos terrenos públicos a los pastores para que construyan dos iglesias, y obviamente le hagan la campaña electoral. Como si este uso corrupto de los fondos públicos fuera poco, Cortés tiene un socio encubierto de la empresa Capsa, del grupo Vía Bariloche, concesionaria de la explotación de los medios de elevación del cerro Catedral. Cortés, a través de sus candidatos, hizo campaña destacando obras públicas, pura cosmética, como la pavimentación de algunas calles en los barrios, y planteando que quiere una Carta Orgánica sin trabas ni burocracia. Busca evitar los controles y constantemente menciona que el Concejo le ata las manos. Por eso plantea reducir el número de concejales y atacar directamente el estatuto de los empleados municipales, a quienes mantiene, en un importante número, en una situación de precarización laboral.
En este contexto, la izquierda del Frente de Izquierda Unidad se presentó dividida. Los votos de ambas listas sumados fueron 5.030 (9,3%) y el FIT Unidad podría haber sido cuarta fuerza obteniendo dos convencionales para enfrentar las medidas reaccionarias y de ajuste que planea implementar, ahora con mayoría absoluta, la lista de Cortés y Weretilneck. De esta forma, el divisionismo del PTS terminó entregando una banca a la lista del intendente y del gobernador, responsables del ajuste. Perdimos una oportunidad de obtener una doble representación política en la Convención.










