Escribe José “Pepe” Rusconi
El pasado 2 de abril se cumplieron seis años de la fatal inundación de La Plata, que se llevó más de 89 vidas y dejó un catastrófico deterioro urbano poniendo en evidencia la corrupción y la postergación de obras hidráulicas en la ciudad. La Plata sigue siendo una ciudad inundable. Por eso este sexto aniversario se realizó un nutrido acto y movilización que partió desde la plaza Moreno, donde confluyeron asambleas de vecinos y la izquierda bajo el lema ¡La Plata no olvida! Se marchó hacia los tribunales de calle 8, donde en los primeros días de marzo se realizó una parodia de juicio por las responsabilidades de la inundación, en donde la jueza Grecco y el fiscal Paolini acordaron una multa irrisoria de 12.500 pesos sobre un funcionario de rango menor de Defensa Civil que se declaró culpable, dejando parcialmente cerrado el caso sobre los verdaderos responsables políticos de la inundación: Bruera, Scioli y Cristina. Finalmente se leyó el documento de la Asamblea de Inundados La Plata frente a la gobernación, donde miles reclamaron por justicia y repudiaron la impunidad del “juicio-mordaza”, garantizado por el silencio cómplice de los actuales gobiernos.
El documento apuntó también contra los actuales gobiernos que orquestan un plan de ajuste dictado por el FMI, mientras en declaraciones informan sobre obras que “permitirán dormir tranquilos a los platenses”. Pero luego de seis años la ciudad sigue vulnerable, como lo evidenciaron las lluvias del pasado 22 de febrero. Allí quedó demostrado que las obras inauguradas por Garro, Vidal y Macri son una farsa. Como si eso fuera poco, al día siguiente del masivo sexto aniversario del #2A, los máximos mandatarios municipales y provinciales se hicieron presentes en el hogar de una familia del Barrio Norte (histórico lugar de asambleas y lucha contra esta problemática), ufanándose de sus obras truchas y un falso compromiso con los vecinos. Se sacaron la foto y se fueron. Desde las asambleas se repudió enérgicamente la engañosa publicidad como una burda utilización de las necesidades de los trabajadores para fines electorales. La Plata sigue inundada de impunidad y corrupción. Por eso continuarán los planes de acción del conjunto de las asambleas barriales y no descansarán hasta que los verdaderos responsables de la inundación reciban su castigo y se avance en la finalización del inconcluso plan de obras.
Escribe: Jonathan Castronuovo, Secretario centro de estudiantes del ISFD 45
En la semana que pasó se dieron varios hechos relevantes en la lucha por el boleto educativo gratuito para terciarios y en las universidades, donde falta su implementación a pesar de estar incluida en la ley aprobada hace cuatro años.
Por un lado, se conquistó la aprobación en el Concejo Deliberante de Lanús del boleto para terciarios. Además, el viernes 5 se hizo una movilización convocada por el Centro de Estudiantes de la Universidad Nacional de General Sarmiento a La Plata, que contó con el apoyo del Centro de Estudiantes de Psicología de la Universidad Nacional de La Plata y que consiguió que fueran recibidos por el director de la Secretaría de Transporte de Vidal. Por otro lado, en zona sur del conurbano se llevó adelante la reunión de la Coordinadora de Estudiantes Independientes en Lucha (CEIL) que votó acompañar el corte al puente La Noria que hará el instituto 103 de Lomas de Zamora el próximo 16 de abril. También se votó llevar la propuesta de hacer un corte en puente Pueyrredón para mediados de mayo. La coordinadora cuenta con la participación de más de diez institutos de la zona y varios más plantearon sumarse. También, en Morón se va a realizar un festival el sábado 20 de abril en la plaza San Martín, impulsado por varios institutos por el boleto gratuito.
El gobierno y sus tarifazos no paran. Sigamos movilizando hasta conseguir el boleto educativo gratuito, avanzando en la coordinación y exijamos que se destine plata para educación y no para la deuda externa.
Escribe Miguel Lamas
La semana pasada Abdelaziz Bouteflika, el presidente dictador de Argelia, renunció bajo la presión directa del jefe del ejército Ahmed Gaidalah, quien durante quince años fue su fiel perro guardián. El motivo de este brusco cambio es la enorme movilización que desde el 22 de febrero sacó a millones de argelinos a las calles, viernes tras viernes, contra la quinta reelección de Bouteflika y reclamando que se vaya su régimen.
Bouteflika gobernaba desde 1999. Y desde hace cinco años, cuando sufrió una parálisis cerebral, no aparecía ni hablaba en público. El martes 2 de abril estuvo en TV en su silla de ruedas, para entregar, tembloroso y sin una palabra, su renuncia escrita.
En Argelia nace una revolución. Las movilizaciones de seis semanas fueron creciendo en número y combatividad. Primero juveniles y casi sin organización, y las últimas ya incluyeron a sindicatos que pasaron por arriba de la dirección sindical de la UGTA, que apoyaba al gobierno.
Primavera árabe en Argelia
Se repite lo que vimos en 2011 en otros países árabes, Túnez, Egipto, Libia, Siria, Yemen, con los viejos regímenes de los movimientos que dirigieron la lucha por la independencia. Manteniendo el sistema capitalista, se transformaron en servidores de las transnacionales mediante una enorme corrupción de su capa dirigente y represión al pueblo.
El Frente de Liberación Nacional (FLN) es el partido dominante que dirigió la guerra de la independencia argelina. Hoy es la cabeza de una burguesía parasitaria rentista, aliada a las multinacionales que depredan la riqueza gasífera y petrolera. El pueblo los llama “la oligarquía financiera”. Esta oligarquía incluye a los altos mandos militares y es la que sostuvo a Bouteflika. El presidente francés Macron hoy apoya al régimen.
La otra cara de esta depredación es una juventud sin futuro, con una desocupación que supera al 30% y que trata de salir del país en las “pateras”, los peligrosos barquitos que cruzan el Mediterráneo hacia España.
Asumirá como presidente interino el presidente de la Cámara alta del Parlamento Abdelkader Bensalah. Estaría al mando durante un período de 90 días mientras se convoca a elecciones.
Pero la renuncia de Bouteflika no calmó las manifestaciones. Cientos de miles de argelinos han vuelto a salir a las calles por séptimo viernes consecutivo.
Los manifestantes expresan su rechazo al régimen, a su corrupción y sometimiento al imperialismo, exigen justicia social, democracia, libertad e igualdad.
¡Viva la rebelión del pueblo argelino!
Desde la Unidad Internacional de las Trabajadoras y Trabajadores (Cuarta Internacional) (UIT-CI) saludamos la lucha y el primer triunfo del pueblo argelino al lograr la renuncia de Bouteflika. Pero la lucha no ha terminado, porque siguen gobernando los generales corruptos. Damos todo nuestro apoyo a su lucha y reivindicaciones democráticas y sociales. Llamamos a la solidaridad internacional para que triunfe la movilización popular. Es necesario organizar la huelga general por plenas libertades, por elecciones libres y democráticas con plena libertad para formar partidos y nuevos sindicatos de trabajadores para seguir la lucha para terminar con el régimen de la oligarquía corrupta y el dominio de las multinacionales, para que las enormes riquezas naturales del país estén al servicio de la clase trabajadora y el pueblo.
Por primera vez en los dieciséis años que lleva en el poder, el partido del presidente Recep Erdogan fue derrotado en elecciones municipales en Estambul, Izmir y Ankara, la capital y grandes ciudades del país, por el Partido Republicano Democrático (CHP, sigla en turco del partido patronal seguidor del fallecido fundador de la República Turca Kemal Ataturk). Erdogan fue derrotado en medio de una crisis económica con altos niveles de desempleo, inflación y devaluación de la lira. Aunque su fuerza política fue la más votada a nivel nacional, por el dominio que sigue manteniendo en zonas rurales y ciudades chicas.
Este resultado electoral revela que crece un profundo descontento popular. Erdogan aplicó una política de ajuste basada en privatizaciones, precarización laboral y tercerización en la industria. Los aproximadamente 60.000 millones de dólares obtenidos de este saqueo, sumado a un enorme endeudamiento, fueron en su mayor parte a beneficiar a una oligarquía de inversores de construcción de megaobras alrededor de Erdogan y su familia. Esto vació las arcas públicas y arrastró al país a una deuda insuperable.
Turquía “globalizada” se transformó en un paraíso de inversión y especulación para el capital imperialista. Como ocurre en otros países, eso preparó la actual crisis económica que pretenden que paguen los trabajadores.
Esta política se acompañó de un ataque a las libertades democráticas y sobre la clase obrera. Miles de presos políticos y decenas de miles de despedidos en el poder judicial, universidades, magisterio… El gobierno hizo casi imposible la sindicalización de los trabajadores y las pocas huelgas convocadas fueron prohibidas por “seguridad nacional”. Mientras el salario mínimo ronda los 266 dólares, la inflación del último año se comió casi 18% de los salarios. El 10% de la población tiene más ingresos que todo el resto.
Como plantea el Partido de la Democracia Obrera (IDP, sección en Turquía de la UIT-CI), para enfrentar los planes de ajuste antiobrero y antipopular del gobierno, hace falta más que nunca luchar por las libertades democráticas y sindicales y unir a la izquierda y los sindicatos en un frente de movilización y lucha contra el pago de la deuda externa, nacionalizar la industria pesada y las empresas en quiebra bajo control obrero y establecer un plan central económico a favor de las clases populares.
Durante la semana pasada se realizaron en Capital, el oeste y el norte del Gran Buenos Aires una serie de charlas debate sobre “La situación en Venezuela y la política de los revolucionarios”, a cargo de Miguel Ángel Hernández, dirigente de nuestro partido hermano en Venezuela, el PSL.
Contaron con una numerosa y participativa concurrencia de trabajadores, jóvenes y compañeros venezolanos exiliados como consecuencia de las políticas de hambre de Maduro. Miguel Ángel respondió las distintas inquietudes que se le plantearon sobre la situación y recibió el cálido abrazo internacionalista de nuestra militancia y una generosa colecta económica y de medicamentos para los compañeros venezolanos.