Foto de portada: Izquierda. periodista Fabiola Tercero Castro. Derecha, dirigenta nacional de Propuesta Socialista de Panamá, Priscilla Vásquez
Escribe Prensa UIT-CI
30/10/2024. Las compañeras y compañeros de Propuesta Socialista, se dirigieron a la Embajada de Nicaragua para exigir la inmediata aparición con vida de Fabiola Tercero Castro, como parte de la campaña internacional que estamos realizando desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI).
Sin embargo, el 29 de noviembre, la Embajada de Nicaragua en Panamá se negó a recibir una carta que la Compañera Priscilla Vásquez Jaramillo, miembro de la Dirección de Propuesta Socialista fue a entregar, en la que se solicita al gobierno de Nicaragua
información sobre el paradero de la Periodista Feminista, Fabiola Tercero Castro, quien fue reportada como desaparecida el pasado 12 de julio.
En la sede diplomática la Compañera Vásquez Jaramillo fue recibida por un funcionario, quien luego de consultar con la Cónsul, informó que dicha comunicación debe dirigirse a través de la Cancillería de Panamá. Esto sin que la Cónsul haya leído siquiera el contenido de la nota.
La Periodista Feminista Fabiola Tercero Castro es reconocida por su trabajo en Plataformas Digitales y por un Proyecto Literario que incentiva la lectura. En 2017 creó “El Rincón de Fabi”, una Plataforma Digital de promoción de la lectura para atraer nuevos lectores. Su plataforma se destacaba por la defensa de la cultura y la igualdad del pueblo nicaragüense.
No es la primera vez que esto ocurre con nuestra organización y los funcionarios del gobierno de Nicaragua en nuestro país, debemos recordar que hace un par de años el anterior embajador del país centroamericano en Panamá, trató en forma grosera y agresiva a una delegación de la Propuesta Socialista UIT- CI, encabezada por nuestro Legendario Compañero Virgilio Araúz Magallón (qepd), caso que denunciamos en su momento.
Desde la UIT-CI seguiremos apostando al reclamo internacional para exigir la aparición con vida de Fabiola y todas las personas sobre las que se desconoce su paradero mientras rechazamos la persecución, el hostigamiento y la represión que ejerce la dictadura y el Gobierno de Ortega en Nicaragua.
Escribe Prensa UIT-CI
4/11/2024. Difundimos la nota realizada para el medio digital La Prensa de Nicaragua sobre las acciones de la sección panameña de la UIT-CI, Propuesta Socialista, en el marco de la campaña por la aparición de la periodista nicaragüense Fabiola Tercero Castro.
La periodista nicaragüense desapareció el 12 de julio, en el contexto de persecución y detenciones de opositores y críticos.
La organización socialista Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) denunció en su sitió web que la Embajada de Nicaragua en Panamá se negó a recibir la carta que exige la inmediata aparición con vida de la periodista Fabiola Tercero Castro.
Priscilla Vázquez Jaramillo, miembro de la dirección de Propuesta Socialista, encabezó la comitiva para entregar la carta que le exigen al régimen de Nicaragua información sobre el paradero de Tercero, desaparecida desde el pasado 12 de julio en el contexto de persecución y detenciones de opositores y críticos a la dictadura de Daniel Ortega en Nicaragua.
“En la sede diplomática, la compañera Vázquez Jaramillo fue recibido por un funcionario, quien luego de consultar con la cónsul, informó que dicha comunicación debe dirigirse a través de la Cancillería de Panamá. Esto sin que la cónsul haya leído siquiera el contenido de la nota”, relata la UIT-CI.
Consuelo Sandoval Meza, embajadora de Nicaragua en Panamá.
La embajadora de Nicaragua en Panamá es Consuelo Sandoval Meza, quien irónicamente fue periodista durante muchos años en Managua. Su último trabajo como periodista fue en el desaparecido Nuevo Diario. Cuando Ortega regresó al poder en 2007, Sandoval se convirtió en relacionista pública de una de las instituciones del Estado.
Sandoval siempre fue una periodista crítica contra los gobierno liberales, no así con el partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que encabeza el dictador Ortega. En 2023 fue nombrada embajadora de Nicaragua, tras años de lealtad a la dictadura de Ortega y su esposa, Rosario Murillo, que llevan 17 años en el poder.
Promotora de la lectura
La periodista Tercero se había alejado del periodismo tras la censura, represión y la persecución a todo tipo de crítica desde 2018. Tercero se dedicaba a promover la lectura. En 2017 creó El Rincón de Fabi, una plataforma digital de promoción de la lectura para atraer nuevos lectores. Su plataforma se destacaba por la defensa de la lectura y la igualdad del pueblo nicaragüense.
UIT-CI explica en su nota que no es la primera vez que sus miembros son rechazados por funcionarios nicaragüenses.
“Debemos recordar que hace unos par de años, el anterior embajador de Nicaragua en Panamá trató en forma grosera y agresiva a una delegación de la Propuesta Socialista UIT-CI, encabezada por nuestro legendario compañero Virgilio Arauz Magallón (q.e.p.d.), caso que denunciamos en su momento. Desde la UIT-CI seguiremos apostando al reclamo internacional para exigir la aparición con vida de Fabiola y todas las personas sobre las que se desconoce su paradero, mientras rechazamos la persecución, el hostigamiento y la represión que ejerce la dictadura de Ortega en Nicaragua”, expresa UIT-CI.
UIT-CI
La Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) es una organización socialista revolucionaria mundial, que se fundó en Barcelona, Estado español, en abril de 1995, con la fusión de varias corrientes que se reivindican continuadoras del legado político y teórico de León Trotsky y del que fuera uno de los principales dirigentes del trotskismo luego de la Segunda Guerra Mundial, Nahuel Moreno.
Estamos ante una convocatoria histórica, que es reflejo de la lucha que se dio en 2024 contra el gobierno ultraderechista de Javier Milei en todo el país. Desde marzo estudiantes docentes y no docentes venimos peleando en defensa de la universidad pública con hitos como la marcha del 23/4 y la del 2/10. Ante la ratificación del veto a la Ley de Presupuesto universitario el movimiento estudiantil se despertó tomando centenares de facultades, que desde los espacios independientes y combativos acompañamos, con acciones como fue la masiva jornada de clases públicas en Plaza de Mayo impulsada por la AGD-UBA.
Nuestra facultad fue parte de esta batalla desde el principio, con la certeza que en el marco de un ataque generalizado contra la gratuidad de la educación superior, el gobierno libertario entiende como particular antagonista a las Ciencias Sociales. Milei quiere universidades, pero universidades al servicio del mercado y de las multinacionales, en las que se enseñe cómo hacerle ganar más plata a los sectores más favorecidos de este sistema. Universidades que no cuenten con ningún tipo de apoyo económico para que les estudiantes de las familias más empobrecidas puedan sostenerse en la cursada. Universidades que se sostengan con salarios de miseria y la mayor precarización laboral posible, y en las que se empiece por cobrar a les inmigrantes, en el camino de cobrarle a todes les estudiantes.
Si entendemos eso, tenemos que tener claro entonces porqué Sociales tiene que ser una trinchera de lucha contra Milei y su plan de ajuste al servicio del FMI y el pago de la deuda.
Balance y perspectivas
El año estuvo caracterizado por la pulseada entre brutalidad del ajuste presupuestario y la resistencia de la comunidad universitaria. La constitución del Frente Gremial (FG) con las conducciones nacionales de las CONADUs, FEDUN, FATUN, y la Federación Universitaria Argentina, significó la posibilidad de poder contar con medidas de fuerza y convocatorias unificadas, pero al mismo tiempo terminó transformándose en un freno cada vez que la lucha tendió a masificarse. Después de la marcha del 23 de abril, el FG junto al Consejo Universitario Nacional convocaron a desmovilizar porque se habían conseguido los fondos para funcionamiento y a confiar en el Congreso para la discusión salarial. Después de la marcha del 2 de octubre y las 100 facultades tomadas, cuando comenzó a verse la posibilidad de que el gobierno modifique las pautas salariales que se venían sosteniendo (con el pago de la “Garantía Salarial”), se llamó a descomprimir y volver a confiar en la negociación parlamentaria, a pesar de que se trata del mismo Congreso que apoyó el veto de la Ley de Financiamiento Universitario.
Desde nuestra intervención estudiantil, docente y no-docente en este proceso de lucha, entendemos que la fuerza que le dio al reclamo la entrada del movimiento estudiantil, todavía no está agotada frente a lo que queda del año, por eso hay que seguir impulsando un plan de lucha. Además, estamos frente a una perspectiva donde tras el 6,8% decretado en el último mes, no hay ninguna nueva paritaria convocada para el resto del año, cuando en el Estado se está ofreciendo en torno a un 1% (la cuarta parte de la inflación). Es por eso que instancias como esta Asamblea Interclaustros tienen que debatir las formas más inteligentes y contundentes de sostener el Conflicto y no es momento de llamar a “cuarteles de invierno” (de verano) para recién volver en marzo de 2025 al reclamo. ¿O acaso alguien confía en que el gobierno va a actualizar debidamente los salarios los meses por venir?
A su vez, entendemos que es un callejón sin salida seguir depositando el foco del reclamo en el Congreso donde, sobre la base de que el gobierno dice que la regla de oro de su presupuesto es que primero está la deuda, pueden terminar negociando plata para las universidades a costa de partidas de jubilaciones, salud, vivienda, ambiente, obras públicas o derechos democráticos como el financiamiento de los partidos políticos.
Reclamamos un aumento de emergencia ya acorde a la inflación anual para todas las categorías de docentes y no docentes, en base a una partida extraordinaria que también incluya las becas y ayuda económica para les estudiantes que están abandonando la cursada y boleto educativo nacional. Plata hay, en los pagos de la deuda, en los beneficios impositivos a los ricos, en las exenciones impositivas a las mineras y petroleras.
¿Qué hacer desde Sociales?
Vivimos en el último mes un proceso de organización en nuestra Facultad cómo no veíamos desde el año 2018. Las asambleas estudiantiles, la articulación en las clases públicas, cortes de calles, semaforazos y movilizaciones unieron a las distintas gremiales en la acción, más allá de las diferencias concretas que existen entre quienes les damos vida a cada una de ellas. Creemos que hay que reivindicar ese proceso y que la convocatoria de esta Asamblea Interclaustros debiera ser una instancia a consolidarse y seguir sirviendo a la organización de la facultad para una lucha muy difícil contra el gobierno.
En ese marco, el volumen de la participación en cada instancia debe servirnos de parámetro para evaluar medidas, como podrían ser la reinstalación de la toma de la facultad, o clases públicas en avenidas o lugares más visibles que los contornos de la sede de Santiago del Estero, sobre la base de que sería muy bueno poder retomar ese nivel de intervención.
Pero nos interesa señalar que es muy importante volver a preparar una movilización hacia la Casa Rosada, al centro del poder político, saliendo desde nuestras facultades. La Asamblea interfacultades del AMBA realizada el sábado 26, propuso realizarla el 12/11. Dado que la fecha que sugiere el Frente Gremial para una acción en CABA (en principio un festival) es recién el 22/11 cuando sabemos que la cursada ya va a estar prácticamente finalizada. Por eso, aportamos a esta asamblea el planteo de que Sociales debe proponerse volver a movilizarse de conjunto de forma intergremial el 12/11 en una marcha universitaria antes de finalizar el cuatrimestre, y que a esa acción debemos llegar con la mayor preparación previa para que sea una acción lo más contundente posible.
Ahora es cuando.
Plata para educación, no para la deuda y el FMI.
Basta de ajuste, saqueo y represión.
JIS - No docentes en lucha - Fucsia (docentes e investigadores)
Escribe María Meza, Izquierda Socialista Tierra del Fuego
Después de meses de incertidumbre, la patronal de la textil Barpla SA anunció el cierre de la planta de Río Grande. Pretende dejar en la calle a 40 trabajadores y amenaza con indemnizaciones en cuotas por debajo del 100% que les corresponde.
La planta de Río Grande abastecía de telas impermeabilizadas a varias sedes de la misma empresa en Buenos Aires. Durante 40 años fue favorecida con beneficios fiscales por el régimen de promoción industrial para la isla según la Ley 19640. La Comisión Aduanera del área denunció recientemente que pidió subsidios para importación por 128 millones de dólares a precio oficial pero solo demostró importaciones por 20 millones. Esto suponía acumulación de stock para 4 años que se sumaban a una reserva actual en sus depósitos de material por otros tantos años, una verdadera corrupción.
Frente a estas irregularidades y otras, la planta quedó sin permiso para producir por parte de la secretaría de industria de la Nación. Esta medida del gobierno nacional se suma a la motosierra que pretende dejar afuera del régimen a toda la rama textil de la isla que tiene 900 trabajadores de 11 fábricas. Tres textiles más ya la sufrieron. Cerró Textil Río Grande y Teogrande estuvo cerrada Austral Tex, en tanto mantiene los beneficios de los empresarios de Newsan y Milgor, amigos de Caputo.
Los trabajadores de Barpla denunciaron que no son responsables de la corrupción del empresario ni de la falta de controles por parte del estado durante estos años. Reclamaron ante el Ministerio de Trabajo y el de Industria el mantenimiento de los puestos de trabajo, la reapertura de la fábrica y el derecho a ser reconocidos como auditores de esta para controlar de aquí en más sus movimientos de importación, producción y exportación de modo de impedir que haya nuevos fraudes.
Esta propuesta de una auditoría de los trabajadores del régimen de promoción industrial para Barpla y que debería ser extensiva al resto de las empresas de la isla investigaría y evitaría nuevos fraudes. Para mantener la radicación de la población en una provincia estratégica para la soberanía del país, necesitamos que la promoción industrial sea para el bienestar de sus pobladores y no de la especulación de empresarios inescrupulosos.
Los trabajadores vienen manteniendo un fogón en la puerta de la planta, entre otras acciones, desarrollando una campaña de difusión de su situación. Han recibido la solidaridad de trabajadores de otras plantas textiles, de docentes del SUTEF, de metalúrgicos de la UOM, de estudiantes universitarios y de la corriente A Luchar.
Desde Izquierda Socialista convocamos a redoblar estos esfuerzos por los derechos de los trabajadores de Barpla y sus familias.
Río Grande, 1 de noviembre 2024


Escribe Socialist Core (simpatizantes de la UIT-CI en EEUU)
31/10/2024. El 5 de noviembre se realiza la votación para elegir al jefe político de la principal potencia imperialista del mundo, precisamente mientras EEUU perpetra un genocidio contra el pueblo palestino de la mano de su satélite Israel. Nos solidarizamos con los activistas obreros, juveniles y de la comunidad musulmana en EEUU que se han movilizado contra el genocidio en Gaza y han expresado que no votarán por los candidatos del genocidio, Donald Trump y Kamala Harris. El antidemocrático sistema electoral estadounidense encadena las elecciones a un bipartidismo reaccionario y millones de personas intentarán escoger el mal menor optando entre dos candidatos comprometidos con la destrucción ambiental, la dominación imperialista y el genocidio palestino. Por nuestra parte, creemos que es necesario fortalecer el polo activista que usará las elecciones para protestar contra la política imperialista que representan Trump y Harris. Podemos hacerlo con un voto crítico a las candidaturas alternativas, a la izquierda de los demócratas, como es el caso de Jill Stein, Cornel West y otros candidatos independientes, en la perspectiva de construir un partido independiente de izquierda, de la clase trabajadora y la juventud para luchar contra este podrido sistema de explotación y opresión.
Harris y Trump representan la continuidad de una política imperialista y genocida, si bien se diferencian en sus estrategias. Trump es un ultraderechista, racista fanático, xenófobo, misógino condenado por abuso sexual, con ideas abiertamente fascistoides, mientras que Harris es una liberal que viene de hacer carrera en la criminalización de la pobreza de la mano de la industria carcelaria privada, además de ser parte del gobierno genocida de Biden. Ambos expresan un proceso de largo alcance de derechización del régimen político estadounidense, un fenómeno del que participan demócratas y republicanos, si bien los republicanos representan el ala ultraconservadora y con más elementos fascistizantes.
Revertir esa tendencia derechizante en EEUU no se logrará votando por los demócratas cada dos años, sino fortaleciendo las organizaciones obreras, populares y estudiantiles, construyendo su autonomía, hasta lograr la construcción de una organización política de izquierda independiente que canalice los intereses de las mayorías trabajadoras, como contrapeso a los aparatos políticos de la burguesía, que incluyen no solo los partidos demócrata y republicano sino también la burocracia sindical y un archipiélago de ONGs que generalmente tributan al partido demócrata.
En política internacional Trump y Harris responden de formas diferentes a la crisis y debilitamiento relativo del imperialismo estadounidense: Trump apuesta por la unilateralidad y el proteccionismo económico, Harris se inclina más por la concertación con sus socios imperialistas europeos. Para los pueblos que reciben bombas y sanciones económicas o que padecen bajo dictaduras aliadas a EEUU, estas diferencias en la mayoría de los casos no implican cambios significativos. En política ambiental, Trump es descarado en su apuesta por la mayor cuota de destrucción posible, mientras que Harris prefiere una destrucción encubierta por discursos hipócritas y medidas cosméticas que no implican cambios de fondo ni nos desvían del rumbo hacia el colapso climático. Ambos apuestan por la persecución de los inmigrantes, si bien Trump es más agresivo en el discurso e incluso propone la desnacionalización de los estadounidenses descendientes de inmigrantes.
Al igual que otros ultraderechistas como Bolsonaro, Milei o Meloni, Trump quisiera imponer una dictadura pero la correlación de fuerzas no se lo permite. No hay sectores importantes de la burguesía o de las fuerzas armadas que apuesten a la destrucción de la limitada democracia burguesa en EEUU, que tan bien les ha servido para oprimir y explotar durante siglos a la clase trabajadora. Sin embargo, Trump cuenta con el apoyo de grupos paramilitares de ultraderecha. Ante el previsible escenario de una elección decidida por pequeño margen en pocos estados pivote, las acciones legales para desconocer una derrota pueden combinarse con acciones de turbas ultraderechistas, como ocurrió en 2020. La clase trabajadora y la juventud debe prepararse para enfrentar a los fascistas ante cualquier intentona de desconocer las elecciones. Esta movilización antifascista puede desarrollarse en mejores condiciones si no está amarrada al apoyo político o electoral a los demócratas, ya que los demócratas se oponen a la movilización obrera, estudiantil y popular contra los fascistas.
Algunos sectores liberales y socialdemócratas que defienden el voto a Harris alegan que por no haber diferencias sustanciales en la política genocida de Harris y Trump, el tema palestino pasa a ser irrelevante a la hora de definir cómo votar. Creemos que este razonamiento es equivocado. Dar por descontado el genocidio en Palestina significa una posición conformista e incluso racista. Debemos profundizar la lucha contra el imperialismo estadounidense y el colonialismo sionista. Un voto de protesta contra Harris y Trump por sus políticas genocidas sirve para fortalecer esa lucha de apoyo al pueblo palestino, aunque no logre impedir que alguno de ellos ocupe la presidencia. Es importante que millones envíen un claro mensaje al mundo: ninguna complicidad con los genocidas. Y después de las elecciones, profundizar las huelgas, las tomas universitarias, los boicots, las movilizaciones, por cualquier medio que sea necesario para apoyar a la heroica resistencia palestina y derrotar al imperialismo y su satélite sionista. Ante el chantaje de los partidarios de Harris, que alegan que votar por candidaturas independientes facilita el triunfo de Trump, les respondemos que los únicos culpables de un eventual triunfo republicano son los genocidas demócratas, no quienes nos rehusamos a ser cómplices suyos.
Así como no tenemos que escoger entre los dos candidatos del imperialismo estadounidense, tampoco tenemos que caer en la trampa del campismo, de tomar partido en las disputas entre potencias imperialistas. Podemos oponernos al mismo tiempo a la agresión genocida de EEUU, Reino Unido, Alemania e Israel contra el pueblo palestino, y también confrontar la invasión imperialista rusa contra Ucrania, la opresión imperialista francesa en Kanaky y Martinica, y la opresión imperialista china contra el pueblo uigur y el pueblo tibetano, o la ocupación militar de Haití bajo las órdenes estadounidenses. Apoyar en cada uno de estos casos a la resistencia al imperialismo y el colonialismo es la única posición consecuentemente internacionalista.
El régimen capitalista e imperialista estadounidense fue diseñado a fines del siglo XVIII por la clase esclavista para garantizar una sobrerrepresentación rural reaccionaria y la supremacía de los grandes propietarios. Se mantiene hasta hoy en sus características fundamentales. Conquistas tan modestas como el principio democrático de una persona-un voto, que requeriría la eliminación del colegio electoral y la eliminación del reaccionario Senado, son imposibles de alcanzar por la vía de las reformas constitucionales, pues se requeriría una mayoría parlamentaria inalcanzable. Como parte de la lucha por la superación de ese sistema antidemocrático, podemos ejercer un voto de protesta contra los candidatos imperialistas y genocidas, otorgando un voto crítico a Jill Stein del centro-izquierdista Partido Verde, o el candidato independiente Cornel West, o cualquiera de las otras candidaturas independientes a la izquierda del partido demócrata. Tenemos diferencias políticas importantes con todas ellas. Por ejemplo la candidata Claudia De la Cruz, del Partido Socialismo y Liberación, con mucha presencia en las redes sociales, critica al imperialismo estadounidense pero al mismo tiempo apoya a dictaduras capitalistas como la de Assad en Siria, e incluso al imperialismo ruso y chino, desde una ideología que embellece la competencia interimperialista a nombre de la “multipolaridad”. En cuanto a Stein y West, no apuestan a construir un partido o movimiento anticapitalista independiente, socialista e internacionalista y basado en la clase trabajadora y la juventud, para luchar en la perspectiva de un gobierno de las y los trabajadores y un socialismo con democracia para el pueblo trabajador. Si bien tenemos esas diferencias de fondo, consideramos que sus candidaturas independientes pueden canalizar ese voto de protesta.
Coincidimos con Stein y West en algunas de sus propuestas, como la disolución de la OTAN, detener el apoyo al Estado genocida de Israel, el levantamiento de las sanciones a Cuba y el cierre de Guantánamo, y la cancelación de las deudas de los países semicoloniales. También coincidimos en la necesidad de aumentar el salario mínimo a 25 dólares la hora en base a un impuesto a las grandes fortunas, garantizar la vivienda digna y terminar con la feroz especulación inmobiliaria, eliminar las deudas estudiantiles, la nacionalización de las empresas de la energía, entre otras medidas.
Este voto crítico puede ayudar a fortalecer el polo de las y los luchadores, quienes se expresaron en las crecientes huelgas, en el apoyo a Palestina y la lucha de la comunidad negra contra el racismo y la violencia policial, de cara a los desafíos que enfrentaremos luego de las elecciones. Gane quien gane, la grave crisis socioambiental y la enorme desigualdad, así como el propio desarrollo de las luchas populares, plantean el desafío de la construcción de un partido de izquierda y de la clase trabajadora donde confluya la nueva vanguardia sindical, juvenil, antirracista y antifascista, ambientalista y feminista.