Escribe Francisco Moreira
En julio de 1943 se enfrentaron en el sur de Rusia cerca de 6 mil tanques nazis y soviéticos. Se la considera la batalla de blindados más grande de la historia. La confrontación consolidó la debacle de las tropas de Hitler a manos del Ejército Rojo, iniciada meses antes, tras la batalla de Stalingrado. La derrota final del nazismo fue un colosal triunfo revolucionario de los pueblos del mundo.
Entre el 5 y el 15 de julio de 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, se desarrolló en la pequeña ciudad rusa de Kursk, ubicada a 600 kilómetros al sur de Moscú, la batalla de tanques más imponente de la historia. Una enorme cantidad de fuerzas militares se concentraron allí para la batalla que enfrentó al ejército nazi y el ejército soviético Los alemanes contaban con aproximadamente 570 mil hombres, casi 2.500 tanques (Panzer, Tiger, Elefant y Panther), cañones de autopropulsión y cerca de 10 mil cañones de campaña y morteros, apoyados por casi 2 mil aviones de combate. Frente a ellos había 977 mil soldados rusos, con más de 3.300 tanques (T34 y KV-1) y cañones de asalto, 20 mil cañones y morteros, y cerca de 3 mil aviones. El mando alemán estaba integrado por los mariscales de campo Erich Von Manstein y Walter Model, y el general Kurt Zietler. El mando ruso, por el mariscal Georgi Zhukov, el jefe de Stalingrado, que luego encabezaría la toma de Berlín, junto a los mariscales Pavel Rotmistrov, comandante del 5° Ejército Acorazado, y Konstantin Rokosoysky.
La batalla comenzó el 5 de julio a las 5:30 de la mañana con la iniciativa alemana. Pero para su sorpresa, fueron recibidos por el fuego de artillería soviético. Al día siguiente hubo un contraataque ruso con 750 tanques. La lucha continuó por días sin avances importantes de ninguno de los bandos en un escenario pequeño, bajo un calor abrasador y con cruentos combates de blindados, combinados con infantería y ataques de aviación mutuos. El día 12, las fuerzas se concentraron en la aldea de Projoravch, en las afueras de Kursk. Chocaron los tanques del 2° Ejército de Panzer SS con el 5° Ejército Acorazado con 850 tanques rusos. Ese combate fue una carnicería en la que los alemanes perdieron más de 200 tanques, mientras los rusos, 600. Pero, a pesar del aparente triunfo alemán, este combate representó el comienzo de su derrota, porque los alemanes gastaron sus últimos cartuchos en ese combate y ya no contaban con reservas con capacidad de enfrentar una nueva contraofensiva rusa, que sí disponía de miles de tanques y centenares de miles de soldados de reserva con alta moral de combate, quienes retomarían la ofensiva en los días posteriores. Así fue que el 15 de julio, el propio Adolf Hitler dio la orden de retirada. Las pérdidas fueron muy altas de ambas partes. Se calcula que hubo 325 mil soldados muertos, siendo los ejércitos alemanes, en especial sus poderosos blindados, los que quedaron destrozados.
Batalla de Stalingrado: el principio del fin del nazismo
Meses antes de la batalla de Kursk, en febrero de 1943, las tropas alemanas habían sido derrotadas por el Ejército Rojo en la batalla de Stalingrado. Aquella carnicería fue el punto de inflexión de la Segunda Guerra Mundial y el comienzo del fin de la invasión nazi a la Unión Soviética.[i] Su resultado inmediato fue que las tropas nazis debieron retroceder cerca de 400 kilómetros en territorio ruso. A pesar de ello, en marzo de 1943 aún se enfrentaban cinco millones de tropas soviéticas y cuatro millones de soldados alemanes a lo largo de una línea del frente de batalla que tenía 2.800 kilómetros desde Leningrado, en el norte, hasta el Mar Negro, en el sur.
En ese marco cada vez más desfavorable para las tropas alemanas, Hitler decidió lanzar una contraofensiva en el frente oriental, sobre territorio ruso, que le permitiera recuperarse de la grave derrota de Stalingrado . La “Operación Ciudadela”, nombre en clave que dio el alto mando alemán a la contraofensiva, había sido planificada para ser breve y sorpresiva. Hitler decidió concentrar las principales fuerzas de blindados de las que disponía para lograr un rápido triunfo en Kursk que le diera nuevamente la iniciativa en la guerra. Pero se le quemaron los papeles porque la batalla de Kursk terminó siendo un duro combate. Esto se debe, en parte, a que el alto mando ruso contaba con informes de sus espías infiltrados en las filas alemanas acerca de la contraofensiva y, sobre todo, a la alta moral del Ejército Rojo tras el triunfo en Stalingrado.
Kursk confirmó que la barbarie nazi estaba cerca del fin
La derrota alemana en Kursk terminó de afirmar que el curso de la Segunda Guerra Mundial había dado un viraje definitivo desde la batalla de Stalingrado y que la contraofensiva nazi no sería posible. Después de Stalingrado, “prácticamente todas las divisiones germanas en el frente del Este habían reducido el número de sus batallones de infantería de nueve a seis y el de grupos de artillería de cuatro a tres. Tenían una capacidad de combate muy débil en relación con el tamaño del sector que normalmente se les asignaba”.[ii] No contaban ni con las fuerzas ni con la moral suficientes para afrontar la contraofensiva, desde Stalingrado. A partir de allí, los ejércitos de Hitler no dejaron de retroceder. El Ejercito Rojo reconquistaría unos 932.000 kilómetros cuadrados de territorio soviético y 103.000 del antiguo territorio polaco. Y no pararían hasta la derrota definitiva del nazismo con la toma de Berlín en mayo de 1945.
Como señalara nuestro maestro Nahuel Moreno, “la derrota de Hitler fue el más colosal triunfo revolucionario de toda la historia de la humanidad”.[iii] La derrota del nazismo y del fascismo significó el fin de la contrarrevolución imperialista que pretendía esclavizar al proletariado mundial y a todos los pueblos del planeta. Después de su caída se produjeron numerosas revoluciones triunfantes, entre ellas la china y la cubana, logrando la independencia de muchas colonias en el mundo. Aunque esos procesos fueron controlados por dirigentes contrarrevolucionarios y reformistas como los partidos comunistas y nacionalistas burgueses, fueron indiscutiblemente triunfos inmensos para las masas.
[i] Ver Federico Novo Foti. “Stalingrado: la batalla que inició el fin del nazismo” en “El Socialista” N.º 554, 15/02/2023. www.izquierdasocialista.org.ar
[ii] Carlos Cabello Jurado, “Segunda Guerra Mundial. 1939-1945”, Centro Editor PDA. S.L, Tomo 14, página 20.
[iii] Nahuel Moreno. “Revoluciones del Siglo XX”, CEHuS, Buenos Aires, 2021. Ver en www.nahuelmoreno.org
Escribe Adolfo Santos, Dirigente Izquierda Socialista/FIT Unidad UIT-CI
A los 88 años, rodeado de sus familiares, este 25 de junio falleció en Suecia Ángel Hugo Blanco Galdós, más conocido como Hugo Blanco. Su salud se había deteriorado mucho en el último año. Hugo Blanco fue el dirigente campesino más destacado de Latinoamérica, desde los años 60 del siglo pasado. Tanto mantuvo sus banderas de lucha que seguía viviendo en el Cusco, Perú, y siendo miembro del sindicato campesino local hasta hace pocos meses, cuando fue trasladado a Suecia para una mejor atención médica. Con él, se va un ejemplo de luchador revolucionario anticapitalista cuya acción militante fue reconocida más allá de su Perú.
Inició su lucha desde muy joven. En 1957, siendo estudiante universitario en la ciudad de La Plata, Argentina, se incorporó a la corriente trotskista dirigida por Nahuel Moreno. Desde entonces no cesó su lucha, hasta sus últimos días, en los que seguía como dirigente de la federación campesina del Cusco. Fue justamente en esa región, donde había nacido que, por orientación de la corriente morenista, en 1959 se unió a los campesinos de los valles de La Convención y Lares y a las tomas de tierras contra los grandes propietarios. En esa lucha, Hugo Blanco se irá convirtiendo en un líder campesino indiscutible, impulsando no solo la toma de tierras, sino una organización sindical de masas.
Fue una de las luchas campesinas más importantes de nuestro continente que llegó a conquistar importantes avances para la reforma agraria. Justamente por eso, iba a enfrentar una brutal violencia por parte de los grandes propietarios de tierras. Hugo Blanco se convertiría, además de un gran dirigente trotskista de masas, en un perseguido político. Estaba en su auge la influencia de la Revolución Cubana y su táctica foquista, lo que no solo le permitía al gobierno peruano acusar de guerrillero a Hugo Blanco, sino que un sector del partido peruano, comenzó a defender esa teoría contra la insistencia de Nahuel Moreno de desarrollar el proceso, ligados a la lucha campesina y construyendo el partido revolucionario para unir esa lucha con las zonas urbanas. (Ver, Perú: dos estrategias, Nahuel Moreno*, Ed CEHuS. nahuelmoreno.org)
En ese contexto, en 1963, el gobierno peruano mandará a prisión a Hugo Blanco con falsas acusaciones por las que sería condenado a muerte. Sin embargo, una inmensa campaña mundial de la que participaron artistas, dirigentes sindicales y políticos e intelectuales de la época, consiguieron salvar su vida. De esa campaña, rescatamos el mensaje de Jean Paul Sartre, el 28 de noviembre de 1966 en un acto contra la guerra de Vietnam, en París: “En Perú, el ex estudiante y gran dirigente campesino Hugo Blanco está amenazado de ser fusilado […] Su crimen: haber sindicalizado campesinos por primera vez en la región rural mas miserable del país. […] emprendieron la recuperación de sus tierras de manos de los propietarios terratenientes que se las habían despojado […] Hugo Blanco no merece morir”. Esa campaña mundial obligó al gobierno peruano a conmutar la pena de muerte por 25 años de cárcel.
En 1970, por una amnistía del gobierno militar de Velazco Alvarado, fue liberado y deportado a México. En ese año fue editado su libro Tierra o Muerte, traducido a varios idiomas. Justamente en ese libro se refiere a Nahuel Moreno en los siguientes términos: “fue en el partido trotskista argentino, entre cuyos dirigentes sobresalía Nahuel Moreno, donde recibí mi educación marxista.” Y más adelante, al referirse a la desviación guerrillerista que casi destruyó al partido peruano (el Frente de Izquierda Revolucionario), Hugo Blanco destacó: “El mérito de haber reaccionado primero e iniciado una lucha seria contra esta desviación corresponde al camarada Nahuel Moreno, el principal teórico del trotskismo latinoamericano”.
En 1972 viajaría a Argentina, donde el gobierno militar de Lanusse lo detuvo y deportó a Chile, hasta el golpe de Pinochet, cuando se refugió en Suecia. En 1976 tras grandes protestas populares contra el gobierno militar de Morales Bermúdez, Blanco regresa al Perú y se convierte en candidato a la Asamblea Constituyente por el Frente Obrero Campesino Estudiantil y Popular (FOCEP) donde se une a un núcleo de viejos compañeros, entre ellos Enrique Fernández Chacón, siendo miembros entonces del PST. Hoy, Fernández Chacón, es dirigente del PT-UNios, sección de la UIT-CI en Perú. Esa relación de camaradería que perduró hasta sus últimos días, los llevó a editar juntos el periódico Lucha Indígena. En aquella elección, Hugo Blanco sería el constituyente con mayor votación y se convertiría en un referente de la izquierda peruana. La gran elección del FOCEP, eligió como diputados a la Asamblea Constituyente entre 1978 y 1980, junto a Hugo Blanco, al dirigente obrero Enrique Fernández Chacón y Ricardo Napurí (POMR) entre otros. En el periodo 1980-1985 Blanco fue diputado nacional y senador nacional en 1990-92.
Sin dudas Hugo Blanco fue una figura política mundial y en muchos sentidos se convirtió en una leyenda. No es casual que importantes autores, independientemente de su postura política, se hayan hecho eco de su lucha. El historiador inglés Eric Hobsbawm, por ejemplo, en su libro Rebeldes primitivos, le dedica un capítulo a sus luchas campesinas. También su vida ha sido registrada en documentales cinematográficos como: Hugo Blanco, rio profundo, de Malena Martínez, que llegó a ser censurado en su país. En 2003, el propio Blanco dedicaría otro libro a su experiencia indígena y campesina: Nosotros los indios.
Como muy bien dice el compañero Enrique Fernández Chacón al impulsar una campaña de ayuda para enfrentar la enfermedad que aquejaba a su amigo: “los avatares de la política, nos separaron, pero nunca impidieron nuestra unidad durante más de 50 años”. Desde los años 80 Blanco se alejó de nuestra corriente y con el tiempo se orientó a hacia el indigenismo y tuvo simpatías con el zapatismo y el horizontalismo. Pero siempre reivindicó la importancia de Nahuel Moreno en su formación. Distanciado de nuestra corriente, al fallecer Moreno, en enero de 1987, Hugo Blanco envió el siguiente mensaje: “Con gran sorpresa y dolor me he enterado hoy día del fallecimiento del camarada Nahuel. Reconozco en él a mi mayor maestro de marxismo y siempre lo he reconocido así, a pesar de que los avatares de la lucha revolucionaria hace años que separaron nuestros caminos. Latinoamérica ha perdido a un incansable e inteligente combatiente de la revolución. Cuando lleguemos al triunfo, uno de los nombres recordados por el futuro será indudablemente el de Nahuel Moreno”.
Y en oportunidad de presentarse el libro Perú: dos estrategias, en 2015, envió un largo saludo de donde destacamos: […] El fundador del Ejército Rojo, respetado por Nahuel y por mí, señalaba: "Hay que armar al pueblo con la necesidad de armarse". Aplicando esa enseñanza no nos desesperamos por la lucha armada. […] Yo soy revolucionario y mi objetivo final es la revolución anticapitalista, pero no era yo el que determinaba los objetivos de la autodefensa, que eran defender al campesinado que hacía la reforma agraria, por eso nuestro lema no era "¡Revolución o Muerte!", sino simplemente "¡Tierra o Muerte!" y cumplimos con él, logramos la tierra. […] No creo en líderes ni caudillos, creo en la acción colectiva, que es lo que defiende Nahuel en su libro”. El mismo reconocimiento está grabado en el film documental (de la UIT-CI de 2017) sobre Nahuel Moreno: una vida, infinitas luchas. nahuelmoreno.org
Hugo Blanco, fue un luchador anticapitalista y antiimperialista revolucionario de toda una vida. Ante esta pérdida irreparable, hacemos llegar un abrazo fraternal y solidario a su familia que lo cuidó hasta sus últimos días. Desde Izquierda Socialista/FIT Unidad, en la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI), te decimos: ¡Hugo Blanco, hasta el socialismo siempre!
*Nota: Este libro contiene el artículo del historiador Hernán Camarero: Hugo Blanco y el levantamiento campesino en la región del Cusco (1961-1963), que fue publicado en la Revista Periferias. Revista de Ciencias Sociales N 8.
Compañeras y compañeros del Partido de la Democracia Obrera (IDP):
Hemos recibido la triste e inesperada noticia del fallecimiento del compañero Ahmet Muhittin Karkın. Simplemente Muhittin para todos nosotros. Saludamos y acompañamos, en este difícil momento, a sus hijos, a su nieta, a todos sus familiares, amigos, amigas y, en especial, a las compañeras y compañeros de IDP.
La repentina ida de Muhittin es una gran pérdida personal y política para todas y todos ustedes y para nuestra internacional, la UIT-CI. Estamos despidiendo a un gran dirigente socialista revolucionario de más de 50 años de trayectoria de lucha de construcción del partido y la internacional en las filas del trotskismo y la mayoría de su tiempo en nuestra corriente fundada por Nahuel Moreno.
Hemos tenido el honor y el orgullo de poder contarlo como militante y dirigente en la UIT-CI. Fue fundador del trotskismo en Turquía y un apasionado de la militancia y construcción del partido en el movimiento obrero. El mismo fue dirigente sindical. Estuvo algunos años preso y condenado a muerte por una dictadura de su país, en los 80. Siguió su militancia internacionalista en el estado español por 20 años y luego volvió a reintegrarse en 2017 a la dirección de IDP. Fue un entusiasta impulsor de la integración a la UIT-CI. Fue por sobre todas las cosas un militante internacionalista.
Sabemos que se estaba preparando su viaje a Buenos Aires, Argentina, para participar del VIII Congreso Mundial de la UIT-CI en diciembre. Lamentablemente no ha podido ser.
Muhittin nos deja su legado para las nuevas generaciones. Su legado es la lucha por construir el partido, IDP, y la internacional, la UIT-CI. Muhittin nos deja su ejemplo de militante internacionalista consecuente.
Una vez más decimos: ¡Muhittin hasta el Socialismo Siempre!
Comité Ejecutivo Internacional (CEI) de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI)
25 de junio de 2023
El 16 de junio falleció en México Esteban Volkov, nieto de León Trotsky y último sobreviviente de la familia del gran dirigente de la Revolución Rusa. Esteban tenía 97 años y era director de la Casa Museo León Trotsky en Coyoacán, desde donde se dedicó a la importante tarea de preservar y difundir la obra y el legado de su abuelo.
Esteban Volkov con sus abuelos, León Trotsky y Natalia Sedova
La vida de Esteban estuvo estrechamente ligada a las turbulencias que signaron la existencia del revolucionario ruso. Hijo de Platón Volkov y de Zinaida, hija del primer matrimonio de Trotsky, quedó huérfano con apenas siete años. En 1928, el estalinismo, deportó a su padre a Siberia, donde fue ejecutado por pertenecer a la Oposición de Izquierda. Su madre consiguió salir de la URSS para visitar a su padre, León Trotsky, exiliado en Prinkipo, Turquía, pero le fue impedido su regreso al país, donde había dejado otra hija. El destierro y la presión ejercida por la feroz persecución del estalinismo, la llevó al suicidio en 1933.
Huérfano, Esteban fue enviado a un orfanato en Viena de donde lo rescató su tío León Sedov, hijo del segundo matrimonio de Trotsky y uno de los principales dirigentes de la Oposición de Izquierda. Pero nuevamente, la GPU, el aparato policial militar estalinista, extendió sus garras asesinando a Sedov en 1938 cuando estaba hospitalizado en Francia. Esta nueva tragedia familiar, lo llevaría a vivir con su abuelo en México.
Sin embargo, su vida seguiría unida a la persecución estalinista desatada en todo el mundo contra León Trotsky, sus familiares y sus colaboradores más cercanos ligados a la construcción de la incipiente IV Internacional. Así, el 24 de mayo de 1940, una veintena de hombres armados encabezados por David Alfaro Siqueiros, pintor y militante estalinista mexicano, irrumpieron en la casa de Coyoacán ametrallando las habitaciones, pero sin lograr el resultado esperado. Esteban, herido de raspón en el pie, fue testigo directo de este cobarde atentado.
2017 - Acto homenaje a 30 años del fallecimiento de Nahuel Moreno en la Casa Museo a León Trotsky - México
Genoveva Ramirez, Enrique Gomez, Jesus Torres Nuño y Esteban Volkov en la apertura
Meses después, en agosto, con tan solo catorce años, Esteban Volkov, volvería a ser testigo de un ataque. Esta vez del que acabaría en la muerte de su abuelo, León Trotsky a manos de Ramón Mercader, un agente de la GPU. Él mismo cuenta que al volver de la escuela percibió en la calle Viena, donde estaba instalada la casa de Coyoacán, un movimiento extraño al habitual. Y describe: “El abuelo estaba en el comedor, con la cabeza bañada en sangre, pero todavía tuvo la presencia de espíritu de decir: ‘Mantengan al niño alejado, no debe ver esta escena”. Como tantas veces en su vida, Trotsky volvía a mostrar su temple de acero.
Esteban Volkov fue ingeniero químico y desarrolló importantes investigaciones en ese campo. Tuvo tres hijas. Al mismo tiempo, Esteban construyó su vida y se mantuvo fiel al legado de su abuelo, el gran revolucionario ruso. Así hizo de la última morada de Coyoacán el Museo Casa de León Trotsky, fundado por él mismo en 1990, donde se guardan y conservan importantes documentos del líder revolucionario ruso, como “El caso León Trotsky”, una obra que contiene las actas y el informe de la comisión Dewey. Sobre esos documentos, el propio Esteban escribía: “De las muchas batallas libradas por León Trotsky contra el estalinismo, sin lugar a dudas la Comisión Dewey o los contraprocesos de Moscú fue de las más notables y trascendentes. Allí desenmascaró y demostró en forma contundente e inapelable, ante la historia presente y futura del género humano, la absoluta ilegitimidad del régimen de Stalin, que solo se podía mantener en base al crimen y al fraude histórico”.
Esteban Volkov trató siempre de preservar la obra y memoria de su abuelo. Por eso mantuvo la Casa de puertas abiertas a todos los que reivindicamos el trotskismo. En 2017, cedió la Casa para un homenaje a nuestro maestro Nahuel Moreno, en el 30° aniversario de su muerte, convocado por el Movimiento al Socialismo (MAS) sección mexicana de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores Cuarta Internacional, (UIT-CI). Él mismo estuvo presente en el acto y dio un saludo.
2019 - Encuentro de Volkov con Mercedes Petit (en el centro), dirigenta de Izquierda Socialista y la UIT-CI.
La muerte de Esteban Volkov, representa una pérdida para el movimiento trotskista mundial, no solo por ser el último sobreviviente de los crímenes de Stalin sobre la familia Trotsky, sino por haber dedicado gran parte de su vida a cuidar y proteger su obra y su memoria. Desde Izquierda Socialista en el FIT Unidad y la UIT-CI, te decimos: ¡Esteban Volkov, hasta el socialismo siempre!
“Nuestra base programática no puede dejar de basarse en un principio: el rescate de la independencia política de los trabajadores y excluidos. No estamos formando un nuevo partido para fomentar la conciliación de clases. Nuestras alianzas para construir un proyecto alternativo tienen que ser aquellas que busquen soldar la unidad entre todos los sectores del pueblo trabajador […] Por eso nuestro partido rechaza gobiernos comunes con la clase dominante […] Lula se rindió a sus antiguos adversarios, y se volvió de espaldas a sus combativas bases sociales históricas. Se convirtió en un agente en la defensa de los intereses del gran capital financiero” (Programa Nacional PSOL, Votado en el I Encuentro Nacional, junio 2004)
“El PSOL es parte de la base del gobierno, seguirá siendo de la base del gobierno […] votará la reforma tributaria, votará el conjunto de agendas de gobierno […] no se puede hacer tempestad en un vaso de agua” (Diputado federal Guilherme Boulos, dirección del PSOL, en el programa Estúdio i, Globo News, mayo de 2023)
La CST (Corriente Socialista de Trabajadoras e Trabajadores), una de las tendencias fundadoras del PSOL, decidió abandonar el partido. Salimos, porque el PSOL rechazó definitivamente la independencia política de la clase trabajadora. El PSOL rasgó su programa socialista para apoyar y componer el gobierno de Lula/Alckmin junto a representantes de banqueros, agronegocios, multinacionales y sectores de extrema derecha, como el ministro de Defensa José Múcio Monteiro (PTB), la ministra de Turismo Daniela do Waguinho y otros bolsonaristas. Por decisión de su Dirección Nacional y política de sus tendencias mayoritarias, el PSOL ocupa cargos en los ministerios, en la vicedirección del gobierno en la Cámara Federal e integra gobiernos estaduales (provinciales) de frente amplio. El gobierno de Lula/Alckmin acaba de votar en el Congreso Nacional un “arcabouço” fiscal (Marco Fiscal, conjunto de medidas y reglas a la que se tiene que atener la conducción de la política fiscal), con votos de partidos de extrema derecha, y varios de sus ministros apoyan los retrocesos ambientales, como el ministro de Agricultura Carlos Fávaro, defensor del Marco Temporal (PL490). Antes el PSOL rechazaba los gobiernos de conciliación con la clase dominante, hoy los integra y los apoya. La CST mantiene la coherencia con el programa que siempre hemos defendido. No fundamos el PSOL para fomentar la conciliación con la patronal, sino para combatirla. Precisamente por eso, hoy rompemos con PSOL.
El PSOL apoya y sustenta el gobierno Lula/Alckmin, que aplica un duro ajuste fiscal que favorece los banqueros y el sistema financiero
Sabemos que hay muchos trabajadores y jóvenes que tienen expectativas en el gobierno y pueden encontrar nuestra posición “demasiado extrema”. Queremos seguir este debate y, para eso, necesitamos comparar las expectativas con la realidad. Veamos: en lugar de acabar con el tope de gasto como prometieron en la campaña electoral, Lula/Alckmin aprobaron el Marco Fiscal que limita los fondos para salud, educación, creación de empleo, políticas ambientales, feministas y antirracistas, etc. Es un proyecto que orienta la política económica hasta el final del mandato para pagar la deuda del capital financiero, que hoy consume la mayoría de los recursos nacionales, perjudicando todos los ámbitos sociales. Sintomáticamente, la exposición de motivos de ese Marco Fiscal, lleva la firma de un banquero, el secretario del Ministerio de Hacienda, Gabriel Galípolo (del Banco Fator y asesor de la FIESP). Las direcciones mayoritarias de la CUT y CTB alegan que el problema del Marco son las enmiendas hechas por el relator. Es un hecho que el legislador ponente empeoró el proyecto, pero eso no borra el “marco original” nació como un plan de austeridad. Este mecanismo aparece en el discurso de los 100 días de Lula y en una carta del Ministerio de Hacienda enviada al FMI y al Banco Mundial. El empeoramiento del proyecto ocurrió debido al pacto de gobernabilidad con el “centrão” (diputados que pertenecen a diversos partidos y responden a políticas de centro derecha), que nombró al relator del proyecto y aún recibió R$ 3 mil millones en enmiendas parlamentarias. Lejos de disminuir el “poder imperial” de Arthur Lira (presidente de la Cámara de Diputados) y enfrentar el “presupuesto secreto” como se dijo en la campaña, el gobierno apoyó a Lira y mantuvo la liberación de enmiendas. La sustitución fue pactada con el gobierno, tanto que el PT y Fernando Haddad (ministro de Hacienda) celebraron la aprobación. La Bovespa (Bolsa de Valores de Sao Paulo), Febraban (Federación Brasilera de Bancos) y las multinacionales están felices. El FMI y el Banco Mundial, órganos del saqueo imperialista, aplauden. Incluso Bolsonaro apoyó el marco fiscal de Lula/Alckmin. Lamentablemente, el PSOL es parte del gobierno que aplica este ajuste, que mantiene la política económica al servicio de los bancos, del sistema financiero, de las grandes empresas y de las multinacionales imperialistas.
La vinculación al gobierno impidió la lucha contra el Marco Fiscal
La participación y apoyo al gobierno de Lula/Alckmin por parte de los dirigentes de la CUT, CTB, MST, MTST y UNE llevó a que no existiera una protesta nacional contra el Marco Fiscal. No hubo Plenario de Luchas Populares, reunión ampliada del Foro de Centrales Sindicales, CONEG de la UNE, etc. La tesis de las “enmiendas”, presentada en la nota de las centrales sindicales, resultó inmovilista. Los pocos actos que se realizaron fueron boicoteados por las direcciones mayoritarias. El mismo problema se manifestó en el PSOL, que no puso su peso parlamentario al servicio de la lucha contra este ataque. La línea del PSOL con REDE (partido de Marina Silva, ministra de Ambiente del actual gobierno, con el que mantiene un bloque) fue proponer “modificaciones” para mejorar el proyecto original. Sólo después que el relator agregó sus propuestas y rechazó sus enmiendas, el PSOL votó en contra del proyecto, pero sin impulsar la movilización. Al votar en contra del Marco, el PSOL no hizo más que su obligación, es decir, lo mínimo para los que dicen ser de izquierda. Pero llama la atención que el PSOL necesitó justificar su voto ante el frente amplio. Todo para no perder espacio de gobierno y en las coaliciones de 2024. La conclusión es que para organizar las luchas contra el Marco Fiscal y defender las agendas de la clase obrera, es necesario ser independiente del gobierno de Lula/Alckmin.
El gobierno Lula/Alckmin favorece el agronegocio y las multinacionales del campo
Tras la aprobación del Marco Fiscal, se entusiasmaron para pasar otros temas. Con el aval de los líderes del gobierno Lula/Alckmin en la Cámara y el Senado, de los ministros Rui Costa y Alexandre Padilha, fueron alcanzados los siguientes acuerdos: a) Liberación del voto del gobierno en la deliberación sobre el régimen de urgencia en el " Marco Temporal” que ataca a los pueblos indígenas; b) Librar a su suerte el Ministerio de los Pueblos Indígenas, cuyo principal cargo lo ocupa Sonia Guajajara del PSOL, quien puede perder la prerrogativa de demarcación de tierras; c) Retirar del Ministerio de Medio Ambiente el Registro Ambiental Rural, la Agencia del Agua y el Sistema de Recursos Hídricos. Y eso fue organizado por el relator de la MP (Medida Provisoria) 1154, Isnaldo Bulhões del MDB, integrante de la base aliada, para favorecer a los terratenientes, ganaderos, mineras y madereras. El hecho de que algunas de estas medidas puedan revertirse no niega el hecho de que el gobierno las haya aceptado. Anteriormente, los movimientos campesinos y ambientalistas criticaron la liberación desenfrenada de agrotóxicos, que benefician a la agroindustria y a las empresas estadounidenses, europeas y chinas que fabrican estos productos. Fueron más de 100 liberaciones, bajo la responsabilidad del Ministro de Agricultura, el productor de soja Carlos Fávaro/PSD. Algo que fortalece a los enemigos de los sin tierra que quieren utilizar la CPI para criminalizar las ocupaciones de tierras por parte del MST y las FNL. Y, en este momento, el propio gobierno Lula/Alckmin está considerando cambiar su opinión sobre la explotación petrolera en el estado de Amapá. La federación PSOL-REDE conforma el gobierno y supo de todo esto de primera mano.
Guardar silencio sobre estos negociados y no denunciarlos en su momento es grave. Y esto se explica por la realidad gubernamental: cuando un partido de izquierda entra en un gobierno capitalista, no cambia ese gobierno ni lo lleva a la izquierda. En realidad, se convierte en un partido que legitima el orden capitalista y la alianza con los patrones. Los “palacios” condicionan la política y la acción del PSOL. Este proceso es el que lo llevó a la aprobación del “Marco Temporal” en la Cámara de Diputados.
El gobierno de Lula/Alckmin no combate a fondo la extrema derecha
Estos ejemplos, los retrocesos económicos y socioambientales, expresan el carácter de clase del actual gobierno. Al mismo tiempo, demuestran la sumisión del gobierno de Lula/Alckmin a los planes imperialistas y multinacionales. Sin embargo, ninguna voz de la bancada del PSOL ni de sus principales tendencias defiende la salida del gobierno y la vicepresidencia en la Cámara. El presidente del PSOL y el diputado Boulos reafirmaron que el PSOL es de la base aliada. Y justifican la participación del PSOL en el gobierno por la necesidad de “enfrentar el bolsonarismo”. No estamos de acuerdo. Veamos este tema con detenimiento, ya que muchos trabajadores y jóvenes creen honestamente en esta tesis. El gobierno de Lula/Alckmin no usó su fuerza para llamar a movilizaciones masivas contra la extrema derecha y canalizó todo por la vía institucional, tratando de hacernos creer que los jueces reaccionarios del STF combatirían hasta el fin la extrema derecha.
Jair Bolsonaro y el general Augusto Heleno (Ministro de Estado Jefe del Gabinete de Seguridad Institucional del gobierno bolsonarista) siguen libres. No hay ningún gran empresario bolsonarista con bienes confiscados. En lugar de acabar con el GSI (Gabinete de Seguridad Institucional) el organismo que acogió a los golpistas el 8 de enero, sólo hubo unos pocos despidos. De acuerdo con el Alto Mando del Ejército, un General volvió a comandar el GSI. La tesis de la incorporación al frente amplio para derrotar a la extrema derecha es falsa porque el gobierno Lula/Alckmin no pretende aplastarlos, sino a lo sumo aislarlos y negociar con ellos, buscando acuerdos y pactos. Es decir, el frente amplio lidera un gobierno en colaboración con nuestros enemigos de clase e incluye a un sector de la extrema derecha en su gobernabilidad conservadora. Lógicamente, ante un atentado bolsonarista contra el gobierno de Lula/Alckmin, nosotros, desde la CST, lo defenderemos, como lo hicimos el 08/01, pero sin apoyar políticamente al gobierno ni perder la independencia. Creemos que es imprescindible retomar el camino de las movilizaciones en las calles por la detención de Bolsonaro y los golpistas del 8 de enero, contra la amnistía de la dirección neofascista de las Fuerzas Armadas, algo que, como hemos visto, va en contra la política defendida por el gobierno de frente amplio. Solo así podremos luchar por aplastar al bolsonarismo y luchar por tirarlo al basurero de la Historia.
El PSOL nació en la lucha contra el ajuste fiscal de Lula y del PT en 2003
El PSOL no podría vacilar ante un gobierno de este tipo. Ya es el tercer gobierno de Lula y el quinto del PT. El PSOL se fundó en 2004, desde entonces han pasado 19 años. Nos expulsaron del PT por luchar contra el mantenimiento de la política económica proimperialista de FHC expresada en el Plan Real, por no aceptar las políticas sociales focalizadas del FMI y el Banco Mundial y por votar en contra de la reforma jubilatoria que atacaba a los servidores públicos. Nuestro compañero Babá, dirigente de la CST y en la época diputado federal del PT, junto con Luciana Genro y la senadora Heloísa Helena (entonces senadora por el PT) se negaron a votar por la privatización de la jubilación de los trabajadores de los servicios públicos y apoyaron la huelga del Servicio Público Federal. Se hicieron conocidos en ese momento como los “radicalizados del PT”, y así desencadenaron la fundación del PSOL. En ese momento, expresando la gobernabilidad con franqueza, el propio Lula afirmó que le gustaría “cambiar” al disidente Geddel (Diputado del PMDB) por el “radicalizado Babá”. Esto ocurrió porque una de las primeras críticas a su gobierno fue el pronunciamiento del diputado Babá afirmando que no confiaba en el ministro Palocci ni como “médico”, ya que el “ajuste fiscal pondría al país en la UTI”. Este fue el perfil fundacional del PSOL, que Babá y CST mantienen hasta el día de hoy. La propia campaña de legalización del PSOL contó con nuestras fuerzas militantes, garantizando el 40% de las fichas de afiliación necesarias, campaña organizada por nuestra compañera Silvia Santos, Pestaña, quien nos dejó recientemente y otros miembros de nuestra dirección, como Mariza Santos, del PSOL PA.
El PSOL, entonces, nació combatiendo medidas como las altas tasas de interés, superávit primario, “autonomía del Banco Central”, liberación de transgénicos, pactos con Sarney, Jader Barbalho, Benedito Lira y los mecanismos corruptos del régimen burgués. El PSOL luchó contra los recortes presupuestarios, la destrucción del código forestal y la represa de Belo Monte. Luchamos contra la represión de los huelguistas en Jirau/Santo Antônio, las invasiones militares en la Maré (comunidad popular de Río de Janeiro), la ley antiterrorista, además de denunciar el ajuste Dilma/Levy. No aceptamos la represión de las jornadas de junio de 2013. Los pactos del PT con el PL, el PP, la IURD, el agronegocio y el MDB, de Sérgio Cabral, Eduardo Cunha o Michel Temer, fortalecieron sectores de derecha y extrema derecha, la mismos ex aliados que llevaron a cabo el juicio político contra Dilma. Muchos de los cuales integraron el gobierno de Bolsonaro, como los militares que lideraron la invasión de Haití en alianza con el imperialismo en los gobiernos del PT. Lula y el PT repiten los mismos errores con la estrategia de colaboración de clases, que genera desmovilización y derrotas para la clase obrera, favoreciendo a la derecha y la extrema derecha. Desde el punto de vista de su organización, el proyecto fundacional del PSOL se expresaba en un partido de militantes, núcleos de base y congresos democráticos, algo cada vez más abandonado.
Al ingresar en el gobierno, el PSOL abandonó definitivamente su independencia
Habrá sectores del PSOL que podrán decir que estamos actuando precipitadamente. Pero están en juego principios no negociables para la clase trabajadora. Por otro lado, la lucha en el PSOL viene de mucho tiempo y la CST siempre ha defendido la independencia de clase en el PSOL. En el último año y medio luchamos para que el PSOL no formara parte del frente amplio de Lula/Alckmin. Nuestra compañera Rosi Messias, coordinadora nacional de la CST, fundadora del PSOL, militante del 8M y militante de las luchas obreras y populares, presentó sistemáticamente esta resolución en todos los foros del Partido, incluso habiendo entregado su cargo en la Dirección Nacional en protesta por incorporarse al frente amplio. En las reuniones de directorio de diciembre y abril de 2023, nos opusimos a la entrada del PSOL en el gobierno de Lula/Alckmin con Ministerios y Cargos y la integración en los gobiernos estatales. Pero, lamentablemente, el nuevo perfil del partido se consolidó en el frente amplio y en el gobierno de Lula/Alckmin. Sabemos que todavía hay valiosos compañeros y compañeras de izquierda que se reivindican socialistas dentro del PSOL. Pero lo cierto es que la entrada del PSOL en el Ministerio fue, y sigue siendo, un tema que no está en debate entre prácticamente todas las fuerzas. No hay ningún bloque que exija la salida del gobierno y el traspaso de cargos. Y, desafortunadamente, todas las fuerzas principales están en el frente amplio de negociaciones para 2024 (que incluye a Eduardo Paes, Barbalho, PSD, MDB y União Brasil). Esta política ya se está poniendo en práctica en Belém do Pará, la capital gobernada por el PSOL, donde la alcaldía es “socia” del gobernador Helder Barbalho. Por otro lado, el próximo congreso del partido legaliza los fraudes de la mayoría e impide el debate democrático. Los plenarios de debate en todo el país se realizarán en un solo mes, lo que impide una supervisión real. En estas sesiones plenarias, los afiliados no necesitan participar en el debate político, y solo pueden llegar cuando sea el momento de votar. Además, no se requerirá ningún documento de identificación al momento de votar. Todo ello permeado por afiliaciones masivas apoyadas por los gobiernos estaduales (provinciales) del amplio frente que conforma el PSOL.
En este escenario estructural -integración al gobierno central, órgano de dominación de clase de la burguesía- ya no existe una verdadera lucha interna. El PSOL selló irreversiblemente su destino al unirse y apoyar al gobierno capitalista de Lula/Alckmin. Cristaliza en la institucionalización, sin eje en la lucha de clases, como partido de escritorios y asesorías. El PSOL está atado a la lógica parlamentaria, al peso del monumental y millonario fondo del partido y de los punteros electorales pagados. Sabemos que el PSOL actual seguirá eligiendo mandatos, pero nunca más jugará el papel que jugó en su fundación como herramienta de la izquierda independiente.
¡La lucha continúa! ¡Seguir en las luchas y en la batalla por una izquierda socialista independiente de los patrones!
La CST (Corriente Socialista de Trabajadoras y Trabajadores), como organización socialista y revolucionaria independiente, no aprueba este proyecto y no se deja engañar por este tipo de crecimiento ligado a los gobernantes y alianzas con los patrones. Seguiremos en los paros, como los de la educación que se están dando ahora y necesitan apoyo, en los paros por el salario y otras luchas de la clase obrera, los jóvenes, las mujeres, los negros y negras, en las luchas ambientales, LGBTQIA+, de los pueblos indígenas y de todos los explotados y oprimidos para hacer crecer nuestras luchas contra el ajuste fiscal y el Marco Temporal, por nuestros derechos económicos y sociales y contra la extrema derecha, fomentando la unidad en las luchas. La CST sigue proponiendo una amplia unidad de acción, uniendo a quienes quieren frenar el Marco Fiscal (Arcabouço), el Marco Temporal, apoyar a los educadores y las agendas obreras y populares. Exigimos a la CUT, CTB, UNE, MST, MTST, Frente Popular Povo Sem Medo y BrasilPopular, a realizar una jornada de lucha (con volantes, asambleas, retrasos de turnos y paros). Al mismo tiempo, seguiremos en las marchas, fábricas, congresos sindicales y estudiantiles, luchando por la independencia de la izquierda, sindicatos y movimientos del gobierno de Lula/Alckmin, gobernadores y alcaldes, en busca de una nueva dirección democrática y de lucha. para la clase obrera y los sectores populares. Esta es la batalla que nuestros dirigentes sindicales de CSP-CONLUTAS, Diego Vitello (Metroviário de SP) y Adriano Dias (de Correios RJ), están dando ahora junto a todos los demás dirigentes de Combate Sindical que luchan en SINTUFF, SINTSEP-PA, SINDTIFES, en Asseio, SEPE, Apeoesp, Sind-UTE, SINDIFES, CPERS, bancarios, viales y otros rubros. Y es lo que también está haciendo nuestra directora de la UNE, Cindy Ishida, y toda la juventud revolucionaria de Vamos à Luta en la base de universidades y escuelas.
Seguiremos defendiendo las banderas fundacionales del PSOL, ahora abandonadas; seguiremos luchando contra los gobiernos burgueses y por la independencia política de la clase obrera. Al mismo tiempo, seguiremos luchando por fortalecer y ampliar un programa de izquierda clasista y consecuente, como las propuestas que nuestra compañera Bárbara Sinedino, dirigente de la CST y del SEPE-RJ, defiende en las luchas y defendió en la última campaña por la Senado en Río de Janeiro. En lugar de un frente amplio con empresarios, banqueros, viejos zorros de la política capitalista, defendemos la necesidad de construir un Frente de Izquierda y Socialista con todas y todos los que no forman parte del gobierno de conciliación de clases encabezado por Lula/Alckmin para actuar juntos en las luchas y también en las elecciones de 2024. Seguimos defendiendo que los mandatos de la izquierda socialista sean puntos de apoyo a las luchas y al clasismo, tal como lo hicimos en el parlamento cuando nuestro compañero Babá ocupaba ese cargo. Huyendo de toda autoproclamación, seguiremos intentando unir a los revolucionarios en Brasil y en el mundo junto a la Unidad Internacional de los Trabajadores y las Trabajadoras - Cuarta Internacional (UIT-FI). Seguimos luchando por un gobierno obrero, sin patrones, por Brasil, América Latina y un mundo socialista. Los invitamos a discutir nuestra visión y conversar sobre la propuesta socialista y revolucionaria que aquí presentamos, participando en las reuniones y plenarios de la CST, dando a conocer nuestro periódico, ayudando a financiar nuestra organización y construyendo junto a nosotros este proyecto político de izquierda independiente.
Brasil, 5 de Junio de 2023
Corriente Socialista de Trabajadoras y Trabajadores (CST), Sección en Brasil de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores, Cuarta Internacional (UIT-CI)