El Nuevo MÁS-YA BASTA no tiene límites en Filosofía y Letras: Después de patotear hace dos semanas a compañeras del PO y romperles su mesa en la puerta de Puán, y después de dividir a la izquierda en toda la UBA haciéndole el juego al kirchnerismo y el radicalismo, ahora nuevamente fueron a violentar a la militancia del Frente de Izquierda UNIDAD en esa Facultad.
Desde el lunes se dedicaron a romper todos los carteles que pedían por la Libertad de Jaru, repudiaban el pacto con el FMI, y el conjunto de las reivindicaciones de la izquierda. Ocuparon espacios de las agrupaciones del FITU, no de la Franja Morada, no de La Cámpora ni de Patria Grande. Un ataque faccioso de una organización dedicada a apuntar contra la izquierda que se une.
El FITU le propuso a la conducción del CEFyL, el Colectivo, hacer una Comisión Directiva para discutir la situación y frenar las agresiones, pero las agrupaciones del kirchnerismo se negaron. Son, junto a las autoridades de la Facultad, cómplices de las agresiones que dejaron correr para luego hacer campaña contra la Lista que estuvo a 85 votos de ganarles las elecciones para el CEFyL.
Repudiamos los métodos patoteriles de la agrupación de Manuela Castiñeira. ¡Basta de ataques del NMAS! Rechazamos las amenazas de sanciones del del vicedecano Manetti. Volvemos a insistir en la convocatoria de una Comisión Directiva del CEFyL, basta de complicidad del Colectivo con las agresiones del NMAS
Balance de las elecciones de Psico y la UNLP
Hace unos días se llevaron a cabo las elecciones en toda la UNLP. La elección reflejó un avance de la Franja Morada (UCR) en la Universidad (un 8%), que ganó la conducción de tres Centros de Estudiantes nuevos (Derecho, Informática y el CEPsi). También se vió un fuerte retroceso de las agrupaciones peronistas (UTOPIA/MILES, Cámpora, JUP). La izquierda retrocedió en cantidad de votos.
El primer hecho que salta a la vista es que en las elecciones votaron casi 5.000 estudiantes menos que en 2019. Esto se debió, por un lado, a la enorme deserción estudiantil. La elección de Centros y Consejerxs Directvxs, fue pautada después de 2 años en que padecimos de una doble deserción: a principios de la pandemia con la virtualidad forzada y a comienzos de este año con una presencialidad sin derechos –sin becas, los alquileres por las nubes, escasean las bandas horarias, etc. Las deserciones masivas de estos años son producto de que las autoridades universitarias y las conducciones burocráticas de los Centros de Estudiantes (como UTOPIA y La Cámpora en el CEPsi) fueron y son cómplices del recorte presupuestario del gobierno del Frente de Todos y el FMI.
Además, el proceso electoral en la UNLP se convocó en el inicio de las clases, una decisión tomada a espaldas del estudiantado por las autoridades universitarias y la conducción burocrática de la Federación Universitaria de La Plata (La Cámpora, Utopía/Miles y Aule/Patria Grande) y la Franja Morada (UCR). Esto provocó que no existieran profundos debates previo a la elección y primara el desconocimiento entre lxs estudiantes sobre las agrupaciones y sus políticas.
LO QUE DEJÓ LA ELECCIÓN DE PSICO
En Psico ganó Franja Morada (UCR), arrebatándole el CEPsi a UTOPIA y La Cámpora. Ganó la juventud de la UCR, que integra Juntos por el Cambio con el macrismo, responsable del recorte presupuestario de las universidades durante su gobierno y quien nos endeudó con el FMI.
¿Qué muestra este resultado? Desde Izquierda Universitaria en el FILPsi opinamos que el triunfo de la Franja Morada (UCR), no representa una “avanzada de la derecha” o un “giro hacia la derecha” del estudiantado. UTOPIA y La Cámpora sufrieron el voto castigo al peronismo, responsable a nivel nacional y universitario del ajuste educativo actual. También por boicotear los procesos de lucha y por sus sucesos abandonos a los reclamos estudiantiles. Para ganar, la Franja Morada (UCR) debió hacer campaña “en defensa de la educación pública” y diciendo “estuvimos en la pandemia”. Ganó la elección ocultando sus propias responsabilidades en el ajuste educativo, ya que cogobiernan la universidad con el peronismo, integrando, por ejemplo, la Secretaría de Bienestar Estudiantil que recortó las becas. En un marco de profundo desconocimiento y poco debate, la juventud de la UCR y el macrismo capitalizó el descontento de lxs estudiantes. Nuestra tarea deberá ser desenmascararlxs.
Además, en estos últimos años se vio un avance de la Franja Morada (UCR) en los marcos institucionales de la Facultad, con las tutorías pares (pagas) como parte de sus acuerdos con las autoridades, y con la difusión de información de la Facultad. Sumado a que Utopía solo se dedicó a su política puramente de servicios en el CEPsi, con la cual la Franja Morada compite, fueron los factores que marcaron la elección.
En la Facultad también se dio un retroceso del Frente Independiente y de Lucha de Psico (FILPsi), ya que el escenario de estos últimos dos años de pandemia jugaron en contra de la tarea diaria que impulsamos de organizarnos para la lucha contra el recorte presupuestario de las autoridades y el gobierno. Las autoridades universitarias y agrupaciones como UTOPÍA, La Cámpora, Aule y Franja Morada impusieron su política de desorganizar a lxs estudiantes. Además, hasta el 2019 contabamos con una camada de activistas (comisiones, autoconvocades, agrupaciones) que se organizaban, ahora al no contar con ellxs hemos retrocedido en votos con el FILPsi.
NUESTRO DESAFÍO: ORGANIZARNOS PARA LUCHAR CONTRA EL AJUSTE EDUCATIVO
El gobierno nacional del Frente de Todos, en acuerdo con el FMI, va a seguir ajustando a la educación. Por su parte, las autoridades universitarias seguirán aplicando el ajuste. Ya lo estamos viendo, iniciadas las cursadas presenciales con el faltante de becas, de bandas horarias y de comisiones, el escaso plantel docente y nodocente y la falta de aulas, ya se calienta el ambiente con la vuelta a la presencialidad en nuestra Facultad.
Creemos también que la nueva conducción burocrática del CEPsi, la Franja Morada (UCR), continuará el pacto con las autoridades universitarias y el boicot a la organización estudiantil democrática, al igual que venían haciendo UTOPIA y La Cámpora. Queda planteado, entonces, el desafío de organizarnos para luchar por más becas, por condiciones dignas de cursada, para la ampliación del plantel docente y nodocente, por un plan de estudio crítico y feminista –discutido democráticamente-, por una formación al servicio de las necesidades populares, tanto como profesionales de la salud mental como de docentes.
Desde Izquierda Universitaria en el FILPsi llamamos a lxs estudiantes a participar junto a nosotrxs de la campaña contra la deserción y por mejores condiciones de cursada, por una UNLP de calidad y con derechos, por más presupuesto para la educación y contra el ajuste del gobierno y el FMI. También a fortalecer y ampliar el FILPsi a todo estudiante que comparta nuestras propuestas: la independencia de las autoridades y el gobierno, la democracia y la lucha estudiantil.
Compartimos notas y videos de las elecciones en la UBA y en la UNLP
Elecciones UBA / Vamos con las listas unitarias del Frente de Izquierda Unidad
Universidad Nacional de La Plata / Vamos con el Frente Independiente y de Lucha en Psicología
Balance de las elecciones en la UNLP / Reconstruyamos un movimiento estudiantil independiente, democrático y de lucha

Escribe Pilar Barbas, dirigenta de la Juventud de izquierda Socialista
Esta semana se presentaron las listas de candidates para Consejo Directivo, Juntas de Carreras y Centros de Estudiantes en todas las facultades de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Con la Juventud de Izquierda Socialista conformamos listas unitarias del Frente de Izquierda Unidad en ocho de las trece facultades. Allí daremos la pelea por recuperar los Centros de Estudiantes y por Consejeres independientes del gobierno, del Rectorado y de las autoridades universitarias.
El contexto en el que vivimos cientos de miles de estudiantes que vamos a votar en las elecciones de la semana próxima no es distinto del que viven la mayoría de les jóvenes del país: la plata no alcanza. El pacto con el FMI, que votaron hace semanas entre el gobierno de Alberto Fernández y la oposición de Juntos por el Cambio, es un nuevo salto en el ajuste que en concreto se traducirá en menos presupuesto para la educación.
Volvemos a las aulas luego de dos años de virtualidad en los que miles se vieron obligades a abandonar la cursada. Ni el rectorado ni las autoridades de las facultades hicieron algo para frenar esta deserción histórica. Se adecuaron al recorte presupuestario al igual que las conducciones estudiantiles de los centros de estudiantes y de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) que, en manos de las agrupaciones peronistas, kirchneristas y de Juntos por el Cambio (Nuevo Espacio y Franja Morada), fue cómplice del ajuste.
En este marco se dan las elecciones estudiantiles. En una fecha puesta de forma apresurada por el Rectorado (del 4 al 8 de abril) y a una o dos semanas de haber empezado las clases en la mayoría de las facultades. El rector, Alberto Barbieri, quiere desarrollar rápidamente las votaciones, sin que se profundice el debate ni la discusión sobre la situación en la que vivimos les estudiantes, para luego convocar a la Asamblea Universitaria y renovar autoridades. Toda una rosca ajena a los intereses de las mayorías estudiantiles. Por eso la democratización de la UBA es una lucha muy importante que desde la izquierda venimos impulsando, frente a las corrientes políticas como las radicales de Nuevo Espacio/Franja Morada o las distintas variantes del peronismo/kirchnerismo, que gobiernan juntos la Universidad y que sostienen el voto ponderado (como hace dos siglos atrás). Quieren que les estudiantes seamos la minoría en los órganos de cogobierno para perpetuarse en el poder, impidiéndonos que elijamos directamente a decanos y rectores. Les estudiantes, que somos la mayoría, somos les que tenemos menos votos. Y encima, con este régimen arcaico ni siquiera se le permite el voto a les no-docentes. Un sistema totalmente antidemocrático con el que se garantizan no solo sus puestos de poder sino que desde allí, imponen a las carreras y facultades perspectivas retrógradas, ajenas a los intereses de las mayorías, directamente al servicio de las empresas.
Por otro lado, en estas elecciones debemos discutir también qué herramientas gremiales necesitamos en cada facultad para frenar las consecuencias del acuerdo con el FMI. Este organismo internacional trimestralmente vendrá a Argentina a “controlar” las finanzas del país, lo que significa achicar aún más los presupuestos educativos. Por eso la pelea por centros de estudiantes y federaciones que se pongan al frente de esta lucha no es un mero trámite. Al contrario, es una tarea fundamental que tenemos les estudiantes. Debemos ser protagonistas de la lucha por mejores condiciones de cursada, sin cupos y mayor oferta horaria, por más y mejores becas estudiantiles y por el boleto educativo. Junto a la pelea por lograr una universidad con perspectiva feminista y socioambiental en todos los planes de estudio. Para ello te invitamos a acompañar con tu voto a la Juventud de Izquierda Socialista en las listas unitarias del Frente de Izquierda Unidad. Vamos por Centros de Estudiantes, federaciones y consejeres independientes del gobierno y de las autoridades universitarias, que impulsen la lucha contra el ajuste del gobierno y el FMI.

Escribe Pili Barbas, dirigenta de la juventud de Izquierda Socialista
Del 4 al 9 de abril se realizarán las elecciones de las trece facultades de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en las que se elegirán los representantes estudiantiles de los Consejos Directivos, las Juntas de Carrera y los Centros de Estudiantes después de dos años de cursada virtual. Como en cada elección, tendremos la oportunidad de debatir el tipo de Centro de Estudiantes que queremos y, también, cómo nos organizamos para enfrentar el ajuste presupuestario que ahoga a la educación en general y la UBA en particular.
Volvimos a la presencialidad pero sin las condiciones de cursada garantizadas, con edificios que se caen a pedazos y un brutal recorte de becas. Todo esto se combina con la precarización de nuestra vida que se profundizó con la pandemia, que hace que cada vez sea más difícil poder estudiar. Por eso, en estas elecciones debemos discutir nuestros derechos y cómo fueron vulnerados durante el gobierno de Alberto Fernández, que “se pone contento” porque vuelve a dar clases en la UBA pero nada dice sobre las condiciones en las que cursamos, siendo él responsable de la falta de presupuesto y de la deserción estudiantil récord. Fernández ignora el hecho de que cada vez crece más el número de compañeres que tienen que dejar de estudiar y que abandonan la carrera.
Pero el gobierno no actúa solo. En cada facultad tiene sus cómplices, que son las agrupaciones que hoy conducen los Centros de Estudiantes y también las Federaciones (FUA, FUBA), que nada hacen para organizar la resistencia frente a este brutal ajuste: las oficialistas del Frente de Todos (UES, Patria Grande, La Cámpora, Evita) o las que se dicen opositoras (Franja Morada, Nuevo Espacio). Todas dejan correr el ajuste. Por eso, en estas elecciones tenemos la oportunidad de luchar por Centros de Estudiantes y Consejeres Estudiantiles que sean independientes del gobierno y de las autoridades, para pelear por mayor presupuesto educativo y que todes podamos cursar.
Por Centros de Estudiantes que defiendan a les estudiantes
El Congreso Nacional acaba de legitimar el acuerdo del gobierno con el FMI que sin dudas significa un mayor sometimiento y ajuste. Les estudiantes tenemos mucho que decir acerca de este acuerdo y, sobre todo, mucho por hacer para enfrentarlo. Por eso desde la Juventud de Izquierda Socialista peleamos por Centros de Estudiantes que estén al servicio de estas luchas y, en estas elecciones, apostamos a que el Frente de Izquierda Unidad impulse listas unitarias con todos los sectores combativos e independientes del gobierno, del rectorado y de las autoridades universitarias para avanzar en esta tarea.
La pelea tambien es por conseguir más consejeres independientes, que sigan luchando por la democratizacion de la UBA, y exigiendo que queremos perspectiva feminista y ambiental en nuestras carreras.
Basta de Centros de Estudiantes y Federaciones cómplices del ajuste y alejadas de la realidad de les estudiantes. Vamos a enfrentar al gobierno y al FMI con Centros de Estudiantes independientes, democráticos, feministas y de lucha. Sumate a esta campaña junto a la Juventud de Izquierda Socialista.