-Contanos ¿cómo arrancó el conflicto y que están haciendo?
Jonatan- El lunes 5 de agosto nos encontramos con la fábrica cerrada con candado. Sin aviso de nada.
Estamos haciendo vigilia en la puesta de la fábrica reclamando nuestros puestos de trabajo. Si no fuese por el apoyo de tanta gente hubiera sido muy difícil la lucha. Nos apoyaron compañeros de otras empresas del parque industrial de Burzaco, partidos políticos, despedidos de otras fábricas y la familia de cada uno de nosotros. Vamos a seguir con la vigilia y exigiendo nuestra fuente de trabajo. La empresa no acató la conciliación así que vamos a seguir acá.
Desde Salta escribe Jorge Adaro, secretario general de Ademys y candidato a Senador por Ciudad de Buenos Aires
La lucha salteña volvió a poner blanco sobre negro el rol de la burocracia traidora. Todos los gremios docentes, sean de la CTA, CGT o “independientes”, han sido cómplices del gobierno provincial y aceptado sus “ofertas”. Lo que generó una rebelión contra esos burócratas, rebelión que cada año se va profundizando.
Así fueron surgiendo los “Docentes Autoconvocados”, “Docentes Unidos”, “Autoconvocados de la Plaza”, etcétera. Han armado un sistema de asambleas por localidad y asamblea provincial. Y se eligen los delegados que van a las negociaciones con el gobierno. Ese método democrático es lo que le da unidad y fortaleza a la lucha. Y es un veneno para las burocracias. Por eso estuve en la asamblea, apoyando la lucha y hablé en representación de Ademys aportando al fondo de huelga, llevando la solidaridad de los docentes multicolores y de Docentes en Marcha.
Mientras desde el Plenario Sindical Combativo apoyamos las luchas, la burocracia de Ctera, que apoya al Frente de Todos, ni siquiera ha llamado a una medida de acción en apoyo.
Desde Salta escribe Jorge Adaro, secretario general de Ademys y candidato a Senador por Ciudad de Buenos Aires
El lunes con Ademys y los Suteba Multicolores convocamos a un acto frente a la Casa de Salta en CABA, en apoyo a los docentes salteños y en repudio al procesamiento de Celia Allancay, con la presencia de la docente autoconvocada Silvia Di Piazza.
Como me contó Claudia, de la localidad de Cerrillos, de donde es Celia, ellas cortan las rutas, mientras otro sector está en la Plaza acampando. Allí la policía las reprimió y montaron un video para culpar a Celia de la represión, diciendo que les había tirado “gas pimienta a la policía”. “Celia es fosforito, pero no tenemos ni para comer, menos para comprar gas pimienta”, ironizó Claudia. Desde Docentes en Marcha impulsamos una campaña nacional exigiendo su inmediato desprocesamiento.
El martes 30 participé en la asamblea de docentes que están de paro, acampe en la plaza central y cortes, desde hace 3 semanas. En medio del frío salteño, más de 500 docentes autoconvocados de Salta Capital debatieron la “oferta” que, muy a su pesar, tuvo que hacerles el gobierno de Urtubey. La asamblea resolvió seguir el paro. Mañana estaré en la asamblea provincial, donde se definirán los pasos a seguir.
Desde Salta escribe Jorge Adaro, secretario general de Ademys y candidato a Senador por Ciudad de Buenos Aires
Ya a principio de 2019 los docentes salteños salieron al paro, por semanas y lograron romper el techo salarial que quería imponer Urtubey, como parte del pacto fiscal que firmó con Macri para cumplir con los ajustes que exigió el FMI. Sin embargo, terminado el receso invernal, los maestros nuevamente salieron a la lucha, con mucha fuerza. El gobernador no sólo no cumplió con el acuerdo anterior, sino que recortó el salario. Por ejemplo, Macri retiró el “Fondo Compensatorio Salarial”, que era la única partida presupuestaria que el gobierno nacional entregaba a las provincias cuyo salario no llegara al 20% del mínimo vital y móvil. ¡Imaginemos la miseria salarial que paga la provincia a la docencia salteña que, con el aumento logrado en 2019, aun tenían que recibir el “Fondo Compensatorio”!
Urtubey intentó poner a la comunidad en contra de los docentes. Hasta hizo cadena provincial diciendo que “no podía darle a los docentes lo que reclaman porque la provincia no tiene más fondos” y que él “era responsable y no dejaría endeudado a un próximo gobierno”. Pero con la lucha, que tiene un enorme apoyo de la población salteña, los docentes han logrado algunas de sus reivindicaciones. La provincia cubrirá lo que Macri quitó del salario. Además, pagarán una bonificación por transporte. Y otorgarán un 7,5% de aumento y una cláusula gatillo de indexación, mensual, hasta llegar al 38% de aumento anual, entre otras medidas. El problema es que el 7,5% de aumento significan… ¡700 pesos! Son porcentajes altos, sobre salarios miserables, de años. Por eso lo que se le arrancó al gobierno no conformó. Urtubey decretó que, desde el miércoles 31, se descontarán los días de paro. Las asambleas de cada departamento tendrán la última palabra sobre si, tomar eso a cuenta o seguir con el paro.
Lo que queda claro es que el peronismo de Urtubey (quien con Lavagna se presenta como “tercera opción” a Macri y al kirchnerismo) no tiene nada significativo de diferencia con Cambiemos y el Frente de Todos. Los tres sectores están dispuestos a cumplir hoy con los ajustes que el FMI exige, a costa de destruir los salarios, la educación y salud públicas. Lo hacen Urtubey, Vidal, Alicia Kirchner, en sus provincias. Y lo seguirán haciendo si ganan la presidencia.
Sólo el Frente de Izquierda tiene una propuesta para sacar a la educación pública de la brutal crisis que kirchneristas, peronistas y macristas la han llevado y recuperar realmente el salario docente: renacionalizar el sistema educativo; invertir el 25% del presupuesto nacional (10% PBI) para educación y volver al nomenclador salarial único nacional, donde todos los docentes cobren el mismo salario básico, igual a la canasta familiar, trabajen en la provincia que sea. Ese dinero debe salir de no pagar la deuda externa.
El 7 de agosto se realizarán las elecciones en el gremio a nivel nacional. Mientras las dos alas en que se divide la conducción burocrática se pelean por el aparato, los sectores combativos y de izquierda avanzamos en la unidad en la lista Multicolor. Porque hace falta una nueva dirección democrática y de lucha para derrotar el ajuste del FMI.
Escribe Pablo Almeida, candidato a secretario general ATE CABA
Los últimos cuatro años los estatales fuimos uno de los focos predilectos del ajuste del gobierno de Macri. Los ataques a nuestros puestos de trabajo y salarios fueron la constante, tanto a nivel del Estado Nacional, como de los provinciales y municipales con la complicidad abierta de la conducción de los gremios propatronales como UPCN, Sutecba, Soeme, entre otros.
La fuerza y la predisposición de la base de nuestro gremio para pelear se evidenciaron en importantísimos conflictos sectoriales en todo el país. Como por ejemplo los que se dieron en el INTI, en los Ministerios de Economía, de Trabajo, y de Cultura. Lamentablemente las direcciones burocráticas del sindicato fueron las que debilitaron la pelea, impidiendo derrotar el ajuste. La conducción nacional de la Verde de Cachorro Godoy y los sectores capitaneados por la Verde y Blanca de Daniel Catalano dividieron la pelea de forma irresponsable, priorizando una pelea de aparatos que nada tiene que ver con las necesidades de miles de trabajadores.
Hoy, ambos sectores apoyan sin reparos las candidaturas de Alberto Fernández y Cristina Fernández una fórmula que promete seguir pagándole al FMI, con las terrible consecuencias que eso implica para el sector estatal. Si no supieron ni quisieron organizar una pelea en serio para parar el ajuste oficial menos lo van a hacer si ganan los Fernández.
Unidad y Lucha contra el ajuste, gobierne quien gobierne
Con este panorama, al tiempo que protagonizábamos enfrentamientos contra el recorte en nuestros sectores, propusimos una consigna tan simple como: “Unidad y Lucha para ganar” apoyada sobre un plan de acción unificado resuelto democráticamente. Lo contrario a la Verde y la Verde y Blanca que resolvieron todas las medidas burocráticamente basadas en su pelea de aparatos. Así resultó que un día nos convocaron a ir a rezar Lujan y otro a una “no marcha” de la CGT. Una larga sucesión de fracasos programados que no conformaron un plan de acción.
Frente a una nueva convocatoria electoral de nuestro gremio entendimos que es imprescindible avanzar en la unidad de los sectores de izquierda y combativos.
Desde Estatales en Marcha (Izquierda Socialista) junto con Tribuna Estatal (PO), Marrón Clasista (PTS), Alternativa Estatal (MST), Víctor Choque (Rompiendo Cadenas) e independientes, conformamos listas en decenas de seccionales provinciales y a nivel nacional.
La lista Multicolor será la continuidad de las peleas que cotidianamente damos en nuestro gremio. Al igual que hace cuatro años, volvemos a enfrentar a aquellos sectores que priorizan la disputa por la caja y el aparato llevándonos a pelear divididos frente al ajuste.
Llamamos a votar por la Multicolor para fortalecer la pelea por un ATE democrático y de lucha, gobierne quien gobierne.