Escribe Adolfo Santos
Este 6 de agosto se libró otra batalla contra las políticas de ajuste, entrega y destrucción del gobierno ultraderechista de Javier Milei. Importantes sectores de trabajadoras y trabajadores, organizaciones sociales, ambientales, juveniles y partidos de izquierda se hicieron presente frente al Congreso para repudiar el mega proyecto de ley que impulsaba la extranjerización de la tierra, la modificación de la ley de Manejo del Fuego y una reforma violenta y regresiva sobre la ley de alquileres, entre otras medidas.
Fue notable la ausencia de la CGT en una jornada que implicaba la defensa de la soberanía nacional, la lucha contra la especulación inmobiliaria y un atropello inadmisible a las y los inquilinos que en su amplia mayoría son familias de trabajadoras y trabajadores que sufren los bajos salarios o el flagelo del desempleo. Días antes había amagado con ser parte de la protesta, sin embargo, en la mañana de ese día, difundió un patético comunicado anunciando que, ante la retirada de una parte del proyecto, se iba a limitar a realizar una “presencia de carácter testimonial”. Dejó claro, una vez más, que mantiene un pacto con el gobierno ultraderechista para que no le toquen las cajas sindicales.
No hay nada de nuevo en este comportamiento. La dirección de la central viene traicionando los intereses de las y los trabajadores que dice defender. Dejaron pasar la ley de Reforma Laboral esclavista, el mayor ataque sufrido por la clase trabajadora en décadas. Prefirieron negociar con el gobierno algunas cláusulas que perjudicaban su recaudación, como las cuotas sindicales o las obras sociales, pero no hicieron nada para impedir la retirada de otros derechos como las indemnizaciones por despidos, el banco de horas, la reducción salarial y de aportes jubilatorios. No alcanza con amenazas como hacen los burócratas peronistas de la cúpula cegetista. Ya nadie les cree. Tampoco sirve un paro aislado, convocado de compromiso, totalmente insuficiente para torcerle el brazo al gobierno.
Desde la Mesa Nacional del Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC), junto a los movimientos piqueteros independientes y organizaciones de jubiladas y jubilados en lucha, reclaman que la CGT rompa el pacto con el gobierno y llame junto a la CTA a un paro y a un verdadero plan de lucha para derrotar la motosierra del gobierno, los gobernadores, el FMI y sus aliados. Mientras tanto hay que seguir apoyando las luchas y movilizaciones en curso para que triunfen y en ese camino construir una nueva dirección combativa y democrática para la clase trabajadora.










