Escribe Pablo Almeida, delegado general ATE Ministerio de Economía
La semana pasada, el gobierno citó a la representación gremial de los trabajadores del Estado nacional para comunicar que posterga sin fecha la discusión paritaria. Este congelamiento salarial deja a decenas de miles de trabajadores del Estado nacional por debajo de la línea de pobreza.
Más allá de grandes discursos sobre el rol del Estado, el gobierno ha consagrado la miseria salarial que nos legaron el macrismo y los últimos años del gobierno de Cristina Fernández. Los estatales nacionales tenemos el triste récord de estar entre las tres actividades que mayor poder adquisitivo han perdido en los cuatro años del gobierno anterior con una merma cercana al 35 por ciento. Y en el convenio Sinep, que engloba a los trabajadores de la mayor parte de la administración pública, el salario inicial ronda los 22.000 pesos. Cerca de la mitad de lo que necesita una familia para no ser pobre (43.000 pesos, según datos oficiales del Indec) y la tercera parte de lo mínimo que necesitó una familia tipo para vivir en el mes de abril de 2020 (67.000 pesos, según relevó la junta interna de ATE Indec).
El gobierno sostiene que la postergación de la paritaria es para esperar que termine la renegociación de la deuda con los bonistas y que pasen los efectos económicos de la pandemia. Los trabajadores le decimos que el salario no puede esperar. Que no se debe pagar un peso de la deuda y que la crisis económica no la tenemos que pagar nosotros sino los grandes capitalistas, con un impuesto extraordinario.
Las conducciones de ATE Capital y Nacional han denunciado, en distintos tonos, la postergación de las paritarias. Pero no han dado una sola muestra de salir a enfrentar esta situación con medidas de lucha. Ambos sectores buscan no hacerle olas al gobierno nacional, dejando correr un congelamiento salarial que se intentará replicar sobre centenares de miles de estatales provinciales y municipales.
Desde cada sector de trabajo tenemos que impulsar asambleas, reuniones de delegados y activistas utilizando las herramientas a nuestro alcance para sortear las dificultades que conllevan el aislamiento y el teletrabajo. Y desde abajo imponer a las conducciones que hoy miran para otro lado un plan de lucha en defensa de nuestro elemental derecho de tener salarios dignos.
Municipales de Moreno en conflicto
Frente al palacio municipal se cantaba “Mariel dónde está” (en alusión a la actual intendenta del Frente de Todos) y “si no hay respuestas qué quilombo se va armar” en el ruidazo convocado por la Asamblea de Trabajadores de Niñez y Juventud en lucha, en reclamo de salarios adeudados, contra los recortes salariales, por los contratos de los monotributistas, el pago de las becas y contra la precarización laboral. A los compañeros que se encuentran dentro de los grupos de riesgo los obligan a trabajar, sin protección alguna, con la amenaza de recortes en el salario violando el decreto nacional. Con esta movilización se consiguió que no les descuenten el sueldo, quedan pendientes los otros reclamos. Una muestra de que organizándose y luchando se pueden lograr cambios. Desde Izquierda Socialista nos ponemos a disposición de esta lucha e invitamos a la jornada nacional de protesta del próximo 16 convocada por el Plenario Sindical Combativo.
Lagomarsino en pie de lucha
Lagomarsino es una empresa alimentaria que produce harina en cuatro plantas y panificados en otra, ubicada en San Justo, La Matanza. Allí los trabajadores cobraron este mes tan solo el 20% de sus sueldos. La razón que esgrime la patronal es que no recibió el subsidio que solicitó al gobierno para cubrir el pago del 50% restante. Además de las irregularidades en el abono de los sueldos, la empresa suspende a los trabajadores por turnos, lo que disminuye el porcentaje que cobran de su sueldo. Frente a esta situación, los delegados bloquearon el acceso a la planta, hicieron un corte en la ruta 3 en la puerta y una olla popular con la participación del conjunto de los trabajadores. Esta semana se movilizaron hasta las oficinas de la empresa para exigir el cobro de la totalidad de sus salarios. Desde Izquierda Socialista venimos apoyando su lucha para que triunfe.
Trabajadores de La Nirva ocupan la fábrica
Las trabajadoras y los trabajadores de La Nirva hace ocho meses que no cobran sus sueldos. En un compromiso firmado en el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires la patronal se había comprometido a pagar el 1° de junio la totalidad de la deuda que tiene con los trabajadores, pero una vez más no cumplió. En una primera instancia, los trabajadores se movilizaron hace una semana al Sindicato de Pasteleros para exigirle que se ponga a la cabeza de la pelea frente a la desidia de la patronal y la inacción de los gobiernos municipal y provincial. Ante esta situación, decidieron ocupar la fábrica y continuar en estado de asamblea permanente, a la vez que siguen impulsando el fondo de huelga para sostener la medida de fuerza y mantener a sus familias.
Frigorífico Penta: sigue la lucha
El pasado viernes 5 de junio los trabajadores del frigorífico Penta, luego de 80 días de lucha, con la planta cerrada por el dueño, volvieron a movilizarse al Puente Pueyrredón. Con apoyo de organizaciones de izquierda y de trabajadores en lucha, volvieron a reclamar una respuesta por parte del gobierno nacional al conflicto. Quien según sus propias palabras, la única respuesta que les dio ahora fue enviarles a la policía. A pocos días de la marcha, y luego del proyecto de expropiación del gobierno nacional hacia Vicentín, los trabajadores exigen que se expropie el frigorífico y se ponga a funcionar bajo la órbita estatal. Todo nuestro apoyo a esta lucha.
Invitamos a todos los sectores en lucha y antiburocráticos
Martes 16 de junio: Jornada nacional de lucha del Plenario del Sindicalismo Combativo
Sin salario, salud, trabajo y alimentos, no hay cuarentena
El 27 de mayo realizamos el Plenario Nacional virtual del Sindicalismo Combativo (PSC). Participamos centenares de dirigentes combativos de todo el país y compañeros que estamos en lucha contra el ajuste del gobierno nacional, los provinciales y las patronales.
Además, miles acompañaron los debates y resoluciones por las redes.
En el Plenario analizamos la situación de los trabajadores, las luchas que se dan en casi todas las provincias y en fábricas de decenas de gremios, a pesar del pacto de la burocracia de la CGT y CTA con la UIA y el gobierno, que renovaron por 60 días más y que ahora incorpora el pago en cuotas de los aguinaldos. Luchas que son encabezadas por dirigentes del sindicalismo combativo y por nuevos luchadores que se apoyan en sus compañeros y en la democracia sindical, y que han logrado varios triunfos, junto al apoyo y la coordinación que desde el Plenario del Sindicalismo Combativo hemos realizado.
Que la crisis no la paguemos los trabajadores
En el Plenario sostuvimos el programa de salida a favor de los trabajadores reclamando un Fondo de Emergencia con fuertes impuestos a los grandes empresarios, multinacionales y banqueros, y dejando de pagar la fraudulenta deuda externa. Y que ese dinero se utilice para resolver los problemas de la salud pública, prohibir despidos, seguro al desocupado universal de $ 40.000, aumento salarial de emergencia que cubra la canasta familiar con ajuste automático, defensa de las jubilaciones y de la movilidad jubilatoria.
Además, resolvimos darle continuidad al Plan de acción que estamos impulsando desde el Plenario del Sindicalismo Combativo, como las que realizamos con el apoyo a las luchas en curso, la radio abierta-acto frente al Ministerio de Trabajo en CABA, el acto en apoyo a los mineros de Andacollo frente a la Casa de Neuquén, la movilización por los reclamos de los jubilados, la jornada contra el ajuste de Schiaretti en Córdoba, y otras acciones.
Apoyamos y participamos de la jornada nacional de lucha de las mujeres por el #NiUnaMenos el 3 de Junio. Y lo mismo haremos el 10 de junio en la jornada nacional de lucha de los trabajadores de Salud.
Convocatoria para el 16 de Junio
Llamamos a todos los luchadores a participar en la Jornada Nacional de lucha el martes 16 de junio. Particularmente a todos los trabajadores que están en conflicto en cada provincia del país, que se sumen a esta Jornada Nacional del PSC, para poder coordinar y hacernos escuchar nacionalmente, sacando las luchas del aislamiento al que nos quiere condenar la burocracia sindical de la CGT y las CTA.
Los llamamos a que, en cada provincia, coordinemos de qué manera nos manifestamos el 16 de junio, para reforzar y amplificar las luchas que los trabajadores ya han salido a desplegar en todo el país.
¡Que la crisis no la paguemos los trabajadores!
¡Vivan las luchas en todo el país!
¡El 16 de junio, todos a la jornada nacional de lucha del Plenario del Sindicalismo Combativo!
¡Abajo el Pacto del Gobierno-UIA-CGT/CTA!
¡Por una nueva dirección en el movimiento obrero!
Contactos:
Rubén Sobrero: 11-6422-6661
Jorge Adaro: 11-5809-1182
Prensa: 11-6054-0129
El 27 de mayo se realizó el plenario nacional virtual del sindicalismo combativo (PSC). Miles de luchadores de todo el país siguieron los debates que analizaron la situación de los trabajadores en medio de la pandemia y el ajuste del gobierno y las patronales. Las luchas se dan en casi todas las provincias y en fábricas de decenas de gremios a pesar del pacto de la burocracia de la CGT y las CTA con la UIA y el gobierno. Las encabezan nuevos dirigentes. Es necesario apoyarlas y coordinarlas para que triunfen. También se aprobaron diferentes propuestas de medidas económicas que debemos exigir para que la crisis del coronavirus no la paguemos los trabajadores, sino los grandes empresarios, las multinacionales y el FMI. El 16 de junio una jornada nacional de lucha marcará el inicio de un plan de acción en todo el país.
El Socialista solicitó a algunos de los dirigentes participantes su opinión sobre el plenario.
Rubén “Pollo” Sobrero, secretario general de la Unión Ferroviaria Gran Buenos Aires Oeste, principal referente del sindicalismo combativo:
“El plenario virtual mostró que el PSC pegó un salto en cantidad y calidad. Que hayan estado presentes los representantes de la mayoría de los conflictos que hoy están en desarrollo muestra ese salto muy importante del sindicalismo combativo. Y eso se da en un marco político de abandono por parte de la burocracia sindical, que muestra el verdadero carácter que tienen estas conducciones.
El PSC tenemos que extenderlo a todo el país. Eso es claro. Y vamos a trabajar para tener una presencia que hasta ahora todavía no tenemos. El gobierno y las patronales pretenden que la actual crisis del coronavirus la paguemos los trabajadores. Y la brutal crisis económica que se avecina también querrán que la paguemos nosotros. Eso va a generar más conflictos y también, lo que es muy importante, la clase trabajadora va a empezar a sacar conclusiones sobre qué rol juegan sus direcciones sindicales y políticas.
El gran desafío nuestro es poder comprender que los luchadores que surgen en cada conflicto son nuevos compañeros que se ponen al frente de cada lucha, sin mucha experiencia, pero con la claridad de que las patronales y la burocracia sindical no son sus aliados. Además, como los integrantes del PSC, nos apoyamos en la democracia sindical, hacemos asambleas para definir los pasos a seguir, lo que le da mucha fuerza a las decisiones y medidas de acción. Por eso se acercan al sindicalismo combativo y tenemos la obligación de ayudarlos a que tengan más fuerzas para ganar las luchas y a que se coordinen, sin tratar de imponerles nada, y que sean la base de una nueva dirección de la clase trabajadora que erradique el cáncer que es la burocracia sindical peronista.
También el plenario aprobó un programa de reivindicaciones para exigir al gobierno y las patronales, que la crisis no la paguemos los trabajadores y los sectores populares. Un programa que responde a las necesidades de cada sector integrante del PSC, obreros industriales, ferroviarios, médicos, docentes, estatales, del transporte, desocupados. Se sintetiza en la exigencia de un fondo de emergencia ya en base a impuestos a las grandes patronales, multinacionales y banqueros y no pagar un peso más de deuda externa.
Ahora tenemos que organizar el plan de acción que se aprobó, apoyar la jornada de las mujeres luchadoras por el #NiUnaMenos, el 3J. Impulsar y acompañar la jornada de lucha de los trabajadores de la salud el 10 de junio.
Y, sobre todo, coordinar en cada provincia entre todos los integrantes del PSC y los conflictos una gran jornada nacional el 16 de junio. Allí debemos darle visibilidad y coordinación a todas las luchas en curso, fortaleciendo al sindicalismo combativo como polo de referencia para los luchadores antiburocráticos y antipatronales”.
Miguel Ángel Ferreyra, secretario general de aceiteros de Tancacha, Córdoba, y prosecretario gremial de la Federación Nacional de Aceiteros.
“Me pareció muy bueno el plenario. Es notoria la cantidad de trabajadores que tienen ganas de luchar y ver que, lamentablemente, las dirigencias sindicales burocráticas, no saben ni quieren escuchar a las bases.
Creo que el PSC puede funcionar como alternativa para apoyar y ayudar con la solidaridad y la coordinación a las luchas. Y exigir a la CGT, porque sin la participación del sindicato se hace muy difícil. Salvo que logren imponer su propia representación por la fortaleza de la lucha.
Es muy importante la tarea que el Plenario Sindical Combativo hace. La de agrupar a todos esos compañeros, que hoy en día la conducciones de los gremios no han sabido representar, dejando que la patronal destruya cada vez más a la clase trabajadora”.
Fabián Lescano, delegado de la pizzería Cabildo de Morón, gremio de pasteleros.
“El plenario del miércoles pasado fue una iniciativa espectacular. Las patronales tienen mucho poder económico y las direcciones sindicales miran para otro lado. Para poder defendernos es necesario que todos los que luchamos seamos solidarios entre nosotros. Esa solidaridad nos ayudó a ganar nuestro conflicto con los dueños de la pizzería Cabildo, que nos debían dos meses de sueldo y no nos daban respuestas. Tampoco daba respuesta el sindicato. Tuvimos que juntarnos los trabajadores y acampar una semana en la puerta de la pizzería. Pero no tuvimos respuesta hasta que se empezaron a acercar otros trabajadores a darnos la solidaridad. Así logramos más relevancia y ganamos. Nos pagaron lo que nos debían y estamos todos trabajando. Por eso es muy importante llenar ese lugar vacío que dejan los dirigentes burocráticos. Y está bueno que haya quienes se estén dedicando a juntar todos los conflictos para llevar la solidaridad a cada lugar del país donde haya un trabajador luchando”.
Escribe Joel Rojo
El gobierno de Schiaretti igual que el de Fernández, busca renegociar una deuda externa provincial impagable de 172.000 millones de pesos, 95% de la cual está en dólares. Hay vencimientos en 2021 por mil millones de dólares. Por eso ajustan a trabajadores activos y a jubilados, obligándolos a romper la cuarentena, que cínicamente dicen que hay que cuidar.
El pasado miércoles, luego de retroceder el aislamiento de la fase 4 a la 3, entre gallos y medianoche, y rodeando la legislatura con un gran operativo policial, le hizo votar en soledad al PJ, otra reforma por la cual los próximos jubilados cobrarán el 67% del sueldo de un activo. Así “armonizó” la caja de jubilaciones provincial con la nacional. Pero el ajuste empezó antes, con la suspensión sin pago de 27.000 trabajadores precarizados de los planes de empleo, como “Primer Paso” y otros. Avaló la rebaja salarial de municipales capitalinos, de Jesús María y otras localidades. Y ahora en cuarentena obliga a los estatales a tomarse vacaciones y francos que en su momento les negó. Una verdadera estafa.
Además, mientras en tiempo record resolvió y pagó el 50% del sueldo a los empleados de los grandes empresarios, todavía no les pagó a los trabajadores de salud los 5.000 pesos anunciados hace dos meses. Así podríamos seguir relatando hechos de este ajuste, que cuenta con la complicidad de la burocracia sindical.
Empezó la resistencia
Lo más importante de esta situación, es que los trabajadores comienzan a presionar a sus dirigentes obligándolos a movilizar. Hubo marchas de municipales en dos oportunidades por rebaja de salarios y de los choferes de UTA, en huelga desde hace casi un mes, por falta de pago. Los de media distancia hace dos meses que paran por lo mismo. Los docentes hicieron un “apagón” de computadoras por 24 horas y ese día se movilizaron agrupaciones de oposición como Docentes en Marcha y otras. El 25 de mayo hubo una enorme caravana de autos a lo largo de 30 cuadras, de los equipos autoconvocados de salud, que se repitieron en muchas ciudades del interior. El día del Cordobazo hubo otra gran caravana de docentes, que también se replicó en otras ciudades, otra de Luz y Fuerza y una concentración frente a la Caja de todas las agrupaciones de jubilados. Hubo paro de 24 horas de bancarios y de 48 de judiciales. El domingo 31 una enorme caravana con casi 250 autos de docentes, bancarios y el equipo de salud, concretó un bocinazo en Villa Dolores exigiendo la derogación de la reforma previsional, cosa que en general hicieron todas las luchas posteriores a su aprobación. Esto muestra que en la base hay disposición para luchar. Pero los dirigentes de los sindicatos, de las dos CGT y las dos CTA, hacen todo lo posible para no movilizar, y cuando son obligados a hacerlo, las dividen como hasta ahora, movilizando por gremio y en días distinto, o peor aún, saliendo el mismo día pero a horas y lugares diferentes. Son los cómplices fundamentales de este ajuste. Ahora más que nunca hay que obligarlos a convocar a un paro provincial y a un plan de lucha, tomando todos los recaudos de bioseguridad. Por la derogación de la nueva ley jubilatoria para recuperar el 82% para los jubilados, por un inmediato aumento salarial de emergencia, por la reincorporación de los despedidos en pandemia. Ninguna rebaja salarial. Subsidio de 30 mil pesos a toda familia que lo necesite y por créditos a tasa cero para los pequeños talleres y comercios. El dinero para todo esto debe salir del no pago de la deuda provincial y de un impuesto a los ricos y a las grandes empresas de Córdoba.