Reproducimos el apoyo al Frente de Izquierda publicado en la web de Autodeterminación y Libertad. Organización fundada y dirigida por Luis Zamora.
Un voto crítico hacia el FIT-U
(..) proponemos un voto crítico hacia el FIT-U por la importancia que tiene levantar un programa anticapitalista que rompa con el FMI, con la política pro imperialista del actual gobierno, rechazando y repudiando la injerencia colonial de Trump, que desconozca la Deuda, que plantee la necesidad de un sistema público de comercio exterior y bancario, que levante la bandera de la lucha antipatriarcal y contra el extractivismo, y que marque un claro alineamiento y solidaridad con todas las luchas obreras y populares en el mundo, y en especial las que se están desarrollando actualmente en defensa del pueblo palestino y en repudio a la política genocida del Estado de Israel, entre otros valiosos puntos programáticos. (..)
Bahía Blanca – El Frente de Izquierda y de Trabajadores - Unidad (FIT-U) culminó su actividad proselitista en la ciudad con una intensa jornada que incluyó una conferencia de prensa y un multitudinario acto de cierre.
La agenda comenzó el pasado viernes 17 con un encuentro con los medios a media mañana. Los principales candidatos de la coalición brindaron una conferencia de prensa en la peatonal local, que contó con la presencia de todos los canales televisivos de la ciudad para exponer sus propuestas de cara a las próximas elecciones.
Acto central en Bella Vista
Por la tarde, la militancia se concentró en el Club Bella Vista para el acto central de cierre. La convocatoria superó el centenar de personas, atrayendo a una amplia base social y sindical, incluyendo a dirigentes del Suteba Bahía y la CTA Bahía Blanca, militantes de la agrupación Vientos del Pueblo y jóvenes universitarios.
El escenario reunió a las principales figuras nacionales del FIT-U: Ana Paredes (MST), Juan Carlos Giordano (IS), Romina Del Plá (PO) y Nicolás del Caño (PTS).
Abajo el todo el Plan Motosierra de Milei y los gobernadores fue la consigna central del acto, tarea que tomó el FIT acompañando las luchas de jubilados, discapacitados y trabajadores de la salud, la educación y estudiantes universitarios, desde que asumió LLA .Los oradores también realizaron un enfático llamado a la solidaridad y a la acción directa contra lo que denominaron el "genocidio en Palestina". Los referentes de la izquierda subrayaron la "consecuente postura" del Frente en la defensa de esta causa, reivindicando la movilización popular como herramienta fundamental.
La jornada concluyó reafirmando el compromiso del FIT-U local y nacional con las luchas de los trabajadores y los derechos humanos, proyectando tanto los desafíos electorales como las batallas políticas a nivel global.
En su intervención, Juan Carlos Giordano (IS) focalizó su crítica en el papel del peronismo. El dirigente denunció que esta fuerza política actúa como "garante" del gobierno de Milei, al permitirle aplicar libremente "todas las medidas de ajuste que afectan a las y los trabajadores.
Asimismo, resaltó que el Frente fue pionero en la adopción de la consigna 'Abajo el plan motosierra de Milei'."
El Frente de Izquierda se posiciona como única alternativa ante el ajuste de Milei y el FMI.
A pocos días de los comicios, el FIT-U subraya la importancia de convocar a la ciudadanía a votar por sus listas. La plataforma de la izquierda se presenta como la "alternativa de la clase trabajadora" necesaria para dar una solución a la "profunda crisis" que atraviesa el país. El mensaje es claro: consolidar un programa político capaz de "enfrentar los ataques" impulsados por el presidente Milei, los gobiernos provinciales y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Corresponsal de Izquierda Socialista Bahía Blanca
Escribe Rodolfo Sánchez, Investigador de CNEA-Conicet y referente de Izquierda Socialista Bariloche
Como parte del ataque a todo avance técnico conquistado por los científicos de nuestro país, Milei ahora ataca directamente lo que ya es un proyecto modelo a nivel mundial sobre el uso de la energía nuclear, o al desmantelamiento del Proyecto Carem y al extractivismo del uranio.
El Carem 25 fue el primer proyecto mundial, iniciado a mediados de los ´80, muy innovador porque es la creación de un reactor nuclear de baja potencia (32 MW), modular (SMR siglas en inglés), 100% argentino y diseñado para usar uranio enriquecido. ¿Para qué sirve? Para dar energía eléctrica al equivalente de una ciudad de 120 mil habitantes. Con los altibajos de la economía y las políticas argentinas comenzó años después su construcción en el complejo nuclear de Lima (Atucha) bajo la mirada atenta de Estados Unidos. Se llegaron a invertir unos 700 millones de dólares, restando 300 más para arrancar el reactor y ponerlo en funcionamiento estable.
Una verdadera sociedad de entrega, es el grupo formado por Milei, Demian Reidel, jefe del Plan Nuclear libertario, y Germán Guido Lavalle, presidente de CNEA. Entre cuatro paredes decidieron parar el proyecto Carem, dicen: “no es económicamente viable”, a pesar de que un documento reciente de la Agencia de Energía Nuclear de la OCDE posiciona al Carem entre los proyectos de mayor desarrollo, compitiendo con China, Rusia (ya operativos) y otros de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido. Este gobierno convirtió a Invap Sociedad del Estado (gobierno Río Negro y CNEA) en una Sociedad Anónima y patentaron en Estados Unidos un reactor modular (ARN300) con la empresa Meitner Energy (ignota en el rubro y radicada en el paraíso fiscal de Delaware). Se roban la ciencia argentina y además entregan a capitales privados desconocidos, llevándose a los profesionales de CNEA, principalmente los que estaban en Carem. El vaciamiento del proyecto es tal que, a la parada de la obra, se suma unos 150 profesionales y técnicos especializados, de un total de 400, que ya renunciaron o pidieron licencia. Ann Ganzer del Departamento de Estado entrevistada por La Nación (11/04/22) comentaba: “Queremos asociarnos con la Argentina para proveer estos reactores [modulares] al resto de la región. Tal vez el que está diseñando la Argentina o alguno nuestro o de algún otro país”. Lo que muestra que el gobierno ultraderechista de Milei está cumpliendo las claras orientaciones del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Otro punto del Plan Nuclear de Reidel, anunciado con Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, es la exportación de uranio. Reidel alentó a empresarios locales y extranjeros: “Argentina se sacó la lotería geológica” y expuso el “modelo Gillette”: vender la maquinita de afeitar y los repuestos, o sea las comercializaciones de los reactores SMR (qué harán con empresas privadas y extranjeras) incluyan un compromiso de compra de uranio argentino. El uranio es un mineral estratégico para hacer los combustibles de los reactores nucleares y la Argentina tiene importantes reservas exploradas por CNEA. Se calcula que hay unas 33 mil toneladas, cantidad que serviría para abastecer nuestras centrales nucleares por más de cien años.

Reidel plantea hacer una YPF Nuclear para la exportación de uranio, no queda claro si la exportación será a granel como hace Australia o transformarlo en dióxido de uranio como hace Kazatomprom, la empresa minera estatal de Kazajistán con el 40% de la producción mundial. A pesar de las imprecisiones del plan Milei-Reidel, queda claro que el proyecto de reactores modulares y la minería de uranio son parte del vaciamiento en CNEA.
De los 17 proyectos mineros de uranio en la Argentina, la CNEA ha llevado adelante actividades principalmente en Sierra Pintada (Mendoza), Don Otto (Salta) y dos en Chubut (Cerro Solo y Laguna Colorada), estos últimos son reclamados por el gobernador Nacho Torres donde hay ocho yacimientos de uranio de los catorce patagónicos. Por su parte el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, promueve a través del RIGI, una ley de promoción con ultra beneficios a los capitalistas, la explotación de Amarillo Grande con Blue Sky Uranium, parte del grupo canadiense Grosso Group y ahora se sumó la Corporación América de Eduardo Eurnekián. El gobierno de Milei, junto con Nacho Torres, Alberto Weretilneck y las autoridades de YPF, NASA y CNEA, promueven el vaciamiento del sector nuclear: privatización de NASA, discontinuidad de la obra del reactor Carem, fomento de fuga de personal especializado a empresas privadas y extractivismo de la minería de uranio, una aberración y por lo cual, las y los trabajadores del sector nuclear se encuentran movilizados para parar este plan de privatizaciones, entrega y vaciamiento.
Sin duda, y como está quedando claro en esta campaña electoral solo el FIT Unidad lucha y tiene en su programa como una prioridad la defensa de la ciencia y de las y los científicos formados en nuestras universidades públicas. El fortalecimiento del Frente de Izquierda votándolo el domingo 26, fortalecerá también la lucha de las y los científicos.
Escribe José Castillo, dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad
En un comunicado conjunto del Banco Central de la República Argentina y la Secretaría del Tesoro de Estados Unidos se acaba de anunciar la firma del swap de monedas entre los dos países. Es la ratificación del aumento de la semi colonización de nuestra economía, y de la luz verde para el saqueo de nuestras riquezas.
¿Qué significa exactamente este swap? Empecemos diciendo que no se trata de ninguna “ayuda” a la Argentina por parte del imperialismo yanqui. Ni un dólar “fresco” entrará a nuestro país. Se trata, en última instancia, de que el Estado yanqui opera como un garante en última instancia de que los buitres especuladores de la deuda externa cobrarán ante cada uno de los próximos vencimientos.
Siendo bien concretos: cuando en enero se dé el vencimiento de 4.600 millones de dólares, se “activará” el swap por ese monto. O sea, si el gobierno ultraderechista argentino no tiene los dólares para pagarlos, lo paga Estados Unidos. Y el estado argentino pasará a deberle ese monto ya no a los acreedores privados sino directamente al tesoro yanqui. Obviamente, luego habrá que devolverlo, más los intereses incluidos. Así, no se trata de ningún “regalo” o “ayuda”, sino de una nueva vuelta de rosca a la bola de nieve sin fin de la deuda externa.
Si sumamos todos los vencimientos de deuda en moneda extranjera de bonos en propiedad de buitres especuladores de los próximos dos años, ellos suman, exactamente ¡20.000 millones de dólares! Esto quiere decir que el 100% del swap está a disposición de garantizar esos pagos.
Los negocios de los amigos de Bessent
En la Argentina, la deuda externa es la mayor estafa del último medio siglo. Generada durante la dictadura genocida, y luego reconocida, pagada y aumentada por todos los gobiernos posteriores sin excepción, generó miles de millones de dólares en super-ganancias para los grandes especuladores internacionales. Por eso decimos que es ilegal, inmoral, ilegítima, fraudulenta y además, impagable.
Pero la estafa y los negociados específicos de este swap han llegado a generar un escándalo en los mismos Estados Unidos. Lo ha denunciado en el New York Times, el premio Nobel de Economía Paul Krugman. Sucede que viejos conocidos y clientes del propio Scott Bessent (de su paso anterior de jefe privado de especuladores, cuando conoció a sus colegas Caputo y Daza, ministro y vice de Economía de nuestro país) estarían sobre-comprados en bonos argentinos, y quieren evitar que caigan de precio y, ni que hablar, que entren en default. ¿Quiénes son? Viejos conocidos de la Argentina: Black Rock, Pimco, Fidelity (los mismos de la negociación del canje 2020 de Martín Guzmán), más los nuevos Stanley Druckenmiller y Robert Citrone. Este último, dueño del fondo Discovery Capital Management, además de haberse reunido especialmente con Milei hace unos meses, es el jefe del “asesor” yanqui Barry Bennet quien estuvo reunido la semana pasada con Santiago Caputo, exigiendo “gobernabilidad” a La Libertad Avanza para continuar con la motosierra después de las elecciones.
¿Cuál es la salida?
No hay ningún salvataje a nuestro país, sino a los buitres especuladores para que sigan ganando. Ante esta realidad, el peronismo, que hace discursos indignados, no ofrece solución alguna. La propia Cristina Fernández salió el pasado 17 de octubre a denunciar que es “lo que ya vimos, la historia de siempre”.
Sin embargo, luego de este diagnóstico, el peronismo insiste en recorrer el camino trillado de siempre. Dicen que es “infantil” romper con el FMI, vuelven a repetir que se puede negociar con los acreedores de otra manera, más “adulta”, y vuelven a vender que se puede pagar y, a la vez, redistribuir la riqueza. Nada de eso va a pasar, ya sabemos como termina, con más ajuste contra el pueblo trabajador, a partir de la experiencia del gobierno de Alberto, Cristina y Massa.
Por eso, volvemos a insistir: la única salida sólo la plantea el Frente de Izquierda Unidad. Pasa por dejar de pagar la deuda externa, romper con el FMI y con todos los lazos políticos y económicos que nos someten al imperialismo. De eso se trata. Razón demás para votar el próximo domingo 26 al Frente de Izquierda Unidad.
Escribe Guido Poletti, Izquierda Socialista/FIT Unidad
El gobierno de Milei le entregó el manejo de la política económica argentina al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Las decisiones económicas ya no dependen de leyes o decretos del presidente o de resoluciones del Ministerio de Economía o del Banco Central. Lo que define son los “tweets” (mensajes en la red X) de Scott Bessent.
Lo vimos a Milei mendigar y arrastrarse rastreramente ante Trump. El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, pasaron la mayoría de los últimos quince días en los Estados Unidos dando “explicaciones” y prometiendo más y mayor sometimiento a los buitres financieros yanquis. En algunos casos directamente se los interroga mientras se transmite en directo por YouTube, como sucedió en la reunión organizada por el FMI para los “inversores” (léase especuladores de Wall Street y buitres de la deuda externa).
El casino de los ricos
Scott Bessent, dice un día que hay 20.000 millones de dólares en un swap. Al otro que el Tesoro yanqui interviene vendiendo dólares para que éste no se dispare. Luego Trump somete la ayuda a la condición de que Milei “gane las elecciones”. Al día siguiente Bessent sale a aclarar y avisa que el Tesoro volvió a vender dólares en la Argentina y agrega que habría un mayor apoyo, que llevaría la “ayuda” de 20.000 a 40.000 millones. Aparece después otro mensaje que habla de una nueva intervención yanqui en el mercado cambiario argentino.
Por supuesto, todo esto es sin ninguna precisión mayor, sin que nadie sepa cómo sucede en concreto, ya que ni siquiera se informa oficialmente los montos de intervención yanqui en los dólares. Conclusión: la política económica del país está “intervenida” por Scott Bessent. Él es el verdadero ministro de Economía y presidente del Banco Central. La semi colonización y sometimiento de nuestro país toca límites nunca alcanzados. Supera obscenamente el ya clásico sometimiento a las exigencias del FMI.
Todo esto, cabe aclararlo, tiene como resultado que cada una de estas supuestas “ayudas” no son tales, sino aumentos de la bola de nieve infernal de nuestra deuda externa. Mientras los especuladores y buitres locales y extranjeros que operan sobre el mercado financiero local viven en un casino. Son apuestas, unos se quejan porque otros logran “información privilegiada” de algún funcionario local o extranjero, ganando o perdiendo, pasan de manos en minutos miles de millones de dólares.
El drama de los pobres
Mientras esto cubre los titulares de las noticias, el pueblo trabajador y sectores populares siguen viviendo en el infierno de salarios y jubilaciones pulverizadas, de una recesión creciente, del drama de la desocupación que aumenta. Son millones los que viven con la realidad cotidiana que la plata no alcanza, con el sobreendeudamiento para comprar comida o pagar servicios, con el miedo a perder el trabajo, o la desesperación por trabajar de lo que fuera más horas, para sacar de cualquier lado una moneda de más para poder vivir.
La exigencia yanqui
El gobierno ultraderechista de Milei es entreguista y se felicita de su entrega total y absoluta al imperialismo: “estamos incondicionalmente con los Estados Unidos y su gobierno”, afirmó el propio presidente.
Ya conocemos las exigencias que siguen para después de las elecciones: más ajuste, reforma laboral, previsional y fiscal, prioridad para empresas yanquis en la entrega de nuestros recursos al saqueo imperialista y apertura a bases militares yanquis en nuestro territorio. Más lo que ya está sucediendo: que la decisión cotidiana de la política económica, hasta el extremo de cuál va a ser el valor de la tasa de interés de un préstamo, depende de un mensaje de Scott Bessent.
Pero Trump, Bessent y el FMI exigen más: que haya “gobernabilidad”. Esto se traduce en que el gobierno de Milei se abra a buscar aliados patronales, y no sólo entre el PRO, sino también en el mundo de los gobernadores e incluso sobre sectores del peronismo.
Un asesor del gobierno yanqui, llamado Barry Bennet, estuvo en Buenos Aires, reunido con el miembro del triángulo de poder Santiago Caputo. Juntos fueron a ver a políticos patronales de todo el arco opositor. La demanda yanqui es clarísima: construir mayorías para que vuelvan a aprobarse herramientas para ajustar más como fue el año pasado con la Ley Base.
Es muy importante entender lo que se está jugando. El gobierno de Milei está en medio de una crisis abierta, con una bronca popular creciente en su contra que ya se expresó electoralmente el 7 de septiembre y que seguramente se repetirá el 26 de octubre. El pueblo trabajador, con su voto y con las movilizaciones en la calle le propinó importantes derrotas al gobierno.
El peronismo no es solución
Por supuesto, el peronismo busca canalizar electoralmente la bronca al gobierno. Se presenta como la alternativa para “frenar” a Milei. Pero la realidad es que ésto no es así. El peronismo, con sus distintos candidatos provinciales (pero principalmente a través de sus referentes nacionales: Cristina Fernández, Axel Kicillof y otros) viene sosteniendo que es “infantil” romper con el FMI, o suspender los pagos de deuda externa. Se presentan como los que son capaces de llevar adelante una relación “distinta”, “inteligente” con el gobierno de Trump. Están diciendo lo mismo que en su gobierno sostenían Alberto Fernández, Cristina y Sergio Massa: que es posible un acuerdo con el Fondo con un plan económico “progresista”, con distribución de la riqueza.
En estos dos años de gobierno de Milei, la actuación de diferentes sectores del peronismo ha demostrado que no hay ninguna garantía de que no repitan lo que ya pasó: que en nombre de la “gobernabilidad” haya diputados y senadores que, con cualquier excusa, se den vuelta y voten para Milei en el Congreso, o se ausenten para garantizar los números que sostienen un veto o mil y una maniobras semejantes. O lo que se sigue dando en el terreno de las luchas, con una CGT que continúa mirando para otro lado y sosteniendo su pacto con el gobierno para dejar pasar el superajuste.
Todo eso es exactamente lo que exige el imperialismo yanqui y el FMI. Que se vuelva a construir una “oposición amigable” que ayude al gobierno a seguir adelante con más ajuste.
Votá al Frente de Izquierda
A los que buscan golpear y castigar al gobierno con la meta de derrotar el plan motosierra, a los millones que dicen que Milei no va más, les decimos que no es solución votar al peronismo. Fuerza Patria se viene postulando para gobernar con un programa no muy distinto al que fracasó en 2019-2023.
Por eso insistimos que la única opción para enfrentar la motosierra y la entrega es el Frente de Izquierda Unidad. Y llamamos a votarlo, para fortalecer a la única bancada que no se vende y que acompaña todas las luchas para que triunfen. Además, es la única fuerza que tiene un programa alternativo, obrero y popular, que plantea romper con el FMI y con todos los condicionamientos políticos y económicos que nos atan al imperialismo y dejar de pagar la deuda externa. De allí saldrá la plata para el Garrahan, para las y los jubilados, para las personas con discapacidad, para la universidad y, en suma, para resolver todas y cada una de las urgentes necesidades populares.