El pasado 31 de marzo, el dirigente internacional de la Flotilla Global Sumud, Thiago Ávila, llegó al país para lanzar a la delegación argentina de la Flotilla. Al momento del desembarque la policía del Aeropuerto Jorge Newbery de Buenos Aires y el personal de Migraciones le informaron a Thiago que, por disposición de los más altos niveles del gobierno ultraderechista de Javier Milei, no era bienvenido a la Argentina.
De esta manera, el autodenominado gobierno más sionista del mundo demostró una vez más ser el perro faldero de Benjamín Netanyahu y Donald Trump. Gracias a la movilización, se impidió la deportación y el encarcelamiento de Thiago y se logró que pudiera volar a Barcelona sin restricciones.
A pesar de impedir el ingreso de Thiago, la conferencia de prensa se realizó al día siguiente en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, con la participación de Lara Souza, también dirigente de la Flotilla, quien llegó junto a Thiago desde Brasil.










