A continuación transcribimos un breve fragmento de la entrevista realizada con Mónica Baltodano, comandante guerrillera de la Revolución Sandinista de 1979 y luchadora, ahora, contra la dictadura de Ortega y Murillo.
“La visita de la Comisión Internacional por la vida de las presas y los presos que tiene la dictadura de Ortega fue muy significativa, no solamente porque puso en la agenda nacional e internacional el tema de los derechos de los presos, no solamente el derecho a la libertad, el ser tratado en condiciones humanas aunque estés detenido. Sino que también puso sobre el tapete la resignificación de algunas palabras que Ortega ha envilecido, porque las utiliza y en nombre de ellas ha masacrado al pueblo, oprime al pueblo, captura y tortura a los nicaraguenses.
Él utiliza la palabra izquierda como si fuera un gobierno de izquierda, cuando sus políticas son neoliberales. Utiliza la palabra socialismo cuando todas sus actuaciones son la antítesis del socialismo. Y hasta usa la palabra democracia. Yo digo que hay que resignificar esas palabras porque no solo el orteguismo las ha tergiversado, sino que muchas de ellas ya habían sido mal usadas.
Por ejemplo, tenemos que reconocer que el socialismo que conocimos en Europa del Este, carecía de democracia, aplastaba las libertades, entonces también desprestigió el término socialista. Pero también hay otras palabras que Estados Unidos ha utilizado para oprimir a los pueblos, el término libertad, el término democracia, los ha utilizado para desatar guerras, masacrar pueblos enteros.”
Entonces lo que vale en relación a las palabras es el significado que le damos con nuestras prácticas y nuestra acción. Y la visita de la Comisión Internacional ha resignificado para los nicaragüenses la palabra socialismo, la palabra izquierda, porque las ha asociado a los Derechos Humanos, de lo que están sufriendo en Nicaragua, las ha asociado al derecho a expresarse, las ha asociado a las libertades plenas”.
Escribe Miguel Lamas, dirigente de la UIT-CI
Sri Lanka es hoy el punto más agudo de la crisis capitalista mundial. El 9 de julio una gigantesca manifestación con centenares de miles de personas que llegaron desde todo el país tomó la casa presidencial. Otros miles incendiaron la casa del primer ministro. Ambos habían escapado a esconderse en bases militares, anunciando sus renuncias. El presidente Gotabaya Rajapaksa huyó del país en avión militar en la madrugada del miércoles.
La enorme multitud llegó a la capital, Colombo, convocada por los sindicatos. Muchas y muchos vinieron en marchas a pie durante varios días, porque casi no hay transportes ni combustibles en la isla.
La gran rebelión popular ya lleva más de tres meses con huelgas generales y manifestaciones masivas. La misma se inició el 31 de marzo convocada por los sindicatos de trabajadores, organizaciones campesinas y estudiantiles, ante el desastre económico que vive el pueblo trabajador.
La crisis capitalista internacional encareció los alimentos y el combustible, la deuda externa con China, Europa y Estados Unidos se hizo impagable mientras los capitalistas se llevan sus dólares fuera del país. El Estado se quedó sin divisas (un camino conocido en Argentina) llevando a que en los últimos meses no tenga para comprar combustibles ni otros productos de importación. Dejaron de funcionar los transportes públicos, no se vende nafta, se corta la electricidad y el gas y no hay medicamentos básicos. Muchos trabajadores fueron despedidos o suspendidos sin salario.

Sri Lanka es una isla del tamaño de la provincia de Formosa ubicada al sur de la India, con 22 millones de habitantes. Además de sus tradicionales exportaciones agrarias de té, coco, aceite de coco y arroz, se convirtió en últimos veinte años -como otros países asiáticos-, en un gran exportador textil, con empresas asociadas a las multinacionales, con mano de obra baratísima. Hoy la llaman “la fábrica mundial de corpiños”. Antes de la actual crisis e inflación aguda (similar a la Argentina) y devaluación de la rupia (moneda local), las obreras y obreros textiles (350.000) ganaban 62 dólares mensuales, ahora aún menos.
Según la Constitución esta semana el Parlamento debería nombrar a un nuevo presidente interino.
Dirigentes anunciaron que no se irán de la casa de gobierno hasta que Rajapaksa salga del poder. Otros afirmaron que no solo exigen que se vayan los actuales gobernantes, sino que es necesario un cambio total del sistema político y otro plan económico que proteja al pueblo. Desde la UIT-CI saludamos esta gran rebelión popular. Consideramos que solo un gobierno de los sindicatos de trabajadores y organizaciones campesinas y populares que han encabezado la rebelión podrá tomar las medidas económicas de fondo que salven al pueblo de este desastre capitalista.
Organizaciones de Derechos Humanos, de familiares y por la liberación de los presos políticos de la dictadura de Ortega-Murillo en Nicaragua publicaron un agradecimiento al viaje realizado por la Caravana Internacional por la Vida de las y los presos políticos de ese país.
Por parte de Izquierda Socialista FIT-U y la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) participó de la caravana el compañero legislador Pablo Almeida, quien realizará una charla este jueves a las 18hs en México 1230 sobre las experiencias y conclusiones de esta actividad.
A continuación, reproducimos la carta:

Por Prensa UIT-CI
Por la mañana temprano se dio inicio a la Caravana por la Libertad de las y los presos políticos de Nicaragua, con la delegación de la “Comisión Internacional por la vida y la libertad de las y los presos políticos en Nicaragua”, que integran parlamentarios, referentes de organizaciones de DD.HH, de sindicatos, movimientos sociales, intelectuales de diversos países.
Hay centenares de presos políticos considerados “peligrosos” para el gobierno de los Ortega, entre ellos, Dora María Téllez, Yader Parajón y el líder estudiantil Lesther Alemán, quien enfrentó públicamente a Daniel Ortega durante el levantamiento del año 2018, después que el gobierno sandinista, implementara un plan de ajuste dictado por el Fondo Monetario Internacional.

Luego de la conferencia de prensa realizada ayer, junto a representantes de nicaragüenses y nicaragüenses en el exilio, a primeras horas del 8 de julio se dio inicio a la caravana que llegaría a Peñas Blancas, puesto fronterizo con Nicaragua. El gobierno dictatorial de Ortega-Murillo se negó a la solicitud de la Comisión Internacional para visitar a las y los presos políticos, para constatar las condiciones de salud y encierro de las personas tomando en cuenta innumerables denuncias realizadas por familiares y colectivos de ese país. Es por esto que se convocó a esta caravana internacional que se está desarrollando con una delegación que integran parlamentarios del Frente de Izquierda y los Trabajadores – Unidad de Argentina, con Pablo Almeida de Izquierda Socialista (UIT-CI), Alejandrina Barry del PTS (FT-CI), Luciana Echeverría del MST (LIS).

La Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI) impulsa esta caravana. Junto a Pablo Almeida, son parte de la caravana Carlos Guevara de Propuesta Socialista de Panamá (UIT-CI) y Fabricio Briceño del PSL de Venezuela (UIT-CI), También integran la delegación Aurelio Robles y Raúl Pérez del MAS de Panamá, Emilio Tellez de la CSR de México, Antonio Neto del MES de Brasil, Esteban Fernández de la OSR de Costa Rica y María José Lechado del PRT de Costa Rica, Hugo Cedeño de República Dominicana, entre otros.
Por Prensa UIT-CI
Ante las presiones del Partido Conservador, Boris Johnson presentó su renuncia al inicio de la jornada. La ola de renuncias de los funcionarios del gobierno, ligadas al descontento por un escándalo sexual que involucra al ex primer ministro y otros funcionarios, allanaron el camino para presionar la renuncia de Johnson.
Más de 50 renuncias de funcionarios de la gestión de Boris, envalentonados por el rechazo a la gestión del ejecutivo ante la denuncia de acoso sexual al parlamentario Chris Pincher, habría sido el detonante de la renuncia. La mayoría del Partido Conservador le soltó la mano al impulsor del Brexit, rechazándolo como líder del partido y primer ministro. Sin embargo, Johnson seguirá en el cargo hasta que se elija al nuevo líder del partido y primer ministro británico. Tanto el Partido Conservador, como la oposición laborista se puso en contra de que siga en el puesto hasta que esto suceda, abriendo aún más la crisis.
El escándalo de esta renuncia se da, además, en el marco de una de las crisis económica y social más fuerte desde los años 80, que vive el Reino Unido. La creciente inflación, la huelga más grande de los últimos 30 años de los transportes, profesionales de la educación, de la salud, judiciales, manifestaciones y demás acciones que denuncian los salarios de miseria y los ataques a derechos laborales. Todo esto pareciera quedar por debajo del caso de acoso sexual, pero en realidad esto fue la gota que rebalsó el vaso. La crisis que se agrava en Reino Unido, como en toda Europa, empeoraría en los próximos meses ante la continuidad de la invasión imperialista de Putin a Ucrania.
La renuncia de Boris Johnson representa el desenlace de la crisis que comenzó desde el Brexit en adelante, agravada por la pandemia del covid.19, los fuertes confinamientos en Reino Unido, las políticas de ajuste y la guerra en Ucrania. Las huelgas y movilizaciones de la clase obrera, como la de las y los ferroviarios, muestran el camino para enfrentar el agravamiento de la crisis. Por eso es necesario la solidaridad internacional con las huelgas en curso, el triunfo de las y los ferroviarios y trabajadores del transporte, es el triunfo de la clase trabajadora europea que viene enfrentando los ajustes de los gobiernos.