Escribe Ana Valverde, de Unión de Trabajadores Jubilados en Lucha (Utjel)
Las y los jubilados y pensionados, que hace más de treinta años nos manifestamos los miércoles a las 15 en la puerta del anexo del Congreso Nacional, convocamos a una reunión abierta el sábado 13 de agosto a las 14.30 en el sindicato docente Ademys, Solis 823, en CABA, para charlar los problemas que estamos padeciendo como el haber mínimo de 37.000 pesos que cobramos 4.500.000 jubilados en el país. O la pésima atención de nuestra salud por parte del PAMI, como de otras obras sociales como OSBA de CABA o IOMA de la Provincia de Buenos Aires.
Esta reunión la convocamos en unidad de acción la Mesa coordinadora nacional de jubilados y pensionados, Jubilados Insurgentes, Jubilados Clasistas Vicente López, Jubilados de la CTA de Lomas de Zamora y Almirante Brown y varios agrupamientos más.
Desde la Unión de Trabajadores Jubilados en Lucha (Utjel) también participamos de esta convocatoria para expresar que el gobierno de Fernández tiene que dejar de pagar la deuda externa y romper con el FMI, porque este acuerdo de ajuste nos hunde cada vez más en la indigencia. Participamos también para plantear que entre todos y en unidad consensuemos un programa de lucha y actividades hasta alcanzar las condiciones de vida digna que venimos reclamando.
Escribe Anisa Favoretti, candidata a concejala Izquierda Socialista/FIT Unidad
Estas elecciones municipales se dan mientras el país está tocando fondo y el gobierno del Frente de Todos descarga una brutal crisis sobre el pueblo trabajador. La única alternativa política que se propone patearle el tablero a los que ya vienen gobernando con miseria y ajuste, es el Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad.
El gobernador Zamora y la intendenta Fuentes del Frente Cívico hablan de un Santiago que crece. Pero lo que no dicen es que detrás de las luces y edificios públicos de alta modernidad se esconde la verdadera ciudad, con un transporte público totalmente deficiente; con miles de trabajadores municipales precarizados y tercerizados, con salarios que en muchos casos no superan los 25 mil pesos; donde los barrios obreros y populares no cuentan con servicios básicos y se encuentran en el olvido.
Sus bancas en el concejo deliberante y legislaturas son garantes de los pagos al FMI y de las superganancias de empresarios amigos mientras los trabajadores y sectores populares seguimos sin ver soluciones a nuestros problemas más urgentes. Son los responsables de los salarios de pobreza, las jubilaciones y planes sociales de indigencia, la inflación a punto de llegar al 80%, el derrumbe de la salud y educación públicas, es decir una situación general de miseria y desesperación que no se aguanta más.
El Frente Cívico, el peronismo en todas sus variantes, los radicales y Juntos por el Cambio ya gobernaron y no son salida. Tampoco los liberfachos como Milei, que proponen más ajuste y mano dura. Ni el Frente Renovador y Progresista, integrado por Libres del Sur, que se quieren mostrar cómo “el cambio”, pero son quienes ponen mano de obra barata y flexibilizada en las escuelas y barrios. Perpetúan la precarización de los desocupados de su organización en lugar de pelear para lograr empleo genuino y en planta permanente. Aspiran a ser iguales a los partidos patronales tradicionales, que ocupan cada vez más cargos a costa de lo que sea, como lo muestra la vergonzosa alianza con Mirolo, del gobierno de la ciudad de La Banda.
Frente a ellos, nuestras compañeras y compañeros dan batallas para que en las legislaturas y concejos deliberantes de todo el país se atiendan los problemas obreros y populares. También estuvimos en la cámara de Diputados de la provincia, siendo la única banca que se plantó y desenmascaró a los partidos patronales. Para dar la pelea en las calles y en el concejo deliberante, este 7 de agosto, fortalece a los que luchan votando a la unidad de la izquierda en el Frente de Izquierda Unidad.
Si querés contactarte o ayudar con la campaña del Frente de Izquierda, escribinos al +54 9 3855 76-6600
Escribe Daniel López Gauna, referente de Ambiente en Lucha-Moreno (Izquierda Socialista e independientes)
Ángel Guerrero, concejal de Moreno por Izquierda Socialista/FIT Unidad, presentó un proyecto de Ordenanza contra la instalación de la planta de residuos sólidos urbanos, planteando su reubicación. Este proyecto acompaña la lucha de las vecinas y vecinos de la Reja Grande y barrios aledaños que se oponen firmemente a la instalación de la planta por la contaminación en esa zona densamente poblada. La intendenta peronista Mariel Fernández, en acuerdo con el gobierno nacional del Frente de Todos y su ministro de Ambiente y Desarrollo Juan Cabandié, insisten en instalar la planta de residuos sin importarle la salud de los vecinos. Lo mismo planteó el concejal Demián Naya, de PRO, al celebrar la instalación de la planta afirmando que “en CABA hay una similar y los ricos no se quejan”. Todos ellos gobiernan para los grandes negociados capitalistas. El proyecto de ordenanza presentado por nuestro concejal también plantea la necesidad de que se anule el préstamo del BID para construir la planta, siendo esta de financiamiento estatal dejando de pagar la ilegal e ilegítima deuda externa, el control de las obras de relocalización por parte de las vecinas y vecinos que participan de la lucha y la creación de empleos bajo los convenios colectivos de trabajo vigentes. El viernes pasado, Ángel Guerrero y otros compañeros participamos de una asamblea barrial donde votamos una nueva movilización al municipio. Desde Izquierda Socialista seguiremos siendo parte de esta pelea y ponemos nuestras bancas al servicio de la lucha por la salud de los vecinos y el medio ambiente.
El pasado 22 de julio se realizó la inauguración de la nueva sede del Centro de Estudios Históricos de los Trabajadores y las Izquierdas (Cehti). El nuevo espacio, más amplio y funcional, refleja el crecimiento de este centro, que ya lleva diez años de existencia.
Desde Izquierda Socialista nos hicimos presentes con una delegación y felicitamos a las y los compañeros del Cehti por este nuevo logro, que fortalecerá la tarea de seguir dando a conocer las publicaciones, investigaciones y producciones de la izquierda en nuestro país.
Escribe Nicolás Nuñez, referente de Ambiente en Lucha (Izquierda Socialista e independientes)
En las últimas semanas el hemisferio norte vivió algunas de sus jornadas de verano más cálidas jamás registradas. Estamos ante la enésima confirmación de lo dramático del proceso del calentamiento global.
Empecemos por una postal que resume en buena medida lo que está pasando. Un cántico inundó un barrio obrero de Vallecas, en Madrid, el 17 de julio, donde miles gritaron: “No son muertes, son asesinatos”. Resulta ser que, aún bajo aviso de la ola de calor en ciernes, el gobierno local mantuvo trabajando de sol a sol a sus barrenderos, uno de los cuales, José Antonio de sesenta años, murió sofocado en plenas labores. Fue una de las más de dos mil muertes que se dieron en el Estado Español en julio en el contexto de las altas temperaturas. Y es esto lo que el cántico popular que citamos y el calentamiento global ponen sobre el tapete: que sea un fenómeno ambiental no significa que se trate de un hecho “natural”, sino que es a los gobiernos patronales y las multinacionales a quienes hay que cargarles la responsabilidad de las vidas que perdemos en este rumbo de catástrofe climática.
Los récords de altas temperaturas se rompieron desde Japón hasta Estados Unidos, con un epicentro particularmente potente en distintos países de Europa. Cada uno de los eventos responde a particularidades atmosféricas de las diferentes regiones, pero los científicos tienden a coincidir en que el motor de estos fenómenos es el proceso de calentamiento global.
Es este proceso el multiplicador de las posibilidades de eventos climáticos extremos, y no solo de altas temperaturas, sino también tanto de sequías como de tremendas precipitaciones como las que arrasaron India en estos días. En este marco, se señala cómo el aumento de la temperatura global ha hecho que se debilite la “Corriente en Chorro Polar” (“Jet Stream”) que tuvo el rol homeostático (de equilibrio) de impedir tanto que el calor africano viaje hacia el norte, como que el frío polar no descienda más allá de cierto punto; la inestabilidad y pérdida de potencia de esta corriente abre el terreno a fenómenos climáticos que así como hoy son de altas temperaturas, el día de mañana podrían ser nevadas lejos de los meses del invierno.
Todo esto sucede con 1.1° de aumento de la temperatura global desde el comienzo de la era industrial, cuando los pronósticos señalan que en la próxima década podría atravesar el umbral del 1.5° que multiplicaría la frecuencia y la magnitud de estos eventos extremos. Los gobiernos y las multinacionales están al tanto, porque son los propios informes de las Naciones Unidas quienes realizan las alertas.
Señalemos, también, que cuando hablamos de 1.5° de temperatura global, hay que tener en cuenta que el planeta está compuesto mayoritariamente por sus océanos, que tiran abajo el promedio. El 1.5° global implica un aumento que puede ir de 7° a 10° en zonas continentales. Es por eso que los científicos de Inglaterra por ejemplo ya muestran un aumento de 0.5° anual en sus temperaturas máximas (38° en 2018 a 40° en 2022). Las consecuencias de aumentos de temperatura de esta magnitud sobre las posibilidades de producción de alimentos, de mantener ambientes habitables o de no morir sofocados, son enormes. Pero al día de hoy, ni una pizca se han reducido las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que incluso, en el marco de la invasión de Rusia a Ucrania y la disputa por los recursos energéticos a escala mundial, se ha vuelto a quemar carbón masivamente en las potencias industriales para generar electricidad, siendo este combustible aún peor que el petróleo.
Desde Izquierda Socialista y la UIT-CI le damos la máxima importancia a cada una de las luchas que se dan en todo el planeta en el marco de la nueva oleada juvenil de movilizaciones contra el cambio climático. Peleas como la de “Por un Mar Libre de Petroleras” en la Costa Atlántica, o por una Ley de Humedales, o las que se dan contra el fracking y la megaminería, cobran vital importancia en este contexto histórico. Y a su vez, señalamos que la consigna “Socialismo o Catástrofe” responde a señalar política y científicamente una alternativa ante este rumbo de colapso de la sociedad al servicio de las ganancias capitalistas. Hoy nuestra lucha reside en apuntar con medidas contundentes hacia el 10% más rico de la población que es responsable del 50% de las emisiones, y a las criminales multinacionales de los combustibles fósiles y el agronegocio. De fondo, necesitamos pelear contra el capitalismo, por el socialismo, para poner todos los resortes de la economía en función de una planificación energética y produciva al servicio de las mayorías populares y en armonía con la naturaleza.