En los últimos días de diciembre de 2017 la Fábrica Naval de Pólvora y Explosivos de Azul (Fanazul) despidió a 250 trabajadores, la mayoría de ellos precarizados. Los despidos fueron decisión del Ministerio de Defensa -de donde depende Fabricaciones Militares- en una clara maniobra para vaciar la fábrica. La planta quedó militarizada y los trabajadores reunidos en asamblea resolvieron actuar con movilizaciones y cortes de ruta que contaron con el apoyo de una gran cantidad de vecinos y trabajadores de la ciudad de Azul y pueblos cercanos.
El ministro de Defensa Oscar Aguad designó un interventor, Luis Riva, quien emitió un comunicado el 1º de febrero afirmando que no era “posible mantener la continuidad de la fábrica”. Luego de que la intervención macrista no recibiera a los trabajadores damnificados, que intentaron acercarle propuestas para una salida en la que no se tuviera que cerrar la fábrica, los despedidos comenzaron a reclamar por las reincorporaciones en la ciudad de La Plata. Le presentaron a la gobernadora Vidal un plan de reactivación en el que se exige la intervención del gobierno provincial en el conflicto, para que se reabra la fábrica y se reincorpore a todos los trabajadores. El pedido incluye la estatización (es decir, su pase al estado provincial). Hasta el momento los trabajadores no fueron recibidos por la gobernadora.
Desde Izquierda Socialista acompañamos a los trabajadores en su lucha por los puestos de trabajo, reclamando su inmediata reincorporación y exigiendo que Vidal se haga cargo de poner la fábrica nuevamente en funcionamiento.
Escribe Pablo Almeida Delegado general de ATE-Mecon
Mientras siguen los conflictos contra los despidos en INTI, Fanazul, Río Turbio, el hospital Posadas y otras reparticiones, el jueves 15 se realizará la jornada nacional de ATE. Será una gran oportunidad para fortalecer las peleas, pero debe ser acompañada por la unificación de todas las iniciativas en un plan de lucha que, votado masivamente por los estatales, nos lleve al triunfo.
El secretario general de ATE, Hugo “Cachorro” Godoy, confirmó la convocatoria a un paro nacional para el 15 de febrero. La jornada de protesta es para repudiar los despidos en el Estado, principalmente en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), y reclamar la reincorporación de los 250 despedidos. La conducción nacional de ATE lanzó la medida declamando la búsqueda de “una amplia demostración de unidad para visibilizar las luchas contra el ajuste en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), la mina de carbón de Río Turbio, el hospital Posadas y el Ballet de Danza”. Durante la jornada de paro se realizarán marchas y cortes de rutas en todo el país. Habrá caravanas que saldrán del INTI, Puente 12 y plaza Alsina en Avellaneda que confluirán a las 13 en Avenida de Mayo y Lima.
El gobierno de Macri avanza con el ajuste en el Estado, intenta derrotar a los trabajadores despidiendo y abaratando los salarios para favorecer las ganancias patronales y pagar la deuda externa que crece cada día. Es por esto, por ejemplo, que no duda en despedir a profesionales en el Posadas, atacando la salud de decenas de miles de trabajadores, o despidiendo a ingenieros y técnicos en el INTI, que investigan y desarrollan tecnologías innovadoras. Con respecto a estos últimos, consultado por Mirtha Legrand, Marcos Peña comentó con cinismo: “Podrán conseguir trabajo en otros lados mientras la economía crezca y se generen puestos de trabajo”. Está claro que el gobierno busca desguazar el INTI, así como otras áreas estratégicas del Estado, en búsqueda de tercerizar o directamente privatizar sus funciones favoreciendo los negociados de empresarios privados amigos y de multinacionales.
La combatividad desplegada por los estatales nos muestra que se le puede torcer el brazo al gobierno. Los fabriqueros de Fanazul, el hospital Posadas, que enfrenta no solo la traición de UPCN sino la de la seccional Morón de ATE, y las más de dos semanas de permanencia pacífica en el INTI son las mayores muestras de la disposición de lucha de los trabajadores.
Lamentablemente la conducción de ATE viene privilegiando las disputas internas con otros sectores burocráticos de la conducción de nuestro gremio, como es el caso de la lista Verde y Blanca kirchnerista que conduce la estratégica seccional Capital. O en el caso de la CTA Autónoma priorizando la disputa con el secretario general Pablo Micheli. Así es como ATE nacional aún no ha definido su participación a fondo en la movilización del próximo 21 de febrero, y se viene negando a llevar adelante un plan de lucha unificado de todos los estatales contra el ajuste del gobierno y su política de despidos.
La necesidad de la máxima unidad se verifica hoy más que nunca en el caso del INTI; el viernes 9 se hizo un acta firmada por la lista Verde donde “se abre una instancia de negociación”. Lamentablemente dicha acta tiene una frase con la que las autoridades tratarán de que se reinicien “normalmente” las actividades sin garantizar la marcha atrás de los despidos, sino apenas “revisarlos”. Los trabajadores han votado en asamblea un paro para el día miércoles 14. Lograr llevarlo adelante y que no se quiebre la lucha dependerá de la masividad de la asamblea que se lleve adelante en la mañana de ese día.
En todos los lugares donde se están dando estas luchas contra los despidos es necesario realizar asambleas, donde entre todos los compañeros se discuta y vote cada acción e iniciativa. Imponiendo desde abajo a las conducciones un plan de lucha unitario que esté a la altura de la enorme fuerza que muestran miles de trabajadores como en el INTI, Fanazul, el Posadas y tantas otras. Surgirá así el plan de lucha que será de los trabajadores, y que garantizará por ello la intervención masiva y decidida del conjunto, único camino para derrotar el ajuste.
Izquierda Socialista expresa su enérgico repudio a los despidos y brinda su absoluta solidaridad con la pelea que llevan adelante los trabajadores del Estado.
Cuando en todo el país nos preparamos para organizar la pelea por la paritaria docente nacional y para romper el techo salarial macrista, la Celeste que conduce Unión de Docentes de la Provincia de Misiones (UDPM) firmó una paritaria provincial de 15,5% y sin cláusula gatillo con el gobernador kirchnerista Hugo Passalacqua, es decir un salario básico de 4.511 pesos.
Stella Maris Leverberg, ex diputada nacional del Frente para la Victoria y miembro de la Junta Ejecutiva de Ctera, fue la impulsora de firmar a la baja (Infobae 8/02/2018). Una nueva traición de la Celeste kirchnerista que llamamos a repudiar.
Escribe Jorge Adaro Secretario general de Ademys
El 6 de febrero, en nuestro sindicato Ademys, se realizó una reunión de coordinación nacional de sindicatos, dirigentes y agrupaciones combativas y opositoras a la burocracia de Ctera. Además de Ademys, estuvieron presentes representantes de SUTE Mendoza, Adosac Santa Cruz, Amsafe Rosario, los Suteba Multicolores (La Matanza, Tigre, Escobar, La Plata), Sutef Tierra del Fuego, la Federación Nacional Docente y todas las agrupaciones de oposición. No pudieron asistir pero se incluyeron en las resoluciones ATEN Capital y GDA de Formosa.
Nuestra agrupación Docentes en Marcha propuso comenzar a definir un plan de acción coordinado, consultado en las bases de cada seccional y realizar un nuevo plenario nacional. Además, impulsar desde ahora una campaña de apoyo y coordinación con los docentes de Santa Cruz, que ya iniciaron el año nuevamente con paros y movilizaciones ante el brutal ajuste de Alicia Kirchner.
Con medio centenar de dirigentes debatimos en primer lugar un pliego de reivindicaciones, retomando las aprobadas en 2017 y actualizando reclamos ante los ajustes de Macri y los gobernadores.
Allí definimos impulsar la lucha por una paritaria nacional docente sin ningún techo para la discusión salarial; blanqueo salarial con todas las cifras en negro al básico y un inicial nacional unificado equivalente a la canasta familiar; defensa de nuestro régimen jubilatorio y todos nuestros derechos laborales; no al ítem aula en Mendoza y al presentismo en Santa Cruz y Buenos Aires; renacionalización del sistema educativo; inmediato aumento del presupuesto a 10% del PBI sobre la base del no pago de la deuda externa; basta de persecución a los que luchan; inmediata reincorporación de Horacio Catena, secretario general del Sutef, y no al Plan Maestro y a la reforma educativa.
Como parte de los acuerdos alcanzados se definió que febrero debe marcar un salto en este proceso, con el paro nacional de CTA Autónoma dispuesto para el 15 de febrero con movilización a Plaza de Mayo y la marcha convocada por Camioneros y otros gremios para el 21 de este mes.
No alcanza con que la conducción de la Ctera denuncie al gobierno nacional y amenace con algún paro para el 5 de marzo. Debemos impulsar el debate en la base docente de todo el país para avanzar desde las escuelas en la construcción del plan de lucha nacional que necesitamos. No queremos que un puñado de dirigentes resuelvan por todos. Necesitamos plenarios de delegados, asambleas o congresos en cada sindicato docente para que maestros y profesores discutan y resuelvan el plan de lucha.
Para el debate proponemos enfrentar la ofensiva de los gobiernos nacional y provinciales con un plan de lucha que se inicie con 72 horas los días 5, 6 y 7 de marzo y empalme con el paro internacional de mujeres el 8 de marzo.
Llamamos a impulsar con fuerza el debate de estas propuestas en cada escuela. A participar en las movilizaciones del 15 y 21 de febrero, exigir a los sindicatos docentes el llamado a asambleas y a sumarse al plan de lucha nacional. Y a asistir el 27 de febrero a un nuevo plenario nacional de la oposición para definir las acciones a seguir.
El gobierno de Macri decidió ir por los trabajadores de Río Turbio. La intervención de Yacimientos Carboníferos de Río Turbio (YCRT) a cargo de Omar Zeidán decidió avanzar con 500 despidos. Como toda vez que despide, este gobierno de CEOs se justifica diciendo que jamás es culpable, siempre lo hace porque “sobran” trabajadores o hay “ñoquis”. Río Turbio no es la excepción.
Pero la realidad es otra. Marcos Peña anunció en el senado que el recorte presupuestario para este año será del 18,5%, mientras que las inversiones de capital dentro de YCRT no existirán. Esta política es la que explica los despidos para reducir los gastos en 1.000 millones de pesos. La medida afectará a toda la población: la cuenca carbonífera, conformada por las localidades de Río Turbio y 28 de Noviembre, vive desde hace décadas de la extracción de carbón.
Fracasadas las negociaciones con la intervención en Buenos Aires, el miércoles 7 de febrero los trabajadores de Río Turbio realizaron una asamblea que fue masiva y que contó con gran apoyo de la comunidad. Entre las resoluciones se votó: Mantener la ocupación pacífica de Mina 5. Participar de la marcha y el paro nacional convocado para el 15 de febrero por ATE y la CTA Autónoma, y de la movilización convocada para el día 21 de febrero.
Izquierda Socialista repudia los despidos y se solidariza con la lucha de los mineros de Rio Turbio.
C.F.