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Gran movilización frente al Congreso / Dura derrota política de Milei

Escribe Adolfo Santos, dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad

Ante el clamor popular y una gran movilización nacional, el gobierno fue obligado a retroceder en dos de los ejes centrales de la mal llamada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que solo protege a las multinacionales y capitales extranjeros. Las y los senadores fueron obligados a cambiar su voto ante la fuerte protesta. Retiraron el capítulo de extranjerización de la tierra que afectaba directamente la soberanía nacional y minutos antes de la votación dieron marcha atrás con la modificación de la Ley de Manejo al Fuego que pretendía habilitar el incendio de tierras, bosques y áreas naturales con fines especulativos. Además, el gobierno retiró los cambios que proponía para la Ley del Libro y el mercado de farmacias frente a las duras críticas de esos sectores. El gobierno ultraderechista de Javier Milei está sufriendo serios traspiés que empiezan a afectar sus índices de popularidad como demuestran las encuestas.

La lluvia, el frío y la tormenta desatada desde hora temprana, no impidieron este jueves 6 una masiva concentración frente al Congreso de la Nación para gritarle a los senadores: las tierras no se venden ni se incendian, se defienden. Fue una gran manifestación convocada en el AMBA por la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones, el Observatorio de Tierras, la Unión de Trabajadores de la Tierra y otras organizaciones entre las cuales se encontraba el Plenario del Sindicalismo Combativo, la izquierda y contó con una importante presencia de la juventud representada por sus centros de estudiantes. Se multiplicaron las voces para derrotar la propuesta de destrucción y entrega, sin límites, el territorio nacional a quien quisiera comprarlo. Como dijo sin el menor pudor el impresentable canciller Pablo Quirno durante una entrevista televisiva al canal A24: “Sí, es posible que un extranjero pueda comprar un pueblo o una provincia si así lo desea”.

No es lo que piensa la mayoría de la población. Desde aquella sábana con la leyenda “Las Malvinas son Argentina”, recogida y agitada por los futbolistas de la selección después del triunfo sobre Inglaterra en el Mundial, se encendieron las alarmas y, desde Lali Espósito, hasta Licha Martínez y Antonella Roccuzzo se fueron sumando las voces de artistas, deportistas, intelectuales, dirigentes políticos, culturales y sociales a las protestas contra este nefasto proyecto y en defensa de la soberanía de nuestro país. Por eso la Plaza de los dos Congresos y sus inmediaciones se llenaron de manifestantes y las concentraciones masivas se replicaron en las principales ciudades de todo el país. Es un reflejo del hartazgo contra la entrega y el ajuste sin fin propuesto por Milei, los gobernadores y el FMI.

En el palco levantado frente al Congreso se vivieron dos momentos. Al inicio de la tarde realizaron un acto los sectores sindicales ligados a las CTA, La Cámpora y otras organizaciones sindicales peronistas. Fue notable la ausencia de la CGT que a la mañana difundió un patético comunicado anunciando que, ante la retirada de una parte del proyecto, se iba a limitar a realizar una “presencia de carácter testimonial”, demostrando el pacto que mantiene con el gobierno ultraderechista.

Después fue el momento del Frente de Izquierda junto a organizaciones ambientalistas, sociales y de la juventud subir al escenario. Hablaron Celeste Fierro por el MST, Romina del Plá en nombre del PO y Juan Carlos “Gringo” Giordano por Izquierda Socialista, quien estuvo acompañado por la diputada bonaerense y delegada ferroviaria Mónica Schlotthauer y la secretaria general de Ademys Soledad Mosquera. Giordano resaltó que la caída del capítulo de extranjerización de la tierra fue gracias a la gran movilización unitaria realizada en todo el país. Llamó a continuar la lucha hasta derrotar el conjunto de la ley y exigió a la CGT que deje de realizar declaraciones inconsecuentes y convoque un paro y plan de lucha para derrotar al gobierno. Finalizó diciendo que para defender a la patria hay que romper con el FMI, con Donald Trump y dejar de pagar la deuda externa. Finalmente cerró Myriam Bregman del PTS para luego dar lugar a un festival que fue interrumpido por la brutal represión a la manifestación en las inmediaciones del Congreso.

La lucha continúa para que caiga todo el proyecto y derrotar el plan motosierra

Si bien cayó el capítulo de la extranjerización de la tierra y el que modificaba la Ley de Manejo al Fuego, este proyecto contiene otras graves propuestas. Modifica el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación para acelerar los procesos de restitución de inmuebles. Las acciones de desalojo de inmuebles urbanos y rurales pasarán a tramitar por la vía del juicio sumarísimo, abreviando los plazos para el desalojo a pocos días y concentrando las etapas procesales con lo cual se procederá a desalojos exprés. En medio de una situación de crisis, desempleo y familias endeudadas, los quieren desalojar en apenas diez días con la sola declaración del dueño. Lo mismo pretenden con las tierras ocupadas legítimamente por los pueblos originarios que no tienen títulos porque el estado se niega a otorgarlos. Por otro lado, dificulta la posibilidad de expropiación por parte del estado, coloca mayores exigencias para la utilidad pública, aumenta considerablemente las indemnizaciones e incorpora el pago del supuesto el lucro cesante. Los mismos que en los ‘90 entregaron las empresas estatales por dos pesos, ahora colocan fuertes trabas para tratar de impedir o dificultar la reestatización que permita recuperar el patrimonio nacional.

Esta semana quedó demostrado que el gobierno no es imbatible y se le puede torcer el brazo con lucha y organización. El lunes 3 se realizó un masivo paro docente nacional convocado por Ctera, con altísimos índices de acatamiento a pesar de las amenazas y exigencias del gobierno de respetar el 75% de presencialidad. Después, los prácticos que guían los barcos que ingresan y egresan de los puertos se negaron a realizar sus tareas en repudio a una medida de desregulación impulsada por Federico Sturzenegger, finalmente, ante la negativa de los capitanes de barcos a navegar sin prácticos, el gobierno tuvo que recular, suspender el decreto y aceptar la demanda de ese sector portuario. Y este jueves, se libró una gran batalla que impidió el avance de una parte importantísima del proyecto de entrega y destrucción de la ultraderecha.

A pesar de los gases (hasta tiraron contra un niño de ocho años), los carros hidrantes y las balas de goma que provocaron una represión salvaje y de la detención indiscriminada de manifestantes, por los que exigimos su inmediata libertad, la lucha continúa. Cada senadora y senador que votó este proyecto de ley aún recortado, merecerá el repudio popular. La caída de parte del proyecto fue un gran paso logrado por el repudio de millones de argentinos. Está claro que existe un hartazgo contra este gobierno y que Milei no va más. Hace falta que la CGT se deje de declaraciones vacías, rompa el pacto con el gobierno y convoque a un paro nacional y un plan de lucha para derrotar el plan motosierra que también aplican los gobernadores. Las tierras no se venden, no se queman ni se desalojan, se defienden. Fuera el FMI de Argentina, fuera ingleses de Malvinas, fuera yanquis de América Latina.