Durante el tedeum en la catedral metropolitana con motivo del 9 de julio, el arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, criticó duramente al avance del proyecto para legalizar el derecho al aborto. En ese mismo acto, el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta consagró a la Ciudad de Buenos Aires y a la gestión de su gobierno “al sagrado corazón de Jesús por medio del inmaculado corazón de María”. Lo hizo el mismo día en que la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal se fotografió con el pañuelo celeste que identifica a los sectores antiderechos.
Estas señales de Cambiemos se dan en pleno debate en el Senado y expresan el profundo compromiso que tiene el gobierno de Macri con la reaccionaria Iglesia Católica en todos sus estamentos.
Llamamos a repudiar el pacto de Cambiemos con la Iglesia Católica que solo busca consolidar una política contra los derechos de las mujeres. Exigimos la inmediata separación de la Iglesia y el Estado.
Escribe Mariana Morena
Los que hicieron campaña denunciando la corrupción del kirchnerismo no pueden tapar la de su propio gobierno. Hace un mes un informe periodístico dio a conocer una lista de 205 aportantes fantasma a la campaña legislativa de Ocaña-Bullrich en 2017 en provincia de Buenos Aires, y desde entonces se multiplican los casos de personas que se encuentran en las listas de donantes de la campaña electoral de Cambiemos. Ya suman 1.067 los casos, en su mayoría beneficiarios de planes sociales (como Argentina Trabaja y Ellas Hacen) y monotributistas sociales de barrios populares del conurbano, que supuestamente “aportaron” montos entre 300 y 750 pesos. Algunos descubrieron que figuraban como afiliados a PRO sin su consentimiento ni mediando una ficha o trámite alguno.
El escándalo tiene otro “capítulo”, también vinculado a la campaña presidencial de 2015. Numerosos dirigentes y candidatos a concejales, consejeros escolares y hasta intendentes que aparecen como aportantes por montos elevados, entre 13.000 y 50.000 pesos, entre ellos el intendente de Mar del Plata Carlos Arroyo, afirman públicamente no haber aportado nada. El escándalo está haciendo tanto ruido al interior de Cambiemos que un ex intendente bonaerense salió a acusar a Elisa Carrió de estar al tanto de la situación y no hacer nada al respecto.
La “lucha contra la corrupción” de Cambiemos es un verso tan grande como el de la “pobreza cero”. Ya teníamos a los funcionarios off-shore que aparecían en los Panama Papers, a los parientes autorizados a blanquear capitales y a los ministros que se negaban a traer su riqueza del exterior. Ahora se le suma este nuevo escándalo. Los “abanderados de la lucha contra la corrupción” son todos truchos. El gobierno de Cambiemos, al igual que todos los gobiernos patronales que le precedieron, es otro nido de corrupción.
Escribe José Castillo
La Corte del distrito Sur de Nueva York acaba de fallar en contra de la Argentina. Un fondo buitre presentó una demanda contra nuestro país exigiendo 3.000 millones de dólares por la expropiación de YPF. El dictamen de la Corte yanqui establece que el juicio tiene que seguir tramitándose en los Estados Unidos por lo que, con los antecedentes de los fallos del juez Griesa anteriores, todos podemos imaginar cómo terminará: se condenará a nuestro país a pagar los 3.000 millones más intereses, lo que culminará haciendo un monto de cerca de 5.000 millones de dólares.
¿De qué se trata todo esto? Es una larga historia en la que está involucrado el kirchnerismo. Entre 2008 y 2011, el gobierno de Cristina Kirchner promovió la entrada del Grupo Petersen, de la familia Eskenazi, en el capital accionario de YPF, entonces controlada por Repsol. La excusa fue avanzar en la “argentinización” de la empresa. El empresario kirchnerista nunca pagó nada por esa compra de una parte de YPF: la abonó con “ganancias” posteriores de la propia empresa.
Sucede que cuando se produjo la estatización de YPF, el Grupo Petersen demandó al Estado por su 25%, acusándolo de haber violado “leyes de oferta pública en los Estados Unidos”. ¡Los famosos empresarios “para la argentinización de YPF”, amigos del kirchnerismo, terminaron demandando en Estados Unidos al propio Estado argentino por la estatización!
La historia no termina ahí. Posteriormente el Grupo Petersen le “vendió” la demanda al fondo buitre Burford Capital, que es el que acaba de ganar este fallo ante la Justicia norteamericana.
De todo este enredo saldrá, muy probablemente, más deuda a pagar a los buitres. Este es sólo un ejemplo más de cómo, ladrillo a ladrillo, se va ampliando el fraude descomunal de la deuda externa. Justamente por esto decimos que es ilegal, inmoral y fraudulenta, además de impagable.
Se conocieron los datos oficiales de la inflación de junio: según el Indec, el índice de Precios al Consumidor de todo el país creció 3,7%. Es el número más alto de toda la era Macri. La zona geográfica donde se dio la suba de precios más elevada fue el Gran Buenos Aires, con el 3,9%. Lo que más aumentó fue el rubro “transporte” (5,9%), seguido por “alimentos y bebidas” (5,2%). Dos cosas de la que el trabajador no puede prescindir: la comida y el pasaje de tren, colectivo o subte para ir a su fábrica u oficina. Con estos números la inflación anual ya acumula un 16%. En apenas seis meses ya los precios subieron tanto como el techo salarial para todo el año con el que se firmaron la mayoría de las paritarias. El 15% y en cuotas terminó siendo la mejor vía para la pulverización de los salarios. A esto nos llevó el gobierno que decía que su “prioridad” era bajar la inflación y que para eso tenía al “mejor equipo de los últimos 50 años”.
Mientras los trabajadores, los jubilados y los que perciben planes sociales ven cómo lo que cobran no les alcanza para nada, con el consecuente aumento de la pobreza, del otro lado están los que “siguen de fiesta”: la devaluación de mayo le generó a los banqueros una ganancia muy superior a todos los meses anteriores: 13.000 millones de pesos en un solo mes. Los otros grandes ganadores fueron los acreedores de nuestra deuda externa: en los primeros cinco meses del año se llevaron por intereses de deuda 145.371 millones de pesos, mientras que por todos los sueldos del Estado sólo se pagó 115.211 millones. Para esto sí que sirvió el equipo de CEOs de Macri ¡Y después dicen que no hay plata para maestros o trabajadores de la salud!
Los salarios a la baja, los despidos actuales y el aumento de la pobreza no son más que el inicio del nuevo plan de ajuste. Todavía falta el grueso de las consecuencias del acuerdo de Macri con el FMI, con más cesantías, mayor pérdida salarial, más recesión y miseria. Para “certificar” que todo esto se llevará adelante es que este fin de semana viene a la Argentina la mismísima Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional.
Mientras se lleva adelante todo este plan de hambre, la burocracia de la CGT sigue con las idas y venidas de su interna, sin mover un dedo para salir a enfrentar el ajuste. Mientras en la clase trabajadora crece la bronca, con miles preguntándose cómo la seguimos después del enorme paro del 25 de junio. En muchos lugares se dan luchas parciales. Así, por ejemplo, en varios distritos los docentes han votado no iniciar las clases tras las vacaciones de invierno. ¡Este es el camino para derrotar al ajuste de Macri y el FMI! Exigiendo que se reabran todas las paritarias que se cerraron con el 15% en cuotas. Peleando por un aumento de emergencia que lleve a que ningún trabajador gane menos de 30.000 pesos, para que las paritarias que todavía no se cerraron se hagan con un incremento que cubra todo lo que se perdió con la inflación y con cláusulas de ajuste salarial mensual de acuerdo a la suba del costo de vida. Luchando también contra los despidos y por el reajuste de los montos miserables en que quedaron todos los planes sociales y la AUH. Para lograrlo tenemos que unir todas las luchas de la clase trabajadora y los demás sectores populares. Esto es lo que tenemos que discutir en todas las fábricas, oficinas, barrios, escuelas y facultades. Haciendo asambleas y sacando pronunciamientos de los cuerpos de delegados, exigiéndole a la CGT y a las CTA un paro de 36 horas y su continuidad con un plan de lucha para parar este plan de hambre, miseria y entrega.
Por eso, y como parte de toda esta pelea, este sábado tenemos que ser miles repudiando la presencia en nuestro país de Christine Lagarde. Exigiendo que la plata deje de ir al FMI, a los acreedores, a las ganancias de los banqueros o de los monopolios exportadores de soja. Para que se deje de pagar la deuda externa y ese dinero se destine a resolver las más urgentes necesidades populares de trabajo, salario, educación, salud y vivienda.
Escriben Armando Aligia y Rodolfo Sánchez Delegados de ATE en el Centro Atómico Bariloche
Los delegados de ATE y las asociaciones de técnicos y de profesionales del Centro Atómico Bariloche expresamos recientemente nuestra indignación por las nuevas mentiras vertidas en la columna del corresponsal Claudio Andrade de Clarín sobre un estudio técnico solicitado por el Juzgado Federal de Bariloche a la Comisión Nacional de Energía Atómica (Página12, 18 de julio). En una seguidilla de notas, los días 8 de febrero, 22 y 30 de marzo, 8 de junio y 9 de julio, Clarín constantemente miente para intentar sostener la hipótesis del gobierno según la cual la muerte de Rafael Nahuel tuvo lugar durante un violento enfrentamiento armado en Villa Mascardi y que ésta sería avalada por restos de pólvora en mapuches.
El 8 de febrero, Clarín publica la falsedad: “Los científicos del Instituto Balseiro habrían confirmado a la Justicia Federal que fueron encontrados restos de pólvora en las manos del Rafael Nahuel” y, a pesar de haber sido desmentido recientemente en la nota “Conflicto en la Patagonia”, Clarín (9 de julio) vuelve a faltar a la verdad: “… las pericias en las extremidades de los integrantes de Prefectura Naval y mapuches para detectar restos de pólvora difirieron sustancialmente en sus conclusiones. Mientras el Departamento de Caracterización de Materiales del CAB-CNEA dictaminó que no había residuos de pólvora en Nahuel, en el Servicio de Ingeniería y Química Forense del Cuerpo de Investigaciones Fiscales del Ministerio Público de Salta indicaron lo contrario.” Los gremios y los trabajadores del CAB desmentimos categóricamente a Clarín. En Bariloche se realizó un estudio técnico de cuantas partículas de antimonio, bario y plomo había en muestras codificadas y anónimas.Ese estudio debe ser interpretado por peritos idóneos y desde Bariloche se sugirió enviarlo al servicio de Salta, quienes deberían determinar si corresponden a restos de pólvora y si están asociados a disparos. Solo la Justicia es la que puede asociar los códigos de las muestras con la identidad de los implicados.
Al ser desmentido, Clarín intenta calumniar a la investigadora del Departamento designada para el estudio escribiendo: “En el Gobierno consideran que no fue pertinente enviar a hacer los análisis de las cintas de carbono a un departamento que dirige la científica Adriana Serquis conocida por su militancia kirchnerista. Serquis ha calificado al gobierno de Mauricio Macri como una dictadura. A los compañeros no nos consta ninguna declaración o calificación del gobierno pública de ningún trabajador involucrado en el estudio. Estas calumnias son una ofensa a los investigadores y técnicos, cuyos resultados de los trabajos son independiente de toda posición política e ideológica. Las tres máximas autoridades de CNEA, tras las difamaciones de Clarín, sacaron un comunicado (lamentablemente sólo de difusión interna y sin llegada a los medios) respaldando el estudio, al equipo de investigación y el anonimato de las muestras analizadas.
Clarín, y otros medios oficialistas, tratan de apuntalar la hipótesis de enfrentamiento armado y darle “veracidad” sosteniendo falsedades y desprestigiando la labor de los trabajadores científicos que fueron designados institucionalmente para colaborar con la Justicia. Una vez más, repudiamos la calumnia a compañeros de trabajo y a este tipo operaciones, que no tienen nada que ver con dar información, o periodismo y menos con tratar de que se haga justicia.