Por un aumento salarial de emergencia, para que nadie gane menos que el valor de la canasta familiar, calculada por las y los trabajadores de ATE-Indec en 1.870.000 pesos, ajustable automáticamente mes a mes por el aumento del costo de vida. Reapertura de todas las paritarias, sin techo. Aumento de emergencia para todos los jubilados y jubiladas, con un mínimo igual a la canasta de la tercera edad, que en su última valuación a abril de este año estaba en 1.200.000 pesos, y aplicación del 82% móvil.
Prohibición de suspensiones y despidos. Reincorporación de todos los cesanteados en el Estado producto del cierre o achicamiento de organismos del plan motosierra. Por un plan de obras públicas que genere trabajo genuino para todas y todos los desocupados, comenzando por un programa de construcción de viviendas populares que, al mismo tiempo que resuelva el déficit habitacional, atienda el problema del desempleo.
Por una educación pública, gratuita, obligatoria, laica, científica y con perspectiva de género. Aumento de presupuesto para salarios, becas e infraestructura. No a las reformas anti-educativas. En defensa de los regímenes jubilatorios. Aumento de emergencia del presupuesto para las universidades nacionales, el sistema de ciencia y técnica y contra el vaciamiento del Conicet.
Por un sistema de salud estatal, gratuito y de excelencia al servicio del pueblo trabajador, controlado por sus trabajadores, usuarios y vecinos. Aumento de salario para sus trabajadores y trabajadores y de presupuesto para insumos e infraestructura. En defensa del Garrahan y de todos los hospitales públicos. Por la asistencia gratuita a todas las personas con discapacidades. Investigación y castigo a los responsables de la tragedia del fentanilo.
¡Plata hay! De lo que se trata es de volcarla a priorizar las más urgentes necesidades populares. Para ello es necesario dejar de pagar los miles de millones de dólares que se van todos los años en concepto de deuda externa y romper los lazos políticos y económicos que nos someten al Fondo Monetario Internacional y sus planes de ajuste.
Candidaturas a concejales por la Tercer Sección Electoral

Candidaturas a concejales por la Primera Sección Electoral

Escribe Guido Poletti
El domingo 17 cerró la presentación de candidaturas para las elecciones legislativas nacionales del 26 de octubre próximo. Como viene sucediendo en las distintas elecciones provinciales, también esta vez los cierres de las distintas fuerzas políticas patronales no tuvo desperdicio y nadie se ahorró sus papelones.
La Libertad Avanza, que se terminó de fagocitar al PRO, haciéndole morder el polvo y dándole puestos testimoniales en la mayoría de los distritos, presenta candidatos que son clara expresión del actual gobierno de ultraderecha. En CABA, encabeza a senadores la ministra represora Patricia Bullrich, secundada por el economista Agustín Monteverde, viejo militante de la ultraderecha. A diputados va el abogado facho Alejandro Fargosi. En provincia de Buenos Aires, va primero a diputados el liber-facho de José Luis Espert, seguido por la ex Play Boy y actual conductora de un programa sobre perros en la TV Pública Karen Reichardt. Las listas provinciales están pobladas de personajes desconocidos de las ultraderechas locales, o en algunos casos, personajes como el ministro de Defensa, Luis Petri (en Mendoza).
El peronismo, que se postula como Fuerza Patria bajo el lema de que “hay que parar a Milei”, no le escapa al panorama general. En CABA encabeza Itaí Hagman y en provincia de Buenos Aires se presenta como tercero de la lista el propio Juan Grabois. Evidentemente toda la polvareda amagando presentarse solos o negándose a ir con Sergio Massa era sólo una maniobra para conseguir mejores lugares en las listas. En provincia de Buenos Aires, al no poder resolver la interna entre Cristina Fernández y Axel Kicillof, se terminó eligiendo para encabezar al ex ministro de Defensa del kirchnerismo Jorge Taiana, cuyo mayor mérito es no tener mayores aspiraciones. El massismo va segundo con Jimena López. Kicillof ubica también algunos nombres como el de los burócratas Hugo Yasky o Hugo Moyano (hijo). Evidentemente no es una lista que entusiasme demasiado a nadie.
Diferentes sectores del peronismo van en distintas listas en casi todas las provincias. No hay un peronismo unido a nivel nacional. Para dar un ejemplo, en Córdoba,van en tres listas. La crisis se respira en cada rincón. Integran distintos frentes como Somos Buenos Aires, el Grito Federal y Provincias Unidas. Hasta se integran a gobiernos que no son peronistas como en Neuquén, donde la mitad del congreso del PJ se integró al gobierno de Rolando Figueroa.
Por fuera de La Libertad Avanza y el peronismo, hay más “perlitas” como el divorcio de Lousteau con Manes (que van cada uno por su lado), los “rebeldes” del PRO que quedaron afuera (como María Eugenia Vidal), los del radicalismo (como el jefe de bloque de la UCR Rodrigo De Loredo en Córdoba) o candidatos que orillan lo ridículo, como Jorge Porcel (nieto) o el Turco García.
Ante este panorama sin duda se destaca la fuerte y coherente presencia que tendrá el FIT Unidad en todo el país, que se presentó en 23 provincias. Izquierda Socialista, uno de los partidos fundadores, aportó valiosos nombres.
En CABA, acompañando a Myriam Bregman (PTS), lo hará la actual diputada nacional Mercedes de Mendieta (Izquierda Socialista). La actual legisladora porteñaMercedes Trimarchi (Izquierda Socialista) irá a senadora junto a Christian Castillo.
En provincia de Buenos Aires acompañarán a Nicolás Del Caño por Izquierda Socialista el actual diputado nacional Juan Carlos Giordano y la delegada ferroviaria y diputada nacional (mc) Mónica Schlotthauer.
Izquierda Socialista, a su vez, encabeza las listas en Córdoba con Liliana Olivero; Julieta “Mechón” Ocampo en Neuquén; María Meza en Tierra del Fuego; Carolina Goycochea en La Rioja y Paula Gramajo en Río Negro; y además tendrán un lugar destacado Iván Blacut por Jujuy; “Fito” Columbich en Santa Fe; Luis Díaz en Santa Cruz y Gloria Cimino en San Juan.
El Frente de Izquierda se viene destacando en las calles, en el Congreso y en las legislaturas llamando a enfrentar de manera consecuente la motosierra de Javier Milei y el FMI. Para seguir por ese camino necesitamos más diputadas y diputados. Por eso, en octubre, hay que votar por la positiva, ya que abstenerse no castiga porque lamentablemente termina beneficiando al oficialismo. Porque, contra la motosierra de Milei, el peronismo no es la solución. Ya vino gobernando con pobreza e inflación. La CGT, por ejemplo, sigue en el pacto con el gobierno. Tampoco son salida los gobernadores que se dicen “federales” y le vienen garantizando la gobernabilidad a Milei. El voto útil es al Frente de Izquierda Unidad.
Escribe Mariano Barba
En las próximas elecciones de provincia de Buenos Aires, el peronismo, bajo el sello de Fuerza Patria, se presenta como los que “pueden parar a Milei”.
El gobernador Axel Kicillof vende que tiene “alambrada” la provincia frente a la motosierra y el plan de ajuste nacional. Pero la realidad es que aplica su propio ajuste provincial, como pueden dar fe los docentes con sus salarios, o las y los trabajadores de la salud con el estado de los hospitales. Las listas de Fuerza Patria están llenas de candidatos locales “testimoniales” en particular respondiendo a los viejos y repudiados “barones del conurbano”. El caso más escandaloso es el de Fernando Espinoza, intendente de la Matanza, que se presenta como primer candidato a concejal en ese distrito, pese a estar denunciado por abuso sexual.
Los candidatos de las distintas secciones, acordados con forcep entre Cristina Fernández, Kicillof y Sergio Massa, no ofrecen nada nuevo. Son el peronismo de siempre, el que gobernó y fracasó hace apenas dos años a nivel nacional, pero también el que gobierna la provincia y, en muchos casos, municipios desde hace décadas, sin resolver ninguna de las más acuciantes necesidades populares.
El peronismo no es solución
A pesar de esta dispersión del peronismo se postula como opción patronal a Javier Milei. ¿Es una verdadera alternativa? Si vemos la historia de los últimos años, el peronismo con el pésimo gobierno de Alberto Fernández donde creció la inflación, la pobreza extrema y la deuda con el FMI, fue el principal responsable que jóvenes, trabajadores y sectores populares votaran, equivocadamente, a Milei. Y en estos veinte meses de gobierno de ultraderecha, diputados y senadores del peronismo ayudaron a que salieran leyes fundamentales como la ley Bases, que no se anularan los DNU como el 70/2023, y que se sostuvieron los vetos del Ejecutivo. También los gobernadores peronistas son buenos alumnos de Milei en sus provincias aplicando el ajuste con el argumento que Milei los ahoga. Y para coronar el rol del peronismo, miremos el papel nefasto de la CGT que se lo pasa más en casa de gobierno pactando con Milei que en los conflictos y en los necesarios reclamos de las bases. A diferencia del peronismo, desde la izquierda nos plantamos como la única alternativa para votar, sabiendo que nos ubicamos enfrentando en las calles y en las urnas al ajuste de Milei y los gobernadores.
Muchos dicen que no van a ir a votar en repudio a los políticos que nos vienen gobernando. Compartimos ese repudio, pero no ir a votar no los castiga. Porque la abstención no se cuenta a la hora de repartir los cargos, haciendo subir incluso el porcentaje de los políticos patronales. Para castigar a Milei y a sus cómplices hay que votar al Frente de Izquierda. Es necesario tener más bancas que luchen por salario y trabajo y por una salida de fondo para el pueblo trabajador.