Martín Franco, delegado de la Escuela 3 de Pompeya, participó del Comité Unitario de apoyo al Frente de Izquierda. En diálogo con El Socialista, destacó la importancia del encuentro y planteó los desafíos que se presentan.
El Socialista: ¿Qué opinás sobre la convocatoria a los Comités Unitarios de apoyo al Frente de Izquierda?
Martín Franco: Me resultó interesante la convocatoria y la posibilidad de un encuentro para debatir. Se notó la diversidad de reclamos, preocupaciones y broncas de la docencia. El denominador común fue encontrar una salida desde la clase trabajadora, y el encuentro es una base sólida desde la cual construir.
ES: ¿Cuáles fueron los principales debates del encuentro?
MF: Me resultaron interesantes los que apuntaban hacia la construcción de un programa concreto, a comenzar a dilucidar el rol de la Educación en un gobierno de izquierda, por ejemplo. Las preocupaciones fueron parte del intercambio. ¿Qué hacemos frente a la realidad actual? ¿Cómo comunicamos que hay otras posibilidades de gobierno? ¿Qué acciones concretas podemos realizar para construir desde el pie un gobierno de trabajadores y trabajadoras?
ES: ¿Cómo pensás que deben continuar los comités?
MF: Debe crecer en organización y avanzar en el fortalecimiento del programa del FIT Unidad a partir del trabajo en comisiones. Son necesarios los debates y aportes ideológicos, sin perder de vista que el objetivo es gobernar para el pueblo trabajador.
Hay que salir a difundirlo, con consignas claras y concretas como trabajo digno, descanso y recreación; que nadie tenga que salir a “deslomarse” para poder comer un asado el domingo o comprarles los útiles a los chicos; y un sistema educativo sin reformas a espaldas de la comunidad.
Nos queda el desafío de aumentar la convocatoria y lograr que se sumen otros sectores. Seamos las y los trabajadores quienes construyamos ese programa político del FIT Unidad. Hay que terminar con el individualismo y el “sálvese quien pueda”.
Escribe Jorge Adaro
Como parte de los debates que viene realizando el Frente de Izquierda, se discute el papel que le cabe al Plenario Sindical Combativo (PSC) en medio de la crisis profunda de las direcciones sindicales burocráticas y la lucha por una nueva dirección. Desde Izquierda Socialista defendemos el fortalecimiento de esta herramienta como un polo para aglutinar a los sectores que luchan contra la patronal y los gobiernos y rechazan a las direcciones burocráticas traidoras.
El PSC es una coordinadora permanente a nivel nacional que se viene desarrollando desde hace años. En 2018, se realizó un importante plenario unitario en el microestadio de Lanús. Nació para disputar el espacio sindical contra la dirección burocrática de la CGT y el sindicalismo peronista, y con el objetivo de construir un polo alternativo para unir y que triunfen las luchas.
Es la herramienta para construir una nueva dirección combativa y democrática basada en un modelo sindical opuesto al de la burocracia. Con asambleas como instancias democráticas para definir las medidas de fuerza y los planes de lucha, basándose en el principio básico de la independencia político sindical respecto a las patronales y los gobiernos.
El PSC no se reduce a discusiones entre un puñado de dirigentes. Es la coordinación de conducciones que representan a sus bases y se apoyan, como método práctico, en la realización de asambleas, plenarios y reuniones donde se debaten y votan las medidas de acción. Esa es la trayectoria de las organizaciones y conducciones antiburocráticas que componen el PSC como el Sutna; la Unión Ferroviaria Oeste; AGD-UBA; Ademys; Adosac, Santa Cruz; ATEN Capital y Plottier, Neuquén; UEPC Capital, Córdoba; Suteba La Matanza; Ceramistas de Neuquén; Junta Interna del Garrahan; Comisión Interna No Docentes de Sociales; Junta Interna del Ministerio de Economía; Junta Interna del Incaa; Comisión Interna de GPS junto con los movimientos sociales independientes y jubiladas y jubilados en lucha, entre otros.
El PSC ha realizado plenarios masivos con dirigentes, delegados y activistas para apoyar las principales luchas y enfrentar las medidas antiobreras. Ha participado con columnas independientes en importantes movilizaciones en defensa de la salud, de la educación, y con acciones contra la represión desde el primer momento en que Bullrich quiso imponer el protocolo antipiquetes. En Parque Lezama realizó un plenario con más de 1.000 luchadoras y luchadores contra la Reforma Laboral esclavista donde lanzó un plan de acción. En la actualidad viene apoyando activamente la difícil lucha de las y los trabajadores de FATE y sus distintas medidas, entre ellas la marcha a Plaza de Mayo contra los despidos, y fue parte de la victoriosa pelea de las y los trabajadores del Hospital Garrahan.
La escandalosa tregua de la CGT con el gobierno ultraderechista, nos coloca en la obligación de fortalecer y desarrollar este espacio unitario en coordinación con otros sectores en lucha para enfrentar el ajuste y la motosierra del gobierno y el FMI a la vez que no dejamos de exigirle a la CGT el llamado al paro general y plan de lucha.

Escribe Mercedes De Mendieta, diputada nacional electa Izquierda Socialista/FIT Unidad
La foto de Javier Milei con gobernadores “dialoguistas” del PRO, la UCR y el peronismo en Tucumán busca sellar un pacto de complicidad para imponer una nueva tanda de reformas reaccionarias, mientras el Gobierno pagaba más de 4.800 millones de dólares de deuda externa.
En su discurso, el presidente fue contundente en su llamado a los gobernadores a “hacer una renovación de los votos” y “ratificar el compromiso con el Pacto de Mayo”. Enumeró los proyectos que impulsará en el Congreso y pidió “sentar las bases de un nuevo pacto”. Mientras el gobierno necesita los votos de diputados, diputadas y senadores ligados a los gobernadores, estos últimos buscan negociar algunas migajas para sus cajas provinciales. El resultado es un pacto de conveniencias mutuas que seguiremos pagando las y los trabajadores.
Entre los cómplices estuvieron presentes gobernadores “dialoguistas” como el santafesino Maximiliano Pullaro, el mendocino Alfredo Cornejo, Ignacio Torres de Chubut, el chaqueño Leandro Zdero, el entrerriano Rogelio Frigerio y el salteño Gustavo Sáenz, entre otros. También participaron mandatarios provinciales del peronismo como el catamarqueño Raúl Jalil, el santiagueño Gerardo Zamora, el riojano Ricardo Quintela y el tucumano Osvaldo Jaldo, además del neuquino Rolando Figueroa, Elías Suárez y hasta la vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto.
El viaje de los gobernadores radicales, del PRO y peronistas a Tucumán fue un “gesto” de gobernabilidad después del derrumbe y la crisis que provocaron Adorni y su cascada.
Pero, sobre todo, fue una muestra del intento de reeditar un nuevo “Pacto de Mayo”, con el que Milei busca garantizar un “blindaje” legislativo para la nueva tanda de reformas. Claro, no es la primera vez, diputados y senadores ligados a gobernadores como Jalil, Jaldo o Cornejo fueron claves para avanzar en la Ley Bases, el veto a las y los jubilados o la reforma laboral esclavista. Gobernadores que son también parte de la mesa nacional del litio al servicio del saqueo y apoyaron la regresiva modificación de la Ley de Glaciares.
Ahora, entre las nefastas “iniciativas” sobre la mesa se encuentra Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, impulsada por Federico Sturzenegger, que flexibiliza la venta de tierras a extranjeros, limita las expropiaciones, facilita los desalojos y elimina restricciones para cambiar el uso de tierras incendiadas, al servicio de la extranjerización y el remate de nuestras tierras.
Se suman otros proyectos, como la modificación del régimen de Zonas Frías, que significará nuevos tarifazos sobre el pueblo trabajador; la mal llamada Ley de Inocencia Fiscal, a favor del lavado de dinero; y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, para prohibir que próximos gobiernos puedan realizar emisión monetaria. El gobierno tiene claro que nada de esto podría avanzar sin acuerdos políticos y la complicidad de los gobernadores. A cambio, los gobernadores buscan negociar algunas migajas. El nuevo Jefe de gabinete Santilli, en línea con Karina Milei, dejó en claro que no hay marcha atrás frente al reclamo de financiamiento para las obras públicas de las provincias, mientras abrió la posibilidad de habilitar partidas en concepto de Aportes del Tesoro de la Nación (ATN); cancelar deudas, como las que ya se convinieron entre Anses y algunas cajas provinciales de jubilación bajo la mediación de la Corte Suprema; o autorizar endeudamiento o adelantar fondos de la Coparticipación.
Más allá de sus diferencias y matices, existe un acuerdo entre el gobierno de Milei y los gobernadores en torno a un modelo extractivista y al servicio del FMI y el saqueo. Detrás de los gobernadores aparecen los intereses de las petroleras de Vaca Muerta, las mineras del litio, el agronegocio, las constructoras, los bancos y las multinacionales, punto que los une al gobierno nacional.
La imagen de Tucumán mostró que el gobierno teje sus redes de complicidad de la mano de gobernadores de todos los colores políticos, incluido el peronismo, para avanzar con una nueva tanda de reformas contra el pueblo trabajador que tendremos que enfrentar en las calles. En Tucumán no se celebró la independencia. Se firmó un nuevo pacto al servicio del FMI y las multinacionales.

Escribe Mercedes De Mendieta, diputada nacional electa Izquierda Socialista/FIT Unidad
Milei prepara una reforma político-electoral antidemocrática hecha a la medida de La Libertad Avanza y de los partidos patronales. Aunque desde la Casa Rosada se decidió postergar la discusión para después de julio, ya dejó correr algunos de los ejes de la negociación: eliminar las PASO, suprimir los espacios gratuitos de publicidad electoral y abrir el debate sobre la habilitación de listas colectoras. Pero más allá de estos puntos, advertimos que el proyecto va más allá y busca modificar leyes que regulan la existencia, funcionamiento y financiamiento de los partidos en un claro intento de proscripción de las minorías y en particular a la izquierda en un contexto dónde viene creciendo la simpatía hacia la figura del Myram Bregman y el FIT Unidad. Este tipo de reformas antidemocráticas es parte del programa de la ultraderecha mundial como está intentando implementar Trump en los Estados Unidos para manipular las elecciones ante el crecimiento del repudio popular.
El Gobierno insiste con eliminar las PASO, aunque por ahora la resistencia del PRO y la UCR lo empuja a negociar una nueva suspensión y comenzó a circular la posibilidad de habilitar listas colectoras, lo que permitiría a gobernadores y fuerzas provinciales llevar el mismo candidato presidencial en distintas boletas locales, facilitando acuerdos electorales que serían claves en un momento de crecimiento de la bronca hacia el gobierno pero también la oposición patronal, con el fin de construir una estrategia electoral para “sumar” votos para una posible reelección de Milei.
A la vez, el Gobierno pretende eliminar el financiamiento público para las campañas y los espacios gratuitos en radio y televisión, mientras habilita un aumento extraordinario de los aportes privados. Esta reforma implica un ataque antidemocrático para los partidos más pequeños y en particular para la izquierda, para quienes se volverá prácticamente imposible acceder a espacios en radio y televisión por sus costos multimillonarios y por lo tanto difundir nuestro programa y propuestas para salir de la crisis. El objetivo está a la vista: fortalecer a las fuerzas sostenidas por empresarios y grupos económicos y asfixiar económicamente a quienes, como la izquierda, se financian con el aporte militante y rechazan recibir dinero del gran capital es decir la privatización de la política al estilo norteamericano.
Pero no termina allí. La reforma de Milei busca endurecer fuertemente los requisitos para obtener y conservar la personería de los partidos políticos y eleva la cantidad de afiliados exigidos para obtener la personería jurídica, por ejemplo en distritos como Santa Fe, Córdoba, Provincia de Buenos Aires o CABA pasaría de 4 mil a 10 mil. Duplica la cantidad de legalidades de distritos para ser reconocido como partido nacional, pasando de las cinco actuales a diez, sin lo cual no se podría presentar candidaturas para la fórmula presidencial e incrementa los pisos electorales para mantener la personería de elección a elección.
Con todas estas medidas buscan favorecer a los partidos patronales e intentar cercenar la posibilidad de continuar teniendo representación parlamentaria a quienes representamos los intereses de la clase trabajadora, las mujeres y disidencias y la juventud desde el FIT Unidad. Rechazamos cualquier intento de reforma antidemocrática y llamamos a realizar todas las acciones necesarias para impedir estas medidas proscriptivas como lo va a hacer el FIT Unidad.
Escribe Atilio Salusso
Mínimo
El salario mínimo, vital y móvil se hundió. Los actuales 372.400 pesos representan sólo un tercio comparado con el que se percibía en la crisis de 2001. Para recuperar ese nivel tendría que subir entre 1,5 a 1,8 millón de pesos mensuales. Cuando fue creado en 1964, el salario mínimo permitía comprar, como valor de referencia, 107 kilos de asado (ahora solo alcanza para 23 kilos) o afrontar el costo de 2.300 boletos de colectivo urbano (versus 310 al día de hoy). Con Milei hay miseria planificada.
Papel higiénico
La empresa Lustramax, Provincia Buenos Aires, vende descartables al por mayor para papeleras, gastronomía, restaurantes, catering. En estos días despidió a nueve trabajadores. “Te quieren pagar con papel higiénico y rollos de cocina, encima al precio que ellos quieren y en doce cuotas”, denuncian los obreros. ¡Patronal siniestra!
Pirata
El buque inglés HMS Medway navegó por aguas argentinas entre el 2 y 3 de julio pasado. Este patrullero oceánico de la marina del Reino Unido salió de las Islas Malvinas para ir a Chile, pasando por aguas argentinas frente a Santa Cruz y Tierra del Fuego. Lo hizo sin aviso previo al gobierno nacional, como disponen los protocolos. Cancillería aún no dijo nada, o nunca lo dirá. Una nueva provocación inglesa frente a un Milei que reivindica a la asesina de nuestros héroes de Malvinas, Margaret Thatcher.
Jaque MATE
El centro de estudios MATE (Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía), con sede en Rosario, reveló que en los primeros treinta meses de gobierno de Milei la pérdida de ingresos (robo salarial) alcanzó la friolera de 93,5 billones de pesos. Traducido a dólares, representan 62.000 millones de la moneda estadounidense. Ese es el volumen de dinero que se le quitó al bolsillo de las y los laburantes y por ende a los recursos de la seguridad social, obras sociales y sindicatos. Cada trabajador estatal, por ejemplo, perdió 14 millones de pesos y 2,5 los privados.