El Plenario Intersindical de Trabajadores (PIT) y la Convención Nacional de Trabajadores (CNT), convocan a un Paro General para este miércoles 15 de septiembre. Docentes, taxistas, trabajadores de la Universidad del Trabajo del Uruguay, peones y trabajadores del transporte, entre otros, adherirán al paro.
Las centrales sindicales convocan a este Paro General en el marco de un fuerte ajuste del gobierno de Lacalle Pou, quien asumió en 2020 previo a los primeros casos de Covid-19 en el país. Ni bien asumió, el gobierno lanzó medidas de ajuste con la Ley de Urgente Consideración que impulsó los primeros recortes en el gasto público. En medio de la pandemia, continuó con las medidas de ajuste llevando al parlamento la ley de presupuesto para el próximo periodo donde prevé un fuerte ajuste en el sector público considerando una inflación acumulada mentirosa.
Mientras se ajusta en salud y educación, destinando casi 0% al gasto público, sumado a recortes salariales y pérdida de fuentes de trabajo y una inflación proyectada que superaría por más de 3 puntos a lo anunciada por el gobierno, Lacalle Pou priorizó el aumento de su dieta como presidente y una serie de medidas que privilegian al sector privado de los bancos.
Con estas medidas se disparó el índice de trabajadores, trabajadoras, mujeres, niños y niñas que quedaron por debajo de la línea de pobreza. El incremento en los precios de la canasta básica familiar, y el peligro que corren las empresas públicas por falta de financiamiento estatal, constituyen el plan de ajuste antipopular que promueve el gobierno de Lacalle Pou.
En este marco, las centrales sindicales convocan a un paro, donde se prevé que lo único que no será interrumpido es el transporte, aunque con la adhesión de la Unott (Unión Nacional de Obreros y Trabajadores del Transporte). Será una jornada de exigencia al gobierno por salario, trabajo digno, vivienda y en defensa del sector público, de la salud y la educación.
Prensa UIT
14 de Septiembre 2021
En el marco de las elecciones en Argentina, Frank Garcia Hernández, uno de los detenidos por el régimen cubano durante las protestas del 11 de Julio, dirigió un saludo al diputado nacional por Izquierda Socialista que en su momento se había pronunciado contra su prisión exigiendo su inmediata libertad. “Emotivas palabras del camarada Giordano hace exactamente dos meses. Ahora es mi turno solidario. ¡A votar por Giordano y todes les camarades marxistas en Argentina!”
Escribe Miguel Angel Hernández, dirigente del PSL de Venezuela y de la UIT-CI
Mientras muchos países hacen malabares para conseguir vacunas y millones de personas en los países más pobres no han sido vacunados, las grandes transnacionales farmacéuticas ganan millones de dólares.
Las vacunas contra el Covid-19 se convirtieron en un gran negocio. Las ganancias de los laboratorios crecen a un ritmo vertiginoso que supera todas las expectativas, agregando nuevos milmillonarios a la lista. Pfizer, Astrazeneca y Johnson & Johnson pagaron, en mayo pasado, 26.000 millones de dólares de ganancias a sus accionistas.
Pfizer ganó en el primer semestre de 2021, 9 mil 234 millones de dólares, mientras que en el mismo período del 2020 sus ganancias fueron de 1.247 millones de dólares. La transnacional norteamericana creció 92% en tan sólo un año.
Moderna, con su primera vacuna en el mercado, es un ejemplo de lo tremendamente lucrativo que para estas grandes empresas ha resultado el Covid-19. Esta biotecnológica tuvo un ingreso en el segundo trimestre del presente año de 4.354 millones de dólares, frente a apenas 66 millones de dólares que obtuvo en el mismo periodo del pasado año. Esto representa un incremento de 6.300% en sus ganancias con respecto al mismo periodo del 2020. Del total de sus ingresos en el presente año, 4.197 millones de dólares corresponden a la vacuna contra el nuevo coronavirus, lo cual es casi el 100% de la facturación total.
Johnson & Johnson, ganó en el primer semestre de este año la bicoca de 23.300 millones de dólares, lo que representa un crecimiento de 27.1% respecto al segundo trimestre del 2020.
AstraZeneca, triplicó este año las ganancias de su vacuna desarrollada en conjunto con la Universidad de Oxford, en relación al segundo trimestre del 2020. Sus ingresos ascendieron a 890 millones de dólares.
Las proyecciones hechas por los analistas son muy halagüeñas para las farmacéuticas. Moderna podría facturar al cierre del 2021, 23 veces más de lo que facturó el año pasado. Pfizer podría terminar el año con ganancias por 33.500 millones de dólares, sólo por la vacuna del Covid-19, y con ingresos totales entre 78.000 y 80.000 millones de dólares. En Johnson & Johnson esperan cerrar el año con ganancias entre 93.800 y 94.600 millones de dólares. Mientras que las expectativas con AstraZeneca es que cierre el 2021 con un 45% más de ingresos que el pasado año.
Todos estos datos reflejan el gran potencial de ganancias que aún pueden dar las vacunas contra el Covid-19, si tomamos en cuenta que es muy probable que por el avance de las nuevas cepas, se deba colocar una tercera dosis de la vacuna o incluso refuerzos cada dos años, para lo que ya las farmacéuticas se están preparando. Aunque no lo digan públicamente, es evidente que a quienes más beneficiaría la persistencia de la pandemia es a los grandes laboratorios.
Pero el hecho de que sus ganancias crezcan no significa que los precios de las vacunas desciendan. Ya se han comenzado a producir incrementos en algunas vacunas. La de Pfizer costaba 17 dólares, ahora está costando 23 dólares, mientras que la de Moderna que estaba valorada en 22 dólares, ahora incrementó su valor hasta 30 dólares.
En el tramo final de la campaña los candidatos de los partidos patronales salen desesperados a la caza de votos. Vamos a unas PASO donde priman la apatía y la indiferencia frente a las elecciones.
Así aparecen expresiones que rozan lo ridículo. La ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, ante una pregunta sobre los problemas de inseguridad, respondió, relativizando el tema, que “Suiza es un país más tranquilo, pero también más aburrido”. Obviamente, se la dejó picando al ministro bonaerense que ocupa la misma cartera, Sergio Berni, hombre de Kicillof y de Cristina, que salió a responderle para afianzar su clásico repertorio de mano dura al mejor estilo Patricia Bullrich. Pero que, de pasada, también aludió críticamente al Olivosgate, el escándalo causado por la foto del cumpleaños en la quinta presidencial. Mientras tanto, y en una patética puesta en escena para ganar el voto juvenil, la candidata a diputada del Frente de Todos Victoria Tolosa Paz salió a decir que “en el peronismo siempre se garcha”, como intentando dar un guiño a un discurso descontracturado. Por supuesto, las y los jóvenes no piden, ni les importan, estos supuestos “consejos”. Hacen lo que quieren con su vida sexual, pero sí le reclaman al gobierno trabajo y salarios dignos para poder estudiar o desarrollar un proyecto de vida, algo que el actual gobierno del Frente de Todos, con un escandaloso índice de pobreza superior a 50% en esa franja etaria, está lejos de garantizar. Y si de elecciones sexogenéricas hablamos, Alberto Fernández y Axel Kicillof tienen una deuda pendiente, se van a cumplir seis meses de la desaparición de Tehuel y nadie hizo nada.
Del lado de Juntos por el Cambio siguen las peleas internas, mientras Vidal, sin abandonar su sonrisa estudiada, radicaliza su discurso para no perder más votos por derecha. Y si queremos una imagen más patética de toda esta puesta en escena, tenemos los insultos de Milei a Rodríguez Larreta, acusándolo desopilantemente de “zurdo”.
Todo esto expresa una salida desesperada de los políticos patronales mientras millones manifiestan su hastío ante todos los que gobernaron, que generaron hambre, desempleo, inflación y corrupción mintiéndole al pueblo. Porque votaron a Alberto Fernández creyendo que se venía la “heladera llena”, como prometía el Frente de Todos en campaña. Y también porque sigue estando fresco el desastre del gobierno de Macri, que hambreó al pueblo trabajador para garantizarles los negocios a sus empresarios y banqueros amigos.
En estos días vimos otro debate que muestra la realidad de para quién han gobernado todos, peronistas, PRO y radicales. El gobierno se enfrascó en una discusión con la oposición patronal acerca de quién había endeudado más al país, si Cristina, Macri o ahora Alberto Fernández, si era lo mismo que fuera en pesos o en dólares, etcétera. La respuesta es muy sencilla, todos lo hicieron, todos pagaron millonadas, se sometieron a planes de ajuste y, a la vez, continuaron aumentando la bola de nieve de la deuda externa. Todos, hasta los que ahora quieren aparecer como lo nuevo, como Milei y Espert, que defienden al gobierno de Menem como “el mejor de la historia argentina”. Sí, el de Menem y su ministro Cavallo, el gran endeudador serial. En esto tampoco se salva Florencio Randazzo, hoy gran defensor de la flexibilización laboral.
“Todos somos responsables, porque todos ya gobernamos”, dijo hace unas semanas la vicepresidenta Cristina Férnández. Queremos desmentirla, la izquierda nunca gobernó.
Por eso decimos que no hay que votar a los que nos hundieron. En estas elecciones tenemos que fortalecer a la única alternativa que plantea un programa de emergencia para resolver los más urgentes problemas del pueblo trabajador, el Frente de Izquierda Unidad. Los únicos que decimos que hay que suspender inmediatamente los pagos de deuda externa y romper el acuerdo con el FMI. Que hay que poner un impuesto de verdad a las grandes riquezas. Y que de ahí saldrá el dinero para que haya salario, trabajo, jubilaciones dignas, salud, educación y vivienda.
Por eso es importante que la izquierda siga teniendo diputadas y diputados en el Congreso nacional y en las Legislaturas. Y para eso es necesario ir a votar y hacerlo por el FIT Unidad. Porque si no nuestra bronca se pierde y le dejamos el camino servido a los partidos patronales. Porque si hacemos una buena elección y logramos defender nuestras bancas, estaremos más fuertes para que todas y todos podamos dar unidos las peleas que se vienen. Ya que, apenas terminen las elecciones, el gobierno se jugará a firmar el acuerdo con el FMI, que significará más ajuste, hambre y saqueo de nuestras riquezas. Un acuerdo que votarán todos a dos manos, el Frente de Todos, Juntos por el Cambio y Milei y Espert. Solo lo enfrentará, en el Congreso y en las calles, la izquierda junto al sindicalismo combativo. Como siempre.
Es que lo nuestro no es una promesa, como las que suelen hacer los políticos patronales. Es lo que hemos venido haciendo, lo que hacemos y lo que seguiremos haciendo después de las elecciones, estar en todas las luchas, apoyándolas incondicionalmente, denunciando las políticas de ajuste y postulando nuestro programa alternativo.
El FIT cumple en estas elecciones diez años de vida. Una década aportando a la exigencia más sentida de miles de luchadores, la unidad de la izquierda. Por eso en las PASO no te confundas con los que dividen al FIT, el MST. Votá a la lista de los fundadores del Frente de Izquierda, el PO, el PTS e Izquierda Socialista. Votá a la lista de Nicolás del Caño, Romina del Plá, Juan Carlos Giordano y Mónica Schlotthauer en la provincia de Buenos Aires. A Myriam Bregman, Gabriel Solano, Mercedes Trimarchi, Mercedes de Mendieta y Pablo Almeida en CABA. A Liliana Olivero y Laura Vilches en Córdoba. Y a todas las candidatas y candidatos del Frente de Izquierda Unidad, lista 1A, de todo el país.

Escribe Juan Carlos Giordano, candidato a diputado nacional provincia de Buenos Aires, por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Los principales candidatos se acaban de pronunciar públicamente a favor de la próxima ley que saldrá del Congreso después de avalar el acuerdo Macri-FMI. “Yo sé que cuando firme ese acuerdo compromete a muchas generaciones”, dijo Alberto Fernández (Clarín, 28/8). Solo el FIT Unidad rechaza este nuevo pacto de entrega, ajuste y dependencia.
El gobierno ha metido en la agenda de las PASO el próximo acuerdo con el FMI. Y todos nos estamos pronunciando. Veamos qué dice cada uno en La Nación del pasado domingo 29 de agosto. “Todos” y “Juntos” se pronunciaron claramente por pagar.
Las candidatas y los candidatos de Alberto y Cristina (Tolosa Paz y Santoro) dijeron que “es imprescindible un acuerdo con el FMI”. Lo mismo Vidal, Manes, Santilli y el ex kirchnerista que “hace bien” Florencio Randazzo. La “novedad”, para muchos desprevenidos, la dieron los “antisistema” Milei y Espert, que declararon: “Sí, tenemos que ir a un acuerdo”. Estos personajes se muestran como “nuevos” cuando son lo peor de la entrega y el endeudamiento. A tal punto que Milei dijo que no tendría que haber más leyes laborales, animándose a manifestar lo que los otros encubren, que el acuerdo con el FMI vendrá con una nueva reforma laboral flexibilizadora que traerá más esclavitud y precarización del trabajo.
El gobierno lanza críticas parciales al endeudamiento de Macri para simular que estaría por “negociar con dignidad”. Eso fue a hacer el ministro Guzmán el otro día al Congreso. Dijo que Macri nos endeudó en 100.000 millones de dólares para encubrir que, en el mandato de Alberto Fernández, además de pagar 12.000 millones de dólares de deuda se tomó nueva deuda. Con la “ventaja”, dijo, de que en vez de ser en dólares es en pesos. ¡Vaya diferencia! Esto lleva a que el monto total de la deuda externa (entre Nación, provincias y el Banco Central) ascienda a 457.000 millones de dólares.
En esa audiencia de la bicameral de seguimiento de la deuda me impidieron hacer uso de la palabra como presidente del bloque de Izquierda Socialista. Por algo será. Iba a rechazar tanto lo que decía el gobierno como la oposición macrista. Tenían todo arreglado, un show mediático y electoralista. Pero el final de esta película ya lo conocemos. Macri nos endeudó y ahora el gobierno nacional y popular paga. Es decir, nos están haciendo “cargar con el muerto” de Macri, según dichos de la propia Cristina Kirchner. O, lo que es lo mismo, nos están endosando la “herencia de Macri”, como reconoció el propio Máximo Kirchner.
Nuestras preguntas, que no nos dejaron hacer, eran las siguientes: “¿Por qué el gobierno sigue pagando una deuda usurera en medio de la pandemia? ¿Por qué se está renegociando la deuda que dejó Macri si el propio gobierno dice que esos 45.000 millones de dólares fueron a la bicicleta financiera? ¿Por qué los 4.355 millones de dólares que mandó el FMI esta semana se van a devolver a ese organismo en nuevos pagos de deuda?”.
En esto no hay grieta. No solo entre el Frente de Todos y Juntos (tampoco si vemos lo que dicen Randazzo, Milei y Espert), sino que tampoco entre Alberto y Cristina. Todos van a pagar religiosamente en perjuicio del pueblo trabajador. Y esto va a profundizar el actual ajuste. Ajuste que alcanzó el monto de 870.000 millones de pesos entre el robo a jubilados, estatales y docentes, entre otros recortes como el IFE (Clarín, 28/8).
Solo el FIT Unidad rechaza los pagos de la deuda haciendo bandera por este reclamo. Y llama desde ahora a repudiar en las calles y en el Congreso el brutal endeudamiento que nos dejó Macri y que el gobierno “nacional y popular” va a firmar. No votes a los candidatos del FMI. Votá por la unidad de la izquierda de la lista 1A del FIT Unidad.