Aug 05, 2021 Last Updated 3:00 AM, Aug 5, 2021


Escribe Liliana Olivero, candidata a diputada nacional Córdoba por Izquierda Socialista/FIT Unidad

El peronismo local y el radicalismo han gobernado nuestra provincia los últimos 38 años, pero en sus declaraciones de campaña, parece que recién llegan. Se lamentan de la inflación, de la pobreza, de la desocupación, y de un sinnúmero de otros males. Pero son los únicos responsables de estas calamidades. Por eso, debemos rechazarlos en estas elecciones.

Sus listas de candidatos, son un muestrario de oportunistas. Quieren una banca para desarrollar su “carrera política”, disfrutar de las prebendas y cobrar las suculentas dietas para resolver sus problemas personales. Aunque ahora se enfrentan, cuando llegan al Congreso, se unen para votar las leyes que nos ajustan al servicio del FMI y los grandes empresarios.

Los “opositores” macristas, de Juntos por el Cambio, tuvieron que hacer un “reglamento” como en el boxeo, para que no haya golpes bajos ¡Un papelón! En el Frente de Todos no es diferente. Hay una rebelión en su base porque pocos pueden digerir sapos como votar a Olga Riutort y Caserío, dos delasotistas, que se han probado todas las camisetas peronistas y ahora les toca ser kirchneristas.

La tropa de Schiaretti y Hacemos por Córdoba, propone como senadora a su esposa, Alejandra Vigo y a la diputada Natalia De la Sota. Su propaganda electoral las presenta como “ellas”, reivindicando que dos mujeres, por primera vez en la historia de este partido machista y defensor del patriarcado, encabecen la boleta. Pero la Vigo votó contra el aborto legal y su Polo de la Mujer es un organismo con empleadas precarizadas, como monotributistas, y perseguidas por luchar por sus derechos.

Con este panorama, no es difícil entender la falta de interés de los cordobeses por estas elecciones. Sin embargo, así como damos la pelea por salario, por vacunas o por empleo contra estos políticos patronales que han pasado por todos los gobiernos, tenemos que dar la pelea electoral. La única alternativa en estas elecciones es el Frente de Izquierda Unidad. Es el que apoya todas las luchas y propone una salida de fondo para resolver la crisis que empieza por romper con el FMI.

La interna de la izquierda

En las PASO de nuestra provincia, desde el FIT-Unidad, conformamos una lista unitaria entre Izquierda Socialista y el PTS. Llevamos mi candidatura a diputada nacional y a Laura Vilches a senadora nacional, ambas estamos comprometidas con las causas de las y los trabajadores, las mujeres y la juventud. Será una oportunidad para producir un cambio de fondo en la política cordobesa, somos la izquierda que se une.

Lamentablemente, cuando desde el FIT-Unidad podíamos enfrentar a los partidos tradicionales como una sólida alternativa, el Partido Obrero rompió la unidad en Córdoba y se presentó solo. Otro tanto hizo el MST siguiendo su política divisionista en todo el país. Su excusa es que hay que “renovar”, como si la política fuera una cuestión generacional y no de propuestas programáticas. Dicen que hay que ser amplios y no dogmáticos. Pero eso no es más que para justificar la vergonzosa alianza que hicieron con el Frente Cívico, el partido de Luis Juez, un personaje que terminó con Macri, siendo su embajador en Ecuador, de donde fue expulsado por tratar de sucio al pueblo ecuatoriano.

Nos llaman dogmáticos, porque defendemos y aplicamos el programa de independencia de clase aceptado por todo el Frente de Izquierda Unidad, incluido ellos, que en su momento lo cambiaron por el “no dogmático” programa de Juez, donde por supuesto no figuraba el no pago de la deuda externa y romper con el FMI, aumento de Jubilaciones, el 82% móvil, y un largo etcétera. Es lamentable que el MST no aprenda de sus errores y continúe defendiendo estas políticas oportunistas que dividen a la izquierda.

Por eso en Córdoba, frente a los partidos patronales hay una sola alternativa verdaderamente consecuente y unitaria, la que proponemos desde Izquierda Socialista y el PTS: Lista 2B Fortalecer la Izquierda. ¡Sumate a este proyecto!
 
 


 El Frente de Izquierda Unidad se presentó como alianza electoral en 23 de los 24 distritos nacionales, un hecho que demuestra el desarrollo que tiene la unidad que venimos construyendo.

En estas PASO la izquierda irá a una interna para dirimir candidaturas. En Córdoba Liliana Olivero y Laura Vilches encabezan la lista “Fortalecer a la Izquierda”. La nómina se completará con la actual legisladora del FITU, Noel Argañaraz, Noelia Agüero, legisladora electa, Federico Wagner, delegado departamental opositor de UEPC, Santiago Benitez, biólogo e investigador de CONICET, junto a docentes delegados, trabajadores de la salud, trabajadores precarizados, estudiantes procesados por luchar en defensa de la educación pública y operarios de las automotrices, entre otros referentes de las luchas de la provincia.

Liliana Olivero, precandidata a Diputada Nacional, señaló: La lista 'Fortalecer a la Izquierda' está integrada por dos de las tres fuerzas que fundaron el Frente de Izquierda, el PTS e Izquierda Socialista. Es la lista que busca que la izquierda emerja como una tercera fuerza nacional, que exprese el descontento que hay con el gobierno del Frente de Todos que prometió mejorar las condiciones de vida pero que está aplicando un ajuste con el objetivo central de pagar la deuda externa. Ese descontento que también se expresa en las calles, donde mujeres, jóvenes y trabajadores salen a luchar por sus derechos, tiene que tener una voz en el congreso y es la que buscamos expresar."

Laura Vilches, precandidata a Senadora Nacional planteó: "Nuestra lista expresa la consecuencia de haber estado siempre del mismo lado, una izquierda que es la única verdaderamente independiente de cada uno de esos partidos tradicionales que descargan el ajuste sobre nuestras espaldas; junto a las nuevas generaciones que surgen de los procesos de organización y luchas por nuestros derechos. Nos diferenciamos claramente de los que intentaron variantes que rompieran con el famoso 'bipartidismo' y terminaron completamente integrados a alguna de las dos grandes coaliciones nacionales: el macrismo de Juntos por el Cambio y el peronismo."

Para describir el escenario que se avecina, Vilches señaló: “vamos a elecciones en medio de una de las mayores crisis económica, sanitaria y social de los últimos años. Las mayorías populares reciben día tras día los golpes de las medidas gubernamentales que, tanto a nivel nacional como provincial, privilegian pagar a los acreedores internacionales en desmedro de la salud, la educación, la vivienda, el empleo y los salarios. Es una gran mayoría cada vez más empobrecida, que recibió recortes en los haberes jubilatorios, pérdida de empleo o precarización, la que observa cómo los ricos y poderosos se benefician con las medidas que toma el Gobierno de Alberto Fernandez o Schiaretti, tal como sucedió con el gobierno directo de los empresarios que encabezó Macri.”

Liliana Olivero agregó: "Dentro de la interna del FITU, nuestra lista se llama Fortalecer a la Izquierda porque queremos expresar la necesidad de que la izquierda se desarrolle como opción para los sectores que están sufriendo el ajuste. Hay un gran descontento con el gobierno que prometió mejorar las condiciones de vida mientras el desempleo crece cada vez más y los salarios no alcanzan. El FITU se presenta como una alternativa clara para las mayorías y eso es una gran conquista de esta alianza. Aunque el MST y el PO han hablado hasta hace días de la unidad, terminan yendo cada uno por su lado en la interna. Reivindicamos que logramos sostener la unidad del espacio político, y saldremos con una gran campaña para fortalecer a la izquierda en la batalla contra todos los partidos del ajuste". Para finalizar sostuvo: “Postularemos con fuerza la alternativa de la izquierda que emerge con la trayectoria de las luchas y las nuevas referentes que han hecho experiencias en las calles y las bancas parlamentarias."

Liliana Olivero: 3514036389

Laura Vilches: 3513098233

 

 

 

 

 

 


Escribe Liliana Olivero, diputada provincial (m.c.) y referente de la izquierda cordobesa
 
En Juntos por el Cambio buscan capitalizar el descontento de algunos sectores con el gobierno peronista de Alberto Fernández. Pero no pueden esconder que ya gobernaron, y lo hicieron al servicio de los grandes empresarios, los banqueros y el FMI, hundiendo en la miseria al pueblo trabajador y los sectores populares.
 
La interna de Juntos por el Cambio es feroz y pública. El gobernador ajustador de Jujuy, el radical Gerardo Morales, manifestó: “Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, debilitó la estrategia de la coalición en la provincia de Buenos Aires al obligar a bajarse de su candidatura a Patricia Bullrich y poner a dedo a María Eugenia Vidal como candidata a diputada por CABA”. Son disputas entre candidatos que defienden las ganancias patronales y que, por lo tanto, son partidarios de más ajuste.

 Juntos por el Cambio, aunque busque “renovarse”, no puede esconder lo esencial, ya gobernó. Basta recordar que Mauricio Macri llegó a la presidencia con puras promesas, entre ellas lograr la pobreza cero, que los trabajadores no paguen el impuesto a las ganancias, o bajar la inflación a un dígito. Si los medimos por estos objetivos de campaña, ya fracasaron. Macri dejó 35,5% de pobreza, la cantidad de trabajadores alcanzados por el impuesto a las ganancias pasó de 1.2 millones a 2.3 millones y la inflación se comió el salario, acumuló 300% durante su gestión.

Pero en realidad, sí cumplieron una parte importante de lo que se proponían, garantizar las superganancias de las patronales. Y lo hicieron conscientemente contra el pueblo trabajador. Con la reforma previsional de fines de 2017 les robaron a los jubilados más de 100.000 millones de pesos y los tarifazos transformaron los servicios públicos en artículos de lujo, por citar solo dos cuestiones de las centenares de políticas antipopulares del macrismo.   Además, son quienes niegan a los 30 mil desaparecidos de la última dictadura.

Pero no se trata solo del balance de la presidencia de Macri. Allí donde siguen gobernando, como la Ciudad de Buenos Aires, también se sigue aplicando el ajuste. En el presupuesto aprobado para 2021 la partida para educación representa solo 17% de los gastos totales, hecho que remarca la intención de Cambiemos de bajar la inversión en este rubro, política iniciada por el macrismo en 2010 y que continúa Larreta. Mienten cuando afirman que les interesa la educación pública.

Tampoco les preocupa la salud pública. En medio de la pandemia de Covid-19, Larreta ajustó su presupuesto castigando a sus trabajadores, que cobran salarios de miseria, y a los sectores populares de la ciudad.
La candidata a diputada María Eugenia Vidal, que gobernó la provincia de Buenos Aires y aplicó el mismo ajuste que Macri, confesó en su libro Mi camino que se arrepiente de su trato para con los docentes y reconoció que el porcentaje que les ofrecía en paritarias y que llevó al conflicto estaba muy por debajo de la inflación.

En Córdoba, Juntos por el Cambio ha sido un socio estratégico de Schiaretti con el gran apoyo que le brindó Macri durante su presidencia y acompañando las políticas que nos trajeron al 42% de pobreza. En la Legislatura votó todos los presupuestos presentados por el PJ cordobés. Apoyó cada ataque a los trabajadores que llevó adelante el oficialismo, como la ley de servicios esenciales, que atenta contra el derecho a protestar de los trabajadores de UTA, Luz y Fuerza, recolectores, etcétera. Mestre (UCR) y Juez como intendentes de la capital endeudaron a la ciudad e hicieron millonarios a los empresarios del transporte y la recolección de residuos.

Juntos por el Cambio aspira a capitalizar el voto castigo frente a las promesas no cumplidas del Frente de Todos. Pero desde ningún punto de vista ofrece algo positivo para el pueblo trabajador.
La salida pasa por romper con todas las opciones patronales y apoyar a la única fuerza que plantea un programa de emergencia que atiende las más urgentes necesidades populares, el Frente de Izquierda Unidad.

Escribe Liliana Olivero, diputada provincial (mc) y referente de la izquierda cordobesa

El llamado a licitación internacional que prepara el gobierno para renovar la concesión de la Hidrovía Paraguay-Paraná, acaba con las promesas de estatización y coloca al desnudo el doble discurso de la dirigencia peronista kirchnerista sobre la defensa de la soberanía económica y territorial de nuestro país.

Durante varios meses, sectores del peronismo kirchnerista ligados a la vicepresidenta y al Instituto Patria, coqueteaban con la posibilidad de acabar con la concesión de la hidrovía Paraguay-Paraná y retomar el control estatal de ese importante recurso económico, social y ambiental. Entregada a manos privadas en 1995 durante el gobierno peronista de Menem, la concesión fue prorrogada por la entonces presidenta Cristina Kirchner en 2015, condición que se arrastra hasta los días de hoy y vence a fines de este mes de julio.  
“Se abre la oportunidad de recuperar, para el Estado y para todos los argentinos el imprescindible control y administración de la ruta fluvial más importante del país”, declararon dirigentes kirchneristas organizados en el Grupo 25 de Mayo. Sin embargo, esa dirigencia, entre ellas La Cámpora, cambiaron el discurso y ya aceptan que no se reestatice. Con pequeños reparos, se están alineando con el proyecto presidencial de Alberto Fernández de mantener la concesión en manos privadas. El único cambio será la aparición de un organismo de control y la existencia de una disputa por quién cobraría los peajes.

La cuenca del Paraná, es un recurso fundamental que va más allá de la importancia económica. No es solo una hidrovía, es un espacio que contiene una de las mayores reservas de agua dulce del planeta y una gran influencia socio ambiental. A lo largo de sus riberas se desarrolla una rica fauna y flora que hay que preservar y millares de familias utilizan el río para su sustento, para la recreación y para transportarse. Ese espacio, complejo y sensible, en manos de multinacionales, cuyo único interés es la ganancia, pone en riesgo la biodiversidad y la vida misma de las poblaciones. Ese es el primer problema que nos plantea la privatización, además de continuar renunciando al control de un sector estratégico de la economía.

Retomar el control del Paraná es una cuestión estratégica

Por el río Paraná sale el 80% de las exportaciones. En manos privadas, multinacionales, como Dreyfus, Bunge y Born, Cargill o Vicentin, han subfacturado a su antojo. Evaden tributos, contrabandean granos y se apropian de más de 300 millones de dólares en concepto de peaje. Además, la falta de control por parte del estado, facilita la trata de personas, el narcotráfico y el contrabando de armas. Estatizar el control del río Paraná, es un problema estratégico para el país.
Por eso muchas compañeras y compañeros que votaron en este gobierno, correctamente, mantienen la exigencia de la estatización. Amplios sectores, como el que encabeza el escritor y periodista Mempo Giardinelli cuestionan la decisión del gobierno. Es una postura con la que tenemos pleno acuerdo. Nuestro diputado Juan Carlos Giordano, Izquierda Socialista/FIT Unidad, ha presentado un proyecto para reestatizar la denominada hidrovía. Es urgente y necesaria la más amplia unidad de todos los sectores que se oponen a la entrega del Paraná para impedir la privatización de este recurso fundamental.

No es cierto que no se puede, como dice el presidente Alberto Fernández. Hay estudios que demuestran la viabilidad del control del Estado sobre la cuenca del Paraná, de sus puertos y del dragado. Tampoco es que esté mal asesorado. Mantener las privatizaciones es parte de las imposiciones del FMI que el gobierno peronista acata. El progresismo peronista es sólo en el discurso. Es la misma situación en relación a la deuda. Es un escándalo que en medio de una emergencia económica y sanitaria se paguen 430 millones de dólares al Club de París. Como señala el documento de la “Autoconvocatoria por la suspensión del pago e investigación de la deuda”, “Estas negociaciones, […] condicionan la economía nacional y condenan a nuestro pueblo a […] más pobreza y miseria, menos salud y educación...”. La Cámpora, que cuestionaba las negociaciones por la deuda del ministro Guzmán, se quedó callada ante este nuevo desembolso.

No va más este doble discurso. Defender la soberanía pasa por dejar de pagar la deuda externa, rompiendo los lazos de sometimiento y dependencia en relación al FMI o al Club de París. En el mismo sentido hay que reestatizar la llamada hidrovía Paraguay-Paraná y colocarla bajo control y administración de los trabajadores y las poblaciones ribereñas. No existe soberanía si no controlamos nuestros recursos económicos y territoriales. Estas son partes de las propuestas de Izquierda Socialista y el FIT-Unidad para salir de la crisis. Sumate a estas propuestas para fortalecer esta lucha.  

Nuestra compañera y diputada provincial (mc) Liliana Olivero fue pionera en la presentación de proyectos legislativos para defender los derechos de la comunidad travesti-trans. Ni bien asumió la banca en diciembre de 2001, uno de los primeros proyectos presentados fue el de la discriminación positiva para las minorías sexuales. No es casualidad que uno de sus últimos proyectos presentados en septiembre 2013 haya sido el de cupo laboral travesti-trans elaborado con la comunidad trans en aquel momento.
Es decir, que nuestra lucha contra la discriminación y la violencia que sufre la comunidad la damos en las calles y también desde nuestras bancas de izquierda, obreras y socialistas.

Nuestro semanario. En el que te acercamos el reflejo de las luchas del movimiento obrero, las mujeres y la juventud, además un análisis de los principales hechos de la realidad nacional e internacional.

Es una herramienta fundamental para fortalecer a Izquierda Socialista y al Frente de Izquierda.

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