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Tras la marcha de la CGT se logró un primer paso / El gobierno postergó la votación de la Reforma Laboral para febrero

Escribe Juan Carlos Giordano
Diputado nacional electo por Izquierda Socialista/FIT Unidad

Luego de la marcha de la CGT, el gobierno pasó el tratamiento del proyecto de la Reforma Laboral para febrero del año que viene. Se logró un primer paso que alienta la lucha y la movilización. Lo quería votar de manera exprés antes de fin de año en la Cámara de Senadores. Pero esa política no le viene dando frutos. El 17/12, si bien se aprobó el Presupuesto 2026, el gobierno tuvo una dura derrota política al caérsele el capítulo que disponía eliminar las leyes de emergencia para las personas con discapacidad y el financiamiento universitario. Ahora vuelve a sufrir otro traspié.

La propia Patricia Bullrich, titular de la Comisión de Trabajo del Senado, anunció que si bien pueden sacar el dictamen de la reforma en los próximos días, el tratamiento pasa para el año que viene. También se pasó el tratamiento de la Ley de Glaciares para más adelante. Una muestra de que a este gobierno ultraderechista se lo puede frenar y derrotar a pesar de que ganó las elecciones.

La marcha de la CGT a Plaza de Mayo fue importante, con nutridas columnas de distintos gremios que se dieron cita desde el mediodía (a pesar del calor agobiante), el sindicalismo combativo y la izquierda, y sectores políticos del peronismo, con Kicillof y La Cámpora, entre otros. También hubo réplicas en las principales ciudades del país.

Los tres dirigentes del actual triunvirato de la CGT hicieron uso de la palabra, repudiando la reforma laboral como regresiva y antiobrera. Tanto Octavio Arguello como Jorge Sola señalaron que esta marcha “es el primer paso del plan de lucha que, si no nos escuchan, va a terminar en un paro general”. Sin embargo, ante la plaza colmada, no llamaron a hacer asambleas en los lugares de trabajo ni plenarios de delegados para impulsar la campaña contra la reforma. Ni le pusieron fecha al paro para cuando se trate la ley. Fue Jerónimo quien dijo que van a dar la pelea en los distintos frentes, en el “legislativo, judicial y en el gremial”. Es decir, la CGT va a seguir cifrando esperanzas en un diálogo con las y los diputados y senadores, en apelar a la justicia y recién fijar una posible medida de fuerza. Pero si en esos ámbitos se pueden lograr algunos pasos favorables, será por la lucha y la movilización, no confiando en ningún político patronal ni juez. Sabiendo que el objetivo central pasa por derrotar la ley.

Es por eso que el sindicalismo combativo fue claro en la marcha de hoy. Encabezado por Rubén “Pollo” Sobrero junto a la izquierda, con importantes columnas de la Unión Ferroviaria Oeste, Ademys, el Sutna, el Garrahan y distintos sectores, ingresó por Diagonal Norte al grito de “paro, paro, paro, paro general” y “con una marcha, no va a alcanzar, nos hace falta una huelga general”. Ese es el camino. Columna de la cual participaron las y los diputados del Frente de Izquierda Unidad, entre ellos Mónica Schlotthauer, Juan Carlos Giordano y Mercedes de Mendieta de Izquierda Socialista, Myriam Bregman y Del Caño del PTS y Romina Del Plá y Néstor Pitrola del Partido Obrero.

Llamamos a mantener la guardia en alto, a impulsar asambleas, plenarios de delegados con mandato y resoluciones en los lugares de trabajo contra la reforma laboral esclavista. El camino pasa por derrotarla con lucha, movilización, un paro y plan de lucha nacional. Este primer paso que se ha dado hoy, haciendo retroceder al gobierno en su plan original, muestra que luchar sirve.