Sep 25, 2020 Last Updated 7:51 PM, Sep 25, 2020

El plan de Fernández: privilegios para los acreedores, las multinacionales y las grandes patronales

Publicado en El Socialista N° 470
Tags

Escribe José Castillo

La escena sucedió el pasado miércoles 22. En una de las ya acostumbradas reuniones virtuales, el presidente peronista Alberto Fernández participó de un encuentro de la American Society-Council of the Americas. Allí, Fernández prácticamente les rogó: “Por favor, ayuden a la Argentina a salir de esta postración”. Pongamos en dimensión ante quién estaba haciendo ese planteo. El Council of Americas es uno de los más influyentes think tanks que reúne a banqueros, empresarios, inversionistas y “expertos” de la región, los “ojos” del imperialismo sobre América latina.

En esa reunión pública, que se calcula que fue seguida en vivo por casi diez mil personas, el presidente peronista se explayó: “Para poder pagar, lo que tenemos que hacer es acumular reservas. Y para acumular reservas, lo que tenemos que hacer es exportar porque no hay otra forma de que ingresen dólares. Para poder hacer eso tenemos que tener una divisa competitiva, un precio del dólar competitivo que nos permita vender y entrar al mundo”.

A posteriori de todas estas afirmaciones, el presidente Fernández tuvo una reunión, ahora sí “privada”, con los ejecutivos de Chevron, General Motors, Google, HSBC, J.P. Morgan y Amazon, entre otras de las principales transnacionales con intereses en la Argentina. Ahí les dio todas las garantías y el respaldo a estas empresas para que sigan “invirtiendo” (en la realidad saqueando) en nuestro país. 

Tras la foto del 9 de julio con lo más concentrado del empresariado local, y ahora esta otra con los pulpos transnacionales y los buitres de la deuda, Fernández trató de “compensar” con un encuentro con empresarios pymes. Pero al gobierno peronista le queda poco lugar para el disimulo, el jueves próximo el ministro Martín Guzmán hablará ante los acreedores en el Atlantic Council de Nueva York, otro de los agrupamientos de lo más concentrado del establishment yanqui, conocido por sus posiciones ultraconservadoras. 

Está claro dónde están “poniendo el ojo” el presidente Fernández y el conjunto del gobierno del Frente de Todos, en ofrecerle todo tipo de garantías y privilegios al establishment internacional, sea los pulpos de la deuda o las grandes transnacionales. O sea, un “vía libre” para que continúen con el saqueo de nuestras riquezas.

El “plan” del gobierno peronista

¿Hay plan? ¿No hay plan? “No creo en los planes”, afirmó el propio presidente en un reportaje al Financial Times. Llamémoslo como lo llamemos, hay políticas económicas concretas. Desde que asumió el gobierno en diciembre pasado, y mucho más a partir de la pandemia, mientras en el discurso hablaba de “ponerle plata en el bolsillo a la gente”, “cuidar a los jubilados”, “prohibir los despidos” o, incluso “crear un impuesto a las grandes fortunas” o “expropiar Vicentin”, la realidad fue la opuesta. Priorizó el pago a los acreedores externos llevando adelante una renegociación de la deuda que claramente los favorece, les dio todo tipo de privilegios a las grandes empresas y, como contrapartida, los jubilados cobraron mucho menos que lo que les correspondía, dejó correr casi 300.000 despidos, permitió rebajas salariales de 25%, paga el aguinaldo en cuotas y a los sectores de menores recursos apenas si les otorgó un IFE de 10.000 pesos por grupo familiar. 

Ahora anuncia un plan pospandemia, encabezado por la firma del acuerdo con los acreedores para, inmediatamente, ir a una nueva negociación con el “representante mayor del imperialismo”, el FMI. A lo que se suman anuncios de más privilegios para las patronales. Así, habrá una moratoria que incluirá a las grandes empresas, incluso las que tienen deudas viejísimas con el fisco, como Oil Combustibles, de Cristóbal López, o las de Lázaro Báez. Se seguirá desfinanciando a las cajas jubilatorias, ya que se habilitarán para que los aportes patronales sean computados como pagos a cuenta del IVA, o en otros casos directamente se permitirá no pagar las cargas sociales. Habrá bajas de retenciones a las exportaciones, e incluso hay rumores de que habrá directamente un nuevo blanqueo de capitales para perdonar todas las deudas a los especuladores que fugaron sus fortunas.

Este es el plan que se prefigura en las reuniones del presidente con los grandes capitalistas. Nada más alejado de priorizar las necesidades populares. Frente a este gobierno peronista del doble discurso, nosotros, desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad, decimos que se impone hacer exactamente lo opuesto, que la crisis la paguen los capitalistas, los banqueros, las grandes patronales y no los trabajadores. 

En medio de la crisis sanitaria y social generada por la pandemia hace falta un plan, efectivamente, pero al servicio de las necesidades de los trabajadores. Que sea financiado por un impuesto a las grandes fortunas y por el no pago de la deuda externa. Así tendríamos los recursos para un fondo de emergencia que permita atender las más urgentes necesidades populares. 

Más en esta categoría Cronograma de la conferencia »

Deja un comentario

Los campos marcados (*) son necesarios para registrar el comentario.

Nuestro semanario. En el que te acercamos el reflejo de las luchas del movimiento obrero, las mujeres y la juventud, además un análisis de los principales hechos de la realidad nacional e internacional.

Es una herramienta fundamental para fortalecer a Izquierda Socialista y al Frente de Izquierda.

La suscripción del periódico impreso nos permite también seguir editándolo, ya que nos financiamos con nuestros propios aportes y del de los suscriptos.

 

Suscribite a la versión Impresa