El pasado miércoles 13 recibimos la triste noticia del fallecimiento del histórico compañero Carlos el “Pato” César. Como es nuestra tradición le hicimos un homenaje con la militancia de Izquierda Socialista, junto a su hijo, nietos, su compañera Anita y familiares. Liliana Olivero hizo una breve reseña en nombre de la Dirección Nacional y de todas y todos los militantes de nuestro partido que con profundo dolor despedimos Carlos César. El “Pato” para todas y todos nosotros.
Solamente el paso de los años, con sus consecuencias, sumado a los efectos de la pandemia pudieron apagar la vitalidad militante del Pato. Pero su convicción la mantuvo hasta su último aliento, participando en forma virtual de las reuniones. Había ingresado al partido en 1974 en pleno enfrentamiento con las bandas fascistas de la AAA Ingresó al Banco de Córdoba convirtiéndose rápidamente en activista, y delegado de base de la sucursal Mercado Norte y siendo después Delegado General de la combativa Junta Gremial Interna. Luchador de toda la vida en defensa de la clase trabajadora, pertenecía a esa categoría de los imprescindibles en la tarea de construir el partido revolucionario. Gran vendedor de periódicos y ejemplo en lo de “tarea votada, tarea cumplida”. Como internacionalista consecuente viajó a Venezuela en el año 2011 para ayudar a conseguir la legalidad de nuestro partido hermano, el PSL. Era de los que siempre estaba dispuesto para toda actividad y cuanto más difícil y arriesgada mejor. Audaz y apasionado por el deporte fue maratonista ganando varios premios provinciales y nacionales; y parapentista, deporte que lo llevó a ser instructor logrando conseguir el récord nacional superando más de siete horas y media en el aire.
El Pato es de esos compañeros que jamás se van de nuestros recuerdos Estará siempre presente en las cientos de anécdotas que sus 84 años le permitieron acumular. Pero sobre todo seguirá estando a nuestro lado en las marchas, en las luchas y será ejemplo permanente, de convicción, voluntad inquebrantable y perseverancia en la construcción de nuestro partido morenista y de nuestra internacional. Por todo esto y mucho más, le rendimos este homenaje a quien durante 50 años le dedico su vida a la militancia revolucionaria. En el cierre del emotivo homenaje Liliana dijo: “Venimos aquí con los puños apretados de rabia porque se nos fue físicamente nuestro querido Pato. Pero también venimos a gritar con todas nuestras fuerzas… Carlos César! ¡Querido Pato! ¡Presente! y ¡Hasta el socialismo siempre!
Dirección Regional Córdoba
Escribe Adolfo Santos, dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad
En un país como Argentina, donde la mayoría absoluta de las y los jubilados perciben 322.798 pesos (incluyendo el bono de 70 mil), apenas un tercio de los 912.584 pesos de la canasta básica calculada por la Defensoría de la Tercera Edad, mantener jubilaciones de privilegio para políticos, jueces y fiscales, es un verdadero escándalo. Nos oponemos tajantemente a este régimen insultante creado por las y los políticos patronales en el poder para auto beneficiarse.
En un acto demagógico, el ultraderechista Milei, asumiendo funciones que no le corresponden, mandó cancelar las pensiones que perciben Cristina Fernández de Kirchner en su condición de presidenta, vicepresidenta y viuda de un presidente y de Amado Boudou, ex vicepresidente. El hecho que no le haya retirado el beneficio a una larga lista de ex funcionarios o familiares, demuestra que se trata de una jugada de marketing para quedar bien con su base social.
La jubilación/pensión de privilegio de presidentes, vicepresidentes y sus familiares en caso de fallecimiento, se rige por la Ley 24.018, aprobada en noviembre de 1991 durante el gobierno peronista de Carlos Menem (el mejor presidente según Milei), que también incluye a jueces y fiscales (ver ilustración).
Jubilaciones de Privilegio
En 2002 el Congreso derogó la ley, pero el entonces presidente Eduardo Duhalde (Partido Justicialista) vetó la iniciativa manteniendo un beneficio del que nadie reniega y que equivale al sueldo de un juez de la Corte Suprema de Justicia.
Es hipócrita la decisión del gobierno ultraderechista cuya intención, tras un golpe de efecto, es quedar bien con su base electoral y, de paso, intentar tapar su brutal ajuste. ¿Por qué le quita las jubilaciones de privilegio sólo a Cristina y Amado Boudou? La lista es larga. Las y los ex presidentes Alberto Fernández, Mauricio Macri, Cristina Fernández de Kirchner, Adolfo Rodríguez Saá y María Estela Martínez de Perón. Las y los ex vicepresidentes Gabriela Michetti (PRO), Amado Boudou (Peronista), Julio Cobos (Radical) y Daniel Scioli (Mileista). También perciben pensiones las viudas Inés Pertiné (Fernando de la Rúa); Zulema Yoma (Carlos Menem); Bety Andrés (Marcelo Levingston, presidente militar de facto) Amalia Guido (hija de José María Guido quien asumió la presidencia después del golpe militar a Frondizi).
Desde Izquierda Socialista y el FIT Unidad repudiamos estos beneficios que las y los políticos patronales se adjudican de por vida cuando detentan el poder. De la misma manera rechazamos las prebendas de jueces, fiscales, senadores y diputados, que se auto imponen sueldos millonarios. Decimos que ningún político en su cargo perciba más de lo que recibe una directora de escuela con diez años de antigüedad, como lo hacen los legisladores que representan al FIT Unidad. Ejemplo de esto es nuestra compañera diputada nacional de Izquierda Socialista, Mónica Schlotthauer y delegada del ferrocarril Sarmiento que percibe en su banca lo mismo que le corresponde como trabajadora y fue noticia cuando terminó su anterior mandato y volvió a trabajar en el sector limpieza de la estación Once. Solo el Frente de Izquierda presentó proyectos para ello y nunca son tratados por ningún gobierno, porque están categóricamente en contra.
Rechazamos la decisión del gobierno de Milei para erigirse como justiciero mientras aprueba leyes para beneficiar a los intereses del imperialismo, las multinacionales, grandes empresarios que le financiaron la campaña. Junto a millones de jubilados de a pie, exigimos el fin del régimen de jubilaciones de privilegios, que beneficia con millones a los ex presidentes, vicepresidentes y sus familiares. Y que todo político, diputado, senador, juez y funcionario de gobierno perciba un ingreso como cualquier laburante.
La Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena a seis años de prisión contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner por el delito de defraudación al Estado en la adjudicación de la obra pública. También le impusieron inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos.
La noticia ha generado distintos debates y pronunciamientos. El ultraderechista Milei salió a festejar el fallo diciendo “el que las hace las paga”. Un verdadero caradura. Quienes lo acompañan en el gobierno como el ministro de Economía, Luis Caputo, ya debería estar preso por endeudarnos en 100 mil millones de dólares cuando era funcionario de Macri, entre ellos los 45.000 millones de dólares con el FMI que ahora está pagando el pueblo trabajador a costa de una salvaje motosierra. Macri también saludó la medida, un expresidente corrupto que le perdonó a su padre la deuda del Correo y fue beneficiado con el perdón de la deuda privada del grupo Sevel siendo estatizada por Cavallo en plena dictadura militar.
Desde Izquierda Socialista/FITU estamos en contra de esta justicia patronal, elitista y acomodaticia, con sus fallos funcionales a los gobiernos de turno. Una justicia que hoy condena a Cristina Kirchner pero ha dejado en la impunidad a otros políticos patronales ajustadores y corruptos, empezando por Carlos Menem, que remató el país con tremendos casos de corrupción, muriendo en la impunidad. Otro tanto podemos decir de De la Rúa, quien falleció sin ser condenado por tremendos casos de corrupción (La Banelco para hacer votar la ley de flexibilización laboral). Izquierda Socialista siempre ha sostenido que las y los responsables de casos de corrupción deben ser juzgados y castigados, y deben devolver lo que robaron.
Por otro lado, repudiamos que en el fallo condenatorio a Cristina se le haya impuesto inhabilitación perpetua para ejercer cargos en la función pública. Estamos en contra de toda decisión judicial o política que se use con el fin de intentar cercenar a alguien en sus derechos políticos o en una contienda electoral. ¿Quiénes son estos jueces privilegiados que con su dedo acusatorio inhabilitan a alguien cuando ellos mismos han sido puestos a dedo, ganan sueldos millonarios y tienen cargos vitalicios? Con la denominada ley “ficha limpia”, que quieren votar en el Congreso, con el argumento de que condenados por casos de corrupción no podrán ser candidatos, se preparan para proscribir a luchadoras y luchadores a quienes les han armado causas penales por participar de una marcha o movilización.
Sabemos que muchas compañeras y compañeros, por el justo odio al gobierno de Milei y porque aun simpatizan con el peronismo, pueden opinar que Cristina K no estaba implicada y que simplemente es una acusación política. Desde Izquierda Socialista respetamos esas opiniones pero las consideramos equivocadas. Las y los luchadores saben que fuimos denunciando al gobierno peronista de Alberto y Cristina por gobernar para los de arriba y con casos de corrupción, incluidos los casos de Cristina Kirchner. El entramado de negocios capitalistas corruptos bajo los gobiernos peronistas kirchneristas ya llevó a Lázaro Báez a la cárcel, quien pasó de empleado bancario a tener 300 propiedades y 415.000 hectáreas en Santa Cruz, entre otros bienes. Al ex secretario de Obras Públicas José López, por ejemplo, se lo encontró in fraganti escondiendo una bolsa con 9 millones de dólares en un convento. También saben que somos parte de los que luchamos contra el gobierno ultraderechista de Milei y no nos sumamos a su apoyo al fallo judicial. Y que también repudiamos que se pretenda inhabilitar políticamente a Cristina Kirchner.
Lo que está en discusión entre las y los trabajadores y la juventud es si realmente el peronismo y, en especial, Cristina Kirchner es una alternativa para derrotar al plan motosierra y al gobierno de Milei y ofrecer una salida distinta. Desde Izquierda Socialista sostenemos que no es así.
El último gobierno de Alberto y Cristina dejaron a un país con el 42% de pobreza, una inflación galopante y un pacto con el FMI que generó más entrega y dependencia. Y en los 12 años kirchneristas el gobierno pactó con la Barrick, Chevron y los grandes ganadores que se la llevaban en pala eran los grandes empresarios, los bancos y multinacionales. Y ahora, si Milei avanza con leyes infames, los DNU y los vetos, es también con votos de diputadas y diputados peronistas que fueron en las listas de Alberto y Cristina de Unión por la Patria.
Cristina Kirchner al mando del PJ quiere reconstruir un peronismo con la ilusión de que puede haber cambios favorables, cuando el peronismo de conjunto junto a la CGT, dejan correr el ajustazo de Milei y piensan solo en los votos para las elecciones del año que viene. Basta ver que Cristina hizo un acto en su apoyo, con los dirigentes traidores de la burocracia sindical, como Ricardo Pignanelli del Smata, Victor Santamaria y otros. Ella también es responsable que la CGT y la CTA sigan en la tregua y no llamen a un nuevo paro nacional y un Plan de Lucha.
Izquierda Socialista, en el FITU, se reafirma en la necesidad de la más amplia unidad de acción para derrotar al gobierno ultraderechista de Milei y sus medidas ultrarreacionarias. En el marco de luchar contra este sistema capitalista de pobreza, sometimiento y corrupción y por un gobierno de la clase trabajadora y la izquierda.
Izquierda Socialista/FITU
15 de noviembre de 2024
Escribe: Nicolás Núñez, referente de Ambiente en Lucha (Izquierda Socialista + independientes)
Milei retira a Argentina de la COP29
El gobierno argentino se postula como el más terraplanista de todos: contra todo consenso científico alega que no existe un calentamiento global generado por accionar humano, y por tanto, entiende que no tiene sentido que Argentina participe de las cumbres de las Naciones Unidas de Cambio Climático.
Para ser claros, ni las petroleras -industria de máxima responsabilidad en la generación de gases de efecto invernadero (GEI) que generan el calentamiento planetario- ni los países que más contaminaron a lo largo del último siglo a esta altura sostienen lo que sostiene Milei.
Llevamos de hecho, desde principio de los 90’ hasta acá, décadas de consolidación del conocimiento científico respecto del grado de afectación planetaria alcanzado, que junto al avance de la movilización, terminaron por imponer una agenda de preocupaciones que empujaron a la generalización del “green washing” (el lavado de cara verde) de la industria fósil y los gobiernos.
Las COP (Conferencia de Partes entre los países que adhieren a una serie de compromisos de reducción de emisiones de GEI) son de hecho el punto máximo de esa política de “gobernanza climática” donde el presidente de la ONU pronostica nuevas catástrofes, los presidentes ponen cara de preocupados, se firman nuevos acuerdos que luego nadie cumplirá ni nadie se encargará de que se cumplan, y así año a año mientras las catástrofes como la de Valencia siguen apilándose una tras otras.
A tal punto es así, que la activista sueca, Greta Thunberg ha tenido un posicionamiento claro de denuncia a esta nueva COP que tiene sede en Azerbaiyán, donde un régimen represor y pro-protelero está recibiendo una legitimación por parte de la ONU.
“Es hipocresía y doble vara. Azerbaiyán no sólo se las arregla para cometer todos estos crímenes y no asumir responsabilidad por ello, sino que también se le proporciona una plataforma para legitimarlos”
¿Entonces a qué responde lo de Milei?
Hasta el momento, desde su asunción Milei había dejado correr que la diplomacia argentina afirme que iban a sostenerse los compromisos climáticos asumidos por los gobiernos anteriores. Esto se debe, centralmente, a que los organismos de créditos como el FMI y el Banco Mundial vienen teniendo como requisito para sus préstamos el sostenimiento de esos lineamientos (full greenwashing).
Ahora el triunfo de otro negacionista en los Estados Unidos lo envalentona en la idea de que basta con su nexo directo ultraderechista para que Argentina obtenga los dólares que requieren la bicicleta financiera de Caputo y Milei y los pagos de la deuda externa. Recordemos, que Donald Trump había retirado en su primer mandato a los Estados Unidos de los compromisos del “Acuerdo de París”, y la semana pasada prometió volver a hacerlo tras su nueva asunción.
El negacionismo climático mata
A la COP29 se llegaba con las 220 muertes tras la catástrofe de las inundaciones en Valencia, y con montañas de papers científicos explicando las consecuencias de la actual elevación de la temperatura global y lo que vendría en las próximas décadas. Uno de esos informes, realizado por The Lancet, señala que en el caso argentino, la expansión del dengue y la creciente falta de agua potable que afecta a vastas regiones del país pueden atribuirse al calentamiento global. En 2024, los casos de dengue aumentaron un 214% respecto del año anterior, y este año se espera incluso un agravamiento.
Y eso es sólo el comienzo. La generalización de las sequías y tormentas como la que sacudió Bahía Blanca el último diciembre, van a seguir en aumento. El financiamiento para la mitigación y adaptación ante esa realidad resulta una necesidad imperiosa, y una salida bloqueada para un país cuyo gobierno señala que la única prioridad es pagar la deuda externa.
El gobierno de Milei se ha convertido en el campeón mundial del negacionismo climático. Y ante eso es necesario que el movimiento socioambiental argentino vuelva a ponerse de pie para ponerle un freno, y defender las conquistas obtenidas en las últimas décadas y que son reivindicadas en el mundo entero.
Escribe Patrick König, corresponsal.
9/11/2024. La negociación del nuevo convenio metalúrgico y de la industria electrónica
En septiembre de 2024 finalizó el convenio colectivo de la rama metal y electrónica. Las negociaciones de convenios colectivos en Alemania son por estado. Cada estado comienza a negociar con la patronal y los sindicatos y lo que se hace mayormente es que cuando se llega a un acuerdo en una de las mesas de negociación se toma como referencia a nivel de todo el país.
En el mes de octubre comenzaron estas mesas de negociación. La IGMetall, sindicato metalúrgico, llevó la propuesta de un aumento de salario del 7% y una validez del Convenio de 12 meses. Por su parte la patronal ofreció un aumento del 1,7% a partir de Julio 2025 y otro 1,9% a partir de Julio 2026, lo que además significa una duración de 27 meses e incluso pidió quitar o reducir algunas pagas extras. Ante la falta de acuerdo en las 3 reuniones de negociación que hubo hasta la fecha y pasado el tiempo en el que las partes sólo pueden tomar medidas de fuerza si se incumpliera lo firmado (“Friedenflicht”) la IGMetall comenzó con las huelgas de advertencia. Las huelgas de advertencia o “Warnstreicks” son medidas de fuerza que por lo general son paros parciales de 4 o 5 horas por turno en las fábricas más grandes y casi siempre acompañadas de concentraciones o movilizaciones.
¿En qué marco se da esta negociación?
Alemania se caracterizó hasta hace pocos años por su estabilidad económica y política y una muy baja inflación. Los convenios se negociaban en ese marco. Pero hoy la situación ha cambiado. El país va entrando de a poco en el “ritmo” del resto de Europa y del mundo. El país se encuentra implicado en una guerra a pocos kilómetros de su frontera, tuvo índices de inflación que no se tenían desde los años 90 (5,5% en 2022 y 6,5% en 2023), llevamos este año 3 trimestres en recesión y como consecuencia de esta situación aparecieron “turbulencias” a nivel político con una caída muy fuerte de la imagen del gobierno y un ascenso bastante importante de la ultraderecha, sobre todo en el Este. Mientras escribíamos esta nota recibimos la noticia de la ruptura de la coalición de gobierno. Un hecho inédito desde la posguerra que alimenta una mayor inestabilidad. A esto hay que sumarle la fuerte crisis de la industria automotriz, que es la industria principal, representante de un 26% aproximadamente del PIB.
De esta situación de futuro incierto somos todos los trabajadores/as del metal conscientes. No es exagerado decir que este es un tema recurrente de conversación mientras estamos en la máquina, a la hora del descanso o a la salida del turno. Hablamos de la guerra en Ucrania y el genocidio al pueblo palestino, si AFD puede ser una alternativo o no, de las medidas desastrosas del actual gobierno, etc.
¡La crisis que la paguen los capitalistas!
La patronal se agarra de esta situación de crisis para plantear despidos, subida de productividad y una subida de salario muy por debajo de la inflación e incluso en el caso de VW se animó a decir que pedía una rebaja salarial del 10%, despidos de 20000 a 30000 trabajadores, el cierre de 3 fábricas en Alemania y desconocer el acuerdo que tenía firmado con el Comité de Empresa de que no habría despidos hasta el 2030.
Es verdad que todas las empresas del sector automotriz y del sector ligado a esa industria han tenido que recortar su producción debido a la situación de crisis económica mundial, la caída del consumo, la competencia con China, el fiasco que ha resultado el coche eléctrico, etc, etc, etc. Pero también es verdad que esas empresas han venido haciendo ganancias multimillonarias durante muchos años a la vez que recibían grandes sumas de dinero en subvenciones por parte del estado. VW, sólo por dar un ejemplo, el año pasado repartió 4500 millones de euros en ganancias a los accionistas. Muchas empresas incluso reconocen que no es que no hagan ganancia; el problema es que no hacen las ganancias que ellos quieren o que desde la Bolsa le exigen los grandes accionistas.
Como siempre en el capitalismo cuando hay ganancias se la quedan los ricos y sólo reparte las pérdidas. Por eso no nos podemos dejar engañar por esos discursos y tenemos que pelear para que esta vez el cinturón se lo ajusten los patrones. Verdaderamente por lo que estamos peleando y a lo que nos enfrentamos no es a un aumento salarial de 2% más o 2% menos, sino que nos enfrentamos a que seamos los trabajadores/as los que paguemos los platos rotos de la patronal y el gobierno de turno. Nos lo quieren hacer pagar con pérdida de poder adquisitivo, flexibilidad laboral, despidos, cierres de empresas, recortes, etc. Quieren ahorrar dinero en costes para poder seguir ganando millones.
¡Por un plan de lucha de verdad! ¡Que la base decida!
El 7 de noviembre, hemos hecho paros parciales en más de 100 empresas en el norte del país y nos hemos manifestado por las calles de Bremen. Se ha visto en las convocatorias de huelgas y en las concentraciones que hay disposición para luchar por parte de las plantillas. El lunes siguen las negociaciones y si no hay acuerdo el sindicato tendrá que terminar con las huelgas parciales y convocar un paro de 24hs en todo el sector.
Pero como no estamos ante la negociación de un convenio más, pensamos que nuestra respuesta tampoco puede ser como venía siendo en los últimos convenios.
Lo que hace falta en esta situación es hacer asambleas decisivas para que entre todos discutamos que vamos a pedir y qué medidas vamos a tomar y hasta donde estamos dispuestos a pelear para conseguir nuestros objetivos. Hay que coordinar con otros sectores que están en lucha (como líneas de autobuses privados o el sector del acero, por ejemplo). En las reivindicaciones no deberíamos ceñirnos solamente a la cuestión salarial, sino exigir un plan para garantizar el empleo, terminar con los despidos y los cierre de fábrica, terminar con los aumentos de productividad que lo único que nos aporta a nosotros es irnos más cansados y de mal humor a casa. Necesitamos la unidad con los compañeros de empresas de trabajo temporal para que ellos también se sumen a la lucha y puedan tener mayor estabilidad laboral. Tenemos que exigirle al gobierno, que en vez de aumentar el presupuesto militar y dar 100000 millones euros para modernizar el ejército, use ese dinero para garantizar un plan de empleo. Hay que exigirle que le suba los impuestos a las grandes fortunas y nos baje los impuestos a los trabajadores/as, etc.
Lamentablemente la dirigencia de la IG Metall hace una vez más todo lo contrario y sin consultar con nosotros decide cuánto, cuándo y cómo vamos a negociar y lamentablemente, como lo venimos viendo convenio tras convenio, en cuanto la lucha empiece a tomar fuerza van a firmar entre gallos y medianoche un mal acuerdo, que nos lo van a vender como un triunfo.
Para que no nos venda la cúpula sindical y poder conseguir nuestros objetivos necesitamos recuperar el sindicato como herramienta de lucha. Necesitamos nuevas organizaciones sindicales que respondan a nuestros intereses. Un sindicalismo construido y controlado desde la base y no sindicatos que son colaterales del SPD y colaboradores del capitalismo alemán.