Escribe Soledad Mosquera, Secretaria General Ademys
Jorge Macri modificó por decreto el Estatuto del Docente y avanzó sobre licencias, ascensos y el derecho a huelga. Ademys convoca a una asamblea abierta para organizar la respuesta y enfrentar esta reforma laboral en la educación porteña.
A raíz de una serie de normas que avanzan contra los derechos laborales, como el decreto que declara esencial el transporte y limita el derecho a huelga, Jorge Macri y la ministra de Educación, Mercedes Miguel, modificaron artículos del Estatuto del Docente de la Ciudad, en sintonía con la reforma laboral esclavista de Javier Milei.
Al día siguiente del partido de Argentina contra Inglaterra y a horas del inicio del receso invernal, Jorge Macri firmó un decreto que impacta de lleno en las condiciones laborales docentes. La nueva reglamentación reduce días de licencia, modifica los ascensos en la Carrera Docente, debilita el orden de mérito como criterio de acceso a cargos, impone una carrera universitaria de gestión y recorta la licencia por estudio.
En un gremio fuertemente feminizado, faltar por enfermedad o para cuidar hijos enfermos podría reducir la calificación anual y afectar la carrera docente. Lo mismo podría ocurrir con quienes ejerzan el legítimo derecho a huelga.
Este avance continúa una serie de reformas como BA Aprende, la falsa inclusión que liquida la Educación Especial y la implementación de la huella dactilar para controlar a la docencia. Todas contaron con el aval de la mayoría de los sindicatos de la Ciudad, que garantizaron la gobernabilidad educativa del oficialismo porteño.
La bronca docente obligó a esas conducciones a rechazar la modificación por “inconsulta”, aunque sin proponer medidas de acción ni instancias deliberativas para enfrentar el ajuste.
Ademys convoca a una asamblea abierta a toda la docencia, afiliada y no afiliada, el jueves 30 de julio en Parque Rivadavia, para discutir y definir medidas que permitan revertir esta reforma laboral en Educación.
Debemos impulsar la coordinación con otros sectores de trabajadoras y trabajadores municipales y exigir un plan de lucha nacional que unifique los conflictos provinciales.










