Oct 28, 2021 Last Updated 11:28 PM, Oct 27, 2021


Escribe Pablo Almeida, legislador CABA por Izquierda Socialista/FIT Unidad y delegado general ATE Ministerio de Economía

Mucho se ha hablado en las últimas semanas de una convocatoria a una mesa de diálogo por parte del gobierno peronista de Fernández. La principal fuerza de la oposición patronal, Juntos, se niega a participar por considerarlo una maniobra en plena campaña electoral. Pero solo buscan reforzar la polarización y capturar el voto castigo al gobierno peronista. Las propuestas de Juntos de Macri y Larreta coinciden con las del Frente de Todos en la realización de un ajuste a la medida de los pedidos del Fondo Monetario Internacional.

La campaña electoral está llegando a la recta final. En las filas de la coalición de centroderecha, Juntos, se sienten ganadores después de las PASO, porque el derrumbe del peronismo los ubicó como primera minoría con una ventaja que ni él más optimista podía imaginar. Como un boxeador que llega a los últimos rounds con una tarjeta ganadora, se esmeran en que el tiempo hasta las elecciones definitivas del 14 de noviembre pase sin mayores sobresaltos. Por eso en los debates televisivos se ha visto a sus dos principales candidatos, María Eugenia Vidal y Diego Santilli, esquivar cualquier definición sobre medidas concretas para afrontar los problemas que aquejan al pueblo trabajador y jugar a profundizar el desgaste de un gobierno golpeado.

Siguiendo al pie de la letra las enseñanzas del peronista Carlos Saul Menem, evitan decir en campaña lo que piensan hacer porque perderían millones de votos. Sin embargo, se dedican a remarcar las innumerables penurias que se han incrementado para el pueblo trabajador por las políticas del gobierno de Fernández. Y no tienen ni un poco de vergüenza en afirmar que tendrían la solución para los principales problemas del país. Solución que no tuvieron cuando llevaron a millones de trabajadores a más miseria, rebajaron las jubilaciones con represión mediante o se dedicaron a darles grandes negociados a sus amigos empresarios. Cuando se les recuerda que fueron gobierno, dicen que “aprendieron de sus errores” sin dar precisiones sobre con qué medidas concretas combatirán la pobreza de millones y la miseria creciente de la que ellos son también responsables.

Es por ello que ninguno de sus candidatos y candidatas tiene nada que ofrecer a las mayorías populares, sólo falsas promesas para intentar arrancar más votos.
Martin Tetaz, segundo candidato a diputado detrás de Vidal en CABA, resumió sus propuestas en “Estabilidad monetaria, reforma impositiva y modificación de las leyes laborales” (La Nación, 7 de septiembre de 2021). Dicho en otras palabras, ajuste del (mal llamado) gasto público, menos impuestos a los grandes empresarios y quitar derechos a los trabajadores mediante la flexibilización laboral. En línea con estas propuestas, referentes de Juntos como Lousteau, Rodríguez Larreta y Carrió ya han planteado abiertamente suprimir las indemnizaciones por despido y reemplazarlas por un fondo de desempleo, para que de esta forma las patronales puedan despedir sin poner un centavo. Todas medidas contra el pueblo trabajador que ya fueron aplicadas a lo largo de nuestra historia, incluído el gobierno de Mauricio Macri, y que lejos de resolver los problemas de sectores populares los agravaron seriamente.

Por último, nos queda un tema crucial para la economía: la deuda externa. En este punto el macrismo de Juntos no se diferencia ni tiene una propuesta superadora a la del gobierno peronista: las dos fuerzas políticas mayoritarias están empecinadas en pagarla, por eso tienen acuerdo en renegociar para seguir pagando. Las candidatas y candidatos de Juntos están convencidos de pagar la deuda con el hambre del pueblo. Sobre esto se sinceró Vidal en el debate de Todo Noticias, al afirmar que pagarían los vencimientos de deuda contrayendo más deuda. Una muestra más de que no tienen ni una sola medida favorable para el pueblo trabajador. Votar a Juntos no es la salida para los trabajadores, sectores populares y jubilados. Votar a Juntos es votar quienes se disputan con el gobierno peronista cuál es la fórmula más indicada para seguir pagando la deuda y ajustar a los de abajo. La salida es por izquierda, votando al Frente de Izquierda Unidad, a sus candidatas y candidatos luchadores y su programa para salir de la miseria. Por trabajo, educación y vivienda, sin entregar un solo peso más para el FMI y los usureros.


Escribe Pablo Almeida, legislador CABA y delegado general ATE Ministerio de Economía

Juntos de Macri y Rodriguez Larreta, viene enfatizando en las declaraciones de sus principales dirigentes sobre la necesidad de avanzar en nuestro país en una reforma laboral que avance en contra de derechos laborales básicos.
Después de los dichos de Horacio Rodriguez Larreta y la presentación del radical Martín Lousteau de un proyecto en el Senado para terminar con las indemnizaciones, en la última semana se sumó otra de las principales voces de la oposición patronal. A tono con las demandas de todas las cámaras empresarias,  Elisa Carrió relató sin ponerse colorada lo costoso que le resulta despedir empleadas domésticas.

La excusa sería que de esta forma se favorecería a las Pymes y se incrementaría la creación de puestos de trabajo registrados. Una falsedad completa al servicio de las grandes patronales que se repite como mantra frente a problemas acuciantes como el desempleo y el extendido trabajo precario.

La realidad de las últimas décadas echa por la borda con los argumentos de estos dirigentes de Juntos por el Cambio. Nunca la reducción de obligaciones patronales o la disminución de derechos laborales han redundado en mayor creación de puestos de trabajo. Todo por el contrario, la experiencia histórica de las crisis económicas sea en los  noventa, en el 2001 o durante la pandemia del coronavirus indica que las y los trabajadores con menos derechos laborales son los primeros en ser despedidos cuando las “papas queman”.

El otro argumento de que esto se hace para salvar a las pequeñas y medianas empresas tampoco se comprueba en la realidad. Son las grandes empresas, multinacionales en su gran mayoría, las que utilizan de mascarada a las Pymes para hacer pasar sus planes flexibilizadores.

Una vez más queda claro que significan Juntos por el Cambio y sus candidatos para los trabajadores. No son alternativa al gobierno peronista de Fernandez. Por el contrario son  también responsables de la miseria y la pérdida de derechos. En las próximas elecciones es importante fortalecer la única salida para comenzar a superar la crisis del pueblo trabajador. Votando a la unidad de la  izquierda, representada por el FIT Unidad en todo el país.


Escribe Pablo Almeida, legislador CABA y delegado general ATE Ministerio de Economía
 
Martin Lousteau, senador radical e integrante de Juntos por el Cambio presentó un proyecto de ley que intenta avanzar con uno de los puntos centrales de la reforma laboral: el empleador no será más responsable de pagar las indemnizaciones por despido. Según los autores se crearía más empleo registrado. Una nueva mentira para avanzar sobre los derechos laborales de millones de trabajadores prometiendo supuestos beneficios que la historia demuestra que nunca llegan.

El pasado 2 de septiembre, diez días antes de las PASO, el senador Lousteau presentó en nombre de las fuerzas de Juntos por el Cambio un proyecto que corrige parcialmente el que presentaron semanas atrás diputados y diputadas de esta fuerza en la cámara correspondiente. Pero las supuestas correcciones introducidas no cambian la esencia del proyecto que de aprobarse terminaría con la conquista de que sean las patronales quienes tengan que afrontar los costos de las indemnizaciones por despido de sus trabajadores y trabajadoras. El proyecto de Juntos por el Cambio en el Senado “se basa en un aporte mensual del empleador para crear un fondo nacional de cese laboral, del cual el trabajador al momento del cese de la relación laboral cobrará un seguro equivalente a un sueldo por año trabajado. Desconocería así el derecho a todos los adicionales, los establecidos por la ley de contrato de trabajo o por convenios de actividad. Por otra parte, el proyecto de Lousteau (a diferencia del anterior, en Diputados) tiene alcance sobre el total de los trabajadores en relación de dependencia, para los nuevos contratos y los vigentes.” (Pagina 12, 15 de septiembre de 2021).

Este proyecto ha tomado mucha fuerza en las semanas previas a las PASO e incluso fue impulsado por el Jefe de Gobierno porteño Horacio Rodriguez Larreta.  Vuelven a la carga con un caballito de batalla de las cámaras empresarias, sus lobbistas mediáticos y numerosos sectores de los políticos patronales: en nuestro país no se crean más puestos de trabajo formal o registrado porque existen costos laborales muy altos. Dicho en otras palabras, que no contratan más trabajadores porque luego les resulta muy caro despedirlos. Y que por eso no lo hacen o lo hacen con modalidades de contratación precarias o directamente ilegales. Absolutamente falso.

Abundan los estudios que muestran que en los sectores, como por ejemplo el de la construcción, donde existen mecanismos de “fondos solidarios” a través de los cuales el propio trabajador va a aportando a su futura indemnización el trabajo no registrado tiene niveles de los más altos en nuestro país. Y que es de los primeros sectores que sufren despidos cuando se reducen los niveles de actividad.

 Desde Izquierda Socialista, como parte del sindicalismo combativo,  llamamos a organizarnos desde cada sector de trabajo para rechazar un nuevo atropello a los derechos laborales. No nos comemos el verso de la burocracia sindical de la CGT y las CTA que hoy hablan contra el proyecto flexibilizador de Lousteau y Juntos por el Cambio y luego se alinean con el gobierno patronal y ajustador del peronismo.  Tenemos que tomar esta pelea en nuestras manos, pero además aprovechar la próxima elección para votar contra estos partidos patronales responsables de la miseria y la pérdida de derechos y fortalecer la alternativa de izquierda presentada por el FIT Unidad para enfrentar al FMI, única salida para comenzar a superar la crisis del pueblo trabajador.
 


Escribe Pablo Almeida, legislador porteño por Izquierda Socialista/FIT Unidad

Terminaron las PASO. Y, una vez asentada la polvareda del terremoto que ocasionó la debacle electoral del gobierno, se retomará la campaña de cara a la definitiva elección del 14 de noviembre.
Cada una de las fuerzas políticas patronales debatirán con sus millonarios equipos de campaña como “ajustar el discurso” (léase como mentirle mejor al pueblo trabajador) y se lanzarán a la nueva etapa. Otra vez veremos que se reaviva “la grieta”: el Frente de Todos explicando que todo es culpa del desastre que dejó Macri, que lo que están en juego son dos “modelos distintos”; Juntos por el Cambio planteando que hay que decir ¡basta! y ponerle un freno al kirchnerismo, votándolos a ellos. Y Milei (al igual que Espert en la provincia) buscando pescar en el río revuelto de aquellos que, con justa razón, ya están hartos de que todos les mientan.  

Pero hay un punto donde todos coinciden, demostrando que, por algo, son partidos patronales. Cuando todo termine, y los diputados y senadores electos estén sentados en sus bancas, tanto el Frente de Todos, como Juntos por el Cambio, y también Milei y Espert, votarán a dos manos a favor del acuerdo con el FMI. Seguramente con distintos argumentos, y echándose la culpa unos a otros, pero unánimente apoyarán el nuevo plan de ajuste que se suscribirá con el Fondo Monetario Internacional.

Sólo si el Frente de Izquierda Unidad logra defender su actual bancada  (o ampliarla, como dejan abierta como perspectiva las recientes elecciones) habrá voces que se opongan. No será la primera vez: a poco de asumir el gobierno de Alberto Fernández, antes de la pandemia, ya se juntaron peronistas y cambiemitas para votar juntos la apertura de negociaciones con los acreedores privados y el Fondo. Esa vez sucedió lo mismo que volverá a pasar ahora: sólo se escuchó en contra la voz solitaria de los diputados del FITU.

Por eso, insistimos, votar al Frente de Izquierda Unidad es hacerlo por los únicos que ya se opusieron, se oponen y se opondrán a un nuevo acuerdo con el FMI. Todos los demás están a favor, y por lo tanto van a avalar la profundización del ajuste, con más entrega y miseria. Solo el FITU plantea que no se pague la deuda externa, que se rompa con el Fondo y que se ponga todo ese dinero al servicio de resolver los más urgentes problemas del pueblo trabajador: salario, empleo, salud, educación y vivienda.

La izquierda tiene que seguir en el Congreso.

El Frente de Izquierda Unidad hará su cierre de campaña este miércoles 8 a las 17:30hs brindando una conferencia de prensa en Bartolomé Mitre 1265 (CABA). La Lista 1A es la mayor unidad de la izquierda que hemos logrado en estas elecciones.

 

Estarán presentes Nicolás Del Caño y Myriam Bregman (PTS); Romina Del Plá y Gabriel Solano (PO) y Mercedes Trimarchi y Juan Carlos Giordano (Izquierda Socialista). Listas que también integran la actual diputada nacional Mónica Schlotthauer, el Pollo Sobrero, y los actuales legisladores de CABA Mercedes De Mendieta y Pablo Almeida. Estos referentes estarán acompañados por las principales candidaturas tanto de CABA como de Provincia de Buenos Aires.

 

Juan Carlos Giordano (diputado nacional y pre candidato en la lista que encabeza Nicolás Del Caño en provincia) señaló: “Necesitamos que la izquierda siga en el Congreso. Para fortalecer las luchas contra el ajuste y llamar a rechazar la ley que preparan para avalar el pacto Macri-FMI que cuenta con el apoyo de Todos, Juntos, Randazzo y hasta Milei y Espert. Por eso la unidad de la izquierda tiene que seguir en el Congreso.”

 

Mercedes Trimarchi (pre candidata a legisladora en la lista que encabeza en CABA Myriam Bregman y dirigente de la agrupación de mujeres Isadora) finalizó: “En toda la campaña acompañamos las luchas de los trabajadores, las mujeres y la juventud. Y nos movilizamos por la agenda ambiental, por los humedales y contra la megaminería. No hay que votar al Frente de Todos, al macrismo o al nefasto Milei. El único voto útil es para tener bancas de izquierda que acompañen tus reclamos.”

 

Contactos:

 

Juan Carlos Giordano: 15-3119-3003 @GiordanoGringo

Mercedes Trimarchi: +54 9 11 5956-1007 @mercedestrimar

Mariano Moreno (Prensa de Izquierda Socialista): 1160540129 @PrensaIzquierda

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