Como todos los años, otra vez una multitud desbordó la Plaza de Mayo y todas las plazas del país, mostrando que el repudio a los genocidas sigue más vivo que nunca. Como viene sucediendo desde 2007, hubo dos actos. El primero, con los organismos que se alinearon durante los gobiernos de Néstor y Cristina con el peronismo kirchnerista, estuvo lleno de alusiones (y presencias) vinculadas a llamar a votar a este sector contra Macri.
El Encuentro Memoria, Verdad y Justicia (EMVyJ), organizador de la segunda marcha, mantuvo una vez más su posición de denunciar a todas las violaciones de los derechos humanos, las de ayer y las de hoy, sin dejar de mencionar las que sucedieron durante el kirchnerismo (como el caso de la desaparición de Jorge Julio López, el Proyecto X de Cristina, la Ley Antiterrorista o el nombramiento del genocida Milani al frente del Ejército) ni, por supuesto, las actuales, entre las que se encuentran los asesinatos cometidos por el macrismo contra Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, pero también las represiones y ajustes de los gobernadores peronistas
El Frente de Izquierda aportó, de lejos, las columnas más numerosas de esta segunda marcha. Y dentro de ellas, tenemos que destacar orgullosamente la multitudinaria columna que conformamos desde Izquierda Socialista, aportando a los miles y miles que gritamos una vez más ¡No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos! ¡No a la impunidad de ayer y de hoy! ¡Cárcel común y efectiva para todos los genocidas!
El país se está hundiendo. Hasta lo reconoció Margarita Barrientos, del comedor Los Piletones, a quien asiduamente Macri visita para darse un “baño de realidad”, según dicen. Desde la izquierda decimos que hay que terminar con el ajuste de Macri, el FMI y los gobernadores. El Frente de Izquierda es la única alternativa política para enfrentar a Cambiemos y a la trampa de la “unidad del peronismo”.
Escribe Juan Carlos Giordano Diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT
El gran debate nacional está centrado en cuál es la salida para el país. Millones han sacado la conclusión de que con Macri continuarán la recesión, la alta inflación, los despidos, los cierres de comercios y tantas otras calamidades como los tarifazos. El reclamo que le hizo el obrero de la construcción (“haga algo”) muestra la ruptura de millones con este gobierno. La propia Barrientos le pidió al presidente “que saque un as de la manga”. Pero Macri solo tiene el as del ajuste perpetuo, incluso a riesgo de que siga cayendo en las encuestas. Ese es su objetivo, más aún después del pacto con el FMI.
Luchar para derrotar el ajuste
Muchos trabajadores que repudian a Macri y no ven al peronismo como salida nos preguntan qué tiene para ofrecer la izquierda ante semejante situación. Les decimos, en primer lugar, que la izquierda ofrece y seguirá ofreciendo una primera propuesta clave, seguir batallando junto al sindicalismo combativo contra este brutal ajuste, como lo planteamos desde que Macri asumió.
Fuimos parte y encabezamos luchas muy importantes. Estuvimos en primera fila en la rebelión popular contra el robo jubilatorio en diciembre de 2017. A fines del año pasado, y ante la defección de la CGT y el frente sindical del ahora kirchnerista Hugo Moyano, la izquierda junto a miles de luchadores repudió en las calles el presupuesto del FMI votado por diputados y senadores de PRO y el PJ. La izquierda fue parte de las masivas movilizaciones de las mujeres por el aborto legal contra todos los políticos patronales y la iglesia retrógrada, teniendo al Frente de Izquierda, tanto en el programa como en su coherencia política y en la movilización, el compromiso de luchar por ese derecho fundamental. Ahora repudiamos que la CGT llame a una marchita el 4 de abril y no al paro general para derrotar el ajuste.
Estar en las luchas, organizarlas y desarrollarlas es clave para imponer los reclamos obreros y populares.
Basta de FMI y pagos de la deuda
El Frente de Izquierda postula un plan económico alternativo opuesto al actual. Decimos que hay que aumentar los salarios y las jubilaciones. Que se tienen que prohibir los despidos, las suspensiones y anular los tarifazos. Y que hay que reactivar la economía mediante un plan de viviendas, construcción de escuelas, hospitales, rutas y calles, que daría trabajo a millones de desocupados.
Esto no es ninguna utopía. Se puede lograr si la Argentina suspende los pagos de la deuda externa (ilegítima y fraudulenta) y destina esos miles de millones de dólares para reactivar la economía y combatir los males sociales. Esta medida debería ir acompañada de un impuesto especial a los terratenientes, multinacionales y bancos, permitiendo sumar más fondos para ello.
Otra medida urgente pasa por recuperar el patrimonio nacional, reestatizando las privatizadas, poniendo esas empresas estratégicas de gas, electricidad, el petróleo, los ferrocarriles y demás en función social y no para el lucro capitalista como ahora.
Todo este plan debe partir de una medida inicial, como lo es desconocer el pacto con el FMI. Porque el que diga que va a mantener ese acuerdo y a la vez va a dar trabajo o a reactivar el consumo popular como sostiene el kirchnerismo, es pura mentira electoralista.
Fortalecer al Frente de Izquierda
Para hacer estas transformaciones hay que fortalecer una alternativa política dispuesta a llevarlas a cabo, como lo venimos impulsando desde el Frente de Izquierda. La izquierda viene creciendo desde hace años, ganándose el reconocimiento de los luchadores y franjas enormes de trabajadores, mujeres y de la juventud. Miles y miles, hartos de los gobiernos capitalistas, vienen apoyando a la unidad conquistada en el Frente de Izquierda.
En las elecciones pasadas el FIT logró 1.200.000 votos a diputados. Recientes encuestas dan que podría sacar el doble. En la reciente votación en Neuquén, por ejemplo, mientras se hundió el candidato de Macri y el del kirchnerismo fracasó, el Frente de Izquierda mantuvo dos bancas obreras y socialistas y creció en diputados
Las figuras del Frente de Izquierda, sus diputadas y diputados, igual que sus referentes sindicales o de la mujer, junto a su abnegada militancia, vienen ganando un gran espacio en las luchas, asambleas, movilizaciones y en los medios de comunicación, dando amplia difusión a las propuestas de la izquierda
Venimos de un 24 de marzo donde nuestras columnas han sido muy importantes para seguir derrotando a la impunidad. Lo mismo en la masiva marcha del 8M de las mujeres.
Ese crecimiento ha sido por la permanente participación del Frente de Izquierda en las peleas cotidianas, impactando con sus propuestas y ganando autoridad por sus propuestas de fondo, compromiso y coherencia para denunciar cada traición de los dirigentes traidores y a los políticos patronales.
El FIT llama a las demás corrientes de izquierda que no se han sumado hasta ahora a una mayor unidad. Para estar más fuertes en las elecciones contra los candidatos patronales. Y para pelear por un gobierno de los trabajadores y la izquierda. Los trabajadores generan la riqueza del país. ¿Por qué dejar entonces que gobiernen los grandes empresarios a través de sus partidos patronales? Hace falta una alternativa política cada vez más fuerte para dar esa pelea de fondo. Por todo esto decimos desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda que en las luchas y en las elecciones la salida es la izquierda.
Escribe Javier Leonforte
El Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), fundado en 2011 por el PTS, el PO e Izquierda Socialista es la expresión unitaria de la izquierda argentina con ocho años de construcción y desarrollo de una alternativa de independencia de clase. A lo largo de cuatro elecciones nacionales obtuvimos más de 1.200.000 votos, logrando diputados nacionales y legisladores en ocho provincias. Estos logros se dieron con un programa revolucionario que propone romper con el FMI, dejar de pagar la deuda externa, reestatizar las empresas privatizadas bajo control de obreros y usuarios, para que la crisis la paguen los capitalistas, en la perspectiva estratégica de conquistar un gobierno de los trabajadores.
En los primeros comicios provinciales de 2019 el FIT se postula como alternativa política contra el ajuste de Macri, el FMI y los gobernadores. Venimos de conquistar dos diputados en Neuquén y ya presentamos listas unitarias en Río Negro, Santa Fe y Córdoba. Hacia las elecciones presidenciales daremos pelea contra Macri, Cristina, Lavagna y todas las variantes patronales.
En la mesa nacional del FIT hemos definido impulsar acuerdos con las otras fuerzas de izquierda que hasta ahora no se han sumado a esta unidad. Nos referimos a los compañeros de Autodeterminación y Libertad (AyL) de Luis Zamora, el MST y el Nuevo MAS. Entre los luchadores siempre existe la correcta aspiración de que toda la izquierda actúe unida. Lamentablemente estas fuerzas no se fueron sumando al FIT por tener otras opciones electorales.
Recordemos que el MST, años atrás, tuvo un proyecto equivocado aliado a Pino Solanas, Luis Juez y otros espacios de centroizquierda. Y el Nuevo MAS rechaza incorporarse al FIT desde 2011. Luego, en 2017 ambos constituyeron otra alianza, La Izquierda al Frente, unidad que no prosperó. Ahora ambas organizaciones han planteado públicamente su voluntad de acordar con el FIT. Cuestión que saludamos positivamente. Sería un nuevo paso adelante avanzar con más unidad desde el FIT con Autodeterminación y Libertad (AyL) de Luis Zamora, el MST y el Nuevo MAS.
En ese sentido ya hemos realizado una primera reunión de la mesa nacional del FIT con los compañeros de AyL, donde tuvimos un intercambio político con coincidencias importantes y desde los tres partidos del FIT les propusimos formalmente trabajar para un acuerdo en CABA. La representación de AyL planteó que discutirían el tema en su organización, debate que comenzaron, y nos solicitaron más tiempo para poder definir si acuerdan con trabajar en común hacia una lista unitaria. Sin dudas si lográramos un acuerdo entre el FIT y AyL en CABA se potenciaría el espacio político contra el macrismo, el peronismo y todos los partidos patronales, partiendo de que hoy ya sumamos entre ambas fuerzas cinco legisladores porteños.
En las próximas semanas también realizaremos reuniones de la mesa nacional del FIT con el MST y el Nuevo MAS, a quienes propondremos, si hay voluntad de unidad, que se sumen a una lista unitaria encabezada por los tres partidos del FIT. Donde el MST y el Nuevo MAS se integren en el orden que les correspondería acorde a su representación electoral obtenida en elecciones anteriores. ¡Avancemos con más unidad de la izquierda!
Después de los debates y las grandes movilizaciones de la marea verde por el aborto legal, la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto elaboró un nuevo proyecto de ley que se presentará próximamente en el Congreso. Aunque muchos sectores intentan que el debate quede de lado, la lucha no cesará hasta que el aborto sea ley.
Escribe Malena Zetnik
El fin de semana del 16 y 17 de marzo, en una plenaria que se realizó en la provincia de Córdoba y en la que participaron 190 compañeras y compañeros de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, se acordó el articulado del nuevo proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo. En él se establece que las mujeres y todas las personas con capacidad de gestar podrán interrumpir un embarazo de manera voluntaria hasta la semana 14 de la gestación en los tres subsectores del sistema de salud (público, de seguridad social y privado), de forma gratuita en hospitales y centros de salud públicos y con una cobertura de 100% en obras sociales, mutuales o prepagas. Además, el proyecto propone que la práctica sea incluida en el Plan Médico Obligatorio.
Para las interrupciones que superen el plazo de las catorce semanas de gestación, el proyecto prevé que la persona gestante pueda solicitar la interrupción legal del embarazo en caso de violación, o si corren riesgo su vida o su salud integral, ésta entendida como el estado de completo bienestar físico, mental y social. Asimismo, se incorporaron artículos en los que se refuerza la reclamada implementación de la educación sexual integral y el acceso a la anticoncepción gratuita.
Frente a los constantes ataques de los sectores fundamentalistas y antiderechos que actualmente obstaculizan -incluso en los casos de niñas violadas- el derecho a la interrupción legal del embarazo que ya está vigente, el proyecto de ley prevé sanciones para quienes busquen coartar el ejercicio de este derecho en el ámbito de las instituciones sanitarias, desde directores hasta el personal de salud y administrativo. Al mismo tiempo, el proyecto despenaliza totalmente a las personas que deciden abortar fuera de los plazos y causales, y no incluye a la objeción de conciencia, ya que considera al aborto como una práctica de salud y como un derecho, cuyo ejercicio no puede negarse ni vulnerarse por creencias personales, religiosas o morales.
Volvamos a impulsar la marea verde para que el aborto sea ley
El próximo mes de abril volverá a presentarse el proyecto en el Congreso con muchas mejoras surgidas del debate de 2018. Sin embargo, será una tarea del movimiento feminista lograr que vuelva a debatirse y, de una vez por todas, aprobarse. En el marco de las elecciones nacionales y provinciales, el conjunto de los partidos patronales está decidido a que no se discuta y, mucho menos, a que se vote. Desde PRO, pasando por la UCR hasta el kirchnerismo y las demás variantes del PJ, todos tienen diputados, senadores y nuevos candidatos que se oponen al derecho al aborto y no quieren pagar el costo político de presentarse como antiderechos frente a las millones de personas que se han movilizado por su legalización durante todo 2018. Solo el Frente de Izquierda es la única fuerza política que no solo mantiene unánime su posición a favor de la legalización del aborto, sino que ha llevado esta demanda desde siempre en su programa.
Por eso, hoy más que nunca, necesitaremos la fuerza de la movilización en las calles, independiente de los partidos patronales, para imponer el debate en el Congreso. Al grito de exigir la separación de la Iglesia y el Estado, denunciamos a quienes priorizan las alianzas con el Vaticano antes que la vida de las niñas y las mujeres que mueren o son obligadas a ser madres. Sigamos en las calles hasta que el aborto sea ley.
Escribe Mercedes Trimarchi, Diputada provincial electa Izquierda Socialista/FIT
El sábado 23 de marzo marcharon en Buenos Aires y en algunas otras ciudades del país partidarios de los pañuelos celestes con la consigna “salvemos las dos vidas”, en contra de la despenalización del aborto voluntario. La movilización contó con la adhesión de la Conferencia Episcopal, la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas y diversas ONG mal llamadas “provida”. Según los organizadores, la marcha que cada año se realiza como celebración del día del niño por nacer tuvo como objetivo central llevar un mensaje claro a los legisladores: que no se trate este año el proyecto de ley por la legalización del aborto.
De la marcha participaron personajes como Cecilia Pando, que irónicamente dice estar a favor de la vida, pero es la abogada defensora de los genocidas que torturaron, asesinaron y se apropiaron de bebés nacidos en los centros clandestinos de detención durante la última dictadura militar. Otro de los convocantes fue el reaccionario y misógino Agustín Laje, el “intelectual” estrella de la derecha local y latinoamericana, que también defiende los crímenes de lesa humanidad perpetrados a partir del golpe del ´76.
La frutilla del postre de esta convocatoria fue la entrevista en vivo que le hicieron a Alejandro Geyer, coordinador de la marcha y declarado opositor de la educación sexual obligatoria en las escuelas. Ante la consulta sobre el caso de la nena tucumana que fue violada, quedó embarazada y luego fue sometida a una cesárea, Geyer sugirió que niñas de 10 años pueden tener relaciones sexuales consentidas y ser madres. Una barbaridad que rápidamente fue repudiada por la propia periodista y en las redes con la consigna #Niñas No Madres.
Las imágenes aéreas de la peregrinación en Buenos Aires por la Avenida del Libertador hacia la Facultad de Derecho (UBA) muestran que la marcha fue mucho más chica que la que se realizó el año pasado. Y el dato más llamativo se dio en la provincia de Tucumán, ya que en relación con 2018 los antiderechos no llegaron a movilizar ni un 10 por ciento de lo que habían agrupado en esa oportunidad. Lo opuesto a lo que sucede en el movimiento de mujeres, que continúa creciendo. Así lo demostramos el pasado #8M con la Plaza de Mayo repleta con cientos de miles de personas exigiendo el aborto legal, seguro y gratuito.
Por octava vez se presenta en el Congreso el proyecto de ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto. Será nuestro desafío seguir en las calles demostrando nuestra fuerza y, a la vez, presionando para que el proyecto se debata y se apruebe para terminar con la práctica clandestina del aborto.