May 05, 2026 Last Updated 9:11 PM, May 4, 2026

Izquierda Socialista

Escribe Miguel Lamas, dirigente de la UIT-CI
 
Donald Trump, con su giro político de avalar la invasión de Vladimir Putín a Ucrania y lanzar una “guerra” de aranceles contra sus viejos aliados capitalistas (Canadá, México y la Unión Europea), está provocando una mayor crisis en el orden mundial capitalista-imperialista. Intenta recuperar todo el poder absolutista de saqueo y sometimiento del mundo del imperialismo norteamericano. En ese marco, intenta derrotar a los pueblos de Ucrania y Palestina.

También está amenazando al pueblo trabajador norteamericano con quitarle sus conquistas, la salud pública y avanzar contra la democracia y todos los derechos ciudadanos. Además, anunció la expulsión de trabajadores migrantes que hace años trabajan explotados con bajos salarios en Estados Unidos.
El objetivo sería intentar superar la crisis de dominación de los Estados Unidos y el “desorden mundial”. Aunque sigue siendo el imperialismo hegemónico desde el fin de la segunda guerra mundial, está muy debilitado. En particular desde sus retrocesos militares, con la histórica derrota en Vietnam en 1975, y los reiterados fracasos posteriores, como la desastrosa retirada de Afganistán después de 20 años de ocupación, sin ningún resultado favorable. Esto se combina con la agudización de la crisis económica capitalista a partir de la crisis del 2007-2008, que no han logrado superar. El propio Trump dijo al asumir: “hoy terminó el declive de los Estados Unidos”, reconociendo la crisis que vienen sufriendo, mientras que afirmó que él va a solucionarla. Esta “solución” es una amenaza de invasiones y saqueos por todo el mundo. Pero con este giro está logrando que se incentive el “desorden mundial” y una mayor crisis del sistema capitalista-imperialista.
 
El pacto con Putín para repartirse Ucrania
Trump inició una negociación directa con Putin, desconociendo a Volodimir Zelenski, acusándolo de “dictador” y “responsable de la guerra”. Intenta ocultar la invasión rusa del 24 de febrero de 2022, y presiona para repartirse Ucrania entre Rusia y su país, dejando de lado al imperialismo europeo, que quedaría fuera del reparto.   
De esta forma, Trump patea el tablero y rompe los acuerdos interimperialistas que vienen de la pos Segunda Guerra Mundial, y hasta pone en cuestión a la misma OTAN. Trump intentaría un pacto con Putin y Rusia para establecer nuevas zonas de influencia, mientras siguen sus choques comerciales con China.
Rusia se quedaría con el 20% del territorio que ya ha tomado, más Crimea, que tomó en el 2014, y Estados Unidos transformaría a Ucrania en una semicolonia propia, planteando ya un contrato para quedarse con los minerales de las “tierras raras” y otros, diciendo que es para cobrarse la limitada ayuda militar que habría dado en estos tres años de guerra, y desconociendo totalmente a la Unión Europea (UE)
De esta forma, Trump se convierte en un cómplice directo de la invasión de Putín a Ucrania y de las masacres, opresión y saqueo del pueblo ucraniano.

Trump apoya el plan genocida del “Gran Israel” de Netanyahu
Pese a los casi 50.000 muertos en Gaza, fruto de los criminales bombardeos y la invasión sionista, el pueblo palestino sigue resistiendo. Israel lleva más de un año de ocupación y bombardeos en busca de una “limpieza étnica”. Pero el sionismo expansionista no ha logrado sus objetivos de terminar con Hamas y la resistencia. Israel tuvo que negociar un “cese del fuego” y liberar más de 600 presos palestinos, de los 10 mil que tiene retenidos, a cambio de 90 presos israelíes en Gaza. Esto fue un triunfo de la heroica resistencia palestina.
También Israel tuvo que retroceder en el Líbano con sus tropas, pese a los golpes que logró infligir a Hezbollah y al pueblo libanés.
Lógicamente esa tregua es frágil. La lucha sigue abierta y ahora Israel ha lanzado una contraofensiva en Cisjordania, en su plan de lograr el “Gran Israel”. Y Trump se sumó a Benjamín Netanyahu impulsando la política de desplazar la población palestina a los países árabes como Egipto y Jordania. Cínicamente dijo que convertirían a Gaza en un lugar turístico.
Ha sido el pueblo palestino de Gaza quien con hechos ya le respondió a Trump que no piensan irse de la Franja. Y centenares de miles, familias completas, volvieron a sus casas, muchas destruidas, del norte de Gaza, de donde los había expulsado Israel. “Gaza es nuestro hogar”, afirman abiertamente los palestinos. Su vuelta es la derrota del sionismo y de Trump. Esto es expresión de la heroica resistencia palestina.
Los gobiernos burgueses árabes, Egipto, Jordania, Arabia Saudita, han rechazado la expulsión de palestinos de Gaza, que tiene el repudio de su población.
La política de Trump del “Gran Israel” abandona la política imperialista denominada de “los dos estados”, mantenida desde la fundación de Israel. Esta fue la política imperialista para dominar Medio Oriente. Aunque esa política de los “dos estados” es falsa, fue para legalizar la existencia de Israel. Nunca Israel aceptó un Estado palestino, y encerraron a los palestinos en Gaza y Cisjordania (un 22% de su territorio histórico). Netanyahu y Trump, ahora con su “Gran Israel”, quieren expulsar a todos los palestinos de Gaza y Cisjordania.

Solidaridad con los pueblos palestino y ucraniano
Contra esta ofensiva de la ultra derecha imperialista internacional encabezada por Trump, hay fuertes resistencias populares que hay que seguir impulsando.
Mantenemos nuestra campaña de solidaridad con la resistencia del pueblo ucraniano, sin dar apoyo político a Zelenski y diciendo: ¡No a la OTAN! ¡Fuera tropas rusas de Ucrania! ¡No al saqueo imperialista de Ucrania!
Solidaridad con la resistencia palestina en Gaza y Cisjordania. ¡No a la amenaza de Trump de intervenir militarmente en Gaza! ¡Repudio total a la limpieza étnica anunciada por Trump! Llamamos a la más amplia unidad de acción internacional, para recuperar las grandes movilizaciones internacionales. Por una Palestina Libre del río al mar.

Escribe Partido de la Democracia Obrera– (IDP), sección de la UIT-CI en Turquía

9/03/2025. El jueves pasado, la escalada de enfrentamientos armados entre grupos armados pro-Assad y las fuerzas armadas del gobierno de transición liderado por HTS se convirtió en una masacre y un pogromo contra civiles alauitas en zonas costeras de Siria, incluidas Latakia, Baniyas, Tartus y Jabalah. Aunque muchas fuentes aún no han podido proporcionar una cifra clara, se estima que en total perdieron la vida entre 600 y 1.500 personas, una parte importante de las cuales eran civiles e incluían fuerzas armadas de ambos bandos.

Los principales autores de esta masacre son las fuerzas armadas del gobierno de transición, que convirtieron el conflicto con los grupos armados que apoyan a Assad en una masacre de civiles, y los grupos religiosos y revanchistas que no fueron detenidos o fueron permitidos conscientemente por el gobierno de transición.

La movilización y lucha del pueblo sirio es necesaria para que todos los responsables de esta masacre de civiles alauitas sean juzgados y se pueda poner fin de forma permanente a la creciente tensión entre distintas facciones del fanatismo religioso o el islamismo teocrático. Estos acontecimientos, también revelan los peligros inherentes al conjunto del proceso de transición que se está desarrollando en el país desde el derrocamiento de la dinastía Assad.

El levantamiento popular que comenzó en 2011 con demandas de libertad y dignidad contra la dictadura de Assad fue convertido en una guerra civil por el régimen, los países de la región y el imperialismo. El conflicto entre distintas fracciones religiosas fue provocado por estos mismos grupos políticos. En este momento, si bien el derrocamiento del régimen de Assad es un paso importante para que el pueblo sirio logre sus reivindicaciones de 2011, la práctica de la guerra civil aún es muy reciente y las divisiones religiosas continúan representando una amenaza grave.

Hasta ahora, el gobierno “de transición” liderado por Al Shara ha priorizado el mantenimiento de su propio poder político por encima de las demandas del pueblo sirio, las mujeres, las personas LGBTI+ y las minorías nacionales y religiosas durante el proceso “de transición”. Esto deja al gobierno “de transición” fuera de control y sin inclusión; asume así, un carácter que intensifica la tensión nacional, religiosa y sectaria.

Las acciones de los grupos armados pro-Assad, que han aumentado significativamente en las últimas tres semanas, tienen un papel importante en la escalada de esta tensión. No es casualidad que las acciones de estos grupos armados se hayan incrementado en el último tiempo. Mientras la administración de Al Shara intenta consolidar su poder, el régimen de Assad ha podido atraer a una parte significativa de la burocracia residual. Además, los esfuerzos del gobierno para alcanzar un compromiso con algunos segmentos poderosos de la oligarquía de Assad han cobrado impulso recientemente. La decisión de un segmento significativo de assadistas de pasar a formar parte del proceso de “transición”, ha llevado a que los que quedaron atrás se vean empujados a una posición más radical.

Todos estos peligros que encierra el proceso de “transición”, que hemos enumerado aquí y mencionado en muchos otros de nuestros artículos, requieren de la movilización y lucha por las reivindicaciones de libertad y dignidad por las que el pueblo sirio ha pagado un alto precio. Las reivindicaciones como el procesamiento de todos los criminales de guerra, la eliminación de los obstáculos a la creación de partidos políticos, la celebración de elecciones a la Asamblea Constituyente para una constitución que garantice todos los derechos democráticos y sociales del pueblo sirio, las mujeres, las personas LGBTI+, las minorías nacionales y religiosas, y el desarrollo de comités locales y la autoorganización del pueblo en torno a estas reivindicaciones, que fueron generalizadas en 2011 y actualmente se están restableciendo en algunas regiones, serán decisivas en el curso de la movilización y lucha del pueblo sirio.

Estados Unidos ¡Libertad al estudiante palestino Mahmoud Khalil!

El Gobierno de Donald Trump ha detenido al estudiante de origen palestino Mahmoud Khalil, egresado de la Universidad de Columbia y activista de los acampes que se realizaron en 2024 en solidaridad con Palestina. Acusándolo de “antisemita” y de apoyar al “terrorismo”, el presidente yanqui aseguró que la detención del líder propalestino de la Universidad de Columbia es “la primera de muchas”. Amenazan con deportarlo, pese a ser residente permanente en Estados Unidos. ¡Libertad ya a Mahmoud Khalil! ¡Absolución y desprocesamiento de las y los luchadores! ¡Basta de sanciones de las autoridades universitarias!¡Viva la resistencia del pueblo palestino y la solidaridad mundial!


Alemania: gran huelga de los trabajadores del aeropuerto

Prácticamente aislada por aire. Así ha quedado el lunes Alemania debido a una huelga de un día, que afecta desde esta madrugada, a trece de los principales aeropuertos y que provocó la cancelación de 3.400 vuelos. Aproximadamente medio millón de pasajeros se han visto afectados. Trabajadores de aeropuertos exigen aumento salarial, en un momento en que la burguesía alemana, con sus distintos partidos, intenta recortar salarios.


8M: grandes marchas de mujeres en todo el mundo

El 8 de marzo marcharon centenares de miles de mujeres en todo el mundo, en defensa de sus derechos y contra los feminicidios. Además, la solidaridad con el pueblo palestino se pudo ver en todas las movilizaciones.
En Estados Unidos, también protestaron contra la expulsión de extranjeros y extranjeras, en oposición al ultraderechista, machista y misógino Donald Trump.
En Europa, las mujeres y disidencias también hicieron sentir sus reclamos en las calles de Portugal, Estado Español y Turquía, entre otras.
En la ciudad boliviana de Cochabamba, se sumó una denuncia contra el absurdo proceso penal que el alcalde inició en la Justicia, por supuesto “daño al patrimonio”, contra dos jóvenes bolivianas que colgaron una bandera palestina en un monumento a las mujeres, “Heroínas de la Coronilla”, que hace dos siglos lucharon heroicamente contra el imperio español.

Escribe Francisco Moreira

El 8 de junio de 2005 salió el primer número de El Socialista, hace ya casi veinte años. Desde entonces se publicó en algunos períodos como semanario y, actualmente, como quincenario. En sus páginas presentamos nuestras posiciones sobre todos los acontecimientos de la política nacional e internacional, e intentamos reflejar las luchas obreras y populares, dando nuestra salida socialista y revolucionaria a los males del capitalismo.

Nuestros lectores y lectoras tienen en sus manos El Socialista número 600. Desde su primera publicación en 2005, hemos dado cuenta de muchísimos acontecimientos. En sus artículos internacionales, en el marco de la peor crisis económica del capitalismo en su historia, reflejamos las derrotas del imperialismo yanqui en Irak y Afganistán, la primavera árabe, la heroica resistencia del pueblo palestino y la cuarta ola del movimiento de mujeres, sólo por nombrar algunos de los principales acontecimientos de la situación mundial. En sus páginas también desarrollamos polémicas e intentamos difundir las luchas obreras y populares de nuestro país, planteando la necesidad de unir a los luchadores y luchadoras en la tarea de construir una nueva dirección combativa y democrática. En su portada del 14 de abril de 2011, con enorme alegría, anunciamos la formación del Frente de Izquierda y de Trabajadores (FIT), que en 2019 se convirtió en el FIT Unidad. Y, en la del 21 de agosto de 2024, reflejamos el lanzamiento de la corriente por la unidad del sindicalismo combativo y democrático “A Luchar”. Hoy El Socialista es una tribuna de oposición al ultraderechista y estafador de Javier Milei y de denuncia del rol cómplice del macrismo, el radicalismo, el peronismo y la CGT y los dirigentes burocráticos.

Una larga trayectoria de periódicos revolucionarios
Izquierda Socialista se referencia en la corriente trotskista fundada por Nahuel Moreno, existente en el país desde 1944. A lo largo de su historia, la corriente morenista le dio prioridad a publicar un periódico nacional con sus posiciones. Estos tuvieron diferente tamaño, periodicidad e incluso calidad de edición, pero no dejó de salir ni siquiera en las duras condiciones de la clandestinidad bajo las dictaduras o, recientemente, durante la pandemia.
Palabra Obrera supo tener una gran inserción en la clase trabajadora, vendiéndose a decenas de miles de ejemplares en la época de la resistencia peronista (1956-1959), logrando convertirse en una auténtica referencia para el movimiento obrero de la época. Avanzada Socialista, el periódico del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), entre 1972 y marzo de 1976, en medio del enorme ascenso iniciado por el Cordobazo y las durísimas polémicas con la izquierda peronista y la guerrilla, era leído por la vanguardia y reconocido por la claridad de sus posiciones, incluso por las corrientes adversas. Opción, el nombre que llevó la mayor parte del tiempo el periódico del PST durante la dictadura, era leído con pasión y colocado con heroica tenacidad. El periódico del viejo MAS en la década del ‘80, Solidaridad Socialista, destacó por sus consignas y la capacidad de agitación masiva. De todos ellos, humildemente, se ha intentado nutrir El Socialista.

Desde el número 1 hasta el 600 nos posicionamos junto a la clase trabajadora y sus reclamos, las y los jubilados, las luchas de las mujeres, la juventud
y los pueblos del mundo contra el sistema capitalista. Reflejamos la construcción y el desarrollo de nuestro partido Izquierda Socialista, del Frente
de Izquierda, del Plenario del Sindicalismo Combativo, de la corriente A Luchar, de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores Cuarta
Internacional (UIT-CI), herramientas puestas al sevicio de nuestra clase. Y una respuesta política revolucionaria a los grandes hechos de la realidad.

¿Para qué un periódico?
Estamos convencidos de que el periódico es una herramienta fundamental para construir el partido. Con el periódico “agitamos” en las calles nuestras consignas, es decir, lanzamos nuestras principales ideas para que el conjunto del pueblo trabajador las conozcan y, de ser posible, las tomen como suyas. También hacemos lo que se conoce como “propaganda”, cuando escribimos en profundidad y explicamos lo que pensamos para que pueda ser leído por cada compañero o compañera que se detiene a leerlo. A su vez, nuestra publicación es un “organizador colectivo”, porque cada grupo del Partido se reúne semanalmente para debatir la política, a partir de sus contenidos.
Con El Socialista intentamos llegar a cada rincón del país donde hay un compañero o compañera de Izquierda Socialista. Con él vamos a nuestros lugares de trabajo, estudio o a los barrios, ofreciéndolo masivamente, para que se conozcan las posturas de Izquierda Socialista, mientras nos vinculamos a nuevos activistas, para invitarlos a nuestras charlas, reuniones y demás actividades. Es la herramienta con la que intentamos llegar a simpatizantes, amigos del Partido, u otros compañeros y compañeras interesados en lo que decimos. Ahí está, por escrito, nuestra posición política sobre los principales hechos que preocupan a las y los trabajadores, jóvenes y a las mujeres. El periódico es nuestra carta de presentación cuando vamos a apoyar una lucha, ofreciéndolo y abriendo sus páginas para que luchadores y luchadoras escriban, o haciéndoles reportajes.

¡Vamos por más El Socialista!
En la actualidad han cobrado un enorme poder internet y las redes sociales. Por eso desde Izquierda Socialista hacemos esfuerzos cotidianos por mejorar nuestra página web (www.izquierdasocialista.org.ar), así como nuestra presencia en las redes y el uso de herramientas audiovisuales. Ya desde la pandemia en 2020 contamos con El Socialista en su versión digital. Todas estas iniciativas se suman a la desafiante tarea de agitar y propagandizar nuestras opiniones políticas.
A casi veinte años desde su primera publicación, nuestro objetivo sigue siendo que El Socialista mejore, se extienda más y tenga nuevos suscriptores, para que sea leído en las fábricas, oficinas, escuelas o universidades. Que se pueda conseguir en los barrios, gracias a que la militancia de Izquierda Socialista lo ofrezca ampliamente. El periódico en papel sigue siendo una herramienta fundamental que nos permite visitar a compañeros y compañeras para debatir “cara a cara” y por su intermedio queremos que más compañeros y compañeras conozcan a Izquierda Socialista y el FIT Unidad, y se sumen a la tarea de pelear por derribar este sistema capitalista que sólo nos deja miseria, saqueo y contaminación, para construir el gobierno de trabajadores y trabajadoras y un mundo socialista sin explotación ni opresión.

 

 

Tags

Suscribite

Con nuestro número 600, festejando casi 20 años de ediciones, lanzamos una nueva suscripción a El Socialista. En nuestro periódico encontrarás los análisis, la política y las actividades que llevamos adelante. Como también las principales luchas en el país.

En estos momentos donde los salarios no alcanzan y los precios de los servicios se fueron a las nubes apostamos a mantener el precio por unidad en 1000 pesos y la suscripción de diez números en 10.000 pesos, para que sea accesible a toda trabajadora, trabajador, jubilada o joven.

Sabemos que es un gran esfuerzo pero queremos que quien desea suscribirse, lo haga. Ya sea en uno o dos pagos, o como se pueda, buscaremos la forma de concretar. Porque con cada suscripción nos ayuda a sostener todo el trabajo de elaboración, impresión y distribución de El Socialista.

No lo dudes, si querés apoyarnos, suscribite a través de quien te acerca el periódico, escribinos por las redes sociales o al WhatsApp 11 6258-8523.

Tags

Nuestro semanario. En el que te acercamos el reflejo de las luchas del movimiento obrero, las mujeres y la juventud, además un análisis de los principales hechos de la realidad nacional e internacional.

Es una herramienta fundamental para fortalecer a Izquierda Socialista y al Frente de Izquierda.

La suscripción del periódico impreso nos permite también seguir editándolo, ya que nos financiamos con nuestros propios aportes y del de los suscriptos.

 

Suscribite a la versión Impresa