Escribe Atilio Salusso
La campaña contra el paro en el Sarmiento fue intensa. Algunos medios dijeron que se trataba de una “interna sindical”, una supuesta pelea de poder a la que nos tienen acostumbrados los burócratas sindicales de turno. Argumento que se cae por su propio peso, ya que acá no hay dos burocracias, sino el cuerpo de delegados combativo que encabeza Sobrero junto al resto de delegados, y la burocracia oficialista de la Verde de Sasia, carnera y pro gobierno, la sucesora de Pedraza que asesinó a Mariano Ferreyra. También se dijo que el paro fue “desestabilizador” (!!??), como el canal oficialista C5N. Y en las redes, sectores peronistas tildaron a Sobrero de “traidor” (¡por defender a los trabajadores que representa!). Típica campaña gorila que uno espera del macrismo y no de quienes se auto titulan “nacionales y populares”. Otras veces se ha dicho que “Sobrero no paraba contra Macri”, una mentira total, ya que el Sarmiento lo enfrentó apenas asumió con un paro en junio de 2016 mientras la CGT, la CTA y los movimientos de desocupados oficialistas dejaban pasar el ajuste macrista garantizándole la “gobernabilidad”.
Les aclaramos a todos ellos que al paro no lo “decretó” Sobrero, se resolvió en más de diez asambleas sectoriales y de especialidad que involucraron a más de 1.700 trabajadoras y trabajadores. Pequeño detalle.
Que se cumpla con las medidas de cuidado contra el coronavirus, como la posibilidad de aislarse por contacto estrecho, sin que les descuenten los días de trabajo ni haya sanciones, fue el elemental reclamo. A los burócratas como Sasia esto les parece un “paro político”. ¿No se le ocurre consultar a los trabajadores si quieren seguir contagiándose y encima que les descuenten y sancionen? Decretar el fin de la pandemia y violar todos los protocolos de protección es un política anti salud y anti obrera, a fuerza de sanciones y descuentos, en una empresa estatal que responde al gobierno peronista.
A la postura rastrera de apoyo al plan de ajuste del gobierno nacional de Sasia, se sumó Omar Maturano (La Fraternidad), que agrupa a los maquinistas. “Nosotros no estamos de paro. Hoy el Sarmiento funciona gracias a la labor de nuestros afiliados“, dijo, para justificar la salida de un par de formaciones junto con personal jerárquico, poniendo en riesgo a los pasajeros ya que salían sin revisión mecánica, ante un paro contundente.
En definitiva, en el Sarmiento se salió a pelear por un reclamo concreto de las especialidades y sectores, y que va más allá, porque es preocupación del conjunto de la clase trabajadora cuidar su salud. ¿Qué dicen Sasia y Maturano ante la consigna del Sarmiento de que “con la salud de los trabajadores no se negocia”? Complicidad total con el gobierno. Sasia y Maturano se pelean para ver quién es más carnero y pro patronal.
El presidente peronista de Trenes Argentinos, Martín Marinucci, dijo: “El reclamo es por descuentos en las remuneraciones al personal que se auto aisló por ser contacto estrecho de Covid-19, cuando la legislación establece que no es necesario”. Está claro, para él, el que se cuida pierde. Esa es la política del gobierno nacional.
El intento de quebrar el paro por parte de la empresa, el gobierno, sus aliados burocráticos Sasia-Maturano y medios oficiales, no tuvo efecto. Les fracasó. Salieron derrotados. Y fortalecidos en su lucha, otra vez, las y los ferroviarios del Sarmiento y el sindicalismo combativo, para seguir adelante con esta pelea.
Escribe Atilio Salusso
Edgardo Reynoso denunció en el acto en Castelar que los funcionarios de Recursos Humanos de la empresa, imitando a Bolsonaro, siguen diciendo que el Covid “es una gripecita”.
“Nosotros les contestamos que todavía hay pandemia y porque somos los trabajadores los que la sufrimos nos vamos a cuidar, por eso vamos a defender los protocolos y el salario”, enfatizó.
¿Cómo puede ser que funcionarios peronistas que critican a “la derecha”, actúan imitando a Bolsonaro? Y encima cuando los trabajadores luchan para cuidarse les descuentan el sueldo y sancionan.
Ni la empresa ni el gobierno tienen una política sanitaria o a favor de los trabajadores, como pregonan. Alberto Fernández miente cuando dice que le preocupa “la salud y la economía”. Todo esto demuestra lo contrario.
La pandemia sigue con contagios y muertes, que golpea centralmente a los trabajadores, entre ellos a las y los ferroviarios, que viven en barrios humildes, muchos de ellos sin agua, y a los usuarios, a quienes hacen viajar hacinados en formaciones sin distanciamiento ni la mínima protección. Por eso los ferroviarios del Sarmiento vienen peleando por las burbujas, por el distanciamiento, para que sean reconocidas las licencias, entre otros reclamos. Y se niegan a aceptar el no reconocimiento de las enfermedades bajo el cinismo de que la pandemia pasó, como dicen las patronales y la UIA, hablando de una “normalidad” que no existe. A todos estos atropellos y desquicio los ferroviarios del Sarmiento no los van a dejar pasar.
Escribe Atilio Salusso
Otra vez se vuelve a hablar de los ferroviarios del Sarmiento. Muchos haciendo campaña en contra, tratando de desprestigiar a una conducción democrática y de lucha (ver nota). Pero entre los laburantes y el sindicalismo combativo, hay un alto reconocimiento. Incluso a Sobrero, cuando lo invitan a sus programas, los distintos medios tienen que señalar que es un ejemplo de lucha y no tiene nada que ver con los burócratas millonarios y traidores.
Es que el Cuerpo de Delegados del Sarmiento, con su Comisión de Reclamos y la Seccional Oeste de la Unión Ferroviaria, conducido por la lista Bordó, son parte de otro “modelo sindical” al que encarna la tradicional burocracia peronista de los distintos sindicatos, o la CGT y CTA. Como señaló Edgardo Reynoso (ver recuadro), la cúpula de la Unión Ferroviaria de Sasia es la que vive “arrastrándose por las alfombras de los ministerios con funcionarios de la empresa y del gobierno, arribistas que se llenan los bolsillos en detrimento de la salud de los trabajadores. Son nuestros verdugos”. En cambio, la Bordó encarna el otro sindicalismo, que lucha, enfrenta a todos los gobiernos y practica la democracia sindical. Que no es ni más ni menos que hacer “lo que la base decida”. Por eso Reynoso en su discurso en medio del paro, lo primero que aplaudió fue “a la base ferroviaria”, que más allá de las diferencias de cómo se piense o se compita en las elecciones con distintas listas, se puso al hombro el paro. Esto solo lo puede lograr una conducción que le interesa pelear para ganar. Por eso si bien es cierto que tanto el “Pollo” Sobrero, Reynoso o Mónica Schlotthauer junto a otras compañeras y compañeros del Sarmiento son de Izquierda Socialista, en la conducción hay dirigentes que son peronistas e independientes, pero lo que los une es la pelea común contra la patronal, el plan de ajuste del gobierno y la burocracia sindical. Un sindicalismo autónomo de los distintos gobiernos, donde ningún burócrata sindical diga qué hay que hacer.
Sasia sacó un comunicado diciendo que por estatuto de la Unión Ferroviaria nacional, el cuerpo de delegados del Sarmiento no podía hacer el paro, a lo que los ferroviarios del Sarmiento le contestaron “los estatutos no pueden pasar por encima de las asambleas”. Contundente.
Reynoso también dijo: “Cuando algunos malintencionados nos dicen: ¿No piensan en los usuarios? Les decimos que hemos pensado siempre, por eso denunciamos a todos los gobiernos cuando destruyen al ferrocarril, llegando hasta el asesinato de los usuarios como fue en la masacre de Once” (ver aniversario)”.
La Bordó viene de revalidar su mandato en las elecciones de diciembre del año pasado, con un triunfo aplastante contra la burocracia de la Verde con el casi 70% de los votos. Un amplio respaldo de la base ferroviaria en defensa de su vital herramienta de lucha, para seguir desarrollando al único sindicato y cuerpo de delegados anti patronal y anti burocrático de las 33 seccionales de la Unión Ferroviaria. Hay un proceso de consolidación y avance de la conducción combativa de la Bordó, que se viene construyendo desde hace varios años con el “Pollo” Sobrero, “Café” Ruíz Díaz, Reynoso, Luis “Pipi” Clutet, entre otros, junto a las nuevas camadas de ferroviarias y ferroviarios que se vienen sumando en esta pelea.
La Bordó no solo pelea por las reivindicaciones más sentidas, sino también por una salida de fondo para el ferrocarril, por su reestatización bajo control de trabajadores y usuarios.
A su vez, el Sarmiento y su conducción son parte cualitativa de la coordinación con otros sindicatos combativos nucleado en el Plenario Nacional del Sindicalismo Combativo, para seguir avanzando en un polo alternativo para barrer a la burocracia sindical, en pos de una nueva dirección combativa y democrática en la clase trabajadora. Y se participa permanentemente en marchas, como las que se vienen impulsando contra el acuerdo con el FMI y el no pago de la deuda.
La Bordó, con este nuevo paro exitoso, escribió otra página en su historia de más de veinte años de lucha contra la burocracia sindical y los planes de ajuste de todos los gobiernos.
Discurso de Edgardo Reynosos en el acto de los ferroviarios en Castelar
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Horas antes de que comenzara el paro, una delegación del Cuerpo de Delegados del Sarmiento fue recibida por Pablo Moyano (dirigente de Camioneros y uno de los secretarios generales de la CGT). Camioneros, días después, ganó el reclamo para que las ART sigan considerando enfermedad profesional, haciéndose cargo de las licencias por Covid-19.
La solidaridad fue enorme, con presencias y cientos de adhesiones en el acto que hicieron los ferroviarios en la base Castelar por la tarde el día del paro. Entre ellas destacamos, entre otras: Mesa Nacional del Plenario del Sindicalismo Combativo (Alejandro Crespo-Sutna; Mariana Scayolla-Ademys; Guillermo Pacagnini-Cicop; Alejandro López-Ceramistas Neuquén; Ileana Celoto-AGD UBA; Angélica Lagunas-ATEN Capital; Claudio Dellecarbonara-Subte; Chino Heberling-NMAS,entre otros); una delegación de directivos Seccional Merlo Sutna; Graciela Calderón, secretaria adjunta Suteba La Matanza y diputada provincial Izquierda Socialista/FITU; consejo directivo Ademys; Olga Ortigoza, directiva Suteba La Matanza y concejala electa La Matanza Izquierda Socialista/FITU; comisión ejecutiva Escobar Suteba Multicolor; Junta Interna Hospital Garrahan; Daniela Pérez y Betiana Gaggioli, secretarias generales Adosac Pico Truncado y San Julián; comisión administrativa Foetra, por la minoría-Lista Granate Blanca; Agrupación Marrón Cicop Hospital Posadas; Nicolás Del Caño, diputado nacional PTS/FITU; “Gringo” Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FITU; “Chiquito” Belliboni, Polo Obrero; Guillermo Kane, diputado provincial PO/FITU; Celeste Fierro MST/FITU; una delegación de la CCC; Angel Guerrero, concejal Moreno Izquierda Socialista/FITU; Romina Ruocco, concejala electa Merlo Izquierda Socialista/FITU; Pablo Lopardo, concejal Moreno, y Susana Verón, concejala electa Merlo, ambos MST/FITU; Flavia Tesone, concejala Merlo PO-FITU, una delegación de ferroviarios del Belgrano Norte, entre otras.

Escribe Graciela Calderón, secretaria adjunta Suteba La Matanza
El gobierno de Fernández, el ministro de Educación Jaime Perczyk, los gobernadores del Frente de Todos, Juntos por el Cambio y de todos los partidos patronales, siguen mostrando que el acuerdo con el FMI sólo trae más ajuste salarial y presupuestario. Mientras la burocracia kirchnerista de Alesso, Baradel, de Ctera y los gremios docentes pactan con ellos, la docencia empieza a organizarse para rechazar el ajuste, con Ademys en CABA y con ATEN Neuquén a la cabeza.
Las reuniones de Ctera y demás gremios docentes con el gobierno nacional marcaron los límites de las paritarias: una oferta de aumento anual de un 40%, en cuotas trimestrales (no acumulativas), por debajo del 55% de proyección de la inflación 2022 y sin recuperar nada del 2021 y 2020, que fue de un 50% de pérdida del poder adquisitivo. Además, en casi todo el país más de la mitad del salario está “bonificado”, por fuera del básico, lo que achata la escala salarial y deja jubilaciones miserables, ya que estas son un porcentaje del básico.
A partir de esta primera capitulación de la burocracia de Ctera, las negociaciones en las provincias fueron esencialmente en los mismos términos. Todas propuestas salariales en cuotas, cifras fuera del básico, perdiendo por la inflación. En algunas con la tramposa formulación de “cláusula de revisión” a fin de año, que, como ya sucedió en varias provincias, nunca se implementó. Así, el gobierno “nacional y popular”, al que no le gusta usar la palabra ajuste, deja el salario básico de los docentes por debajo de la indigencia y el salario inicial por debajo de la canasta de pobreza. ¡Ni con dos cargos se llega a la canasta familiar!
Además, las propuestas no plantean soluciones a los graves problemas de inversión en infraestructura, cuando las escuelas están en pésimo estado, mantienen a un sector docente trabajando como “contratado” en programas, flexibilizado por fuera del convenio y sin estabilidad laboral. Y siguen sin cubrir miles de cargos faltantes, dejando a docentes desocupados y alumnos sin profesores.
¡El rol de la burocracia es tan vergonzoso que en CABA aceptó volver a clases sin siquiera una oferta salarial! Sólo la conducción combativa de Ademys, encabezada por nuestra compañera Mariana Scayola, realizó asambleas y repudió este avasallamiento, convocando a un paro y conferencia de prensa. En Buenos Aires, Córdoba y la mayoría de las provincias, la burocracia llama a apoyar esas propuestas y no luchar.
En Neuquén la burocracia de Guagliardo sufrió una dura derrota. El acta del gobierno y la conducción provincial sólo proponía un 20% de recuperación salarial, cuando nos deben un 50%. Una importante asamblea de ATEN Capital, que conduce Angélica Lagunas, dirigente de Izquierda Socialista, votó la moción de rechazo formulada por todas las seccionales opositoras, con 689 votos, contra 229 votos por la aceptación y 7 abstenciones. Esa moción fue aprobada en muchas seccionales, por lo que la burocracia de ATEN provincial deberá convocar a un paro de 72 horas, del 2 al 4 de marzo, con movilización.
La votación en ATEN Capital es el camino que, desde Docentes en Marcha en la Multicolor e Izquierda Socialista, llamamos a recorrer a toda la docencia del país y a los dirigentes y agrupaciones opositoras, coordinando nacionalmente las acciones. Rechazamos las propuestas de ajuste, exigiendo a la burocracia que convoque a asambleas y rompa su pacto de desmovilización y su apoyo al gobierno. Luchemos juntos para que la plata vaya para salarios y educación, no para el FMI y la deuda externa.
En el Plenario de Secretarios Generales de ATEN, la conducción de Guagliardo se retiró del mismo al reconocer que se votaría una medida de lucha contra el gobierno de Gutierrez.