19/09 -
Sobre Zanón y las elecciones en el Sindicato Ceramista de Neuquén
Compañeros de la Asamblea de Intelectuales del FIT:
Les dejamos algunos comentarios sobre la polémica abierta con los compañeros del PTS en relación a Zanón y las próximas elecciones del Sindicato Ceramista de Neuquén. Introducimos algunos elementos más generales acerca de las posiciones y la intervención del PTS en el movimiento obrero, haciendo además referencia a algunas cuestiones relacionados con los comentarios que se hicieron por esta vía. Dada la extensión del debate y la introducción de ciertas cuestiones que exceden a la discusión sobre Zanón les pedimos que suban el texto al blog.
Sobre Zanón y las elecciones en el Sindicato Ceramista de Neuquén
En primer lugar queremos remarcar que desde Izquierda Socialista reivindicamos plenamente la lucha histórica de los obreros de Zanón y todos sus hitos. Incluso reivindicamos el programa histórico de la Agrupación Marrón. Eso no está en discusión. (Ver: Zanón bajo control obrero: Diez años y la lucha continúa). Y no se trata de una reivindicación meramente declamativa. Nuestra corriente organizó, junto a los trabajadores, al PTS y el resto de la izquierda neuquina, el apoyo activo a esta lucha cuando estalló hace más de 10 años. A partir de la recuperación de la fábrica y el ingreso laboral de compañeros de distintas organizaciones en el 2003, entre los que se encuentran compañeros de nuestro partido, somos participes desde adentro de todas las luchas de los últimos años. Es justamente en función de la necesidad de defender la cooperativa y la gran tradición de lucha de los obreros de Zanón que impulsamos este debate con el PTS. En las anteriores elecciones del 2009 la agrupación Marrón se negó a elegir a los candidatos en Asamblea y, por primera vez, dejo afuera del Sindicato a importantes activistas independientes y al resto de las agrupaciones de izquierda, reduciendo todas las decisiones a los integrantes de la agrupación Marrón. Ante los reclamos para discutir con la base de la fábrica el armado de una lista unitaria, se negaron rotundamente y cerraron el debate. Es decir la agrupación Marrón y el PTS rompieron la unidad en el 2009, cerrándose en si mismos y negando que la base pueda participar en la construcción de una lista unitaria y en la elección de los candidatos con asambleas por sector, como era tradición hasta ese momento. Esto fue un cambio importante y un retroceso para la experiencia de Zanón. Lamentablemente el PTS en estos tres años nunca convocó a los sectores desplazados, insistimos que son importantes activistas independientes y al resto de las corrientes políticas de izquierda, a discutir como reconstruir una lista unitaria, como elegir los candidatos más representativos de la base de la fábrica para que vayan al sindicato, como evitar al alejamiento de la base e incorporar las críticas, ampliando la democracia sindical. Ratificaron el rumbo equivocado iniciado en el 2009. (Ver: Elecciones en el Sindicato Cerámista de Neuquén: De espaldas a la unidad y a la democracia sindical). Justamente debido a la falta de democracia sindical y a la falta de unidad es que ahora desde Izquierda Socialista somos parte de la conformación de una lista sindical alternativa en el Sindicato de Obreros y Empleados Cerámistas de Neuquén (SOECN), la Lista Obrero-Gris , impulsada e integrada por una mayoría de históricos activistas independientes de Zanón. (Ver: Se presento la lista alternativa en el Sindicato Cerámista).
Producto de las dificultades que implica desarrollar una experiencia como la de Zanón en el marco de una economía capitalista, la fábrica se encuentra hoy en una situación económica muy delicada. Esta crisis golpea sobre los obreros de la fábrica en distintos planos. La discusión para nosotros se centra entonces en que política sindical debe tener la izquierda revolucionaria ante una situación de estas características en una cooperativa. (Ver: La Lista Obrero Gris: una propuesta alternativa ante la crisis).
Creemos que la política del PTS conducción del sindicato y de la fábrica, en estos últimos años, es absolutamente equivocada desde el punto de vista económico y fundamentalmente en lo político. En función de su comprensión estrictamente ideológica y propagandística de la política, durante años se han tratado con desprecio los problemas concretos y específicos que aquejan a la fábrica, cuya solución es necesaria para que la cooperativa pueda sobrevivir en el marco de los embates de la economía capitalista. Así es que descuidaron los problemas relacionados con la producción, tildando de "productivistas" a los obreros que hacen hincapié en esta cuestión. Se negaron a implementar una política de ventas que permitiera incrementar el flujo de circulación de cerámicos, y descuidaron las cuestiones relativas a la disciplina. Por eso es en los viejos obreros donde hay más apoyo a la lista alternativa. Ver: Entrevista a “Peta” Silva, candidato a Secretario General de la Lista Obrero Gris: “Siempre fui un activista desde el primer momento”).
Esta (no) orientación económica fue acompañada de una política de cerrazón al interior del sindicato. El PTS hizo oídos sordos a los planteos de un importante sector de obreros de la fábrica (muchos de ellos activistas que cuentan con años de trayectoria en la vieja Zanón bajo patrón), quienes vienen planteando desde hace años los problemas antes señalados. Así fue que se refugiaron en un pequeño núcleo de la fábrica, cerrando el dialogo con un importante sector de la base que está preocupado por su situación económica y la de la fábrica. En función de esta política vaciaron las asambleas, llegando al extremo de plantear que en Zanón no se hacían asambleas porque "había un giro a derecha en la base". Se trata de una concepción absolutamente equivocada. El reclamo de los trabajadores no parte de una posición ideológica ni de una "tendencia interna conservadora" (LVO N° 490) sino de una necesidad material concreta. Ante reclamos de ese tipo, una dirección revolucionaria tiene el deber de garantizar el espacio democrático y las condiciones para que los trabajadores puedan plantear sus críticas e impulsar la movilización, incluso aunque vayan dirigidos contra la propia dirección revolucionaria.
Es por eso que Lenin, contra la posición del propio Trotsky, defendió a rajatabla la independencia de los sindicatos con respecto al estado en los primeros años de la revolución rusa. El propio Trotsky, años más tarde reconocería en la merma de la movilización revolucionaria de la clase obrera y el pueblo ruso, el elemento fundamental que permitió la burocratización de la URSS. Para que esa movilización encuentre su cauce, es fundamental que funcione plenamente la democracia obrera. En una fábrica o en un sindicato esta cuestión no se resuelve solamente en un sentido formal. Aunque la dirección del SOECN convocó este año nuevamente a asamblea en FASINPAT y tuvo que permitir (no sin antes "apretar" a una serie de compañeros para que bajen su postulación) que se presente una lista opositora en el gremio, incurren permanentemente en el divisionismo, la falta de respeto al pluralismo, y la chicana y la descalificación permanente como método de discusión política. (Ver: El PTS perdió la brujula). Estos métodos lesionan gravemente la unidad en la fábrica y debilitan fuertemente la herramienta gremial. Así es que, lamentablemente, más de 40 compañeros adoptaron la decisión de desafiliarse del SOECN. Contrariamente a lo que sucede, la dirección del SOECN debería garantizar la más absoluta pluralidad en el gremio e impulsar la más amplia unidad, teniendo en cuenta que no existen al interior de la fábrica sectores que estén planteando la reprivatización de Zanón.
En base a la coincidencia en relación a estos planteos, acerca de la orientación económica para la fábrica y la forma de funcionamiento que debiera adoptar la conducción del SOECN, es que los compañeros de Izquierda Socialista decidimos ser parte de la conformación de la lista Obrero-Gris, impulsada por un grupo de activistas de vasta trayectoria en la fábrica, avalada por 130 obreros de Zanón. Esta lista a la que el PTS califica de "enemigo declarada del sindicato y la movilización" (LVO N° 490) propone en su programa "ratificar el carácter del sindicato ceramista como antipatronal, anti-burocrático, combativo, clasista, solidario e independiente de los gobiernos nacional y provincial antiobreros " (Ver: A los compañeros Cerámistas: Propuesta para las elecciones). En otros puntos de su programa, la Lista Obrero Gris plantea acabar con los métodos inconsultos, se pronuncia a favor del pleno funcionamiento de la democracia sindical, garantizando mecanismos de pleno debate, decisión para la base y acatamiento de parte de los dirigentes. En definitiva se reclama por la democracia sindical y la pluralidad (Ver: Una lista pluralista para un sindicato de todos). Estas propuestas metodológicas están puestas al servicio de un plan de acción concreto que pueda dar respuesta a la crítica situación que vive la fábrica: Impulsar un plan de lucha para exigirle al gobierno provincial la entrega del título de propiedad que le permita los compañeros de la fábrica realizar inversiones tecnológicas. ¿Considera el PTS que este programa y esta política son propias de una lista "enemiga del sindicato y de la movilización"?
Más allá de Zanón
En la nota publicada en su último periódico, el PTS acusa a la Lista Obrero Gris de incluir en su seno a "simpatizantes del kirchnerismo y del MPN". Incurren nuevamente en la misma postura sectaria que adoptaron ante la movilización convocada por la CGT el 27 de Junio, planteando un estricto eje de demarcación político-ideológico: solo impulsan la unidad con aquellos sectores que se reclaman de la izquierda clasista, o incluso trotskistas. El propio Trotsky criticó este tipo de posturas en la década del 30, señalando que quienes impulsaban la construcción de sindicatos rojos "renuncian en los hechos a la lucha por la dirección de la clase obrera". Efectivamente, la política del PTS es impotente para impulsar el proceso de nueva dirección abierto en el movimiento obrero argentino, confluyendo con aquellos sectores (aún mayoritarios) que son combativos y antiburocráticos pero no convergen aún con las posiciones políticas de la izquierda clasista. En este punto, su política no abona a la resolución de la contradicción presente en franjas de la clase obrera entre su conciencia sindical y su conciencia política. Se trata de un problema profundamente estratégico de la revolución socialista, en un país en el que el peronismo opera como un dique de contención hacia la independencia de clase desde hace casi 70 años. De lo que se trata no es de poner una barrera infranqueable entre la izquierda y las masas obreras peronistas, sino de confluir en la movilización antipatronal y antiburocrática con los trabajadores, más alla de su identidad política, confiando en que a caballo de la movilización y de la experiencia que franjas de trabajadores necesariamente realizaran con las direcciones sindicales y políticas, es posible que amplios sectores de la clase obrera se acerquen a posiciones de independencia de clase.
Más allá del aspecto teórico-estratégico de la discusión, el sectarismo del PTS, expresado no solo en su propagandismo, sino también en su profundo vanguardismo, produjo lamentablemente, consecuencias negativas en una serie de conflictos en los que este partido tuvo influencia en los últimos años. El método de impulsar asambleas solo de los activistas o de los despedidos, sin consultar a todos los trabajadores. Es común para ellos acusar a todo obrero que tenga dudas de tomar medidas de fuerza o planteara criticas sobre la orientación del conflicto, de “conservador” o “de derecha”, aún cuando estas dudas o críticas sean de la mayoría de la base. Impulsan toda una concepción política que desprecia a la base obrera, para exaltar a algunos activistas, por lo general ligados a su partido. Lamentablemente no están de acuerdo con la consigna que caracteriza desde hace muchas décadas a nuestra corriente, fundada por Nahuel Moreno, en el movimiento obrero: “Que la base decida todo”: respetar las decisiones de los trabajadores, confiar en nuestra clase.
Errores sectarios se cometieron en la movilización del 27 de Junio, la movilización obrera más importante de los último 9 años de gobierno kirchnerista, donde se pretendía que los Cuerpos de Delegados combativos y antiburocráticos, donde insistimos confluyen trabajadores con distintas posiciones políticas y no predomina el clasismo, marchen detrás del FIT. (Ver: El sindicalismo combativo y la izquierda: Un debate necesario) . O anteriormente en el conflicto del Casino, que fue duramente derrotado con centenares de despedidos, donde nuevamente volvieron a impulsar el aislamiento de los despedidos con respecto al resto de los trabajadores, llegando incluso a aconsejar a algunos activistas no someter a votación distintas posiciones y opiniones sobre el desarrollo de la huelga, lesionando la democracia sindical.
Este desprecio a la base, lleva muchas veces a sustituir la acción de nuestra clase, por la acción de las agrupaciones o partidos de izquierda y sus militantes. Sin tener en cuenta aquella vieja máxima marxista que sostiene que "la liberación de los trabajadores será obra de su propia lucha" defienden una concepción sustituista y aparatista con la que hemos polemizado largamente con los compañeros del PTS, en años anteriores a la formación del FIT. (Ver: Respuesta a la carta abierta de la dirección del PTS).
Tal como queda evidenciado, en la discusión en relación a Zanón se expresan una serie de diferencias que mantenemos con los compañeros del PTS acerca de su concepción más general y de su intervención en el movimiento obrero. Su política sectaria va en contra de que "la base decida" que es una consigna fundamental para desarrollar a fondo la democracia sindical en todo el movimiento obrero Y mucho más cuando estamos hablando de conducciones combativas. La izquierda debe ser un ejemplo donde conduce, haciendo realidad lo que dice y propone. La concepción sectaria se demuestra equivocada e ineficaz para llevar las luchas al triunfo y abonar al desarrollo de una nueva dirección en el movimiento obrero. En base a este diagnostico llamamos a los compañeros a reflexionar, acerca de la política que están llevando en Zanón, dado que están cometiendo errores que ya cometieron en otros conflictos, produciendo consecuencias negativas en sectores del movimiento obrero. Independientemente del resultado que obtengan ambas listas en las próximas elecciones del SOECN es necesario corregir el rumbo en la fábrica. Sin dudas el debate que se esta desarrollando en estas elecciones contribuirá a producir estos cambios para que la gestión obrera salga adelante.
Sobre el FIT
Por ultimo queríamos señalar que el desarrollo de esta polémica sobre Zanón y las elecciones en el Sindicato Cerámista, de ninguna manera implica una intención de nuestra parte de minar la unidad conquistada en el plano político-electoral mediante el FIT. Izquierda Socialista no solamente peleó con todas sus fuerzas durante años por la conformación de un Frente unitario de la izquierda,sino que somos el partido que propuso construir el FIT cuando ni PO, ni PTS lo estaban ni siquiera evaluando. (Ver: Carta al Partido Obrero y demás organizaciones de izquierda: Por un candidato presidencial único de la izquierda) Y propusimos justamente que la formula presidencial este encabezada por PO y secundada por el propio PTS, postergando a nuestro partido para evitar cualquier discusión de cargos, lo cual destrabo una discusión siempre importante, porque sabemos que teníamos y tenemos importantes diferencias para intervenir en la lucha de clases.
Por ejemplo el FIT se conformo pese a que en las últimas elecciones de ATEN en el 2010 la lista encabezada por nuestra compañera Angélica Lagunas fue votada por 545 docentes y no gano la estratégica seccional Capital por solo 23, cuando PTS presentó una lista divisionista que sacó 85 votos con el solo objetivo de impedir el triunfo del clasismo contra la agrupación Naranja. Hoy PTS va a la rastra de esa misma agrupación Naranja, para seguir desconociendo la indiscutible referencia combativa de la agrupación FUCSIA en el sindicato. Otro tanto PO que en las últimas elecciones del Cuerpo de Delegados del Ferrocarril Sarmiento en el 2010 apoyo a la lista divisionista del MST (Violeta), haciéndole el juego a la Verde de Pedraza, contra la Lista Bordo Nacional encabezada por Rubén “Pollo” Sobrero. Esas diferencias no impidieron que desde Izquierda Socialista llamemos a construir el FIT en Marzo del 2011, como lo muestra la carta que citamos y que abrió la discusión con PO y PTS para conformar el FIT. Nunca pusimos esos debates por delante de la necesidad de construir el FIT y defender la unidad de la izquierda en el plano politico-electoral, más alla de estos importantes debates que con toda paciencia debemos seguir haciendo. Es por eso que ahora no entendemos porque las actuales diferencias sobre Zanón le llevan a decir al PTS “No se entiende porque Izquierda Socialista sigue integrando el FIT” (LVO 492), como si desde el PTS estarían buscando una división del FIT. Desde Izquierda Socialista mantenemos categóricamente nuestra propuesta unitaria de defender el FIT como un acuerdo político-electoral, como lo venimos diciendo y haciendo desde que se conformo, y desde mucho antes.
Siendo consecuentes con esa pelea es que vamos a seguir impulsando la continuidad del FIT. Siempre hemos sido claros en nuestra postura: Impulsamos la más amplia unidad en todas aquellas cuestiones en las que tenemos acuerdo político y planteamos abiertamente y en forma franca y sincera nuestras divergencias. Por ejemplo ahora estamos polemizando fuertemente con los compañeros del PO sobre la FUBA y sus acuerdos con La Mella (Ver: Polémica con PO y La Mella: ¿Qué pasa con la FUBA). Así como es oportunista y perjudicial ocultar las diferencias en pos de la unidad, resulta sectario y divisionista no impulsar la unidad sobre puntos en los que si hay acuerdo. En ese mismo sentido, volvemos a convocar a los compañeros del PTS a que se pronuncien en relación a la candidatura obrera de Orlando Chirino. La pelea que están llevando adelante los compañeros en Venezuela es la misma que llevamos adelante con el FIT en Argentina, y requiere de nuestra más absoluta solidaridad internacional. PO ya se pronuncio. Si PTS lo hace también, sin dudas todo el FIT se vería fortalecido como una alternativa de independencia de clase.
Con saludos socialistas, Diego Martinez y Javier Leonforte |