El PO y La Cámpora conformaron un frente en diciembre de 2018 para dirigir la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA). Hoy está a la vista que ese acuerdo, como no podía ser de otra manera, no trajo nada bueno. Ahora suma otro capítulo la convocatoria a un congreso extraordinario (CE) de la Federación, nuevamente a espaldas del movimiento estudiantil y con rasgos burocráticos.
Escribe Gastón Godoy, Dirigente de la Juventud de Izquierda Socialista
Con el objetivo de intentar mostrar una Federación activa y plural, algo que no es tal, se convocó este congreso (del 15 al 23 de mayo) discutido entre cuatro paredes. La FUBA no convocó a discutir abiertamente el congreso extraordinario, sus temáticas a tratar, ni la metodología de la votación. El PO y La Cámpora -en un homenaje a los métodos de la Franja Morada/UCR y sus congresos de la ultraburocrática Federación Universitaria Argentina- impusieron un evento basado en paneles preacordados entre ambas fuerzas y en una votación de un “plan de lucha” y “programa” de la que solo participaban los delegados electos en las últimas elecciones de centros de estudiantes. Lo que en los hechos significaba que el congreso se basaba en que el PO y La Cámpora coescriban mociones y las voten. Solo después de que desde la Juventud de Izquierda Socialista denunciáramos el carácter casi burocrático y semiclandestino del congreso, el PO y La Cámpora habilitaron que algunas cosas sí se voten en una asamblea a mano alzada tras comisiones de debate.
Este congreso no tiene el objetivo de armar al movimiento estudiantil para enfrentar el ajuste de Macri y el FMI, sino de lavarle la cara a una Federación totalmente paralizada y vaciada, armando paneles para que el Partido Obrero pueda “enfrentar” discursivamente a La Cámpora, pero luego acordar todo entre cuatro paredes, como ya viene siendo hasta el día de hoy.
Los 50 años del Cordobazo encontrarán a la FUBA haciendo cualquier cosa menos discutir cómo organizarse junto al pueblo trabajador en las calles contra el ajuste de Macri, el FMI y sus aliados pejotistas. Llamamos al conjunto del movimiento estudiantil a debatir cómo enfrentar el ajuste de Macri a la educación pública y a posicionarse contra el acuerdo con el FMI y el pago de la deuda externa, a organizar asambleas en nuestros lugares de estudio para ser parte activa del paro general del 29 y a movilizarse el 28, cuando se presente el proyecto de la Campaña por el Aborto Legal. Es por esa perspectiva que debería pelear codo a codo el Frente de Izquierda en la UBA. Llamamos nuevamente al PO a rever la política de privilegiar su acuerdo con La Cámpora.
El 16 de mayo se realizaron las elecciones en la UNC. Se eligieron conducciones estudiantiles y rector bajo lo que falsamente se denomina “elección directa”, donde docentes definen el 49% y estudiantes solo el 34%.
El triunfo de Juri en el rectorado (52,65%) tuvo su correlato en las fuerzas estudiantiles, donde sigue el predominio de los radicales de Franja Morada, que duplicaron en votos al frente armado por La Bisagra y sus aliados K. A su vez, la Franja ganó Medicina a sus aliados del REM y La Bisagra perdió Psicología en manos de Sur.
Desde Izquierda Socialista volvimos a conformar el Frente Estudiantil de Izquierdas, impulsando una campaña con el eje puesto contra el ajuste de Macri y el FMI y por la necesidad de que los estudiantes ganemos las calles para que se deje de pagar la deuda externa y se destine esa plata para educación. Con esta política logramos mantener los consejeros y secretarías en Artes y Filosofía (en esta última nos plantamos como segunda fuerza), al mismo tiempo que duplicamos los votos en facultades como Arquitectura y Comunicación.
Corresponsal
Escribe Guillermo Sánchez Porta
Este 25 y 26 de mayo nuevamente realizaremos un encuentro nacional organizado por Docentes en Marcha.
Como siempre, debatiremos en plenarias, comisiones y paneles las diferentes cuestiones que cruzan el proceso educativo de nuestro país. Vamos a actualizar y poner en debate nuestra visión sobre cuáles son los objetivos de la reforma educativa del Banco Mundial que Macri y los gobernadores vienen aplicando. En qué cuestiones han avanzado, en cuáles no han podido y cuáles son las medidas que el próximo gobierno, sea cual fuere, tratará de implementar.
Vamos a evaluar y sacar conclusiones de los diferentes procesos de lucha que docentes y comunidad educativa hemos dado entre 2018 y 2019. Analizar las políticas de las diferentes burocracias sindicales que han capitulado permanentemente y desviado las luchas para armarnos de una estrategia para poder superarlas. Evaluar las diferentes posturas que tuvieron las agrupaciones que integramos la oposición sindical a la burocracia y darnos una política y tareas para avanzar en construir una nueva conducción democrática y de lucha que nos permita ganar las luchas, defender nuestros derechos, nuestros salarios y la escuela pública.
Y también encarar debates sobre las diferentes problemáticas educativas que día a día debemos enfrentar.
La cita es el sábado 25 en el profesorado “Alicia Moreau de Justo” de la Ciudad de Buenos Aires, donde recibiremos docentes de diferentes provincias. Y también invitamos a estudiantes que se aprestan a ingresar al sistema educativo.
El desarrollo será el siguiente:
Sábado 25 de mayo
• 10 horas: plenario con informes.
* La reforma educativa y la crisis de la escuela pública. ¿Cómo resolverla? ¿Qué propuestas educativas se presentan en las elecciones 2019?
* Situación político-gremial. La pelea por una conducción democrática y de lucha. Nuestro modelo y propuestas.
• 13.30: comisiones.
1- La reforma educativa del Banco Mundial. Presupuesto. Financiamiento. Políticas de ajuste y privatización, ONG. Ley de Emergencia Educativa FIT.
2- Reforma educativa y reforma laboral. Formación docente. Unicaba. Terciarios. Contenidos y educación digital.
3- Reforma educativa. Escuela primaria jornada extendida, media, adultos, técnicas, Fines y programas alternativos.
4- Reforma de la educación, nivel inicial, educación especial, E.O.E.
5- Educación sexual con perspectiva de género en las aulas. Nuevas problemáticas educativas frente a la cuarta ola.
6- Situación y pliego de reivindicaciones sobre la reforma previsional, obras sociales, salud docente, violencia en las escuelas, infraestructura, persecución laboral (sumarios).
7- Experiencias sindicales. Nuestro modelo de organización y lucha. La pelea por nuevas direcciones. Debates en la oposición sindical.
• 17.30: paneles.
a- La reforma educativa en el mundo. Los casos de México, Chile y España.
b- Neurociencia y educación emocional. Su utilización al servicio de la reforma educativa.
c- Enfoques de género en educación. La cuarta ola.
Domingo 26 de mayo
• 9.00: Plenario: lectura de las conclusiones de cada comisión.
Debates, propuestas y resoluciones.
• 14.00: cierre y almuerzo.
Escribe Mónica Schlotthauer Diputada nacional Izquierda Socialista/FIT
La última sesión del Congreso de la Nación fue escandalosa. El peronismo le dio el quórum y los votos a Cambiemos para una ley que ampara la corrupción y legaliza la injerencia empresarial en la política.
El gobierno presentó el proyecto como un intento de “transparentar” prácticas habituales y se refiere a que por más que hoy esté prohibido, a través de testaferros, bolsos inexplicables y aportantes truchos las empresas ya intervenían con gran protagonismo en el financiamiento de las campañas políticas. Por eso, en la sesión planteé que el proyecto olía como el Riachuelo: esta ley legaliza el patrocinio empresarial que luego se traduce en leyes a favor de los negociados y además viene a tratar de cubrir los “problemitas” legales de Vidal y compañía por los miles de falsos aportantes que tienen en la provincia de Buenos Aires.
Las empresas beneficiadas con los tarifazos, o con el saqueo de nuestros recursos naturales, ahora podrán poner sus cartelitos delante de cada bancada financiada. Festejan empresarios como Ángelo Calcaterra, quien ya admitió haber financiado tanto campañas de su primo, Mauricio Macri, como del kirchnerismo.
Por si eso fuera poco, el proyecto aprobado también avanza en una censura a la izquierda con la reducción de los espacios gratuitos en los medios masivos de comunicación. El gobierno alega que se debe al “hartazgo” que genera tanta propaganda política. Si estuviesen realmente preocupados por eso podrían eliminar el recurso proscriptivo de las PASO, que mete una campaña innecesaria en medio para dejar afuera a los partidos chicos. Pero no. Buscan más proscripción, invisibilizando a quienes no tenemos recursos para las campañas multimillonarias en los medios y en las redes sociales, o para pagar tiempo en entrevistas pautadas, como hacen los partidos patronales.
El hartazgo popular en la Argentina es contra este gobierno que hizo campaña y gasta millonadas de pesos y horas y horas de televisión para mentir con “pobreza cero” y terminamos en un ajuste brutal y atados al FMI. Con nuestra militancia a pulmón, sin recibir ni querer un peso de los empresarios, seguiremos haciendo cada vez más visible y más grande a Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda.
Jorge Altamira escribió un balance sobre los resultados del FIT cordobés. Argumenta que retrocedió por no levantar la consigna de asamblea constituyente y haber cedido “a las modas del feminismo”. Desde Izquierda Socialista consideramos equivocada su postura.
Escribe Juan Carlos Giordano Diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT
Altamira, dirigente histórico del Partido Obrero, dio sus razones sobre lo que denomina “el desplome del FIT”. Lo hizo en una nota del pasado 14 de mayo en las redes sociales y en otras posteriores.
El tema involucra a los distintos partidos del FIT. Por eso damos nuestra opinión como Izquierda Socialista. Lo hacemos fraternalmente alrededor del debate político que instaló Altamira, siendo respetuosos de las demás derivaciones internas que está teniendo la polémica en el seno del PO.
En primer lugar, reconocemos el retroceso electoral del FIT de Córdoba. Lo hemos dicho públicamente en forma inmediata. Pero estamos en desacuerdo con los motivos políticos que esgrime Altamira.
Según Altamira, el FIT retrocedió: a) Porque no levantó la consigna asamblea constituyente, la cual cataloga como una “consigna de poder”. b) El FIT le habría hecho “seguidismo a las últimas modas del feminismo”.
c) El FIT no viene actuando mancomunadamente como un “frente único”.
En nuestra opinión, el FIT retrocedió por dos razones. Primero, porque el repudio masivo a Macri lo capitalizaron el PJ y Schiaretti. Segundo, porque como se viene dando en las elecciones provinciales y en las últimas nacionales no hay, por ahora, un giro electoral hacia la izquierda. Esto explica por qué grandes sectores obreros y populares usaron equivocadamente a Schiaretti como voto útil para repudiar a Macri. La misma explicación de por qué Córdoba fue vanguardia en 2015 votando a Macri y a Cambiemos para sacarse de encima al peronismo kirchnerista.
El debate sobre asamblea constituyente y el feminismo
Altamira dice que faltó un “planteo de poder”, que para él sería asamblea constituyente. Pero esa consigna no es de poder obrero y popular. Esta polémica la venimos manteniendo desde hace tiempo al interior del FIT, tanto con los compañeros del PO como del PTS.
La convocatoria a una elección para votar diputados a una asamblea constituyente que reforme la Constitución Nacional, no es una salida de poder de los trabajadores, es una consigna democrática contra el régimen que nuestro partido tiene en su programa y acordamos con que el FIT también la utilice, pero correctamente.
Si hoy hubiera una elección a diputados constituyentes, la mayoría la lograrían el PJ y Cambiemos, con una minoría del FIT, lo cual sería en todo caso un “poder patronal”, no obrero.
Decir fuera Macri y anteponerle una asamblea constituyente (como sinónimo de gobierno obrero), es una adaptación “democratizante” (según palabra que usa asiduamente Altamira). Mucho menos consideramos que hubiera sido la gran pegada para que el FIT obtenga más votos.
Al contrario, Izquierda Socialista (y nuestra compañera Liliana Olivero como candidata a gobernadora en Córdoba) venimos señalando que hay que pelear por un gobierno de los trabajadores y la izquierda como salida de fondo. Esta debe ser la “consigna de poder”, articuladora de nuestro programa revolucionario y de clase (ver El Socialista Nº 402, “Los debates en el Frente de Izquierda: ¿asamblea constituyente con poder?”)
Altamira pone como centro una constituyente y no menciona la palabra FMI, ni deuda externa, consignas que fueron unos de los ejes centrales del FIT en Córdoba. ¿No considera que la ruptura con el Fondo Monetario y el desconocimiento de la deuda tengan que ser consignas importantes para atacar el actual saqueo y enfrentar políticamente tanto al gobierno nacional como al peronismo patronal?
Altamira dice, a su vez, que el FIT “le hizo seguidismo a las últimas modas del feminismo, como el lenguaje inclusivo”. Es falso. En Córdoba levantamos bien alto la pelea por el aborto legal, seguro y gratuito y por el aborto no punible prohibido por la Justicia desde hace seis años. Consignas concretas que van contra todos los candidatos patronales y la iglesia retrógrada. ¿Altamira considera que la pelea por el aborto legal es una “moda”? Altamira dice que el lenguaje inclusivo es una moda. ¿Está en contra? También dijimos separación de la Iglesia y el Estado.
Altamira tampoco menciona que el FIT hizo una gran campaña por todos los derechos de las mujeres trabajadoras, por igual salario e igual trabajo y contra los femicidios. Denunciando al gobierno de Schiaretti porque el Polo Integral de la Mujer (organismo que se encarga de atender casos de violencia de género con personal monotributista y precarizado) del que Alejandra Vigo, mujer del gobernador, es responsable, se encuentra desmantelado. Altamira, en definitiva, desvirtúa los planteos que como feministas y socialistas llevamos adelante, en especial con nuestra compañera Liliana Olivero como principal referente del FIT.
Por último, Altamira critica al FIT porque no vendría actuando como un “frente único”. Pone en duda la política unitaria que en el terreno político y en las luchas viene dando el FIT, tanto en Córdoba y a nivel nacional, más allá de sus limitaciones y lógicos desacuerdos entre los tres partidos que lo conformamos.
En Córdoba hicimos campaña común con la consigna “Derrotemos el ajuste de Macri, Schiaretti y el FMI”. En otra consigna dijimos “Si votás a Schiaretti te sale un Macri”. Y planteamos “Fuera el FMI. No al pago de la deuda. Nacionalización de la banca y el comercio exterior”, además de “prohibir los despidos, anular los tarifazos, defensa de la salud y educación públicas, estatización del transporte”, entre otras medidas acuciantes al servicio del pueblo trabajador, las mujeres y la juventud.
En el resto del país el FIT viene dando respuestas unitarias ante los hechos nacionales más importantes (con los 10 puntos que acordamos recientemente), postulando al sindicalismo combativo contra la burocracia sindical, llamando al paro general y a un plan de lucha nacional para derrotar el ajuste, o ante hechos internacionales (como lo hicimos por Venezuela). Lo opuesto a lo que quiere mostrar Altamira.
Es necesario seguir defendiendo la unidad de la izquierda conquistada con el FIT y su programa de independencia de clase contra todas las variantes patronales.