Aug 30, 2026 Last Updated 1:21 PM, Aug 30, 2026

Izquierda Socialista


Escribe Mercedes Trimarchi, diputada en CABA por Izquierda Socialista/FIT Unidad y dirigenta de la agrupación de mujeres Isadora

La delegación de Isadora y Disidencias en Lucha estuvo integrada por estudiantes, trabajadoras, docentes, ferroviarias y jubiladas de Jujuy, Misiones, Córdoba, Rosario, Neuquén, Río Negro, CABA, La Plata y el conurbano bonaerense. En los talleres, llevamos dos propuestas de acción que atravesaron todas nuestras intervenciones: la necesidad de impulsar una gran campaña feminista contra la reforma laboral esclavista y la exigencia de presupuesto para combatir la violencia de género en lugar de destinar recursos al pago de la deuda. Campañas que venimos sosteniendo junto a Izquierda Socialista y el FIT Unidad en nuestros lugares de trabajo y estudio.

Nuestra delegación participó en el pañuelazo organizado por la Campaña nacional por el Derecho al Aborto en defensa de la Ley 27.610, así como en la multitudinaria marcha contra los travesticidios, transfemicidios y lesbicidios que recorrió la costanera correntina. Además de nuestra presencia activa en las calles y en los talleres realizamos el sábado al mediodía una plenaria abierta encabezada por las diputadas Mercedes de Mendieta y Mónica Schlotthauer, quienes analizaron el impacto del ajuste del gobierno hacia las mujeres y disidencias y la necesidad de fortalecer una alternativa feminista de independencia política. 

El domingo, en el gazebo montado en el Parque Mitre, la activista drag La Kalo presentó su tema Politizate, convirtiendo el espacio en un punto de encuentro, debate y expresión artística para decenas de participantes. A la vez, mantuvimos nuestro apoyo al pueblo palestino con una campaña fotográfica que se puede ver en nuestras redes.

Desde Isadora y Disidencias en Lucha invitamos a todas las mujeres y disidencias a organizarse con nosotras y nosotres para enfrentar el ajuste de los gobiernos y el imperialismo, defender cada derecho conquistado y construir colectivamente una fuerza feminista independiente, combativa y socialista.

Escribe Suyai Vila

En el marco del 38° Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias en Corrientes, desde Isadora–Mujeres en Lucha y Disidencias en Lucha impulsamos una campaña nacional para exigir que el niño M vuelva con su mamá, Alexandra Sabio, víctima de violencia institucional y violencia vicaria.
El 20 de agosto, un operativo policial inédito irrumpió en el Jardín de Infantes N° 65: seis efectivos armados golpearon a Alexandra y se llevaron a M para entregarlo a su progenitor, Claude Staicos, secretario de Prensa del gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa. Desde entonces, Alexandra denuncia que no sabe dónde está su hijo y que se le niega todo contacto.

Este caso expone cómo el poder político y judicial se articula para castigar a las madres protectoras y garantizar impunidad a los agresores. La justicia neuquina, lejos de proteger a las infancias, avaló un procedimiento violento dentro de un espacio escolar y criminalizó a Alexandra, reforzando así la persecución contra quienes se atreven a denunciar la violencia machista.

En Corrientes, miles de mujeres y disidencias nos reunimos para debatir y organizar la lucha contra la violencia patriarcal y el ajuste. En ese marco, levantamos la voz por M y por todas las infancias utilizadas como herramientas de disciplinamiento. La campaña que llevamos adelante exige la restitución inmediata de M con su mamá y la absolución de Alexandra. El Encuentro Plurinacional vuelve a ser el espacio donde las luchas se entrelazan y se potencian.

Desde Isadora y Disidencias en Lucha reafirmamos que la fuerza organizada de mujeres y disidencias puede torcer la impunidad patriarcal y política.

Tags

Lunes 1 de diciembre a las 16
Avenida Rivadavia 1841 • Anexo A • Sala 1

Desde el Frente de Izquierda – Unidad convocamos a la audiencia pública “En defensa de los derechos de mujeres y disidencias”, que se realizará el lunes 1 de diciembre a las 16 hs en el Anexo A – Sala 1 del Congreso Nacional

Completá el formulario para participar https://forms.gle/GgX2VPPCEiBWaUSBA

Las mujeres y disidencias estamos siendo atacadas por la reacción patriarcal que impulsa el gobierno contra nuestros derechos⚠️ Todo esto se enmarca en un discurso negacionista y de odio que envalentona a violentos y abusadores. Las cifras son alarmantes: 208 femicidios y transfemicidios en Argentina al 30 de octubre de 2025 (Observatorio Ahora que sí nos ven).

Por eso, invitamos a referentas de la lucha feminista y transfeminista, y a organizaciones políticas y sociales, a sumarse a esta audiencia pública para debatir los desafíos del movimiento frente al gobierno de Milei y sus cómplices.

Escribe Federico Novo Foti  

La detención de los delegados del soviet de San Petersburgo en 1905 marcó el cierre del primer gran intento de poder obrero en Rusia. Aquel “ensayo general” anticipó las revoluciones triunfantes de 1917.

Era la tarde del 3 de diciembre de 1905 cuando el ruido de las botas y los sables de los destacamentos de cosacos, gendarmes y policías enviados por el zar Nicolás II anunció a los delegados obreros, reunidos en el salón de planta baja, que el edificio de la Sociedad Libre de Economía, sede del soviet (consejo) de San Petersburgo, estaba rodeado. La tensión se apoderó del lugar. Desde un balcón, León Trotsky gritó a los delegados: “¡Camaradas, no presenten resistencia!” y ordenó que inutilizaran sus pistolas antes de entregarlas a la policía.1

La suerte del soviet, organismo obrero democrático surgido al calor de la primera revolución rusa, estaba echada. Soldados y policías irrumpieron en el edificio y ocuparon sus corredores. De entre ellos se adelantó un oficial y comenzó a leer la orden de arresto. Serían detenidos los 262 delegados presentes. Así llegaban a su fin los 52 días del soviet de delegados obreros de San Petersburgo y comenzaba a declinar la primera revolución rusa.

La revolución de 1905 y el surgimiento de los soviets

A comienzos del siglo XX, el atrasado imperio ruso estaba gobernado por la férrea autocracia de los zares. Tenía una población de 150 millones de personas, en su abrumadora mayoría campesinos pobres. Las principales ciudades, la capital San Petersburgo y Moscú, concentraban a 3 millones de habitantes, entre ellos un proletariado industrial con varios centenares de miles de obreros.

La revolución estalló el 9 de enero de 1905, tras el “Domingo Sangriento”. El 3 de enero había comenzado una huelga en la fábrica metalúrgica Putilov de San Petersburgo por el despido de cuatro obreros. A los pocos días había 150 mil trabajadores en huelga. El domingo, una inmensa manifestación de obreros y sus familias, encabezados por el cura Gueorgui Gapón, se dirigió pacíficamente al Palacio de Invierno, residencia de los zares. Llevaban retratos del zar, a quien rogaban “justicia y protección”. Pedían amnistía, libertades públicas, separación de la Iglesia y el Estado, ocho horas de trabajo, aumento salarial, cesión progresiva de la tierra al pueblo y, fundamentalmente, una Asamblea Constituyente elegida por sufragio universal. Pero el zar ordenó reprimir a los manifestantes, dejando centenares de muertos y miles de heridos.

La respuesta fue una oleada de huelgas y levantamientos campesinos que sacudieron al imperio. En junio se amotinaron la Marina y el Ejército, agobiados por el esfuerzo de la guerra ruso-japonesa.2 En octubre, los ferroviarios abandonaron sus puestos de trabajo y desencadenaron una nueva oleada huelguística. Se sumaron metalúrgicos, textiles, médicos e incluso las bailarinas de los ballets imperiales. El campo ardió con sublevaciones en más de un tercio del país. También se sumaron estudiantes y profesores universitarios.

Al calor de la huelga, el 13 de octubre se reunieron en el Instituto Tecnológico de San Petersburgo unos 30 delegados de fábricas que lanzaron un llamado a huelga general y a elegir delegados (uno cada 500 obreros) en todas las fábricas. El 17 de octubre, el soviet eligió su Comité Ejecutivo, entre cuyos miembros destacaba Trotsky, joven dirigente del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (Posdr), quien se convertiría en su portavoz y principal dirigente.3 Así surgía el primer soviet de delegados obreros, un organismo que llegó a representar a más de la mitad de los obreros de San Petersburgo (unos 200 mil) y que impulsó la formación de soviets en ciudades como Moscú y Kiev. El nuevo organismo orientó el último tramo revolucionario. En él actuaban democrática y unitariamente los partidos obreros (el POSDR y los socialrevolucionarios), los delegados sin partido, sindicatos y también profesionales como médicos y abogados. El soviet adquirió una enorme autoridad: sus órdenes e instrucciones eran obedecidas por las masas revolucionarias. Era denominado popularmente “el gobierno proletario”.

Movido por el temor, Nicolás II y su ministro Serguei Witte publicaron el “Manifiesto de Octubre”, que prometía convocar a una Duma nacional, un parlamento muy restringido. Lenin lo definió como “una caricatura de representación popular”. Los enfrentamientos continuaron y el 1° de noviembre el soviet convocó una nueva huelga general. En muchas fábricas, apoyados por el soviet, se impusieron las ocho horas de trabajo. Los pueblos oprimidos se levantaron. Estudiantes polacos quemaban retratos del zar y libros en ruso, exigiendo que la enseñanza dependiera del soviet. También se organizó una liga de los pueblos musulmanes.

Ensayo general de la revolución

Sin embargo, no existió un organismo que coordinara a los 58 soviets constituidos durante la ola de huelgas, y la revolución comenzó a decaer bajo los golpes de la contrarrevolución. Las revueltas agrarias no se generalizaron ni lograron quebrar al ejército, integrado mayoritariamente por soldados campesinos. El gobierno entendió que había llegado el momento de atacar de frente al soviet, deteniendo a Trotsky y a los “diputados obreros”. La insurrección de Moscú, del 9 al 17 de diciembre, fue uno de los últimos desafíos al zarismo.

En los meses siguientes, los 52 dirigentes del soviet detenidos (uno fue fusilado) fueron trasladados de prisión en prisión. El 19 de septiembre de 1906 comenzó el juicio contra ellos. Trotsky vio en el proceso judicial la oportunidad de denunciar al zarismo y en su alegato defendió el derecho de las masas a la insurrección, definiendo al soviet como “el órgano de autogobierno de las masas revolucionarias”.4 El veredicto del tribunal fue la absolución de todos los miembros, excepto quince de ellos, entre los que estaba Trotsky, quienes fueron sentenciados a perder sus derechos civiles y al destierro perpetuo en Siberia.5

La primera revolución rusa fue derrotada. Pero fue un “ensayo general” para los acontecimientos posteriores. Doce años después, tras un período de reacción y en medio de los sufrimientos de la Primera Guerra Mundial, en febrero de 1917 una nueva insurrección, esta vez triunfante, acabó con el zarismo. En octubre triunfó el primer gobierno obrero y campesino de la historia, encabezado por los soviets y el Partido Bolchevique.

1. Isaac Deutscher. Trotsky, el profeta armado. Ediciones Era, México, 1966.
2. El hecho quedó inmortalizado en la película El acorazado Potemkin (1925) de Sergei Eisenstein.
3. Jean-Jacques Marie. Trotsky. Revolucionario sin fronteras. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2006.
4. León Trotsky. 1905. CEIP, Buenos Aires, 2006.
5. Sobre su fuga de Siberia ver León Trotsky. La fuga de Siberia en un trineo de renos. Siglo XXI, Buenos Aires, 2022. 

En la revolución de 1905 Trotsky desplegó su condición de gran orador y dirigente de masas. En los días de su detención se esforzó por sacar conclusiones de la experiencia revolucionaria, en tanto existía entre los marxistas rusos del Posdr un importante debate sobre el carácter de la revolución rusa.

El sector reformista (los mencheviques), encabezado por Jorge Plejanov y Yuli Martov, sostenía que la burguesía liberal encabezaría una revolución burguesa, que abriría una etapa histórica de libertades republicanas y desarrollo capitalista. De modo que los trabajadores y campesinos debían colaborar con la burguesía para que accediese al gobierno. En un futuro indefinido, se abriría la etapa de la transformación socialista.

El sector revolucionario (los bolcheviques), encabezado por Lenin, compartía la definición de que la revolución contra el zar sería democrático-burguesa. Pero rechazaba de plano que la burguesía liberal rusa pudiera encabezarla. Para Lenin, las tareas centrales eran la revolución agraria, junto con las libertades políticas, el mejoramiento de las condiciones de vida de los obreros, y extender el fuego revolucionario al resto de Europa. Para lograrlas, proponía una “dictadura democrática de obreros y campesinos”, en la cual no definía qué clase la encabezaría. Sería una etapa o período rápido y convulsivo, de avance hacia la revolución socialista en Rusia y Europa.

Con la experiencia de la revolución de 1905, Trotsky delineó una posición conocida como “la revolución permanente”. Según él, la lucha por la democracia burguesa en Rusia enfrentaba a los obreros y campesinos, tanto a la monarquía zarista como a la burguesía liberal, que se unirían a los terratenientes, la burocracia y los nobles para no perder sus privilegios. Y sacaba una conclusión determinante: la única clase capaz de encabezar la revolución democrático-burguesa y transformar las condiciones de vida en el campo, eran los trabajadores de las ciudades, acaudillando a los campesinos pobres. No habría dos etapas, sino una sola: los obreros, al tomar el poder, introducirían desde un comienzo la lucha por sus demandas contra la patronal, transformando esa revolución democrático-burguesa en socialista, es decir, “permanente”.1 El triunfo de octubre de 1917 confirmó el enfoque de Trotsky, al cual se había sumado Lenin en abril de 1917. Desde entonces, enriquecida por la experiencia de otras revoluciones, la teoría programa de la revolución permanente es una guía invaluable para la acción de los partidos revolucionarios.

1. León Trotsky. Resultados y perspectivas. El Yunque, Buenos Aires, 1975 y Nahuel Moreno. Escuela de cuadros: Argentina 1984. Ediciones Crux, Buenos Aires, 1992. Disponible en nahuelmoreno.org 

Nahuelmoreno.org

Nuestro semanario. En el que te acercamos el reflejo de las luchas del movimiento obrero, las mujeres y la juventud, además un análisis de los principales hechos de la realidad nacional e internacional.

Es una herramienta fundamental para fortalecer a Izquierda Socialista y al Frente de Izquierda.

La suscripción del periódico impreso nos permite también seguir editándolo, ya que nos financiamos con nuestros propios aportes y del de los suscriptos.

 

Suscribite a la versión Impresa

Más Leídos

Acto en las puertas de Mercado Libre en La Matanza / Diputada Schlotthauer: “Galperín hace usura con nuestra necesidad”

Acto en las puertas de Mercado Libr…

20 Ago 2026 COMUNICADOS DE PRENSA

Milei en baja y la bronca popular creciente

Milei en baja y la bronca popular c…

26 Ago 2026 El Socialista N° 634

Milei con los usureros y contra el pueblo endeudado

Milei con los usureros y contra el …

26 Ago 2026 El Socialista N° 634

Este miércoles asume el diputado Giordano

Este miércoles asume el diputado G…

24 Ago 2026 COMUNICADOS DE PRENSA