José Castillo, dirigente de Izquierda Socialista sección argentina de la UIT-CI
4/11/2026. Donald Trump sufrió una derrota en las elecciones de medio término en los Estados Unidos. Perdió el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado. Se trata de una gran noticia que tonifica las luchas de los pueblos a lo largo de todo el planeta.
Hace apenas dos años, Donald Trump ganó ampliamente la presidencia de los Estados Unidos. Hoy perdió el control de ambas cámaras del Congreso, en las que tenía mayoría. Los republicanos perdieron las bancas de Carolina del Sur, Carolina del Norte, Ohio, Kansas, Iowa, Texas y Maine. En algunos lugares sufrieron auténticas derrotas históricas, donde hacía décadas que no perdía, como sus antiguos bastiones de Kansas, Texas o las dos Carolinas. Incluso perdió en Nebraska contra un candidato independiente, un sindicalista que lideró la huelga de Kellogg´s en 2020. En Georgia, donde en las últimas elecciones los resultados habían resultado muy parejos, ahora hubo una holgada victoria demócrata, donde incluso se dio el hecho de que, por primera vez en la historia, habrá una mujer afroamericana como gobernadora. También una mujer, e hispana, ganó la gobernación de Texas. En California, se dio un claro triunfo (en este caso esperado) demócrata, salió electo Xavier Becerra, que será el primer gobernador latino en la historia del estado.
En un país donde las elecciones tienen alta abstención y donde se vota en un día laborable, se notó esta vez un gran activismo, especialmente juvenil, con el objetivo de derrotar a Trump.
Por supuesto, hay que tener claridad que el partido ganador no es otro que el Demócrata, la otra pata del régimen político imperialista yanqui, tan vinculado como el Republicano al establishment económico de la principal potencia del planeta. También mayoritariamente vinculado y sostenedor de la política del Estado de Israel y de la política de sometimiento y saqueo que lleva adelante desde siempre el imperialismo yanqui. Todo esto más allá de algunos pocos candidatos más radicalizados lograron abrirse paso derrotando al establishment partidario demócrata, tal como sucedió hace un año con el triunfo de Madmani en la alcaldía de Nueva York, o ahora con Abdul El-Sayed para la senaduría por Michigan.
¿Por qué perdió Trump?
El actual presidente estadounidense había llegado al poder prometiendo terminar con la crisis que viene atravesando desde hace mucho tiempo el país. “Make America Great Again” (“hagamos Estados Unidos grande de nuevo”), el slogan de campaña, repetido hasta el infinito en gorras y remeras, prometía para grandes sectores de la clase trabajadora y populares una mejora material, con subas de salarios, más puestos de trabajo y una baja en el costo de vida. Nada de eso sucedió: la inflación siguió comiéndose los presupuestos familiares; cada vez son más los que no pueden pagar la educación de los hijos, la salud, las cuotas de las hipotecas o simplemente cargarle nafta a los autos. La suba del precio de la gasolina, incentivada por los ataques a Irán, o incluso de los precios de productos de consumo masivo, como los clásicos “burritos mexicanos”, hicieron crecer la bronca contra el gobierno. La política económica de Trump privilegió sin dudarlo a los grandes empresarios, a los que se les quitó impuestos, mientras se ajustaba a las y los trabajadores y se recortan servicios sociales. Todo esto hizo crecer el repudio a Trump, como se expresaba en las encuestas (más de un 60% se pronunciaba claramente en contra de sus políticas) y acaba de ratificarse en las elecciones. Un punto muy importante fue el violentísimo ataque llevado adelante contra la población migrante. Con auténticas redadas, la recientemente creada ICE (Immigration and Customs Enforcement, en español, Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) llevó adelante cacerías contra migrantes, sus familias e incluso aquellos que los apoyaban, sembrando el terror, pero también el repudio, que se expresó en enormes movilizaciones en su contra. A comienzos de 2026, en Minneapolis (estado de Minnesota), se desencadenó una ola de protestas e incluso un paro total (algo verdaderamente excepcional en los Estados Unidos), que terminaron provocando la renuncia de Todd Lyons, el jefe del ICE, tras el asesinato de dos activistas.
Las protestas contra Trump fueron creciendo en masividad en estos dos años. Lo más destacable fueron las denominadas protestas «No Kings» («Sin reyes»), una serie de movilizaciones a nivel nacional convocadas por diversas organizaciones contra las políticas y el autoritarismo presidencial. Su lema fue Movimiento 50501 (50 estados, 50 protestas, un sólo movimiento). Las jornadas principales se han llevado a cabo en junio y octubre de 2025 y en marzo y octubre de este año, con concentraciones en ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Washington D.C., Atlanta, Minneapolis, Miami y San Diego, pero también en el extranjero, Londres, Madrid, París, Roma o Barcelona. En marzo de 2026, que fue la de máxima convocatoria, se calcula que se movilizaron en total aproximadamente ocho millones de personas. Y, por supuesto, no debemos olvidarnos de las constantes expresiones misóginas, machistas y homofóbicas de Trump y sus seguidores inmediatos, incluyendo la participación directa del propio presidente en el escándalo Epstein, con denuncias de pedofilia incluidas.
El fracaso de la contraofensiva imperialista de Trump
En la derrota de Trump también jugaron un papel importante sus declaraciones altisonantes, que nunca lograron materializarse en la realidad. Recordemos sus mapas incorporando México y Canadá a los Estados Unidos. O sus amenazas de anexar Groenlandia.
Trump también se empantana con sus propuestas, junto a Netanyahu, de transformar a Gaza en un resort del Mediterráneo, luego de exterminar y/o expulsar a la totalidad de los palestinos gazatíes. Hay que recordar que en los últimos años se dio un crecimiento sin precedentes en los Estados Unidos de apoyo a la causa Palestina y repudio al Estado sionista de Israel, con movilizaciones y acampadas en las universidades más importantes del país.
Este año 2026, Trump pasó de las palabras a la acción en el terreno militar. Bombardeó Caracas y secuestro al presidente Nicolás Maduro, pero sus promesas de “democracia” en Venezuela quedaron inmediatamente en la nada, a partir de su acuerdo con la nueva presidenta encargada, Delcy Rodríguez, de continuidad del régimen chavista “sin Maduro” a cambio del saqueo petrolero a favor de los yanquis.
Pero donde Trump cosechó sus mayores fracasos, sin duda, fue en su promesa de liquidar en pocas horas al régimen iraní. Incluso amenazando con “hacer desaparecer del mapa a toda una civilización”, el presidente yanqui no consiguió su objetivo, generando por el contrario una crisis energética sin precedentes por el bloqueo del Estrecho de Ormuz por parte del gobierno iraní. Crisis cuyas consecuencias, suba astronómica del petróleo mediante, aún están sin resolverse.
La derrota de Trump fortalece a las y los luchadores en todo el planeta
La derrota de la ultraderecha imperialista yanqui es una gran noticia. Por supuesto que están contentos y crece la moral entre los millones de jóvenes, trabajadoras y trabajadores, migrantes, activistas de los movimientos de mujeres y disidencias o de la causa palestina a lo largo y ancho de los Estados Unidos.
Pero la paliza a Trump también se vive con euforia en cada lugar del planeta donde se lucha contra el imperialismo. Entre los ajustados por el FMI en los países semicoloniales. Entre los que resisten los ataques asesinos en Irán o el genocidio en Gaza. Entre las y los jóvenes que llenan las plazas en Europa contra un capitalismo que no tiene ya nada para ofrecerles.
Perdió Trump. Perdió el patrón imperialista de los Milei, los Bolsonaro, los Kast, los Bukele o los de la Espriella. Perdió el socio del genocida Netanyahu. Sin duda, ganaron un round las clases trabajadoras y todos los explotados y oprimidos del planeta.
La crisis que viene atravesando el gobierno ultraderechista de Javier Milei se sigue profundizando. El eje es el continuo crecimiento de la bronca popular ante un ajuste sin fin. Ya son millones los que están convencidos de que las promesas del gobierno de La Libertad Avanza (“la inflación empezará con cero en agosto” o “se vienen los 18 mejores meses”, dicho por el ministro Luis “Toto” Caputo en abril) nunca se harán realidad. El horizonte se vislumbra con cada vez más motosierra, desempleo, hambre y recesión. “No se aguanta más” es la frase más escuchada en lugares de trabajo, en las conversaciones en el transporte público, en los colegios o en los barrios populares.
Milei le agrega nafta al fuego. Sigue y profundiza sus ataques a los periodistas, ahora prometiendo “llevarlos a la hoguera”. Llevó adelante una increíblemente vergonzosa operación con los servicios para permitir la huida de Brasil de Flávio Bolsonaro.
El viejo dicho de que “si se hunde el barco, lo primero que se ve son las ratas que huyen” empieza a mostrar señales de materializarse. La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, día a día hace gestos más visibles para “diferenciarse” de Milei. Mauricio Macri y el PRO también “huelen” la debilidad creciente de Milei. Por eso, los votos para anular las PASO e incluso para aprobar el Presupuesto 2027 todavía no aparecen por ningún lado.
Incluso los gobernadores radicales y las otras fuerzas patronales “dialoguistas” ponen el pie en el freno antes de hacer ningún acuerdo definitivo con La Libertad Avanza. El establishment económico internacional también expresa cada día más sus dudas. Por eso, el riesgo país sigue para arriba, ahora superando los 800 puntos. Son millones los que están convencidos de que esto no va más. Pero, al mismo tiempo, hay fuertes interrogantes sobre qué puede reemplazarlo.
Obviamente, las miradas se dirigen en primer término hacia el peronismo. Ahí las dudas no se disipan. ¿Qué se ve? Una fuerza política patronal metida hacia adentro en su interna, compitiendo por los cargos entre Cristina Fernández de Kirchner y La Cámpora, por un lado, con Sergio Massa, que ahora aparece en las últimas semanas como su socio político; Axel Kicillof con su Movimiento al Futuro, por el otro, arrastrando detrás de sí a la mayoría de los impresentables intendentes del Gran Buenos Aires, “los barones del conurbano”, cuya última aparición fue en una reunión sugestiva con el gobernador radical de Jujuy, Carlos Sadir, como señal hacia un “gran frente” contra Milei; y otros sectores como los exgobernadores Sergio Uñac, de San Juan, o Gerardo Zamora, de Santiago del Estero. Sin mencionar que quedan por fuera otros que “piden pista” para volver a un peronismo unificado, como Miguel Ángel Pichetto o el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora.
Pero más allá de cómo se resuelva esta interna, lo único concreto es que todos plantean lo mismo, respetar los pagos de deuda y los negocios de los grandes empresarios. Hay un gran y silencioso acuerdo entre el peronismo y el gobierno de Milei, continuar el saqueo gasífero-petrolero de Vaca Muerta y la explotación megaminera en la cordillera. Están convencidos de que de ahí saldrán “los dólares” para seguir pagando la deuda y garantizando los negocios a las grandes patronales.
La escena que mejor lo graficó sucedió en Nueva York, en la reunión de Kicillof con el establishment económico internacional, donde el gobernador bonaerense sentó como “garante” a su lado nada menos que al mismísimo José Luis Manzano, uno de los empresarios más corruptos y con más negocios garantizados por el gobierno de Milei.
Se trata de un peronismo que deja correr la motosierra de Milei, con gobernadores que más de una vez le dieron los votos que necesitaba el gobierno, o una CGT que continúa con su escandaloso pacto con el gobierno. Su pasado inmediato fue el desastroso gobierno de Alberto Fernández, con Cristina Fernández de Kirchner como vice y Massa como ministro de Economía, y su propuesta “alternativa” es la que describimos en el párrafo anterior.
Por eso, cada día más las miradas se dirigen a lo que puede ofrecer la izquierda. El crecimiento de la figura de Myriam Bregman y del Frente de Izquierda es la expresión de todo esto. Es la respuesta popular ante la única fuerza que fue unánimemente opositora a todas y cada una de las medidas del súper ajuste de este gobierno. Que estuvo y está en la calle apoyando todas las luchas. Y la única voz que se escucha planteando un programa realmente alternativo, postulando dejar de pagar la deuda externa, romper con el FMI, aumentar los salarios y las jubilaciones, y volver a priorizar la educación y la salud.
La realidad argentina no está aislada del resto del mundo. El gobierno ultraderechista de Milei empieza a mirarse en el espejo de sus socios de la ultraderecha, del hoy derrotado y huido Flávio Bolsonaro o de su “patrón” Donald Trump. Pero también ante las enormes movilizaciones que sacuden Portugal, Francia, España, Italia, Alemania, Bélgica, Albania y Serbia. Con centenares de miles repudiando lo mismo que pasa acá, los recortes presupuestarios a salud y educación, la plata que no alcanza en salarios y pensiones o priorizar la especulación inmobiliaria antes que el derecho elemental a tener una vivienda.
Por todo esto, desde Izquierda Socialista y la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI) queremos fortalecer esta perspectiva. Dar a conocer y ofrecer una voz a todas esas luchas que recorren el mundo. El próximo sábado 14 haremos un gran acto internacionalista en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. Una gran oportunidad para escuchar en vivo a varios de los protagonistas de estas peleas que recorren el mundo. Te esperamos.
Foto de portada: Francia. Una de las rebeliones que sacuden Europa
Apoyamos las movilizaciones de las juventudes y trabajadores en Europa
Por el socialismo en Argentina y en el mundo

Juan Carlos Giordano, diputado Nacional de Izquierda Socialista/FIT Unidad
El próximo sábado 14 de noviembre a las 15, Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda Unidad, como parte integrante de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI), realizará un gran acto internacionalista en el Aula Magna de Ciencias Exactas de la UBA, Pabellón 2, Ciudad Universitaria (CABA). Será el acto inaugural del IX Congreso de nuestra organización internacional. Te esperamos.
El acto cobró nuevo impulso en la Conferencia Internacional de nuestro partido que se llevó a cabo el fin de semana pasado en Buenos Aires, ratificando la importancia de dicho evento con el objetivo de compartir esta rica e importante experiencia con luchadoras y luchadores que vendrán desde distintas latitudes.
En el acto nos brindarán su mensaje dirigentas y dirigentes de nuestros partidos hermanos de Europa, donde se le dará un especial destaque a las rebeliones que se están desarrollando en Francia, Portugal, el Estado Español, Italia, Bélgica y Albania, teniendo a la juventud a la vanguardia junto a la clase trabajadora, como así también van a participar compañeras y compañeros de Latinoamérica (Brasil, Bolivia, Chile, Venezuela, Panamá, Perú), de Estados Unidos y Medio Oriente.
El acto está convocado con las siguientes consignas: “Ni Trump ni Milei. Apoyo a las movilizaciones de las juventudes y la clase trabajadora en Europa. Por el socialismo en Argentina y en el mundo.” Será para repudiar a Trump, a Milei y al genocidio en Gaza, con el ejemplo de las rebeliones en Europa y la derrota que le propinó el pueblo y la juventud brasileña a Bolsonaro, mostrando que se puede enfrentar y derrotar a estos ultraderechistas con el resurgir de la movilización popular.
Las movilizaciones, protestas, acampes y huelgas generales en varios países europeos están teniendo un alto impacto mundial, siendo un gran aliciente para aquellos que queremos derrotar los brutales planes de ajuste capitalistas. Esto se ve también en los procesos electorales como en Serbia, donde fruto de grandes movilizaciones desde hace dos años, el gobierno de Vučić acaba de sufrir una dura derrota electoral a manos de la denominada Lista Estudiantil.
El acto servirá también para impulsar la lucha por una salida obrera y socialista. Y fortalecer para ello la unidad y organización, llamando a unir a las y los revolucionarios del mundo, como pregona la UIT-CI, para fortalecer a nuestra organización internacional, dando pasos positivos en la reconstrucción de una internacional revolucionaria, junto a grupos y partidos que estén dispuestas a ello, en pos de conquistar una Argentina y un mundo socialistas, salida por la cual juramos.
En Argentina, esa unidad de la izquierda revolucionaria ya la venimos construyendo desde hace quince años con el Frente de Izquierda Unidad, logrando un gran reconocimiento por su coherencia en las calles y en el Congreso, en lucha contra Milei, sus cómplices y todos los gobiernos anteriores, peleando por un gobierno de la izquierda y de la clase trabajadora que termine con el hambre, la pobreza, la decadencia y el sometimiento al imperialismo y al FMI. Por eso en el acto convocaremos a fortalecer al Frente de Izquierda con políticas unitarias, combatiendo al divisionismo, que lamentablemente ha llevado a un nuevo capítulo nocivo en las elecciones de Bariloche donde se presentaron dos listas, algo que desde Izquierda Socialista combatimos (ver "Avance electoral de la izquierda en Bariloche / La división hizo perder una banca").
Te invitamos a que vengas el 14 a ser parte de este acto internacionalista, con tus familiares, amigas, amigos, compañeras y compañeros de trabajo, escuela, universidad o de tu barrio, un privilegio como pocas veces tendremos la oportunidad de compartir.
Ezequiel Peressini
Luego de las masivas acampadas en la Plaza del Sol en Madrid, la movilización en reclamo de una vivienda digna y en rechazo al negocio inmobiliario llegó a Portugal. Las acampadas comenzaron en la ciudad de Porto y rápidamente llegaron a la capital, cuando la Plaza Rossio, en Lisboa, se vio desbordada de carpas y movilizaciones.
La policía reprimió la acampada durante la madrugada del 20 de octubre bajo un argumento inaudito. Las carpas no pueden permanecer más allá de las 00:30 de la noche por un viejo decreto de 1974. Indignada por la ilegalidad de la represión y en defensa del derecho a la protesta, la compañera Renata Cambra, profesora y dirigenta del partido Trabajadores Unidos, sección de la UIT-CI en aquel país, realizó una presentación judicial muy clara. “las acampadas son una forma de protesta, no pueden ser ilegales, están protegidas por el derecho constitucional y por lo tanto, el gobierno y la policía no puede desalojarlas”.
El domingo 1º de noviembre, el Tribunal Administrativo de Lisboa aceptó la argumentación expuesta y determinó que el toque de queda impuesto a las 00:30 horas no puede aplicarse por el derecho de Renata a acampar en la Plaza Rossio hasta que se trate el presupuesto del gobierno el 24 de noviembre. Además, el Tribunal instó a la Policía de Seguridad Pública (PSP) a que se abstenga de desalojar o impedir el derecho a la protesta. Un triunfo que descolocó al gobierno, al alcalde y al jefe de policía.
“¿Cuál es la carpa de Renata?”, memes de este tipo se viralizaron por las redes
La sentencia judicial abrió un debate nacional y se combinó con la creatividad juvenil y popular. El Tribunal Administrativo solo aplicaba el derecho a la persona de Renata, pero los acampantes son cientos de personas. Rápidamente, las redes sociales, los canales de televisión y las calles aledañas a Rossio comenzaron a preguntarse ¿Y si Renata fuese dueña de mil carpas? ¿Y si su carpa fuese una gran tienda de circo, tendría derecho a instalarla? Sí, afirmaron abogados y juristas, dejando en ridículo al gobierno y sus secuaces. Los memes no se hicieron esperar y la consigna “100 carpas para Renata Cambra” ganó las redes sociales como una expresión de lucha.
Los cientos de luchadoras y luchadores de Portugal celebraron la definición del Tribunal como un triunfo. La Asamblea del Acampe, organismo que discute democráticamente el plan de lucha, resolvió volver a las acampadas, exigiendo que el derecho a la protesta no sea individual, sino colectivo. Durante la noche del 2 de noviembre, las carpas volvieron a la Plaza Rossio. Varias de ellas tenían stickers con la leyenda “Esta carpa pertenece a Renata Cambra”, ratificando así su derecho colectivo a acampar y protestar.
El gobierno, asustado por la creciente movilización y el gran apoyo popular a los reclamos, impulsó una apelación a la resolución del Tribunal que autoriza la instalación de carpas en la Plaza Rossio y le ata las manos para reprimir y desalojar. Además, utiliza la pronta instalación de las ferias navideñas como una presión para enfrentar a las y los trabajadores con las luchadoras y luchadores, buscando revocar la resolución, desactivar el reclamo y poder reprimir con la mayor legalidad y legitimidad posible. Hasta ahora, no puede hacerlo.
El gobierno de Luis Montenegro está en aprietos, pero se niega a reconocer el derecho a la vivienda y sigue entregando las habitaciones al negocio inmobiliario y a la renta temporal para turistas, mientras se niega a prohibir los desalojos. Las y los compañeros de Trabajadores Unidos están a la cabeza de la lucha, coordinando las acciones, y exigen a las centrales obreras la convocatoria a la huelga general para salir a la pelea junto al conjunto de la clase trabajadora y el pueblo de Portugal.
Foto de portada: Alemania. Marcha de los metalúrgicos
Patrick König*
El sábado 31 de octubre hubo manifestaciones convocadas por la “generación Z” en varias ciudades de Alemania. Los días previos hubo una lluvia mediática para intentar desprestigiar la convocatoria y evitar que se masificara la protesta. El “fantasma” de las manifestaciones en Francia y en otros países de Europa asusta a la patronal, a la burocracia sindical y al gobierno. Pero los jóvenes y estudiantes ignoraron estas provocaciones y protagonizaron importantes manifestaciones, con cerca de 120 mil participantes en todo el país. Estas contaron con la presencia de algunas organizaciones sociales y partidos de izquierda como Die Linke.
Como es habitual, se cantó contra el armamentismo, el servicio militar obligatorio y la participación de Alemania en las guerras imperialistas. También hubo un bloque de consignas contra el gobierno de Friedrich Merz, los partidos AfD y CDU, contra el fascismo y en apoyo al pueblo palestino. Al igual que en otros países del mundo, como Inglaterra o Estados Unidos, está surgiendo una corriente cada vez mayor, sobre todo en sectores juveniles, de simpatía con las ideas de izquierda y el socialismo, algo que se reflejaba en los cantos.
Si bien las movilizaciones son protagonizadas por la juventud, están siendo acompañadas por un proceso creciente de conflictividad y reorganización en el movimiento obrero. Son cada vez más habituales los encuentros de activistas y delegados de base para discutir cómo darle continuidad a la lucha contra la destrucción del Estado social y derrotar el plan del gobierno de Merz. Cada vez se discute más la necesidad de una huelga general y ya se habla de convocar una manifestación centralizada para el mes de enero en Berlín contra el gobierno y su plan.
En varias ciudades, estas manifestaciones contaron con la participación de afiliados de Ver.di, sindicato de estatales, o de IG Metall. En Hamburgo, la protesta contó con una asistencia cercana a las 30 mil personas y estuvo presente la juventud de IG BAU, sindicato de la construcción, arquitectura y urbanismo.
Ante la falta de un plan claro de lucha contra las medidas del gobierno por parte de las direcciones sindicales y la firma de acuerdos vergonzosos con la patronal, como en VW, Audi o Porsche, la juventud está siendo un referente para el activismo de la clase obrera que quiere luchar, pero se ve enchalecado por las cúpulas sindicales.
Para el 20 de noviembre está convocada la jornada europea de lucha estudiantil y, para el mismo día, los sindicatos mayoritarios convocaron una nueva huelga general en Italia. A partir del lunes 2 de noviembre comienzan las huelgas de advertencia en el gremio metalúrgico, con la perspectiva probable de una huelga de 24 horas por la negociación del convenio.
Todo indica que la tendencia es hacia una extensión y profundización de la conflictividad social. Frente a todo ello, es muy importante que Die Linke y su militancia asuman un rol activo de apoyo y coordinación de las luchas a nivel de cada estado y ciudad. Por eso, desarrollar las reuniones de activistas sindicales, mantener la protesta social y unificar las demandas juveniles con las del movimiento obrero son tareas fundamentales del activismo y las organizaciones de izquierda.
2/11/2026
*Corresponsal de la UIT-CI