Escribe Daniel Vera, docente, miembro de la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos de Argentina
La vicepresidenta Villaruel viaja Catamarca a una fiesta religiosa católica, invitada por el obispo diocesano Luis Urbanc.
El pasado miércoles 3 de abril, en esa misma capital, el cura Renato Rasgido fue encontrado culpable de abusos sexuales y condenado a 15 años de cárcel.
Catamarca es la provincia que más denuncias de abusos eclesiásticos tiene: siete, cinco curas, un catequista y un profesor de religión.
Interpelado por los medios de comunicación, días antes de la condena, el obispo pidió "al pueblo de Dios rezar mucho por los sacerdotes porque nadie está exento que el demonio meta la cola y uno caiga".
Es decir, que para Urbanc, como para la mayor parte de la jerarquía de la iglesia católica, los abusos ocurren porque “el diablo mete la cola”.
Queda así claramente demostrada, por un lado, la complicidad de TODA la iglesia católica para proteger a los miembros pedófilos de ella (obispos, curas, monjas, catequistas, profesores de religión, dirigentes scout) y, por el otro, la indiferencia (y casi desprecio) que la jerarquía católica demuestra a quienes somos sobrevivientes de sus abusos de poder.
Esta visita de la vicepresidenta a Catamarca demuestra, una vez más, porqué es tan NECESARIA como URGENTE la SEPARACIÓN de la IGLESIA del ESTADO.
Escribe Juan Carlos Giordano
Izquierda Socialista en el FIT Unidad (24/3/24)
Este 24 M será masivo. A 48 años del golpe genocida vamos a llenar la Plaza de Mayo y todas las plazas del país contra este gobierno ultraderechista, negacionista, ajustador y entreguista de Milei y el FMI. Sin embargo, en CABA, lamentablemente habrá dos marchas y dos actos en Plaza de Mayo. A las 12 está la convocatoria del peronismo junto a los organismos de Derechos Humanos afines (quienes se negaron a una marcha común) y posteriormente a las 15 la del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia (EMVyJ). ¿Qué es lo que ocurrió?
El Encuentro Memoria Verdad y Justicia emitió un comunicado dando cuenta de lo que pasó. “Ante la brutal ofensiva del gobierno contra todos los derechos sociales y democráticos logrados con años de lucha, desde el Encuentro le propusimos a la Mesa de Organismos de derechos humanos realizar un acto único y masivo, con la lectura de dos documentos. O sea unidad en la diversidad, un solo puño con todas las voces. Lamentablemente no aceptaron nuestra propuesta”. Propuesta que, en los debates previos, fue apoyada por el Frente de Abogadxs por los Derechos Humanos y el Socialismo (Fadhus), que impulsa Izquierda Socialista, señalando que era correcto un accionar unitario contra el ultraderechista Milei ya que, desde 2007 a la fecha, a partir de la incorporación de algunos organismos de Derechos Humanos al espacio peronista kirchnerista, se empezaron a hacer dos marchas, con dos actos y dos documentos diferenciados. Algo que este año tenía que cambiar.
Hubo reuniones entre ambos espacios, donde el vinculado al peronismo rechazó convocar a una sola marcha y acto. A su vez, hizo una contrapuesta que implicaba que el EMVyJ disuelva su convocatoria y no critique a los distintos gobiernos desde 1983 a esta parte, contra los cuales de manera independiente nos venimos movilizando cada 24 de marzo contra la impunidad de ayer y de hoy.
Es decir, el peronismo y el kirchnerismo, La Cámpora, la CGT y CTA, junto a los organismos de derechos humanos afines, rechazaron cualquier posibilidad de acto unitario. ¿Cuáles son los motivos? Desde Izquierda Socialista consideramos que esto obedece, en primer lugar, a que están en contra de impulsar la mayor unidad de acción para derrotar las políticas brutales del ultraderechista y negacionsita Milei. A tal punto que el flyer de su convocatoria ni nombra a Milei. En segundo lugar, consideramos que el peronismo quiere seguir autoproclamándose como “defensor de los Derechos Humanos”, cuando en los años 90 fue el peronismo menemista quien indultó a los genocidas y en los 12 años del peronismo kirchnerista desapareció Julio López, se puso al represor Milani como Jefe del Ejército, se implementó el Proyecto X de espionaje contra las y los luchadores y se siguió pagando una deuda externa usurera y fraudulenta que venía de la dictadura.
Si bien la Plaza de Mayo se va a llenar varias veces este 24M, lo cual impulsamos, es necesario esclarecer ante las y los luchadores obreros, populares y juveniles, sobre cuál es la mejor política para enfrentar a este nefasto gobierno.
Por todo esto desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad llamamos a ganar las calles este 24 junto al EMVyJ, concentrando a las 14 horas en Cerrito y Corrientes (Obelisco), entrando a las 15 a la Plaza de Mayo, donde se leerá el documento del EMVyJ a las 16hs.
Desde el Frente de Abogadxs por los DDHH y el Socialismo (FADHUS) repudiamos este cobarde y aberrante ataque contra una compañera de HIJXS.
Llamamos a la más amplia solidaridad, nos ponemos a disposición y exigimos se encuentre a los responsables materiales y a los instigadores políticos.
Hacemos responsable a Milei, Villarruel y las políticas negacionistas que fomentan el odio.
Lo mejor que podemos hacer para solidarizarnos es reventar las plazas del país este 24 de marzo. Solo la movilización popular puede detener el avance de la ultraderecha.
Hoy mas nunca decimos: Son 30.000, fue genocidio. Juicio, Castigo y cárcel efectiva para todos los genocidas. No olvidamos, no perdonamos. Memoria, Verdad y Justicia.
Escribe Nicolás Núñez
La asunción de un gobierno ultraderechista como el de Milei, Villaruel y Bullrich abrió un legítimo debate dentro del movimiento de derechos humanos en torno a la convocatoria de este nuevo 24 de marzo. A través del Frente de Abogadxs por los Derechos Humanos y el Socialismo (Fadhus), que impulsan compañeras y compañeros de Izquierda Socialista, intervenimos en los debates planteando que ampliar los marcos del accionar unitario era importante, pero que no podía hacerse ni a cualquier costo ni en base a maniobras e imposiciones, con el lema “unidad en la diversidad, todas las voces presentes”.
Recapitulemos brevemente. En 1996 se creó el Encuentro Memoria Verdad y Justicia (EMVyJ) como canal de organización de las marchas de cada 24 de marzo, de la lucha anti-represiva en general y centralmente contra la impunidad de ayer y hoy. Recién en 2007, y a partir de la incorporación de algunos organismos de Derechos Humanos de diversas maneras al espacio peronista kirchnerista, se empezaron a hacer dos marchas, con dos actos y dos documentos diferenciados.
Con ese recorrido, la búsqueda de intentar ir hacia una acción en común este año empezó mal. Desde el espacio vinculado al peronismo realizaron una operación de prensa en medios afines diciendo que ya había acuerdo para un acto en común sin que hubiese existido siquiera una reunión para discutirlo. El accionar del EMVyJ fue el opuesto, completamente transparente. Se realizaron reuniones plenarias y desde distintas posiciones se llegó a una en común: proponer públicamente a todos los organismos de Derechos Humanos dar un paso hacia la unidad, convocando en común a la marcha, y realizando un acto coordinado en el que en distintos horarios se lean los documentos de cada uno, de forma de no realizar ninguna censura ni invisibilizar temas que vienen siendo llevados a la Plaza de Mayo cada 24 de marzo.
Esto fue rechazado por el espacio vinculado al peronismo, cuya contrapuesta, en concreto era que el EMVyJ disuelva su convocatoria para ir detrás de lo que ellos pretendían de consignas. Una posición ultimatista que impidió que este año se pueda realizar una coordinación en la que nuevamente todos los organismos de derechos humanos compartan el escenario, lo que hubiera sido una imagen fuerte de repudio al gobierno de Milei y Villaruel.
Sabemos que son decenas y cientos de miles quienes participan cada año en ambas convocatorias. Y que de hecho, la Plaza de Mayo el 24 va a estar todo el día desbordada repudiando a los milicos y al gobierno negacionista de Milei. Los debates sobre cómo ampliar la unidad de acción seguramente continuarán, pero en esta ocasión nuevamente resulta clave sumarse a la convocatoria del EMVyJ para seguir apostando a desarrollar un fuerte movimiento de derechos humanos, en las calles e independiente de todos los gobiernos.