Jul 15, 2024 Last Updated 12:29 AM, Jul 15, 2024

En la madrugada de hoy fue asesinado el chofer Daniel Barrientos de la Línea 620, La Matanza. Barrientos tenía 65 años y estaba a un mes de jubilarse. Sus compañeros de trabajo lo consideraban “un hombre ejemplar, hasta venía a trabajar enfermo". Falleció por un tiro en el pecho en un asalto cuando manejaba. Ya hubo otro asesinato similar en 2018 donde murió el chofer Leandro Alcaraz.

Los choferes dijeron ante las cámaras de televisión: “Berni vino a montar una provocación porque no da ninguna solución a nuestra inseguridad y a nuestras familias; nos viene con promesas y no hace nada por nosotros mientras nos matan como perros, lo sufrimos nosotros y los pasajeros”. La indignación ante la presencia de Berni no se hizo esperar ante otra muerte obrera, choferes que encima fueron reprimidos por las denominadas “fuerzas de seguridad”.

Berni quiso apretar a los choferes que cortaban la calle. Los trabajadores lo echaron hartos de tantas mentiras, soberbia y falta de soluciones de parte de Kicillof y de todo el gobierno peronista del Frente de Todos.

Graciela Calderón, legisladora de la Provincia de Buenos Aires (Izquierda Socialista/FIT Unidad), presente en el lugar acompañando a los choferes, señaló: “Otro chofer asesinado. La máxima expresión de lo que sufren cada vez que encienden el motor de una unidad. Las críticas se extendieron a todos los responsables, a las empresas que no brindan seguridad, al intendente Espinoza, el gobernador Kicillof, el ministro Berni y la complicidad de la burocracia sindical de la UTA comandada por Roberto Fernández. Que se vayan todos, gritaron los manifestantes”.

Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo (Izquierda Socialista/FIT Unidad), agregó: “Nos sumamos al reclamo de justicia ante otro brutal asesinato. Repudiamos la represión sufrida por los choferes y apoyamos el paro de las decenas de líneas de colectivo de la zona Oeste. Exigimos inmediatas medidas de seguridad, cabinas para los choferes, cámaras de seguridad y demás reclamos que vienen haciendo desde hace años. La CGT y las CTA tienen que declarar un paro en solidaridad con los choferes y para que se hagan efectivos sus reclamos”.

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La policía de la Ciudad de Buenos Aires golpeando a un chofer de la 620

El diputado Juan Carlos Giordano se solidariza con el chofer de la línea 620 de La Matanza asesinado y denuncia: "¿Y la protección y seguridad para los que laburan? Las empresas reciben subsidios millonarios. Son responsables, junto al gobierno y la burocracia de la UTA.
¡Todo el apoyo al paro y corte de calle de los choferes de la 620 y otras líneas en repudio a la muerte de un trabajador cuando conducía una unidad a manos de ladrones!
¿Y las cabinas de seguridad para los choferes? ¿Y la respuesta a las demandas para no ser asesinados?"
 
Lunes 11hs, cortes en La Matanza
 
 
 


Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad
 
El gobierno hizo una “celebración oficialista y electoralista” del 24 de marzo. Así lo denunció el documento del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia (EMVyJ) leído en Plaza de Mayo. La plaza estuvo colmada, aunque hubo dos marchas diferenciadas. Una convocada por el Encuentro y la izquierda de manera independiente del gobierno, levantando las banderas contra la impunidad de ayer y de hoy, cárcel a todos los genocidas y sus cómplices civiles, contra el ajuste, el saqueo y el FMI. Y la otra a favor del gobierno, impulsada por el Frente de Todos, el kirchnerismo y La Cámpora (en apoyo directo a Cristina), junto a los organismos de derechos humanos oficialistas.

 La Cámpora y el conjunto del peronismo kirchnerista convocaron a marchar con la consigna “Democracia sin mafias” (ver afiche). Se leyó entre sus pancartas “Cristina 2023”. Esta propuesta la había lanzado Cristina Fernández de Kirchner en el acto de Avellaneda de diciembre del año pasado, luego de ser condenada por corrupción. El cambio de consigna ya había generado un choque con Abuelas de Plaza de Mayo y la propia Estela de Carlotto, quien llamó a no mezclar las banderas partidarias en este 24. Pero el peronismo kirchnerista y La Cámpora la volvieron a reeditar, usando la convocatoria para reivindicar a Cristina en el marco de su interna peronista, denunciando una supuesta “proscripción” mientras el gobierno sigue con un brutal ajuste, la inflación y el sometimiento al FMI.

¿No era momento para reclamar cárcel a los cómplices civiles de la dictadura? Nada más actual en momentos en que acaba de morir en la impunidad el empresario Blaquier de Jujuy, responsable de la denominada “Noche del Apagón”, cuando en julio de 1976 la dictadura cívico-militar y la empresa Ledesma organizaron cortes de luz para secuestrar a 400 trabajadores y estudiantes. ¿No era momento de repudiar al FMI que estuvo detrás del golpe y sigue hoy? Parece que para el kirchnerismo no era el momento. A tal punto que se fue rápido de la Plaza de Mayo para hacer un acto en Tribunales, mostrando que su gran problema no es la impunidad, la pobreza o el FMI, sino los jueces que fallan en contra de la vice presidenta.

Izquierda Socialista repudió el atentado contra Cristina y llamó a que se juzgue y castigue a los responsables, pero a la vez alertamos que la campaña contra la “proscripción” tiende a encubrir que el peronismo es el que está aplicando un brutal ajuste contra el pueblo trabajador.

Se habla de una “proscripción” contra Cristina, pero nadie le impide que sea candidata. Si no se presenta es por la crisis en la que está su espacio político. Tampoco está proscripto el peronismo, el Frente de Todos viene gobernando el país y la mayoría de las provincias sin ninguna proscripción. Es más, de los “40 años de democracia” que se cumplen este año, desde la recuperación de los gobiernos constitucionales en 1983, el peronismo gobernó veintiocho años, casi tres décadas. Si aumenta la pobreza, la inflación y se le sigue robando a las y los jubilados al mejor estilo Macri es por culpa de este supuesto gobierno “nacional y popular”.

Los defensores de Cristina argumentan de la siguiente manera: “lo que el partido militar fue a los gobiernos populares del siglo XX, el lawfare (guerra judicial) lo es ahora a los gobiernos nacionales, populares y democráticos”. Esto se dijo en el Foro Mundial de Derechos Humanos reunido recientemente en Argentina con la presencia de Cristina, Evo Morales, Correa, Mujica, el juez Garzón y representantes del Grupo de Puebla (Página12, 22/03).

Cristina tuiteó que la del 24M fue una “marcha para defender la democracia”, “contra un estado de excepción”, como si estuviéramos en las vísperas de un golpe de Estado. “Nunca más a la corporación judicial”, agregó. Pero esa “mafia judicial” es parte intrínseca de este sistema capitalista que ella defiende. Los jueces que condenaron a Cristina los había puesto ella. El Senado, donde siempre tuvo hegemonía el PJ, es el que valida la designación de las y los jueces. Claro que son jueces al servicio de los poderosos, de la corrupción y profundamente anti obreros, por eso la izquierda quiere terminar con ellos y con sus privilegios, con la elección popular de los mismos y el juicio por jurados, algo que el kirchnerismo no propone.

Con este balance del 24 de marzo llamamos a la reflexión, en especial a las nuevas generaciones que se movilizaron a cuarenta y siete años del golpe genocida, manteniendo como en cada año la mecha encendida para poder avanzar contra la impunidad de ayer y de hoy bajo todos los gobiernos. El kirchnerismo y La Cámpora marcharon por Cristina, la izquierda con el FIT Unidad a la cabeza siempre lo hará con las históricas banderas bien en alto, sabiendo que la salida de fondo vendrá de la mano de un gobierno de la izquierda y de las y los trabajadores y con una Argentina socialista.


Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad

Izquierda Socialista viene postulando que gobierne la izquierda y las y los trabajadores. Una primera aclaración sobre el tema es decir que eso nunca ocurrió en Argentina. Nunca hubo un gobierno de izquierda y la clase trabajadora. De paso es bueno señalar que no tenemos nada que ver con aquellos gobiernos que se muestran como una falsa izquierda, cuando son gobiernos capitalistas que nos llevaron al desastre, en Argentina y Latinoamérica. En concreto, nada tienen que ver con la “izquierda” el peronismo, Maduro en Venezuela, el dictador Ortega en Nicaragua, ni Boric en Chile o Lula en Brasil. Esto vale como aclaración ante muchos medios de prensa que confunden hablando de kirchnerismo como sinónimo de izquierda. No tenemos nada que ver con el peronismo ni con sus falsas campañas. Hoy el peronismo es sinónimo de hambre, pobreza y sometimiento porque gobierna para los grupos concentrados y el FMI. O el impresentable de Milei, que tilda a todo lo que se le cruza de “socialismo y de izquierda”, incluso a Larreta o a Biden de Estados Unidos, para justificar su fundamentalismo capitalista-imperialista.

Dicho esto, señalamos que un gobierno de izquierda significaría poner todas las riquezas que generan las y los trabajadores al servicio de combatir la pobreza, los salarios y jubilaciones miserables, la desigualdad social. Cómo puede ser que en un país rico que tiene de todo el pueblo trabajador y sectores populares se hundan en la desesperación al no tener acceso a lo mínimo para subsistir. Esto es así porque Argentina es un país capitalista que mantiene una estructura social en beneficio de unos pocos: los grandes empresarios, banqueros, multinacionales y terratenientes. Agravado por el sometimiento con el Fondo Monetario Internacional, que le agrega un peso específico al saqueo y al sometimiento vía una deuda externa usurera y fraudulenta.

Un gobierno de izquierda dejaría de pagar esa estafa mal llamada “deuda” para cumplir con la deuda social con el pueblo trabajador. Si Argentina se desprendiera de las cadenas que nos atan a las potencias imperialistas y al FMI sería un país con “soberanía política, justicia social e independencia económica”, las consignas que sigue repitiendo el peronismo mientras hace lo opuesto.

No es cierto que Argentina está en semejante desastre porque “hay muchos impuestos que agobian a los empresarios y no los dejan invertir” o que “hay mucho gasto con los planes sociales” como dice la centroderecha del macrismo o los liberfachos de Milei. Tampoco es cierto que el peronismo “está haciendo todo lo posible para mejorar las cosas pero no lo deja la derecha, los medios adversos o la justicia”. No. A todos los une la defensa de este sistema capitalista explotador y depredador.

Un gobierno de la izquierda y de las y los trabajadores expulsaría a las multinacionales explotadoras que nos roban el petróleo, el gas, el litio y demás bienes comunes; nacionalizaría la banca y el comercio exterior para frenar la fuga de capitales; terminaría con el robo y saqueo de las privatizadas, reestatizando todos los servicios públicos esenciales para que haya tarifas accesibles, y con un plan económico obrero y popular que erradique los males sociales.

¿Cómo no va a ser mejor que gobiernen las y los docentes que defienden todos los días la educación pública a pesar de sus salarios miserables? ¿Cómo no vamos a vivir mejor si a la salud la pasan a administrar, controlar y gestionar las y los médicos, enfermeros, trabajadores y demás equipos técnicos, terminando con el negocio capitalista de la salud privada, conquistando un sistema de salud único, estatal, nacional y gratuito para millones? Si las escuelas, hospitales, viviendas y calles las hacen los obreros de la construcción, ¿cómo les vamos a dejar la obra pública para que se beneficien los Lázaro Báez o Benito Roggio?

De lo que se trata es de que gobiernen los que nunca gobernamos, la izquierda y la clase trabajadora, para que de la mano de un programa de fondo como levantamos desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad, junto a la juventud, jubiladas y jubilados, mujeres y disidencias y pequeños comerciantes, apliquemos un plan económico, político y social diametralmente opuesto al que nos vinieron imponiendo. Este tipo de gobierno impondría una Argentina socialista con plena democracia para el pueblo trabajador, construyendo un sistema socialista de manera planificada, racionalmente, poniendo todos los recursos humanos y materiales para combatir los males capitalistas.


Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT-Unidad

En Salta, lamentablemente, se dividió el Frente de Izquierda-Unidad (FIT-U) para las elecciones provinciales del próximo 14 de mayo, donde se elige gobernador, diputados, senadores, intendentes y concejales. Algo inédito en los 12 años desde que conformamos el Frente de Izquierda. Esto significa concretamente que el FIT-U no se va a presentar como tal, impidiendo a las y los trabajadores, mujeres, disidencias y juventud salteña tener la posibilidad de votar la unidad de la izquierda para enfrentar a los políticos patronales. Se presentaron dos listas, una conformada por PO y MST -inscribiéndose como Frente de Izquierda Unidad-, y la otra por el PTS.

¿Por qué ocurrió esto? Claramente por responsabilidades compartidas entre PO, PTS y el MST, quienes vienen actuando en esa provincia, donde Izquierda Socialista no está. Intentan justificar quién tuvo la culpa de semejante retroceso Con acusaciones mutuas. Ruptura que obedece pura y exclusivamente a una pelea por los cargos.

PTS dijo “PO y MST rompen el FIT-U en Salta para encubrir una capitulación en Orán a cambio de candidaturas”. El MST lo acusa de mentiroso a PTS y sostiene que “hay Frente de Izquierda en Salta”, negando la división. El PO, que venía impugnando la candidatura de Samuel Huerga del MST, finalmente la terminó aceptando a cambio de encabezar como gobernador. Huerga fue presidente del Concejo Deliberante de Orán tras un acuerdo con el PJ y el PRO cuando militaba en Política Obrera de Altamira, conducta que criticamos desde Izquierda Socialista. Luego el MST lo puso de candidato, PO ponía como condición para armar la lista que haya una autocrítica por lo que hizo y minutos antes del cierre, sin que la hubiera, cambió y pactó con el MST ocupando la candidatura a gobernador.

Todo esto es una muestra clara de hasta donde pueden llegar estas políticas divisionistas, electoralistas y autoproclamatorias, incluso en un distrito donde hay una gran cantidad de candidaturas que tranquilamente se podrían haber repartido entre las distintas fuerzas del FIT-U.

Desde Izquierda Socialista venimos alertando sobre esta situación. Si bien se lograron acuerdos en Neuquén, Río Negro, Jujuy, Tucumán y Tierra del Fuego, en algunas de esas provincias se hizo bajo políticas de chantaje y ultimátum a escasos minutos del vencimiento de la inscripción. Acuerdo que por ejemplo no se logró en Mendoza, donde se presentaron dos listas para competir en los municipios, la de PTS-MST contra la de PO. Y ahora se da lo de Salta, llevando directamente a la división del FIT-U.

Muchos activistas nos dicen que esto ocurrió en Mendoza y en Salta porque en estas provincias no está Izquierda Socialista. Consideramos que, si bien nuestro partido no puede por sí solo impedir semejantes resultados, está claro que hubiéramos batallado hasta último momento para evitarlo porque no nos da lo mismo que el FIT-U se divida.

Por todo ello venimos combatiendo y alertando sobre estas políticas equivocadas a nivel nacional, llamando a no dividir al FIT-U en las PASO. Se nos contesta por parte del resto de los partidos del FIT-U que somos alarmistas, ya que no estaría en riesgo la unidad y que es bueno presentar distintas fórmulas para que “compitan” en las PASO. Planteos que chocan con esta cruda realidad que estamos describiendo.

Llamamos a la militancia del FIT-U a estar alerta y a exigir que se frene este curso divisionista que afecta fundamentalmente a quienes enfrentan el ajuste de los gobiernos y del FMI. Izquierda Socialista sigue convocando a las y los luchadores, intelectuales, dirigentes sindicales, juveniles, sociales y a quienes adhieren al FIT-U a que nos ayuden con la campaña de pronunciamientos por la no división del FIT-U en las PASO y para que se llegue cuanto antes a una fórmula unitaria presidencial de consenso como en el 2019 que para nosotros debería ser Bregman (PTS) - Solano (PO). Única manera de terminar con este nocivo divisionismo y poder emprender el camino de unidad tan necesario para dar pelea todos juntos y con más fuerza desde ahora contra el peronismo, el macrismo y Milei que proponen más ajuste, saqueo y continuar las recetas del FMI.

Nuestro semanario. En el que te acercamos el reflejo de las luchas del movimiento obrero, las mujeres y la juventud, además un análisis de los principales hechos de la realidad nacional e internacional.

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