Uno de los hechos destacados del VIII Congreso Mundial fue la incorporación del Movimiento por una Alternativa Socialista (MAS) de Portugal. Para conocer un poco más de esa organización, entrevistamos a la compañera Renata Cambra, docente, candidata por Lisboa en las elecciones legislativas de 2022 y al compañero Nuno Geraldes, coordinador nacional del Sindicato de Trabajadores de Call Center (STCC).
ES- ¿Qué balance hacen de la participación en el Congreso de la UIT-CI?
Nuno Geraldes. Nosotros siempre nos organizamos internacionalmente hasta hace unos años y continuábamos buscando eso. Ahora, aquí, con la participación en el VIII Congreso y el ingreso a la UIT-CI, vemos otra vez la importancia de pertenecer a una internacional, de escuchar a compañeras y compañeros de otros países que nos van a ayudar para enfrentar nuestra realidad. Y también con una construcción teórica más amplia, con otros aportes para poder intervenir en Portugal.
Renata Cambra. La cuestión internacional siempre fue determinante para nosotros. Fuimos intentando conocer. Hicimos algunos viajes, conocimos otras corrientes, y ahora en el Congreso de la UIT-CI, comprobamos lo cualitativo que es estar en una organización así, con estos aportes de otros países, con tantas contribuciones, para nosotros es muy importante.
ES- ¿Qué nos pueden decir de la situación política en Portugal?
NG. Venimos de un periodo donde las huelgas de los docentes, de los médicos, del sector de sanidad o de sectores de la función pública, ya estaban colocando contra las cuerdas a un gobierno con graves denuncias por corrupción. Esa combinación de luchas y denuncias profundizó la crisis del gobierno que acabó cayendo.
RC. La crisis política es grande, pero la burocracia sindical ha intentado frenar las luchas para evitar que se profundice el proceso, permitiendo que el Partido Socialista se pueda recomponer. Ahora, todo el régimen se ha puesto de acuerdo en postergar las elecciones, porque la derecha tradicional también está en crisis y está siendo canibalizada por la extrema derecha como aconteció en Argentina con Milei.
ES- ¿Cómo actúan los partidos de izquierda en ese escenario?
NG. En este momento el Bloque de Izquierda y el Partido Comunista, que han estado en los últimos años en apoyo parlamentario del Gobierno también mantienen una tregua. Defienden que la alternativa a la extrema derecha, es construir un “gobierno de coalición” con el Partido Socialista que acaba de dimitir.
RC. La falta de una fuerte opción de izquierda, independiente, le puede permitir una sobrevida al PS que dispone del aparato estatal para distribuir algunas migajas y sustentar sus bases electorales. Lamentablemente, el PC que tiene gran influencia sobre los sindicatos y el Bloque sobre movimientos sociales (ambientalistas, mujeres, LGBT) defienden una política nefasta.
ES- ¿Surgen luchas por fuera de los aparatos sindicales tradicionales?
RC. Sí, la de docentes, por ejemplo. La lucha de los docentes con STOP, el nuevo sindicato surgido desde las bases el año pasado, generó una nueva forma de hacer sindicalismo, que contagió a otros sectores que percibieron que se puede luchar por fuera de las organizaciones tradicionales, es lo que sucede con los médicos y sectores de la salud.
NG. La burocracia siempre decía no había condiciones para luchas largas y daban un pasito y negociaban y volvían para atrás. Años diciendo: no hay condiciones para luchar de otra manera. Pero las experiencias de los docentes y de sectores de la salud, demostró que no era así y las bases empiezan a presionar por medidas más fuertes.
ES- ¿Qué expectativa les deja el VIII Congreso de la UIT-CI?
NG. Muy positiva. La mejor armazón para los partidos nacionales se consigue siendo parte de una internacional, por más pequeña que sea, como decía Nahuel Moreno. Conocer las experiencias de las demás organizaciones, ver cómo intervienen en las luchas, escuchar a compañeros de Perú o de Bolivia hablar del litio, que es un problema que también tenemos con el extractivismo, nos va a ayudar mucho para construir nuestro partido en Portugal.
Entrevistó Adolfo Santos
Para conocer más sobre la dramática situación que vive el pueblo palestino, entrevistamos a Josep Lluís del Alcázar, dirigente de Lucha Internacionalista sección de la UIT-CI en el Estado Español.
ES- ¿Qué nos transmiten las y los palestinos por la brutal agresión que están sufriendo?
Josep Lluís. Hablando con compañeras y con compañeros tanto de Cisjordania como de Gaza, la primera idea que nos dan es que la actual situación no se resume a los dos meses que llevamos de masacre, estamos viviendo 75 años de genocidio y ese es un concepto importante para entender el conflicto en el último período.
ES- ¿Cómo se explica que el sionismo actúe con tanta impunidad?
JL. Esa forma impune de Israel de aplicar un genocidio, como el que está haciendo en Gaza, a los ojos del mundo, es posible por la complicidad de los grandes imperialismos. Tiene que ver con lo que expresó Biden recientemente: “Si Israel no existiera, lo tendríamos que crear, lo necesitamos”. Israel es el portaaviones que necesita el imperialismo para mantener el control de esa zona estratégica por el Canal de Suez y los grandes recursos de petróleo.
ES- ¿Aunque sea a costa de un nuevo Holocausto?
JL. Exacto. Ese portaaviones tiene unas características expansionistas para la construcción de un estado exclusivamente para los judíos, donde las y los palestinos son excluidos, una política absolutamente racista. “Israel no quiere aprovecharnos para sacarnos el jugo como otras colonias han hecho, ellos nos quieren exterminar” nos explican las y los compañeros palestinos. Es una colonización que necesita sacar a un pueblo para poner otro. Por lo tanto, para las y los palestinos ya no se trata de sometimiento, sino de vida o muerte. Ya les robaron el territorio, ahora les quieren robar la vida.
ES- Sin embargo el pueblo palestino resiste con heroísmo.
JL. La resistencia palestina es una referencia para todos los pueblos del mundo. Es lo que reflejan las gigantescas manifestaciones de solidaridad. En Palestina se concentra la lucha de los pueblos contra el imperialismo. Es una expresión concentrada de la agresión del imperialismo sobre los pueblos del mundo y la resistencia que genera.
ES- El exterminio no se limita a Gaza, se extiende a Cisjordania…
JL. En Cisjordania ha habido un crecimiento brutal de la colonización, con represión, detenciones, asesinatos. Los colonos judíos toman un fusil, matan, y no pasa nada. La ocupación con colonos es brutal, ya llegan a 750 mil. Gran parte de esos colonos no son habitantes de Israel, son reclutados entre judíos de países que sufren grandes crisis económicas, donde el sionismo les dice: mira aquí, si tú decides venir, tienes casa, trabajo, dinero durante un tiempo, tierra y un arma, con la que te vas a tener que defender. Eso explica que muchos de los colonos que fueron asesinados, en la fiesta del 7 de octubre, supuestamente por Hamas, lo fueron por las balas de los propios helicópteros de Israel. Son solo carne de cañón para su política expansiva, como denuncia Haaretz, un periódico de gran circulación en Israel.
ES- ¿Qué importancia tiene la solidaridad internacional?
JL. Desde Palestina nos piden, “sigan movilizados porque esto no se acabó”. Necesitamos resquebrajar todo este entramado que sostiene al Estado de Israel. Las movilizaciones masivas de apoyo a los palestinos contestan las mentiras que transmiten los gobiernos de la burguesía. Eso tiene un valor inmenso al punto de que, en Gran Bretaña, cayó la ministra de interior al día siguiente de una manifestación de un millón de personas en Londres. La movilización contra los gobiernos, por la complicidad con Israel, es un instrumento de un valor incalculable para ir rompiendo la red de protección al sionismo. Por eso, toda la campaña internacional que votamos en el VIII Congreso de la UIT-CI, que fue alrededor de levantar primero basta de genocidio e impulsar la movilización y luego una exigencia de ruptura a todos los gobiernos de relaciones políticas, económicas, militares, es muy importante. Hay que romper ese entramado capitalista, si queremos derrotar la política del sionismo.
Entrevistó Adolfo Santos
Charla realizada en CABA sobre la lucha y solidaridad con el pueblo Palestino
Escribe Mariano Barba
La dirigencia sindical de la CGT y las CTA han cumplido un rol “oficialista” en todos los gobiernos, contra las necesidades de las y los trabajadores. Hoy, ante el brutal ajuste de Milei apenas manifestaron “preocupación”. Hace falta una nueva dirección sindical, combativa y democrática.
Durante el gobierno de Macri la burocracia sindical peronista fue aliada del ex presidente para que crezca la pobreza y la caída salarial. Y, durante el último gobierno peronista del Frente de Todos fueron directamente socios del ajuste y la inflación. Ahora, los pasos que viene dando la cúpula de la CGT y las CTA son tan “cuidadosos” que ya indican que prevalecerá la búsqueda de acuerdos con el gobierno.
Ante el primer discurso de Milei, que dijo “ahora el ajuste lo va a pagar el Estado”, Andrés Rodríguez, de UPCN, quien representa a la mayoría de los empleados de la administración pública nacional y también es secretario adjunto de la CGT, dijo que está “a la expectativa” o sea por el momento busca hacer prácticamente nada. El conjunto de la burocracia sindical confirmó ese perfil bajo que había anunciado en su plenario del 24 de noviembre. En esa reunión, posterior al triunfo de Milei en el balotaje, los dirigentes habían declarado: “Si avanzan contra los derechos laborales o las organizaciones sindicales con ajustes o con lo que sea la CGT va a tomar medidas”, con la inmediata aclaración: “No vamos a ser destructivos. Hay que dejarlo caminar a Milei”. En los últimos días ratificaron que: “Nadie va a generar un conflicto antes de tiempo” cuando todos advertimos que con la remarcación de precios inflacionaria de esta semana, ya se justifica el reclamo de un aumento de salarios de emergencia para poder paliar semejante saqueo al bolsillo de los trabajadores y sectores populares.
Hay que organizar la resistencia al ajustazo
Todos los medios de prensa informan sobre reiterados contactos “extraoficiales” de los nuevos funcionarios con la burocracia sindical. Milei les abrió una puerta apenas asumió cuando dijo que recibiría “con los brazos abiertos” a “todos aquellos dirigentes políticos, sindicales y empresariales que quieran sumarse a la nueva Argentina”.
Empezó el gastronómico Barrionuevo que ahora está con Milei. Luego, Gerardo Martínez el capo de la Uocra, quien en plena campaña electoral se reunió con Milei para asesorarle sobre el régimen de indemnizaciones de los trabajadores de la construcción, llamado Fondo de Cese Laboral.
Tampoco se pusieron de pie los burócratas cuando se anunció un fuerte recorte de la obra pública, que dejaría a miles de obreros en la calle y obras indispensables sin terminar a lo largo del país. Y estas son solo las primeras medidas del ajustazo. Y el actual gobierno intentará implementar otras medidas de ajuste como quitar la ley que eliminó el impuesto a las ganancias aplicada al salario y la reducción parcial del IVA que está vigente.
Desde Izquierda Socialista/FIT Unidad repudiamos la complicidad de esta dirigencia sindical peronista y pro patronal que busca permanentemente aliarse al gobierno patronal de turno para seguir siendo parte del poder y al servicio de que pase el ajuste. A estos dirigentes le exigimos que rompan cualquier acuerdo con el ultraderechista y anti obrero Milei que prometió en la campaña terminar con derechos históricos, empeorando el ya desastroso ajuste que sufrimos con el gobierno peronista de Alberto, Cristina y Massa.
Es hora de convocar a asambleas y plenarios de delegados para organizarnos contra el ajuste que ya está vaciando los bolsillos y si no lo frenamos seguirá con otros derechos y con la estabilidad laboral. Mientras tanto desde el sindicalismo combativo nos disponemos a poner de pie todas las acciones de lucha con democracia sindical para enfrentar el ajustazo. Justamente para enfrentar el plan económico que intentará imponer el gobierno necesitamos ir forjando, junto al sindicalismo combativo, una nueva dirección combativa y democrática que organice al conjunto de la clase trabajadora y termine con los dirigentes sindicales millonarios que siendo parte del peronismo nos llevan como furgón de cola de todos los gobierno patronales sometidos al FMI y las multinacionales.

Escribe Pablo Almeida, delegado general ATE ministerio de Economía y dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad
En su discurso de asunción el presidente Javier Milei reiteró su propuesta de producir un ajuste del “gasto público” de proporciones siderales. Y remarcó que el eje del ajuste va a estar enfocado en el empleo público. En conferencia de prensa, al día siguiente, el vocero Adorni agregó que se revisarán cada uno de los contratos firmados en el último año en las distintas dependencias del Estado a la búsqueda de eliminar el “empleo militante”. Y en su primer discurso el ministro de Economía Caputo fue más allá y anunció que despedirán a aquellas trabajadoras y trabajadores contratados en el 2023.
Con estas declaraciones queda claro que uno de los focos donde el gobierno del ultraderechista Milei apunta los cañones es sobre los puestos de trabajo de decenas de miles de estatales con modalidades contractuales precarias. Aquí es importante aclarar que todos los últimos gobiernos han mantenido altísimos niveles de precarización laboral en el Estado nacional. En particular el saliente gobierno peronista de Alberto y Cristina Fernández incumplió el acuerdo paritario firmado en 2020 de pasar a planta permanente a 30 mil trabajadores con más de cinco años de antigüedad.
El otro punto central del ajuste que preparan es pisar o directamente congelar los salarios en el marco de una aceleración inflacionaria que según las declaraciones del propio presidente en enero puede subir al 40 o 50% mensual. La inmensa mayoría de las y los estatales tenemos hoy salarios que no alcanzan ni de cerca para el sostén de una familia y esta situación redunda en un altísimo crecimiento del pluriempleo.
Es importante destacar que estas medidas tienen el objetivo adicional de dar una señal a todas las patronales para avanzar sobre los puestos de trabajo, los salarios y las condiciones laborales del conjunto de la clase trabajadora del país.
En este cuadro es imperioso poner en pie la organización de las y los trabajadores estatales desde cada sector de trabajo. Con asambleas o reuniones abiertas sin importar la modalidad de contratación en cada sector de trabajo para empezar a organizar por abajo la resistencia al ajuste. Exigiendo a las conducciones de ATE que abandonen las divisiones por arriba que han abundado en los últimos diez años y que se pongan al servicio de esta pelea para organizar un movimiento masivo que pueda parar el brutal ajuste que intentan descargar sobre nuestras espaldas.
Escribe Mariano Barba
Tres días antes de la asunción del presidente Milei, se firmó la paritaria de las y los trabajadores aceiteros. El acuerdo lo firmaron las cámaras empresarias del sector y la Federación Gremial de Trabajadores Aceiteros, encabezada por Daniel Yofra del Sindicato de Aceiteros de Rosario.
Una declaración emitida por el sindicato detalla los términos del acuerdo, donde se ajusta el salario de diciembre a una inflación anual del 179 % y se fija un salario inicial para enero del 2024 de 888.715 pesos, además de una cifra fija de 576.863 pesos que se abonará en dos cuotas, en enero y febrero. Y se agrega, como otro elemento del acuerdo, que si la inflación acumulada del 2023 superará el 179 % por Indec se modificaría el salario mínimo de enero. De esta forma el poder adquisitivo de las y los aceiteros se mantendría en un momento de altísima inflación que empeorará según las declaraciones del propio Milei.
El sindicato de aceiteros es un sindicato que viene defendiendo el salario y las condiciones de trabajo de sus afiliados con asambleas y medidas de fuerza desde hace varios años. Su capacidad de negociación también se explica por el sector industrial y el tipo de actividad que se desarrolla a partir de la producción de harina, aceite de soja, maíz, biodiesel, trigo y sus derivados. Es una rama de la producción que está en el centro de las utilidades extraordinarias que embolsa la oligarquía agroalimentaria y las multinacionales, que además contaron durante el presente año de un dólar preferencial por parte del ex ministro peronista Massa. Ahora con Milei y su plan ya deben estar destapando champagne anticipándose a la navidad. Esas empresas de la “zona núcleo” especulan con el precio internacional de los commodities en alza y manejan la totalidad del negocio y nada dejan para cubrir las necesidades del país en materia de alimentos básicos a precios accesibles para el pueblo trabajador. Las principales son: Cargill, A.D.M. Agro y Bunge, Cofco, Aceitera General Deheza (AGD) y Vicentín. Desde Izquierda Socialista/FIT Unidad saludamos a las y los compañeros aceiteros por su triunfo, fruto de la movilización y la lucha, mientras seguimos planteando la expropiación y estatización de todas estas empresas para que se termine el negocio privado monopólico y antinacional de los alimentos.