El Socialista

25 de agosto de 2005 Nro. 007

El Socialista es una publicación de Izquierda Socialista

Compartir esta nota en   
Escribe:
Mercedes Petit

29 de agosto de 1857

Se inaugura el primer ferrocarril argentino

Uno de los mitos de la historia argentina cuenta que tuvieron que venir los ingleses a instalar los servicios ferroviarios. No fue así. El primero y por años el más importante ferrocarril lo construyó “un grupo de ciudadanos porteños”, en acuerdo con el gobierno de la provincia de Buenos Aires. Recién en 1890 los ingleses lograron apoderarse de la empresa provincial, como parte de su creciente colonización del país.

Ramales antes y después de la privatización

Ramales antes y después de la privatización

El Ferrocarril Oeste inauguró sus primeros 10 kilómetros de vía un 29 de agosto de 1857. En setiembre de 1858 llegó a Ramos Mejía; en febrero de 1860, a Moreno. En 1862 el gobierno provincial toma posesión definitiva de la línea, al mismo tiempo que emprende su prolongación hasta Mercedes.

Un orgullo nacional

El intelectual nacionalista Scalabrini Ortiz describe así al pujante ferrocarril: “Durante los 27 años en que perteneció al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, el Ferrocarril del Oeste fue la línea más lujosa, la menos dispendiosa en sus erogaciones burocráticoadministrativas, la que ofrecía al productor fletes y pasajes más económicos. Era una empresa modelo que enorgullecía a los argentinos y en relación a la cual todas las empresas ferroviarias inglesas establecidas entre nosotros pasaban, sin excepción, a un segundo plano.” (Historia de los ferrocarriles argentinos, pág. 25)

En 1885, el Ferrocarril del Oeste era sin duda el primer sistema ferroviario de Argentina. Desde la estación Once tenía servicios que llegaban a 9 de Julio, Las Catalinas y al Riachuelo. De Merlo llegaba a Lobos y Saladillo, de Luján a Pergamino, y de allí a Junín y San Nicolás. De Tolosa llegaba a La Plata, Ensenada, Temperley, y desde allí a Cañuelas. Mientras tanto, los ingleses se habían ido apropiando de los demás recorridos.

El imperialismo inglés aprieta, el gobierno cede

En 1886, al asumir la presidencia Juárez Celman, la presión inglesa da lugar a que se comience a debilitar el servicio y a desacreditarlo ante la opinión pública. En 1889 el gobernador de Buenos Aires propone su venta. Los argumentos son los mismos escuchados casi un siglo después, con Menem: millones de pesos oro “vendrían del extranjero a aumentar la riqueza pública”. La promesa habitual: invertirlos en “canales de desagüe y de irrigación, en caminos generales y municipales y en obras de salubridad y pavimentación…” Y agrega Scalabrini Ortiz: “Demás está decir que jamás se emplearon con tales fines los pocos fondos logrados por la venta del Oeste”.

El 29 de abril de 1890 el ferrocarril deja de ser argentino. Pertenece a la Western Railway, una de las muchas empresas privadas instaladas para acrecentar los negociados de los empresarios ingleses y su dominación sobre el conjunto del país. Los Parish fueron una de las principales familias enriquecidas con la explotación de la Western Railway . Woodbine, el abuelo, llegó como cónsul inglés en 1824, y era muy pobre. Su hijo Frank, aunque nació en Argentina, también fue cónsul, pero se dedicó al Gran Ferrocarril del Sud y múltiples empresas. El nieto, otro Woodbine, se encargó de Western Railway, el Central Argentino y otros servicios ferroviarios. ¡Negocios de familia para enriquecerse!

En 1947, durante su primer gobierno, Perón estatizó los ferrocarriles. Fue un paso importante para independizar al país del dominio imperialista, más allá de que pagase un precio desmesurado a los ingleses. En 1990, el gobierno justicialista de Carlos Menem reprivatizó todos los servicios, como parte de la más colosal entrega de las empresas públicas y recursos naturales a las empresas multinacionales.

Hoy el que fue Ferrocarril del Oeste, luego Western Railway y Sarmiento desde 1947, está en manos de TBA, una de las privatizadoras. Y es parte del colapso en que se encuentra el sistema ferroviario. Como lo reclama su cuerpo de delegados y la Comisión Nacional Salvemos al Tren (CNST), es imprescindible su reestatización, poniéndolo a funcionar bajo el control de sus trabajadores y usuarios, y deje de ser un pésimo servicio y una fuente de ganancias para un grupo empresario.


Te pedimos un aporte para seguir apoyando las luchas de los trabajadores.

IS

Izquierda Socialista en Internet:
www.izquierdasocialista.org.ar - www.nahuelmoreno.org - www.uit-ci.org
El Socialista Registro de propiedad intelectual: Nº 596282.
Director: Juan Carlos Giordano. Hipólito Yrigoyen 1115 Capital Federal

opinaellector@izquierdasocialista.org.ar - Tel.:(+54) 11-4381-4240