
Escribe José Castillo, candidato a diputado nacional CABA por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Javier Milei, con su lista La Libertad Avanza, acaba de obtener el 13% de los votos en la Ciudad de Buenos Aires. Si eso se mantiene en noviembre, ingresará como diputado al Congreso Nacional, al igual que la segunda de su lista, la defensora de genocidas Victoria Villarruel.
En su votación se mezcla la clásica derecha reaccionaria liberal porteña, que en otros tiempos le dio importantes votaciones a Alvaro Alsogaray y a la Ucede y que en los últimos años se había decantado casi totalmente por PRO, pero también una importante cantidad de nuevos votantes juveniles. Algunos de ellos, en general de clase alta o media alta, han sido ganados para su discurso reaccionario, “anticomunista” y “libertario” (así se definen), fuertemente misógino, antiderechos de las mujeres y homofóbico. Pero también el voto a Milei incluye a otros jóvenes que lo apoyan confundidos por su discurso “antisistema”, contra “la casta política”, simpatizando con que se opone tanto al Frente de Todos como a Juntos por el Cambio.
Javier Milei, en sus discursos, tiene siempre un insulto en la punta de los labios: “zurdos”, “comunistas”, “socialistas”. Está tan a la derecha que lo utiliza para etiquetar a todos, desde la propia izquierda, pasando por el Frente de Todos hasta, insólitamente, el propio Rodríguez Larreta.
El candidato de La Libertad Avanza crea un “frankenstein”, metiendo dentro de él todo lo que popularmente es repudiable, y a eso lo llama “socialismo”. Ahí va la corrupción, la burocracia, la defensa de regímenes dictatoriales como el de Maduro, las mentiras y el doble discurso kirchnerista, los crímenes de Stalin, todo en una mezcla absurda, al estilo “la biblia y el calefón”, junto con cualquier cosa que no sea “privada”.
Por eso tenemos que seguir insistiendo: el socialismo no tiene nada que ver con eso a lo que se refiere Milei. Ni Cristina es “socialista”, ni tienen nada de “socialistas” o “comunistas” dictaduras plenamente capitalistas como las de Maduro, o la Cuba actual. Todos gobiernos que, más allá de sus discursos, gobiernan en pleno acuerdo con las transnacionales. Las mismas que, por otra parte, defiende Milei.
Nuestro socialismo, el verdadero, el único, es el gobierno de los trabajadores, con democracia, donde, a partir de resolver y garantizar las necesidades más urgentes, se abra el camino para el libre desarrollo de cada persona. Un socialismo sin explotación, feminista, sin opresión para las mujeres ni para nadie. El único régimen que garantiza la auténtica libertad.
Porque Milei pregona la defensa de la libertad, lo que cae simpático, junto con su estilo de melena no peinada y campera negra. Pero no hay que confundirse: la única “libertad” que defiende Milei es la de los empresarios para despedir sin pagar indemnización y la de seguir con sus negocios sin pagar impuestos. Por algo, cuando se le pregunta por quién es su referente, suele citar a Carlos Menem (“el mejor gobierno de la historia”) y a Domingo Cavallo.
Milei lleva en sus listas a militantes “celestes”, opuestos al derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo (ahí se acabó el “liberalismo” de La Libertad Avanza), a carapintadas del partido de Gómez Centurión y hasta a candidatas a legisladoras como Delfina Ezeiza, que llegó a tuitear “Videla volvé”. Hasta niega la existencia del cambio climático.
Javier Milei cierra sus discursos con el slogan “No vengo a criar corderos, vengo a despertar leones”, que solía repetir el dirigente fascista Benito Mussolini. De hecho Milei incorporó al “león” como su símbolo partidario y lo utiliza en su campaña. A confesión de partes, relevo de pruebas: La Libertad Avanza es una expresión de ultraderecha, neofascista, admirador de Bolsonaro y Trump y asesorado por Vox, los admiradores españoles de Francisco Franco. A los jóvenes que lo votaron les decimos, fraternalmente, que es un voto equivocado. La rebeldía, el repudio al sistema, la verdadera oposición a todos los que ya gobernaron, no se expresa con los libertarios. Milei va a votar con el Frente de Todos y Juntos por el Cambio el acuerdo con el FMI. El verdadero cambio, la política distinta, la auténtica salida para la juventud y el pueblo trabajador viene de la mano del Frente de Izquierda Unidad.

Escribe Pablo Almeida, legislador porteño por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Terminaron las PASO. Y, una vez asentada la polvareda del terremoto que ocasionó la debacle electoral del gobierno, se retomará la campaña de cara a la definitiva elección del 14 de noviembre.
Cada una de las fuerzas políticas patronales debatirán con sus millonarios equipos de campaña como “ajustar el discurso” (léase como mentirle mejor al pueblo trabajador) y se lanzarán a la nueva etapa. Otra vez veremos que se reaviva “la grieta”: el Frente de Todos explicando que todo es culpa del desastre que dejó Macri, que lo que están en juego son dos “modelos distintos”; Juntos por el Cambio planteando que hay que decir ¡basta! y ponerle un freno al kirchnerismo, votándolos a ellos. Y Milei (al igual que Espert en la provincia) buscando pescar en el río revuelto de aquellos que, con justa razón, ya están hartos de que todos les mientan.
Pero hay un punto donde todos coinciden, demostrando que, por algo, son partidos patronales. Cuando todo termine, y los diputados y senadores electos estén sentados en sus bancas, tanto el Frente de Todos, como Juntos por el Cambio, y también Milei y Espert, votarán a dos manos a favor del acuerdo con el FMI. Seguramente con distintos argumentos, y echándose la culpa unos a otros, pero unánimente apoyarán el nuevo plan de ajuste que se suscribirá con el Fondo Monetario Internacional.
Sólo si el Frente de Izquierda Unidad logra defender su actual bancada (o ampliarla, como dejan abierta como perspectiva las recientes elecciones) habrá voces que se opongan. No será la primera vez: a poco de asumir el gobierno de Alberto Fernández, antes de la pandemia, ya se juntaron peronistas y cambiemitas para votar juntos la apertura de negociaciones con los acreedores privados y el Fondo. Esa vez sucedió lo mismo que volverá a pasar ahora: sólo se escuchó en contra la voz solitaria de los diputados del FITU.
Por eso, insistimos, votar al Frente de Izquierda Unidad es hacerlo por los únicos que ya se opusieron, se oponen y se opondrán a un nuevo acuerdo con el FMI. Todos los demás están a favor, y por lo tanto van a avalar la profundización del ajuste, con más entrega y miseria. Solo el FITU plantea que no se pague la deuda externa, que se rompa con el Fondo y que se ponga todo ese dinero al servicio de resolver los más urgentes problemas del pueblo trabajador: salario, empleo, salud, educación y vivienda.
En el tramo final de la campaña los candidatos de los partidos patronales salen desesperados a la caza de votos. Vamos a unas PASO donde priman la apatía y la indiferencia frente a las elecciones.
Así aparecen expresiones que rozan lo ridículo. La ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, ante una pregunta sobre los problemas de inseguridad, respondió, relativizando el tema, que “Suiza es un país más tranquilo, pero también más aburrido”. Obviamente, se la dejó picando al ministro bonaerense que ocupa la misma cartera, Sergio Berni, hombre de Kicillof y de Cristina, que salió a responderle para afianzar su clásico repertorio de mano dura al mejor estilo Patricia Bullrich. Pero que, de pasada, también aludió críticamente al Olivosgate, el escándalo causado por la foto del cumpleaños en la quinta presidencial. Mientras tanto, y en una patética puesta en escena para ganar el voto juvenil, la candidata a diputada del Frente de Todos Victoria Tolosa Paz salió a decir que “en el peronismo siempre se garcha”, como intentando dar un guiño a un discurso descontracturado. Por supuesto, las y los jóvenes no piden, ni les importan, estos supuestos “consejos”. Hacen lo que quieren con su vida sexual, pero sí le reclaman al gobierno trabajo y salarios dignos para poder estudiar o desarrollar un proyecto de vida, algo que el actual gobierno del Frente de Todos, con un escandaloso índice de pobreza superior a 50% en esa franja etaria, está lejos de garantizar. Y si de elecciones sexogenéricas hablamos, Alberto Fernández y Axel Kicillof tienen una deuda pendiente, se van a cumplir seis meses de la desaparición de Tehuel y nadie hizo nada.
Del lado de Juntos por el Cambio siguen las peleas internas, mientras Vidal, sin abandonar su sonrisa estudiada, radicaliza su discurso para no perder más votos por derecha. Y si queremos una imagen más patética de toda esta puesta en escena, tenemos los insultos de Milei a Rodríguez Larreta, acusándolo desopilantemente de “zurdo”.
Todo esto expresa una salida desesperada de los políticos patronales mientras millones manifiestan su hastío ante todos los que gobernaron, que generaron hambre, desempleo, inflación y corrupción mintiéndole al pueblo. Porque votaron a Alberto Fernández creyendo que se venía la “heladera llena”, como prometía el Frente de Todos en campaña. Y también porque sigue estando fresco el desastre del gobierno de Macri, que hambreó al pueblo trabajador para garantizarles los negocios a sus empresarios y banqueros amigos.
En estos días vimos otro debate que muestra la realidad de para quién han gobernado todos, peronistas, PRO y radicales. El gobierno se enfrascó en una discusión con la oposición patronal acerca de quién había endeudado más al país, si Cristina, Macri o ahora Alberto Fernández, si era lo mismo que fuera en pesos o en dólares, etcétera. La respuesta es muy sencilla, todos lo hicieron, todos pagaron millonadas, se sometieron a planes de ajuste y, a la vez, continuaron aumentando la bola de nieve de la deuda externa. Todos, hasta los que ahora quieren aparecer como lo nuevo, como Milei y Espert, que defienden al gobierno de Menem como “el mejor de la historia argentina”. Sí, el de Menem y su ministro Cavallo, el gran endeudador serial. En esto tampoco se salva Florencio Randazzo, hoy gran defensor de la flexibilización laboral.
“Todos somos responsables, porque todos ya gobernamos”, dijo hace unas semanas la vicepresidenta Cristina Férnández. Queremos desmentirla, la izquierda nunca gobernó.
Por eso decimos que no hay que votar a los que nos hundieron. En estas elecciones tenemos que fortalecer a la única alternativa que plantea un programa de emergencia para resolver los más urgentes problemas del pueblo trabajador, el Frente de Izquierda Unidad. Los únicos que decimos que hay que suspender inmediatamente los pagos de deuda externa y romper el acuerdo con el FMI. Que hay que poner un impuesto de verdad a las grandes riquezas. Y que de ahí saldrá el dinero para que haya salario, trabajo, jubilaciones dignas, salud, educación y vivienda.
Por eso es importante que la izquierda siga teniendo diputadas y diputados en el Congreso nacional y en las Legislaturas. Y para eso es necesario ir a votar y hacerlo por el FIT Unidad. Porque si no nuestra bronca se pierde y le dejamos el camino servido a los partidos patronales. Porque si hacemos una buena elección y logramos defender nuestras bancas, estaremos más fuertes para que todas y todos podamos dar unidos las peleas que se vienen. Ya que, apenas terminen las elecciones, el gobierno se jugará a firmar el acuerdo con el FMI, que significará más ajuste, hambre y saqueo de nuestras riquezas. Un acuerdo que votarán todos a dos manos, el Frente de Todos, Juntos por el Cambio y Milei y Espert. Solo lo enfrentará, en el Congreso y en las calles, la izquierda junto al sindicalismo combativo. Como siempre.
Es que lo nuestro no es una promesa, como las que suelen hacer los políticos patronales. Es lo que hemos venido haciendo, lo que hacemos y lo que seguiremos haciendo después de las elecciones, estar en todas las luchas, apoyándolas incondicionalmente, denunciando las políticas de ajuste y postulando nuestro programa alternativo.
El FIT cumple en estas elecciones diez años de vida. Una década aportando a la exigencia más sentida de miles de luchadores, la unidad de la izquierda. Por eso en las PASO no te confundas con los que dividen al FIT, el MST. Votá a la lista de los fundadores del Frente de Izquierda, el PO, el PTS e Izquierda Socialista. Votá a la lista de Nicolás del Caño, Romina del Plá, Juan Carlos Giordano y Mónica Schlotthauer en la provincia de Buenos Aires. A Myriam Bregman, Gabriel Solano, Mercedes Trimarchi, Mercedes de Mendieta y Pablo Almeida en CABA. A Liliana Olivero y Laura Vilches en Córdoba. Y a todas las candidatas y candidatos del Frente de Izquierda Unidad, lista 1A, de todo el país.

Escribe Juan Carlos Giordano, candidato a diputado nacional provincia de Buenos Aires, por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Los principales candidatos se acaban de pronunciar públicamente a favor de la próxima ley que saldrá del Congreso después de avalar el acuerdo Macri-FMI. “Yo sé que cuando firme ese acuerdo compromete a muchas generaciones”, dijo Alberto Fernández (Clarín, 28/8). Solo el FIT Unidad rechaza este nuevo pacto de entrega, ajuste y dependencia.
El gobierno ha metido en la agenda de las PASO el próximo acuerdo con el FMI. Y todos nos estamos pronunciando. Veamos qué dice cada uno en La Nación del pasado domingo 29 de agosto. “Todos” y “Juntos” se pronunciaron claramente por pagar.
Las candidatas y los candidatos de Alberto y Cristina (Tolosa Paz y Santoro) dijeron que “es imprescindible un acuerdo con el FMI”. Lo mismo Vidal, Manes, Santilli y el ex kirchnerista que “hace bien” Florencio Randazzo. La “novedad”, para muchos desprevenidos, la dieron los “antisistema” Milei y Espert, que declararon: “Sí, tenemos que ir a un acuerdo”. Estos personajes se muestran como “nuevos” cuando son lo peor de la entrega y el endeudamiento. A tal punto que Milei dijo que no tendría que haber más leyes laborales, animándose a manifestar lo que los otros encubren, que el acuerdo con el FMI vendrá con una nueva reforma laboral flexibilizadora que traerá más esclavitud y precarización del trabajo.
El gobierno lanza críticas parciales al endeudamiento de Macri para simular que estaría por “negociar con dignidad”. Eso fue a hacer el ministro Guzmán el otro día al Congreso. Dijo que Macri nos endeudó en 100.000 millones de dólares para encubrir que, en el mandato de Alberto Fernández, además de pagar 12.000 millones de dólares de deuda se tomó nueva deuda. Con la “ventaja”, dijo, de que en vez de ser en dólares es en pesos. ¡Vaya diferencia! Esto lleva a que el monto total de la deuda externa (entre Nación, provincias y el Banco Central) ascienda a 457.000 millones de dólares.
En esa audiencia de la bicameral de seguimiento de la deuda me impidieron hacer uso de la palabra como presidente del bloque de Izquierda Socialista. Por algo será. Iba a rechazar tanto lo que decía el gobierno como la oposición macrista. Tenían todo arreglado, un show mediático y electoralista. Pero el final de esta película ya lo conocemos. Macri nos endeudó y ahora el gobierno nacional y popular paga. Es decir, nos están haciendo “cargar con el muerto” de Macri, según dichos de la propia Cristina Kirchner. O, lo que es lo mismo, nos están endosando la “herencia de Macri”, como reconoció el propio Máximo Kirchner.
Nuestras preguntas, que no nos dejaron hacer, eran las siguientes: “¿Por qué el gobierno sigue pagando una deuda usurera en medio de la pandemia? ¿Por qué se está renegociando la deuda que dejó Macri si el propio gobierno dice que esos 45.000 millones de dólares fueron a la bicicleta financiera? ¿Por qué los 4.355 millones de dólares que mandó el FMI esta semana se van a devolver a ese organismo en nuevos pagos de deuda?”.
En esto no hay grieta. No solo entre el Frente de Todos y Juntos (tampoco si vemos lo que dicen Randazzo, Milei y Espert), sino que tampoco entre Alberto y Cristina. Todos van a pagar religiosamente en perjuicio del pueblo trabajador. Y esto va a profundizar el actual ajuste. Ajuste que alcanzó el monto de 870.000 millones de pesos entre el robo a jubilados, estatales y docentes, entre otros recortes como el IFE (Clarín, 28/8).
Solo el FIT Unidad rechaza los pagos de la deuda haciendo bandera por este reclamo. Y llama desde ahora a repudiar en las calles y en el Congreso el brutal endeudamiento que nos dejó Macri y que el gobierno “nacional y popular” va a firmar. No votes a los candidatos del FMI. Votá por la unidad de la izquierda de la lista 1A del FIT Unidad.

Escribe Guillermo Sánchez Porta, candidato a senador provincial Buenos Aires, por Izquierda Socialista/FIT Unidad
En estas elecciones primarias del 12 de septiembre se decide quienes serán las próximas candidatas y candidatos a diputadas y diputados.
Volvemos a señalar que es “útil” votar a la unidad de la izquierda que hemos conquistado. Para seguir teniendo bancas que apoyen tus reclamos. Diputadas y diputados que enfrenten al ajuste y al FMI.
Que sean voceros de los trabajadores, las mujeres y la juventud, en las calles y en el Congreso. Por esto no es lo mismo que la izquierda esté a que no esté en el Parlamento.
Hay una justa desilusión con el gobierno de Alberto Fernández, por eso te llamamos a votar esta vez al Frente de Izquierda Unidad, lista 1A.
Lo que vendrá será más ajuste. Cada voto que saque el Frente de Todos será para aprobar el pago de la deuda que nos dejó Macri con el FMI. Habrá menos obra pública, menor inversión social, menos salario y más dependencia.
Lo harán con el acuerdo del macrismo de Juntos y hasta con los Milei y Espert si son elegidos diputados. Estos personajes se postulan como “nuevos” y “antisistema” pero Milei acaba de reivindicar a Cavallo, el ministro de todos los gobiernos de ajuste (en la dictadura, con el peronismo menemista de los años ´90 y con los radicales del 2001). Solo la izquierda estuvo contra todos estos gobiernos, los denunció, enfrentó sus males capitalistas. ¡No te dejes engañar!
Necesitamos diputadas y diputados de la unidad de la izquierda que defienden el salario, el trabajo y le digan no al FMI, exigiendo que la plata vaya a un plan de viviendas populares, a salud, educación, no para una deuda usurera.
Bancas que enfrenten los despidos y la precarización laboral. Que sigan repudiando la megaminería, el saqueo y la contaminación.
Necesitamos tu voto y que nos ayudes a difundir estas propuestas entre familiares, amigos y vecinos.
Te pedimos también que te anotes como fiscal para defender cada voto de la unidad de la izquierda conquistada desde hace diez años entre PTS, PO e Izquierda Socialista.
No te confundas con los que no se sumaron a la unidad, o los que dividieron al Frente de Izquierda en las PASO, como Bodart del MST. Por eso te convocamos a votar al Frente de Izquierda Unidad, Lista 1A.
Votá a Nicolás Del Caño, Romina Del Plá, Gringo Giordano, Mónica Schlotthauer y al Pollo Sobrero en provincia de Buenos Aires. Votá a Myriam Bregman, Mercedes Trimarchi, Gabriel Solano, Mercedes De Mendieta y Pablo Almeida en CABA y en Córdoba Olivero-Vilches ¡Votá a la izquierda que se une en todo el país!