Adolfo Santos, dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad
La semana pasada, el ministro de Economía de Javier Milei, Luis Caputo, presentó su declaración jurada de bienes. La misma muestra que, en 2025, el funcionario incrementó un 37% su patrimonio en dólares. Pasó de 9,7 millones de dólares en 2024 a los 13,4 millones actuales. De ese total, cerca de dos tercios de su patrimonio, unos 8,7 millones, se encuentran depositados en el exterior. “Haciendo una inversión de mucho riesgo se puede llegar a capitalizar un 10% anual. Ahora, ¿cómo llegas al 36?”, se preguntó el periodista Antonio Riccobene en el programa Ronda de Investigación, del canal de Editorial Perfil.
Mientras el salario se desploma, las jubilaciones y pensiones se derriten y la clase trabajadora y sectores populares se tienen que endeudar para poder comer, viajar o pagar los servicios, Caputo aumenta su patrimonio de forma exponencial. Es evidente que esa diferencia no la hizo con el salario de ministro, que el año pasado rondaba los 3,5 millones de pesos. El “milagro de la multiplicación” no tiene nada que ver con la economía real. Es producto de la renta de capitales mediante la especulación financiera de este exfuncionario de JP Morgan y agente financiero de Wall Street. Y, como cuestiona Riccobene, todavía hay una parte difícil de explicar.
El mismo que implementó blanqueos de capitales, permitiendo el lavado de plata del narcotráfico o de la corrupción, y que pide a los ahorristas sacar los dólares de abajo del colchón para dinamizar la economía, mantiene dos tercios de su fortuna en paraísos fiscales. Pero si ni el mismo Caputo repatria sus dólares de los paraísos fiscales, es porque su plan es de entrega y saqueo. Mientras aceleran la motosierra en el recorte del gasto público, agitan “la moral como política de Estado” y pregonan la austeridad para el pueblo trabajador, multiplican sus patrimonios de forma obscena.
Haciendo uso de una ostentación grosera, Caputo declara que necesita 24 millones de pesos mensuales para sus gastos personales. No tiene problemas de vivienda ni de transporte. Su declaración jurada muestra bienes de todo tipo y color. Inmuebles de lujo en CABA, una mansión en San Martín de los Andes, campos en la provincia de Buenos Aires y propiedades que aumentaron en sólo un año 453 mil dólares. Además, autos de alta gama, un cuatriciclo, un yate y hasta un gomón. Un derroche de riqueza de quien supuestamente tiene la responsabilidad sobre la economía de un país que se cae a pedazos.
No es el único al que le va bien en este gobierno ultraderechista de corruptos e impresentables. A Javier Milei también le salieron “brotes verdes”, y eso que la primavera ni llegó. Según su declaración jurada, el patrimonio del presidente creció el año pasado un 43,3% en pesos en términos reales. Otro que no se quedó atrás fue el ministro de la destrucción, Federico Sturzenegger. Su patrimonio creció 970 millones de pesos, casi un 70%, al pasar de 1.402 millones a 2.371 millones de pesos, según su declaración jurada.
Pero el campeón fue Manuel Adorni. El exjefe de Gabinete de Milei declaró en 2025 un patrimonio neto de 627,2 millones de pesos, lo que significa un aumento del 2.241% nominal con respecto a lo que había declarado al asumir su cargo en 2023. Una corrupción ilimitada.
Esta es la verdadera grieta de nuestro país. Una Argentina de ricos cada vez más ricos y otra de pobres cada vez más pobres. Este es el modelo de Milei, Caputo, Sturzenegger y un puñado de empresarios y multinacionales favorecidos por los RIGI, SuperRIGI y la entrega de nuestro patrimonio y la corrupción. Con una gran movilización derrotamos el proyecto de “extranjerización de la tierra”. Vamos a darle continuidad a la lucha para derrotar la motosierra, el saqueo y la corrupción de Milei, Caputo, sus cómplices y el FMI con la Marcha de la Bronca del 19S.










