
Escribe José Castillo
Los salarios y jubilaciones están en el subsuelo y siguen cayendo frente al aumento de los productos de la canasta familiar. Ellos son la verdadera variable de ajuste, no la supuesta “casta” a la que se refiere Javier Milei. Hoy cae el consumo popular y sube el de lujo. ¿Por qué?
“Hay mucha gente que la está pasando muy mal”. Esta fue la verdad esencial que dijo Ricardo Darín en la mesa de Mirtha Legrand, la cual se intentó esconder detrás de falsos debates sobre el precio de las empanadas.
Al actor protagonista de El Eternauta quizás le faltó completar: “y algunos pocos que la están pasando muy bien, mejor que nunca”. Precisemos de quién estamos hablando. La “gente que la está pasando muy mal” es el conjunto de la clase trabajadora, cuyo salario se pulverizó en 2024, siguió cayendo en los cuatro meses que van de 2025, y el gobierno quiere explícitamente que siga cayendo. Mientras la inflación de este cuatrimestre ya superó el 10%, y consideran como “un éxito” que promedie un 2% en los meses siguientes, ordenan que ningún acuerdo paritario supere el 1% mensual. Que cada trabajador o trabajadora se resigne a seguir perdiendo mes a mes.
Todo esto, mientras entre noviembre de 2023 y abril de 2025, el salario mínimo acumula una caída en términos reales del 32% (Instituto Interdisciplinario de Economía Política, UBA-Conicet). Además, se perdieron 108 mil puestos de trabajo privados registrados, a los que se suman las decenas de miles de despedidos en el Estado y el virtual hundimiento de la economía popular, donde están paradas las changas y otros rebusques con los que decenas de miles trataban de salvarse del desastre. Un solo dato, de los muchos que podríamos mencionar, para ilustrar esto: durante el gobierno de Milei, ya se cerraron 16.000 kioscos. Sumemos a todo esto la situación desesperante de las y los jubilados, sumidos directamente en la indigencia.
¿A alguien le llama la atención que, con este panorama, todos los estudios indiquen que sigue cayendo la facturación de todos los artículos de consumo popular? Las caídas récord en la venta de carne, lácteos, bebidas sin alcohol, artículos de limpieza y tocador son la contracara estadística del día a día de decenas de miles que no llegan a fin de mes.
Las empanadas y el consumo de lujo
A Darín, el gobierno y sus periodistas amigos (ya a esta altura cómplices) salieron a pegarle porque dijo que una docena de empanadas costaba 48 mil pesos. ¡Obvio que hay montones de lugares donde se consiguen por mucho menos! Pero lo interesante fue que al otro día aparecieron en la televisión quienes le venden las empanadas premium al actor, y que efectivamente cuestan 48 mil pesos la docena. Lo que dijeron fue realmente ilustrativo: mientras varios testimonios de pequeños comercios que ofrecían empanadas a precios populares denunciaban que no vendían nada, que la miseria hacía que casi nadie pudiera permitirse comprar una, estos comerciantes de la empanada premium afirmaban que les iba muy bien, que cada vez vendían más.
¿Qué pasa? Lo mismo que podemos ver en otros rubros. Mientras se hunde el consumo popular, crece el de lujo. No se venden autos usados, pero la venta de autos nuevos de lujo crece a un ritmo astronómico. Cada vez es más difícil alquilar, pero se activa el mercado inmobiliario de unidades de alta gama. Y así podemos seguir analizando rubro por rubro. La realidad del programa económico de Milei es que la motosierra va contra los sectores populares, mientras un pequeño grupo de grandes empresarios, especuladores y buitres financieros están de fiesta, ganando como nunca. Y, por supuesto, pueden darse el lujo no solo de pagar empanadas a ese precio, sino mucho más.
Frente a esta realidad, lo escandaloso es que quien tenga que salir a decir lo que pasa sea un actor popular (más allá del precio de las empanadas), mientras del otro lado tenemos el silencio atronador de la burocracia de la CGT. Por eso insistimos, como lo venimos planteando desde nuestra corriente sindical A Luchar y desde el sindicalismo combativo: denunciamos este pacto y le exigimos un nuevo paro general y un plan de lucha. Exigimos un inmediato aumento de salarios y jubilaciones para que nadie gane menos que el valor de la canasta familiar, actualizada automáticamente por inflación. Al mismo tiempo, apoyamos todas y cada una de las luchas contra la motosierra al servicio de las grandes patronales y el FMI.
Después de ochenta y tres días internado en el Hospital Ramos Mejía peleando por su vida, el reportero gráfico Pablo Grillo pasó a rehabilitación. En medio de la salvaje represión del 12 de marzo contra jubiladas y jubilados, el gendarme Héctor Guerrero le disparó un escopetazo de gas lacrimógeno a la cabeza de Pablo, cuando él estaba a punto de sacar una foto. A pesar de las evidencias, el responsable del disparo ni siquiera fue citado a declarar.
Los dichos conmovedores de su padre, Fabián Grillo, al salir su hijo del nosocomio, fueron emocionantes y contundentes. Dijo que, a pesar de lo que tuvo que sufrir su hijo, “le vi una sonrisa enorme cuando le acercamos la cámara nueva. La fotografía es su alma”. Y agregó, ante el ataque del gobierno al Garrahan: “Quieren que sea todo privado, un negocio. Pero no hay hospital privado que haya podido hacer lo que hicieron en el hospital público con Pablo”.

Escribe Mercedes De Mendieta, diputada nacional electa Izquierda Socialista/FIT Unidad
El periodista Hugo Alconada Mon publicó una investigación en el diario La Nación (25/05/25) donde reveló el nuevo Plan de Inteligencia Nacional (PIN), que habilitaría al gobierno a permitir que la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) pueda espiar a periodistas, economistas, opositores políticos y cualquier persona que opine distinto o haga críticas. El Plan incluiría supuestas tareas de espionaje interno sobre quienes busquen “erosionar” la confianza de la opinión pública. Además, reafirma el alineamiento geopolítico del gobierno de Milei con Estados Unidos e Israel, a quienes se señala explícitamente como aliados prioritarios.
El periodista explica que el nuevo PIN, de “170 páginas llenas de generalidades, zonas grises y ambigüedades”, habilitaría a la SIDE a perseguir, según se pregunta, “a expertos, periodistas y ciudadanos que cuestionen los operativos de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, para evitar los cortes de tránsito frente al Congreso durante las marchas a los jubilados”, o a “fenómenos derivados de la pobreza y la desigualdad. ¿Quedarían algunas organizaciones sociales bajo la lupa de los espías?”, señala.
Ante semejante escándalo, el gobierno admitió la existencia del PIN, pero amenazó con que su difusión implicaría un delito federal. Todo ello mientras el periodista Alconada Mon denunció en sus redes sociales intentos de hackeo y persecución. Sin embargo, el gobierno no puede ocultar que todo esto ocurre mientras la SIDE acaba de recibir otros 25.250 millones de pesos, elevando su presupuesto total para este año a 80.872 millones de pesos, según datos del Ministerio de Economía y el Boletín Oficial. De ese total, 13.436 millones de pesos corresponden al rubro de los oscuros “gastos reservados”, a disposición del espionaje y la persecución de opositores.
Nos solidarizamos con el periodista Alconada Mon ante los ataques recibidos y nos manifestamos por la total libertad de expresión. Desde Izquierda Socialista en el FIT Unidad, seguiremos luchando por la disolución de la SIDE, de todos los organismos de inteligencia y servicios secretos, y sus “gastos reservados”, los denominados “sótanos oscuros” de esta democracia capitalista.
Escribe Atilio Salusso
Barenboim
Cuando se le preguntó por qué las críticas al gobierno israelí o el apoyo a los palestinos se interpretan como “terrorismo” o “antisemitismo”, Michael Barenboim (hijo), también gran músico, quien actuará en junio en el Teatro Colón, respondió: “La complicidad de nuestros gobiernos occidentales y de gran parte de los medios en los crímenes atroces cometidos por Israel en Palestina es inmoral y probablemente ilegal. No es antisemita exigir que los Estados respeten las disposiciones de la Convención sobre el Genocidio”.
La jueza
Se cayó el juicio por la muerte de Diego Maradona. ¿Por algún recurso o maniobra legal? No. Porque la jueza Julieta Makintach, en lugar de impartir justicia, actuó como una actriz. Fue descubierta grabando un documental sobre el juicio. “La jueza se burló de nosotros. Cinco años se tiraron a la basura, con decenas de testigos y pruebas”. La noticia se replicó en el mundo: Estados Unidos, Europa, Medio Oriente, con palabras como “escándalo”, “jueza glamorosa” y “deslumbrante”. Por si faltara algo, el Gordo Dan, distribuyó en las redes una imagen que decía “Maradona es Milei”, con el rostro de ambos. Siniestro.
Karina Milei
“El jefe”, junto al titular de Diputados, Martín Menem, fue de campaña a Oberá, Misiones. Sin embargo, la comitiva facha-libertaria tuvo que irse a los empujones, mientras los yerbateros, al grito de “te votamos, pero mirá lo que nos hacés”, le enrostraron que tienen que vender el kilo de yerba a 300 pesos porque el gobierno cerró por decreto el Instituto Nacional de la Yerba Mate, lo que provocó que el valor de la materia prima no deje de caer. Todo, en beneficio de la industria yerbatera. La comitiva huyó a Posadas, esperando una caminata más apacible.
Alberto
Se conocieron nuevos chats entre Alberto y Fabiola. “Seguro me terminás pegando como siempre”, dijo ella. “Chantajeame con mi hijo y mi libertad y vas a saber quién soy”, respondió Fernández. El ex presidente está procesado por lesiones leves, graves y amenazas coactivas, agravado doblemente por el vínculo, abuso de poder y autoridad. Esto implicaría una pena de 3 a 18 años de prisión. La conducta está corroborada en un “contexto de violencia de género, signado por la particular relación asimétrica de poder entre Alberto y Fabiola, por lo menos desde 2016 hasta 2024”. Mientras tanto, el machista de Alberto decía que su gobierno peronista le había puesto fin al patriarcado.

Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad
En una nota de balance sobre las elecciones legislativas del FIT Unidad en CABA aparecida en Izquierda Diario (22/5/25) con la firma de Selma Román, el PTS se pregunta: ¿cuáles eran las mejores opciones para un mejor resultado? ¿Desde la izquierda podríamos haber hecho otra cosa? Buenos interrogantes si se tratara de debatir lealmente cómo el FITU puede mejorar en una campaña electoral. Pero nada de eso embarga al PTS, salvo el de usarlo para justificar proyecciones electorales completamente equivocadas y echarle la culpa al resto de los partidos del Frente de Izquierda.
El PTS arranca diciendo en su nota “el FITU fue una de las cinco listas que logró ingresar a la Legislatura en un escenario adverso, donde competían 17 opciones, no había medios de comunicación gratuitos para difundir ideas, mientras que tuvieron campañas multimillonarias y horas y horas de aire y streaming quienes ni siquiera pasaron el piso del 3%”. Esta sola descripción está revelando que el FITU, en una situación adversa, logró ser quinta fuerza y entrar a la >Legislatura. Es decir, hizo una buena elección. Pero el PTS saca otra conclusión: que se podrían haber sacado hasta tres diputaciones y haber logrado que miles de los que no fueron a votar lo hicieran por el Frente de Izquierda si Myriam Bregman encabezaba la lista. Algo completamente fuera de lugar, ya que en nuestra opinión eso no estaba planteado, salvo en las consideraciones electoralistas equivocadas del PTS quien ahora lo intenta justificar de la peor manera con este balance.
Vamos por parte. El PTS olvida algo fundamental cuando describe el “escenario adverso para la izquierda”. No menciona que estamos bajo un gobierno nacional ultraderechista desde hace un año y medio, y que esa expresión, lamentablemente, fue la que ganó en CABA con el batacazo de Adorni. Entre las listas de ultraderecha y de derecha se llevaron el 55% de los votos y un 30% las listas del peronismo. El 3,16% que logró el FITU demuestra que no hay un giro electoral hacia la izquierda. Eso es lo que se dio y se viene dando en otras provincias. A esta realidad el PTS la ignora. Y en una actitud facilista sostiene que si Bregman encabezaba la lista era “muy probable no solamente la posibilidad de sostener las dos bancas que poníamos en juego, sino hasta obtener tres bancas, superando incluso a la lista de Rodríguez Larreta” (nota citada de Izquierda Diario, 22/5/25).
Sobre esto digamos que al PTS, más allá del importante reconocimiento que tiene Myriam Bregman como figura, el cual desde Izquierda Socialista valoramos, no les correspondía encabezar por los resultados de las PASO de 2023, sino a PO con Vanina Biasi. Con la particularidad que como Bregman va a ser candidata a diputada nacional en octubre en virtud de los acuerdos establecidos en el FIT Unidad, en caso de salir no podría asumir como legisladora, siendo de esa manera una candidatura testimonial, práctica propia de los partidos patronales.
Pero más allá de estas consideraciones, ¿De dónde sacó el PTS que en una elección donde se fortaleció políticamente la ultraderecha Bregman podía torcer la abstención y encima lograr tres bancas, algo que nunca logró el FIT Unidad en CABA? Crear la ilusión de que el FITU puede sobrepasar las tendencias objetivas de la realidad (lo cual no depende de nosotros), es completamente equivocado, ya que intenta reemplazar la situación concreta por sus deseos. Esto confunde y desubica a la militancia del Frente de Izquierda para dar la dura pelea política electoral.
Por ejemplo, el PTS hizo campaña diciendo que su candidato Luca Bonfante, que iba segundo, podía salir, llamando a lograr los 120 mil votos para ello. Como no se dio, ahora hace un balance para justificar su equivocada predicción electoral. Y de paso le echa la culpa “a la baja militancia involucrada en la elección por parte del PO, MST e IS” (idem). Dicen el PTS y Bonfante que sólo ellos se pusieron “la campaña al hombro contra todos los partidos del régimen”. Esto es falso, divisionista y desprecia a las organizaciones hermanas del FITU. No lo podrían sostener en un debate de cara a toda la militancia del FIT Unidad, que con un tremendo esfuerzo peleó el voto en los lugares de trabajo, estudio, barrios y plazas, repartió miles de volantes y logró cientos de fiscales enfrentando a los partidos patronales. Esta acusación tiene el objetivo de ocultar, a su vez, que el PTS se negó a una campaña unitaria, como debería haber sido, lo que sí debilitó la campaña electoral.
Por ejemplo, el PTS impidió que el Frente de Izquierda hiciera su acto tradicional del Primero de Mayo en Plaza de Mayo porque ya había definido semanas antes que haría su propio acto en el micro estadio cerrado de Ferro. Actitud que impidió que el FITU llamara a fortalecer unitariamente la pelea por el voto. Y cuando en la nota hablan de que hicieron un “masivo festival” en Filosofía y Letras, hay que aclarar que fue solo del PTS porque se negaron a hacerlo en común, entre tantas otras actividades de campaña.
El PTS finaliza diciendo: “Promovamos un debate en el FITU para que podamos dar la mejor batalla política posible”. Desde ya que es importante el debate para sacar las mejores conclusiones y cambiar lo que sea necesario, no bajo las premisas que escribió el PTS.
Primero, sería bueno abrir el debate sobre la política que tiene que postular el FITU. No coincidimos con el perfil político que le imprimió a su campaña el PTS diciendo “no es momento de tibios”, en referencia al peronismo de Santoro, ya que Santoro no es ningún “tibio” que se queda a mitad de camino, sino que es parte del peronismo que le aporta votos a Milei en el Congreso para que saque las leyes, Santoro votó a favor del acuerdo con el FMI en 2022 y dijo que no era “anti-Milei”. En cambio, desde Izquierda Socialista dijimos que contra la ultraderecha y la derecha, Santoro no era ninguna alternativa, sino la salida de fondo que postula el FITU con el no pago de la deuda externa. Segundo, sostenemos que las campañas del FITU deben ser unitarias entre todos los partidos del Frente de Izquierda, uniendo a nuestra militancia en actividades comunes, sin divisionismo ni autoproclamación. Porque el objetivo final pasa por fortalecer al FIT Unidad como la única alternativa política de la clase trabajadora, las mujeres y disidencias y la juventud para pelear por un gobierno de las y los trabajadores.
No nos vamos a cansar de repetir, el Frente de Izquierda es superior a los partidos que lo componen y nadie sería lo que es individualmente por fuera del FIT Unidad. Convocamos a hacer este debate a la militancia del FIT Unidad y a reflexionar a la dirección del PTS sobre sus equivocadas conclusiones.