
Escribe Mercedes Trimarchi, diputada en CABA por Izquierda Socialista y candidata a senadora por el FIT-Unidad
Brenda, Morena y Lara fueron torturadas y asesinadas en Florencio Varela. Tenían veinte y quince años y eran de La Matanza. Sus nombres quedarán en nuestra memoria como víctimas de un triple narcofemicidio, donde el cuerpo de las mujeres se convierte en territorio de disputa y castigo en las guerras del narcotráfico.
Mientras el gobierno nacional y el provincial se tiran la pelota de un lado al otro de la General Paz, hay tres familias destrozadas que, junto al movimiento feminista, exigimos justicia. Hay detenidos. Hay sospechosos. Pero no alcanza.
De ellas sabemos todo: cómo vivían, qué hacían, qué publicaban. De ellos (los presos y los prófugos) apenas conocemos los apodos, el país de origen y que formaban parte de una banda narco. No son perejiles, pero tampoco los capos. Por eso, tampoco alcanza.
Sobrevivir en la marginalidad y la crisis social
En los márgenes no hay libertad para elegir. La falta de trabajo, la violencia económica y el abandono estatal empujan a miles de jóvenes a circuitos en donde la prostitución, las drogas o las apuestas online aparecen como salidas rápidas a la pobreza pero no lo son.
La ausencia de políticas públicas es responsabilidad de los gobiernos. La avanzada punitivista de Javier Milei y Patricia Bullrich, que ahora buscan reformar el Código Penal aumentando las penas y bajando la edad de punibilidad, va camino al fracaso.
Milei estafó con la criptomoneda $Libra, Karina Milei cobraba coimas en la Andis y el PAMI, y José Luis Espert aparece vinculado a dinero narco. Un gobierno que ajusta al pueblo trabajador mientras se hunde en su propia corrupción. ¿También para ellos vale el “El que las hace las paga”?
Narcotráfico y Estado: una sociedad que mata
El narcotráfico no es exclusivo de nuestro país ni de este gobierno. A nivel mundial se lo considera uno de los tres negocios ilegales más rentables, junto con la trata de personas y la venta de armas. Argentina hace tiempo dejó de ser un país de tránsito para convertirse en un país de producción.
El triple crimen de la efedrina, en 2008, lo mostró con crudeza. En 2022, la cocaína adulterada con fentanilo mató a 24 personas en Tres de Febrero. Ahora, el triple femicidio de Florencio Varela vuelve a exponer la trama del negocio con una nueva sustancia: la tusi, la llamada “cocaína rosa”, que no es cocaína sino una mezcla de ketamina, MDMA y cafeína. Es una droga sintética que llegó desde Colombia en 2013 y hoy circula en las fiestas de Buenos Aires.
Un dato para analizar: según un editorial de Clarín del 2 de octubre de 2025, las avionetas con cocaína bajaban hace veinte años en Salta; hace diez, en Santiago del Estero; hace cinco, en Entre Ríos; y hoy lo hacen en la provincia de Buenos Aires. Nada de eso sería posible sin la complicidad de políticos patronales, jueces y policías. El narcotráfico no avanza solo: lo hace con el aval del Estado.
Legalizar para terminar con el negocio narco
El prohibicionismo fracasó: el consumo crece en los barrios y el comercio ilegal se fortalece. Milei eliminó 32 Casas de Atención y Acompañamiento Comunitario, dispositivos fundamentales de la Sedronar para atender consumos problemáticos, condenando a miles de personas en contextos vulnerables a vivir sin apoyo.
La justicia hipócrita llena las cárceles de perejiles pobres (en su mayoría mujeres, trans y travestis) mientras protege a los verdaderos narcos. Por eso sostenemos que la salida no es represiva, sino la legalización de todas las drogas.
Solo así se puede golpear el negocio narco, terminar con la corrupción que une a policías, jueces y políticos patronales, e impulsar campañas públicas de información y reducción de daños desde una perspectiva de salud pública y comunitaria.
El Frente de Izquierda Unidad es la única fuerza política que no tiene vínculos con el narcotráfico y, a la vez, la única que plantea una salida de fondo. El 26 de octubre, votá para que en el Congreso haya más bancas del FIT-U.

Escribe Mercedes Trimarchi, diputada en CABA por Izquierda Socialista y candidata a senadora por el FIT-Unidad
Alexandra Sabio tuvo que viajar a Buenos Aires desde Neuquén para romper el cerco mediático que le impuso el secretario de Prensa de la provincia, Claude Staicos, quien ahora se tomó una licencia como funcionario del gobierno de Rolando Figueroa.
Tras una reunión con diputadas, asesoras parlamentarias y diversas organizaciones de derechos humanos, sindicales, estudiantiles y feministas, se lanzó una campaña nacional amplia para que el niño “M” este con su mamá. En el comunicado se explica: “Las organizaciones participantes coincidieron en que este caso no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un patrón de decisiones judiciales y operativos estatales que revictimizan a las madres protectoras y a sus hijos e hijas, constituyendo una forma de violencia institucional que el Congreso de la Nación no puede soslayar.”
Recordemos que el niño “M” fue arrancado de los brazos de su madre el 21 de agosto de 2025, en la puerta del Jardín N.º 65 de Neuquén, durante un operativo violento e irregular que involucró a policías armados dentro de una institución educativa. Toda esa violencia fue desplegada para secuestrar a “M” y entregarlo a su progenitor, Staicos, quien goza de total impunidad, amparado por el poder político, judicial y mediático de la provincia. Desde aquel día, Alexandra no sabe dónde está su hijo ni bajo qué condiciones de cuidado se encuentra. “M” no volvió a su jardín y tampoco fue inscripto en otra institución educativa, por lo que actualmente es un niño desescolarizado.
Desde Isadora te invitamos a seguir fortaleciendo esta lucha y con ella, la defensa de los derechos de las niñeces y de las madres protectoras. Debemos lograr que el niño “M” vuelva con Alexandra y ponerle fin a tanta impunidad.

Escribe Olga Ortigoza, concejala por La Matanza de Izquierda Socialista en el FIT-Unidad
El peor de los escenarios tras la desaparición de tres mujeres que buscábamos desde hace cuatro días en La Matanza. Desde el viernes por la noche no sabíamos nada de Brenda Castillo (20), su prima Morena Verri (20) y la amiga de ambas, Lara Morena Gutiérrez (15), quienes salieron de su casa y nunca regresaron.
De acuerdo con el testimonio de sus familiares, las tres salieron el pasado viernes a las 21.30 horas y desde ese momento sus teléfonos permanecen apagados. En estos cuatro días de búsqueda, sus familiares, amigos y vecinos realizaron cortes de rutas y movilizaciones frente al municipio de La Matanza para exigir al gobierno nacional de Milei, al provincial de Kicillof y al municipal de Espinosa, su inmediata aparición. Pero acorde a los tiempos que vivimos la movilización fue reprimida por la bonaerense.
Más allá de las distintas líneas de investigación para resolver el caso, lo claro es que detrás de estos femicidios está la justicia patriarcal que recién actuó cuando las familias lo hicieron público en los medios televisivos, antes de ello y a pesar de haber hecho la denuncia correspondiente, la respuesta fue que había que esperar. Además de la absoluta desprotección a la que estamos sometidas las mujeres, disidencias e infancias pobres producto de la violencia patriarcal de un sistema capitalista que excluye a las mayorías. Distintas jurisdicciones con una misma política: desprotección, pobreza y violencia patriarcal. Por eso decimos que los gobiernos son responsables, sean macristas, libertarios o peronistas.
Desde nuestra banca en el Concejo Deliberante por Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda y desde la agrupación Isadora mujeres en Lucha, nos solidarizamos con sus familiares mientras que exigimos juicio y castigo a los responsables del triple femicidio.
Justicia por Lara, Brenda y Morena. Los gobiernos son responsables. Ni una menos, vivas nos queremos.

Escribe Mercedes Trimarchi, diputada en CABA por Izquierda Socialista y candidata a senadora por el FIT-Unidad
Cada 28 de septiembre, miles de mujeres y disidencias en todo el mundo salimos a las calles para levantar la bandera del derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Es una jornada internacional de lucha, nacida en América Latina hace 35 años, que trascendió fronteras con movilizaciones cada vez más masivas y logró imponer el derecho a decidir en el centro de la agenda política.
En Argentina conquistamos la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en 2020 gracias a la movilización de la marea verde. Sin embargo, ese logro hoy se encuentra amenazado por la ultraderecha en el poder. Javier Milei y su ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, atacan permanentemente nuestros derechos junto con las iglesias. Está en jaque la Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas, el derecho a la identidad de género y también la IVE, que se ve restringida por la falta de presupuesto. Como fieles representantes de la reacción patriarcal, pretenden imponer su moral conservadora y negar la autonomía de nuestros cuerpos.
Por eso, en este Día Mundial de Lucha por el Derecho al Aborto, salimos a reafirmar que el derecho a decidir debe ser garantizado por los gobiernos en cada rincón del país y del mundo. Desde Izquierda Socialista en el FIT Unidad decimos con claridad: aborto legal, seguro y gratuito en todo el país y en todo el mundo; separación real de las iglesias y el Estado; presupuesto suficiente para garantizar la salud pública y una ESI laica, científica y con perspectiva de género. Ni un paso atrás frente a la reacción patriarcal y oscurantista.
En este Día de Acción Global por el Derecho al Aborto, levantemos bien alto nuestros pañuelos verdes y gritemos: ¡educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir! En la Ciudad de Buenos Aires nos concentramos a las 16 horas en Plaza de Mayo. Sumate con Isadora y Disidencias en Lucha.
Escribe Mercedes Trimarchi, legisladora CABA por Izquierda Socialista en el FIT-Unidad
El 18 de septiembre se estrenará en todo el país la película Belén, dirigida por Dolores Fonzi. La flamante directora y actriz, estará presente en la función de las 20hs en el Cine Gaumont junto a la abogada Soledad Deheza. Desde Isadora e Izquierda Socialista en el FIT-Unidad queremos que las salas de todo el país se llenen y se pinten de color verde.
La película está basada en el libro Somos Belén de Ana Correa y fue seleccionada para la 73.ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. El caso de Belén fue emblemático en la lucha por el derecho al aborto en nuestro país. Todo comenzó en 2014, cuando una joven de Tucumán acudió al hospital por un dolor abdominal, que resultó ser causado por las contracciones de un embarazo del cual no tenía conocimiento. Tras abortar espontáneamente, los médicos de la institución la denunciaron y quedó detenida. La joven pasó dos años encerrada en la Unidad Penitenciaria Nº 4 de Tucumán, tras ser condenada en 2016 a ocho años de prisión por homicidio agravado por el vínculo. En 2017, la abogada feminista Soledad Deza tomó su caso y, tras una fuerte campaña de difusión, Belén logró obtener su libertad.
La campaña por la libertad de Belén dio un impulso significativo a la lucha por la legalización del aborto en nuestro país. Recordemos que en 2018 se habilitó, por primera vez, la discusión sobre la interrupción voluntaria del embarazo en el Congreso. Una enorme marea verde logró la despenalización social, a pesar de que el parlamento le dio la espalda al movimiento feminista en complicidad con sectores eclesiásticos y conservadores. Dos años después, se consiguió el derecho al aborto legal, seguro y gratuito gracias a la movilización.
Desde Isadora e Izquierda Socialista en el FIT-Unidad estaremos presentes en el estreno del jueves 18 en el cine Gaumont. Creemos que es fundamental difundir lo que fue la lucha por la libertad de Belén y concientizar sobre el hecho de que, actualmente, en nuestro país aún hay mujeres encarceladas por abortar.