Desde el último paro general de septiembre pasado, las conducciones de la CGT y las CTA evitan darle continuidad a la lucha. Cada tanto la CGT amenaza con ponerle fecha a un paro. Ahora llaman a una marcha el 4 de abril con industriales y pymes. Mientras Macri paga deudas de obras sociales a cambio de más tregua.
Escribe Guillermo Sánchez Porta
La cúpula de la CGT realizó una conferencia de prensa para anunciar que “no hay fecha de paro general” y que convocan a una marcha el 4 de abril. Sería “en defensa del reposicionamiento de la industria y la defensa de los puestos de trabajo, la producción, la justicia y la soberanía” y por soluciones a “la grave problemática de las obras sociales por el estancamiento del fondo de redistribución”. Después se supo que el día anterior se habían entrevistado con el ministro de Trabajo, Dante Sica, y su jefe de gabinete, Pérez Riba, quienes les entregaron 14.000 millones de pesos en concepto de deudas de obras sociales y un plan de pago de otros 18.000 millones. O sea, 32.000 millones de pesos le costó a Macri el compromiso de la CGT de no convocar a un paro general antes de las elecciones de octubre.
¿La solución es “un gobierno de unidad peronista”? Además de no convocar al paro general y llamar a marchar con los empresarios, Andrés Rodríguez (UPCN) en nombre de la cúpula de la CGT declaró: “Pretendemos construir una alternativa para ganar las elecciones nacionales y reemplazar a este gobierno que está haciendo las cosas mal. Lavagna se presenta con buena imagen y perspectivas para ser candidato. Lo importante es lograr el acuerdo de otros sectores del peronismo para que se respalde una candidatura, como siempre se hizo”. “Si logramos este paso, luego ese posible gobierno tendrá que hablarle al pueblo sobre los pasos difíciles que demandará salir de esto y comprometerse con ser un gobierno de transición”.
Los dirigentes de la CGT suspenden la lucha por los salarios contra el ajuste, los despidos y las suspensiones, y llaman a los trabajadores a marchar para buscar la unidad del peronismo y votarlo en octubre. Y además, dicen que ese hipotético nuevo gobierno no dará soluciones, sino que tendremos que aguantar “los pasos difíciles” para salir de la crisis
Que rompan la tregua y llamen a un paro general Como lo venimos reclamando desde el Plenario Sindical Combativo, encabezado por el Pollo Sobrero, de la Unión Ferroviaria Oeste, y el Sutna, es necesaria la inmediata convocatoria a un paro general y un plan de lucha para enfrentar el plan de ajuste de Macri, el FMI y los gobernadores para unificar los diferentes conflictos que recorren el país por salarios, contra los despidos y las suspensiones. Hay que denunciar esta nueva capitulación de la CGT y las CTA y exigirles que rompan la tregua con el gobierno.
Además, la solución a la grave crisis social no saldrá de la mano de la unidad del peronismo, como plantea la CGT. Todos los gobernadores peronistas, en Santa Cruz, Salta, Chaco, Córdoba o La Rioja, aplican el mismo plan de ajuste contra los trabajadores. Con ellos seguirá el saqueo al pueblo. La salida política viene de la mano de la izquierda, la única alternativa que propone que la crisis la paguen los empresarios y el FMI, no los trabajadores.
Escribe Guillermo Sánchez Porta
Pese a que las conducciones kirchneristas de Ctera y los principales gremios docentes de las provincias una vez más entraron en la tregua que Macri y los gobernadores reclaman, varias siguen en conflicto. Ctera llamó a un exitoso paro de 72 horas el 6, 7 y 8 de marzo y, sin ningún tipo de soluciones (ni siquiera fueron llamados a paritaria nacional), levantó el plan de lucha.
Lo mismo hicieron las conducciones kirchneristas de Baradel en Buenos Aires y de López en CABA. En Salta hubo una enorme lucha autoconvocada por fuera de los sindicatos que le torció el brazo a Urtubey. En Chaco llevan tres semanas de paro por tiempo indeterminado. En La Rioja, quince días de huelga. En Santa Cruz, paros semanales. Santa Fe vuelve a 48 horas de paro y así en varias provincias. La CTA de Yasky y la Ctera de Alesso, aunque critican a la CGT, tienen la política de pactar treguas con Macri y los gobernadores. Desde la oposición combativa seguimos reclamando el paro nacional y plan de lucha para derrotar su ajuste y llamamos a apoyar y coordinar a las provincias en lucha
Escribe Gabriel Massa
No es casualidad. Los candidatos peronistas, incluidos Cristina y Lavagna que ya se han comprometido a mantener los acuerdos con el FMI, cuentan con el aval de los burócratas sindicales millonarios que traicionan a los trabajadores.
El jueves 22 de marzo por la noche se dio un nuevo encuentro de Roberto Lavagna con dirigentes sindicales en la sede de la Unión Ferroviaria en Buenos Aires. La reunión fue organizada por el secretario general de Luz y Fuerza, Guillermo Moser, y participaron los secretarios generales Antonio Caló (UOM), Sergio Sasia (Unión Ferroviaria), Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), Marcos Castro (Capitanes de Ultramar), Osvaldo Iadarola (Foetra – Telecomunicaciones), Luis Pandolfi (Tintoreros), Raúl Quiñones (Tabacaleros), Juan Palacios (Aatrac – Comunicaciones), Juan Speroni (SAON – Obreros Navales) y José Laucheri (Pecifa – Personal Civil de las Fuerzas Armadas). Lavagna ya había recibido el apoyo del gastronómico Barrionuevo, mientras que los jefes de la CGT, Daer y Acuña, siguen deshojando la margarita entre él y Massa.
Estos dirigentes han sido una apoyatura clave para el gobierno de Macri y su brutal ajuste frenando y traicionando las luchas de los trabajadores, como se vio frente a la reforma de las jubilaciones y ahora en su negativa a convocar el paro nacional contra el tarifazo. Y los diputados de origen sindical han votado las leyes de ajuste del gobierno igual que la mayoría de los parlamentarios peronistas. Así que está claro por qué apoyan a candidatos que ya se han comprometido a mantener los acuerdos con el FMI.
No es mejor el rol de los dirigentes que apoyan la candidatura de Cristina Kirchner, como Moyano de Camioneros, Yasky, de la CTA, y Palazzo, de bancarios. Posan de combativos, llaman a marchas como la del 4 de abril. Pero se niegan a impulsar el plan de lucha y el paro que necesitamos para derrotar al gobierno y las patronales. El propio Yasky no dudó en decir que este no es momento de paros sino de impulsar la candidatura de Cristina para las elecciones. Ellos también supeditan la lucha de los trabajadores a las idas y venidas de las candidaturas del peronismo, detrás del kirchnerismo en este caso.
En la vereda de enfrente están los dirigentes del sindicalismo combativo, como el Pollo Sobrero, que acaba de encabezar el paro de los ferroviarios del Sarmiento ante la muerte de un trabajador por falta de seguridad; la conducción del sindicato del neumático que impulsa la lucha contra los despidos masivos en FATE; los dirigentes de las seccionales docentes rebeldes que enfrentan la destrucción de la educación pública; los médicos y enfermeros de la CICOP que defienden la salud pública y los hospitales y tantos más.
Los dirigentes del sindicalismo combativo pelean por una nueva dirección para el movimiento obrero. Muchos de ellos, además, extienden esta pelea a la necesidad de construir una alternativa política para los trabajadores independiente de los partidos patronales. Por eso es que apoyan a la izquierda y su llamado a luchar por el no pago de la fraudulenta deuda externa y la ruptura con el Fondo y por un plan de emergencia obrero y popular contra todas las variantes de los partidos patronales.
Luego de la tragedia evitable que, producto de la negligencia de la patronal, le costó la vida a Sebastián Carranza, los ferroviarios del Sarmiento respondieron con una medida de fuerza contundente. Reporteamos al respecto a Rubén “Pollo” Sobrero, secretario general de la Unión Ferroviaria Seccional Oeste, y a Mónica Schlotthauer, delegada del Sarmiento y diputada nacional por Izquierda Socialista/FIT
Mónica Schlotthauer “La reforma laboral mata”
¿Cómo definieron realizar el paro?
–La tragedia fue cerca de la medianoche. Las primeras horas estuvieron cruzadas de conmoción. La asistencia fue sumamente precaria. Sus propios compañeros debieron realizar el traslado porque el servicio médico de la empresa no cuenta con asistencia médica ni un servicio eficiente de urgencias en la línea. Y con la ART ya sabemos que no se puede contar. A la mañana siguiente realizamos una reunión del cuerpo de delegados donde resolvimos convocar al paro a partir de la cero hora con concentración de todos los compañeros en la base Castelar para garantizarlo. Recorrimos desde el mediodía los sectores para convocar a los compañeros que votaron con el corazón y la indignación el apoyo al paro. También anunciamos a los pasajeros con un comunicado de prensa. A partir de la madrugada explotó la indignación. Cientos y cientos de compañeras y compañeros se hicieron presentes. Un paro histórico y ejemplar. Venciendo los compromisos personales, cuidados de hijos, familia, coordinando para viajar juntos, todos los sectores se organizaron. Fue una gran respuesta, en primer lugar para honrar la vida de Sebastián, a su familia y acompañarla. Acompañamos también a la familia en el velatorio antes del inicio del paro en las cercanías de la estación de Merlo.
¿Cuál era la postura de la empresa?
–El gobierno pretendió quebrar la voluntad de paro y la exigencia de que cambien la política laboral. No pudieron, por la disposición a luchar de los ferroviarios más la colaboración de los trabajadores de base de los otros gremios. Las mujeres además en la primera línea no dejaron de animar con los cánticos que acompañaron todos los compañeros.
Ya a media mañana, cuando todos los intentos fracasaron, el vicepresidente de Trenes Argentinos pidió una reunión y se comprometió a armar una mesa de trabajo con los representantes gremiales para acordar protocolos de seguridad en todas las áreas que terminen con la política hasta hoy impuesta con amenazas sistemáticas de sanciones a los que reclaman el cumplimento de la ley de seguridad e higiene; el compromiso de mantener el sustento económico a la familia de Sebastián Carranza; la investigación y castigo del hecho y de la cadena de responsabilidades, con la participación de la comisión de reclamos, y por último, ninguna sanción ni descuento, ni procedimientos penales contra la organización gremial convocante.
Antes de proponer la suspensión de la medida de fuerza consultamos con los compañeros del sector de Sebastián y a su familia y se propuso en una asamblea general con todos los compañeros presentes en el piquete (más de trescientos ferroviarios) donde se votó masivamente a favor, con solamente dos abstenciones y un voto en contra, con la convicción de que esta lucha recién empieza. Si no cumplen, ya conocemos el camino.
¿Cómo se sigue?
–No hay que bajar la guardia. Se le dio un golpe a la empresa y demostró la fuerza de nuestra organización. El paro fue un punto final a los aprietes, a la negligencia empresaria y precarización laboral que esta gerencia comandada por Orfila, Dietrich y Macri viene imponiendo en todos los ferrocarriles. Es el segundo paro que le hacemos nosotros solos a Macri. Está claro que la reforma laboral mata y que si nos unimos podemos pararle la mano. Vamos a seguir luchando, con asamblea por especialidad para debatir lo que se necesita en cada sector. Y seguiremos reclamando justicia.
Rubén “Pollo” Sobrero “Fue un paro que hicimos contra las conducciones de todos los gremios”
¿Cómo se llegó a la situación de que muera un trabajador?
–Sebastián falleció como consecuencia de la negligencia de la gerencia macrista del ferrocarril Sarmiento, que hace años desconoce la ley de condiciones de seguridad e higiene. Por eso decimos que no fue un accidente de trabajo, sino un crimen laboral. Si Sebastián hubiera estado trabajando sobre un techo sin luz, solo con la visibilidad de la Luna, y se rompe una chapa pero tenía el arnés puesto, no se hubiese muerto. Entonces, la conclusión es que fue una muerte evitable. El trabajo en altura debe ser con arneses como lo establece la ley. Su muerte es consecuencia de una política laboral que en el Sarmiento se expresa en las malas condiciones laborales que nos quieren imponer. A esto hay que agregarle la responsabilidad de la lista Verde de Sasia, el secretario general de la Unión Ferroviaria (UF) que en 2018 firmó un convenio laboral que es una reforma laboral de hecho, porque implica mucha flexibilización.
¿Las conducciones de los demás gremios qué posiciones tuvieron?
–Fue un paro que hicimos contra las conducciones de todos los gremios, a las que exigimos que pararan. Especialmente a la Unión Ferroviaria. Yo llamé para comunicarme personalmente. Nunca nos respondieron la llamada. Pero en la base se dio que muchos compañeros que se referencian en la Verde pararon y se movilizaron al piquete de Castelar. Se demostró que todos los ferroviarios, más allá de los colores, supieron que acá teníamos que estar unidos.
También reclamamos a la Asociación del Personal de Dirección de Ferrocarriles Argentinos (Apdfa) y a La Fraternidad que convoquen al paro y dejen de ser cómplices de la empresa.
De Apdfa hubo supervisores y gerentes que salieron a barrer los trenes, hubo algunos que no, teniendo una actitud más digna y humana, y nos recordaron que somos gremios hermanos, aunque dirigidos por unos burócratas que nada tienen que ver con la base.
En el caso de Maturano, secretario general de La Fraternidad, ordenó a los maquinistas que saquen los trenes, dio la orden activa de carnerear. Se dieron la política para hacer reventar el paro, pero lo concreto es que no lo lograron, los trenes no salieron.
PO: no votaron en contra ni hablaron en la asamblea
Escribe Gastón Cruyff
El Partido Obrero sostuvo en una nota en su página web, a través de Charly Ventura: “Nosotros votamos en contra de levantar el paro”. Y a eso le agrega que la asamblea fue minoritaria, con solo 70 compañeros, y que la suspensión de la medida generó un gran malestar en la base ferroviaria. Todas mentiras
Ninguno de los dos militantes que tiene el PO en el Sarmiento habló en la asamblea. Tampoco votaron en contra, se abstuvieron. El espacio sindical del que participa el PO (la lista Negra) tuvo distintas posiciones. Una parte votó la propuesta del cuerpo de delegados y otra no participó activamente del piquete.
La asamblea, con más de 300 compañeros, todos los que estaban en ese momento participando activamente del piquete, reflejó la realidad de los ferroviarios, que fue una medida contundente contra los intentos de la patronal de avanzar contra las condiciones laborales. Por eso es falso que existiera “malestar” luego de la suspensión de la medida. Todo lo contrario. Cualquiera lo puede comprobar simplemente hablando con los compañeros que en cada sección a partir de ese momento salieron a reclamar por sus condiciones específicas a la empresa.
El objetivo del PO, lamentablemente, es debilitar a la conducción de la Bordó en el Sarmiento. No es la primera vez que lo intenta y fracasa. Ni mucho menos podemos aceptar la mentira y la falsedad como método político entre compañeros del sindicalismo combativo.
Desde la Bordó en el Sarmiento vamos a seguir el camino de la unidad con los que luchan, para fortalecer un sindicalismo combativo y democrático que priorice enfrentar al gobierno y las patronales. Por eso seguiremos apoyando incondicionalmente la lucha de FATE y a todas las nuevas direcciones antiburocráticas, más allá de las diferencias que pudiéramos tener.
Nos quedamos, por último, con el mensaje de afecto y apoyo del padre de Sebastián, que también trabaja en el ferrocarril como mecánico. Un mensaje que fortalece a toda la base del Sarmiento y nos deja en mejores condiciones para enfrentar las peleas que se vienen.
Escribe Mónica Schlotthauer • Diputada nacional de Izquierda Socialista/FIT y delegada del Sarmiento
La neglicencia empresarial se cobró una nueva víctima. Un trabajador ferroviario murió por ser obligado a trabajar sin los implementos de seguridad que exige la ley. Los ferroviarios del Sarmiento decretaron inmediatamente un paro de 24 horas.
Sebastián Carranza, operario del área Telecomunicaciones del ferrocarril Sarmiento, murió a las 23 horas del lunes 18 por culpa de la inseguridad laboral. Cedió un techo y cayó varios metros. “Me quedo un par de horas porque con la nena hay muchos gastos”, había dicho Sebastián y se quedó trabajando horas extras. Se encontraba colocando cámaras de seguridad sin las mínimas condiciones de seguridad laboral: estaba trabajando sin arneses, ni ligas para sostenerse y a oscuras. Sus compañeros lo trasladaron a los bomberos de Morón. No pudieron salvarlo. Sebastián tenía 30 años, una hija de un año y una joven esposa que ahora quedan sin sostén ni consuelo. Se trata de una nueva muerte evitable, responsabilidad de la empresa Trenes Argentinos S.A. a través de su presidente Marcelo Orfila y sus gerentes cómplices, que no respetan la ley laboral, ni la de seguridad e higiene, los protocolos de seguridad, y pretenden precarizar más las condiciones de trabajo.
Los ferroviarios del Sarmiento hace años que venimos reclamando ante estas negligencias de la empresa. La gerencia macrista en vez de dar una respuesta ante nuestros reclamos se dedica a aplicar sanciones y suspensiones a los trabajadores, mientras sigue recortando personal. Esto les pasó a los banderilleros que por denunciar fallas en los señalamientos fueron notificados de futuras suspensiones. Esto no es nuevo: es lo mismo que nos hacía el kirchnerismo cuando denunciábamos la desidia ferroviaria que lamentablemente llevó a la masacre evitable de Once con 52 muertos y 800 heridos.
Macri se la pasa hablando de “inseguridad” pero los directivos de la empresa que responden a su gobierno en el ferrocarril, viola permanentemente la seguridad laboral. La gerencia que responde a Cambiemos maneja el ferrocarril como si fuera una empresa privada, cuando se trata de un servicio público esencial. La burocracia de la Verde en la Unión Ferroviaria, por su parte, en vez de evitar estos atropellos firmó un convenio a la baja quitándonos conquistas.
La respuesta de los ferroviarios del Sarmiento fue automática: desde el cuerpo de delegados declaramos un paro de 24 horas a partir de las cero horas del 20 de marzo, exigiendo seguridad laboral y justicia ante el crimen cometido por la patronal contra Sebastián. Con el compromiso de seguir luchando por la reestatización de todo el sistema ferroviario para que bajo control de trabajadores y usuarios, se brinde un servicio eficiente, garantizando en primer lugar plena seguridad para sus trabajadores, y también para los propios usuarios.